Posts Tagged ‘León Blum’

“No quiere a tiranos obedecer ni a nadie esclavizar.” (Aniversario del triunfo del Frente Popular Español, 16-feb.,1936)


Cartel del Frente Popular16 de Febrero de 1936: el Frente Popular español, coalición de, si no todas, la mayoría de las agrupaciones de izquierdas españolas, gana las elecciones generales y, por primera vez en la historia, concurren en el gobierno las más diversas corrientes progresistas, una amalgama de partidos y colores que iban desde los liberales de izquierda (con el presidente Manuel Azaña), pasando por los comunistas de diversas tendencias, hasta anarcosindicalistas y cristianos progresistas. Pero antes, volvamos un poco atrás.

La propaganda del Frente Popular giró en torno a la amnestía de los detenidos de AsturiasEn 1935, preocupados por el ascenso de movimientos fascistas en muchos países, un grupo de intelectuales, principalmente franceses, con el precedente de varios congresos intelectuales anti-belicistas y revolucionarios, deciden celebrar en París un congreso de intelectuales al que asistieran todos los intelectuales posibles de tendencias anti-fascistas de todo el mundo: y así se celebró el I Congreso Internacional de Intelectuales para la Defensa de la Cultura. Entre las resoluciones tomadas, destacan dos: la unidad de criterio y acción de los intelectuales anti-fascistas, materializada en las distintas delegaciones de la Asociación Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura (AIDC), también conocida como Alianza de Intelectuales Antifascistas, que de allí surgió, y, en consecuencia, la petición y el apoyo a las fuerzas democráticas opuestas al fascismo de sus respectivos países para formar coaliciones políticas integradoras de todas las fuerzas progresistas que pudieran hacer frente tanto al auge del fascismo como a la deriva fascistoide de los partidos conservadores: los Frentes Populares, de los cuales, uno de los primeros en formarse fue el de Francia, con León Blum al frente.

Celebracion_de_la_victoria_electoral_del_Frente_Popular_en_MadridEn España, gobernada por entonces por el bloque derechista CEDA, también existía ese apremio: tras la Revolución de Asturias, se desata una cruenta represión contra las fuerzas, no sólo revolucionarias, sino también liberal-burguesas de izquierdas: los mineros asturianos eran torturados en las cárceles, pero también escritores y periodistas como Luis de Sirval, salvajemente asesinado, y Javier Bueno, brutalmente torturado (véase: http://www.asturiasrepublicana.com/criticagordon3.html); a la par que se impone una especie de absurda censura y se busca a ciertos “responsables”: la guardia civil hacía acto de presencia en la casa de Arturo Serrano Plaja (si no me equivoco), quien se encontraba en París, y Antonio Espina era encarcelado, respondiendo a una denuncia de la Alemania nazi, por escribir un artículo contra Hitler (!).Por éstas y otras razones naturales, los intelectuales españoles apoyan abiertamente la candidatura del Frente Popular español, presidido por Manuel Azaña. Sus reformas y el decreto de sus leyes, arriesgadas y progresistas, despertaron “miedos” en la reacción española, que, como ya sabéis, comenzó con el El logo y la bandera del Frente Popular se correspondía también con el emblema adoptado por la AIDC y, posteriormente, por las Brigadas Internacionalesplan que tenían ya trazado probablemente desde el 34, estando casi todos ellos a sueldo del duce de Italia… Por otro lado, la presencia del PCE despierta en diletantes y aspirantes a historiadores la curiosa teoría de que el Frente Popular quería instaurar una dictadura estalinista: sencillamente, no los creáis.

Muchos de los Frentes Populares internacionales adoptaron por canción la Einheitsfrontlied, “canción del frente unido”, escrita por Bertolt Brecht y compuesta por Hanns Eisler en su exilio inglés en el año de 1934, es decir, un año antes del congreso de los intelectuales, y que fue cantada por el tenor Ernst Busch:

Einheitsfrontlied

(o Das Lied von der Einheitsfront)

Und weil der Mensch ein Mensch ist,
drum braucht er was zum Essen, bitte sehr.
Es macht ihn ein Geschwätz nicht satt,
das schafft kein Essen her.

Drum links, zwei, drei!
Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Mensch ein Mensch ist,
drum braucht er auch noch Kleider und Schuh’.
Es macht ihn ein Geschwätz nicht warm
und auch kein Trommeln dazu.

Drum links, zwei, drei!
Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Mensch ein Mensch ist,
drum hat er Stiefel im Gesicht nicht gern,
er will unter sich keine Sklaven sehn
und über sich keinen Herrn.

Drum links, zwei, drei!
Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Prolet ein Prolet ist,
drum wird ihn kein anderer befrein,
es kann die Befreiung der Arbeiter nur
das Werk der Arbeiter sein!

Drum links, zwei, drei!
Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Canción del Frente Unido

Un hombre es sólo humano,/ debe comer antes de poder pensar./ Las palabras bonitas son solamente aire vacío/ y no su comida y bebida.// Entonces, ¡izquierda, derecha! Entonces ¡Izquierda, derecha!/ Hay un lugar, camarada, para ti,/ marcha con nosotros en el frente unido de los trabajadores;/ porque tú también eres un trabajador.// Un hombre es sólo humano,/ preferiría no tener botas en su cara./ No quiere esclavos a su señal y orden,/ ni la vida por gracia del amo.// [estribillo]// Y ya que un obrero es un obrero,/ ninguna clase puede liberarle salvo la suya;/ “La emancipación de la clase obrera/ es la tarea exclusiva de los obreros”// [estribillo]

Traducción sobre la traducción inglesa en

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?lang=it&id=9297&all=1#last

Bertolt Brecht – Hans Eisler

La canción fue, entonces, traducida y adaptada a diversas lenguas, para sus respectivas coaliciones o movimientos revolucionarios. Al inglés (traductor/ adaptador desconocido), de la que sólo he encontrado esta interpretación soberbia, pero sólo musical, a cargo de Charlie Haden y su Liberation Orchestra, en 1969:

Song of the United-Front

And just because he’s a human
a man would like a little bite to eat,
he wants no bull and a lot of talk,
that gives no bread or meat.

So left, two, three!
So left, two, three!
To the work that we must do.
March on in the workers united front,
for you are a worker too.

And just because he’s human
he doesn’t like a pistol to his head,
he wants no servants under him
and no boss over his head.

[estr.]

And just because he’s a worker
the job is all his own,
the liberation of the workingclass
is the job of the workers alone.

[estr.]

Canción del Frente Unido

Y sólo porque es humano/ a un hombre le gustaría un bocadito para comer,/ no quiere bula ni tanta charla,/ que no da ni pan ni carne.// Entonces ¡izquierda, dos, tres!…/ Al trabajo que debemos hacer./ Marchemos en el frente unido de los trabajadores,/ porque tú eres un obrero también.// Y sólo porque es humano/ no le gusta tener una pistola apuntándole a la cabeza,/ no quiere sirvientes bajo él/ y ningún patrón sobre su cabeza.// Y sólo porque es un obrero/ el trabajo es toda su posesión,/ la liberación de la clase obrera/ es el trabajo exclusivo de los obreros…

Ernst Busch (editor): Cancionero de las Brigadas Internacionales. Reeditado por Nuestra Cultura, 1978, p. 51

… Al francés (¿por Romain Rolland?):

Chant de Front Populaire

L’homme veut manger du pain – oui!
Il veut du pain trois fois tous les jours!
Du pain et pas de mots ronflants,
du pain et pas de discours!

Marchons au pas, marchons au pas,
camarades, vers notre front!
Range toi dans le front de tous les ouvriers
avec tous tes frères étrangers.

L’homme veut porter des bottes – oui!
Il veut avoir bien chaud tous les jours,
des bottes aux pieds en bon gros cuir,
des bottes et pas de discours!

[Refrain]

L’homme veut avoir des frères – oui!
Il ne veut pas d’coups d’poings ni d’éperons
Il veut des hommes et pas de messieurs,
des hommes et pas de patrons!

[Refrain]

Tu es un ouvrier – oui!
viens avec nous, ami, n’ai pas peur!
Nous allons vers la grande union
de tous les vrais travailleurs!

[Refrain]

Canción del Frente Popular

El hombre quiere comer pan, ¡sí!/ ¡Quiere pan tres veces todos los días!/ Pan y no palabras rimbombantes,/ ¡pan y no discursos!// ¡Marchemos al paso, marchemos al paso,/ camaradas, hacia nuestro frente!/ Sitúate en el frente de todos los obreros/ con todos tus hermanos extranjeros.// El hombre quiere llevar botas, ¡sí!/ Quiere estar bien caliente todos los días,/ botas en sus pies de buen cuero grueso,/ ¡botas y no discursos!/// El hombre quiere tener hermanos, ¡sí!/ No quiere golpes puños ni espuelas/ Quiere hombres y no señores,/ ¡hombres y no patrones!// Eres un obrero, ¡sí!/ Ven con nosotros, amigo, ¡no tengas miedo!/ ¡Vamos a la gran unión/ de todos los auténticos trabajadores!

Ernst Busch (editor): Cancionero de las Brigadas Internacionales. Reeditado por Nuestra Cultura, 1978, p. 66

En España, fue el poeta José Herrera Petere el encargado de hacer una traducción/ adaptación que fue cantada, de nuevo, por Busch, en esta versión que integra las versiones española, inglesa, francesa y alemana:

Canción del Frente Popular

Y como ser humano
el hombre lo que quiere es su pan.
Las habladurías le bastan ya,
Porque éstas nada le dan.

Pues, un, dos, tres,
Pues, un, dos, tres.
Compañero, en tu lugar!
Porque eres del pueblo afíliate ya
En el Frente Popular.

El hombre por ser hombre
La libertad anhela conquistar.
No quiere a tiranos obedecer
Ni a nadie esclavizar.

[Estribillo]

Despierto está el fascismo,
despierto brilla y sangra su puñal.
¡Atrás la muerte y la opresión
unidos todos luchad!

¡Nunca jamás
nunca jamás
el fascismo pasará;
es viva muralla de la libertad
nuestro Frente Popular!

Herido está el fascismo,
herido por el Frente Popular,
¡es imposible resistir
la fuerza de la unidad!

[Estribillo]

Ernst Busch (editor): Cancionero de las Brigadas Internacionales. Reeditado por Nuestra Cultura, 1978, p. 24.

Otra versión, algo más libre en su adaptación, fue la de Félix Vicente Ramos, recogida en el disco Canciones de lucha, grabado originalmente en Valencia en 1937:

Canción del Frente Popular

En pie esclavos del mundo
dispuestos al fascismo aniquilar
nuestro esfuerzo fecundo es
la lucha en pro de la paz

Luchad, luchad
con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.

Será España la antorcha
que al mundo proletario alumbrará.
En esas llamas rojas
el fascismo se abrasará.

Luchad, luchad
con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.

¡Uníos, proletarios!
diría a los oprimidos Carlos Marx.
Si viviera el apóstol
gritaría: ¡Unidad!

Luchad, luchad
con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.

http://www.altavozdelfrente.org/index.php?option=com_content&task=view&id=21&Itemid=30

Y en muchas otras lenguas, por supuesto, como puede ser esta versión al griego cantada por Maria Farantouri:

Canciones de la victoria: La liberación de París


Et par le pouvoir d’un mot
Je recommence ma vie
Je suis né pour te connaître
Pour te nommer
Liberté!

Paul Eluard, “Liberté

Los himnos revolucionarios clásicos, como nuestra canción de ayer, “La Marsellesa” o “La Internacional”, citando sólo las más importantes, no son exactamente lo que llamamos himnos “de la victoria”. Por supuesto, cuando los partidarios de estas ideologías obtenían una cierta victoria las cantaban: el himno clásico debe llamar a la lucha y (por y para ello) alentar la posibilidad de victoria; por esa razón, el que la interpreta lo debe hacer con el sabor de la victoria en sus labios: son himnos generales. Pero nos referimos más bien a aquellas canciones que celebran ya el hecho victorioso, y no su posibilidad. Pero no necesariamente el autor de la canción ha de haber estado allí y participado de la alegría, como es el caso de nuestra canción de hoy.

LosEspanolesenlaResistencia0061939: el general Franco ha ganado la guerra civil; miles de españoles se agolpan en los puertos levantinos y en la frontera con Francia, mientras la tan presentida nueva guerra mundial va tornándose cada vez más real. Los españoles que cruzan la frontera con Francia descubrirán pronto la cruel indiferencia del teóricamente gobierno (frentepopulista también) amigo de León Blum, quien poco puede hacer, presionado por la derecha y ultraderecha francesa, que, tras haber conseguido la reclusión de los exiliados en campos de concentración, tanto en la metrópoli como en sus colonias, llegan a exigir su entrega a Franco. Finalmente, la tan temida y anunciada guerra contra Alemania estalla, y pronto comienzan las hostilidades contra Francia. En 1940, el país galo se rinde y es ocupado por las fuerzas alemanas; en Francia se hallaban por entonces muchos españoles exiliados, de los cuales, muchos de ellos fueron recluidos en los campos de exterminio. El gobierno de Vichy obligó a los españoles a optar entre trabajos forzados, enrolarse en la Legión Extranjera o ser repatriados “voluntariamente”. Algunos de ellos, se enrolaron en estas compañías, mientras que otros se unieron a la Resistencia. Así, cuando el general Charles De Gaulle se sublevó, los españoles que se encontraban en estas compañías pasaron a engrosar uno de los cuerpos del ejército de la Francia Libre: “La Nueve”, comandada por el francés Raymond Dronne, también conocida como “División Leclerc”, por estar a las órdenes del general Philippe Leclerc de Hauteclocque, pero no sólo en ésta. Sin embargo, aprovechando la estancia en Inglaterra, para el posterior desembarco de Normandía, algunos, que se negaban a estar a las órdenes de De Gaulle, se unieron al ejército británico, en la Spanish Company Number One: obviamente, ellos no simpatizaban con el conservadurismo del mariscal ni con la corona británica, pero les movía las ansias de la revancha y, más importante aún, la posible ulterior liberación de su patria, a parte de no querer olvidar a los ejemplares camaradas que vinieron desde todo el mundo para ayudarles.

LosEspanolesenlaResistencia038Tras muchas campañas, se alcanza la capital de Francia. El primer tanque que llega a la Plaza del Ayuntamiento, la Place de la Ville, efectúa sus primeros disparos; los parisinos, eufóricos, salen a la calle cantando el himno nacional, y descubren que el tanque lleva el nombre de un río español (según la Wikipedia), “Ebro”, y que sus ocupantes son españoles que lo adornan, no con la bandera francesa, sino con la ultrajada bandera de la II República española. Otros más fueron uniéndose, con nombres simbólicos como “Belchite” –población aragonesa destruida por las fuerzas franquistas-, “Guadalajara” –en conmemoración de la derrota de los voluntarios fascistas de Italia en esta provincia-, “Guernica”, “Don Quichotte”, “Madrid”, “Teruel” –cuya reconquista fue una de las grandes victorias republicanas-, etc. Como anécdota, a los anarcosindicalistas no se les permitió llamar a su vehículo “Buenaventura Durruti”, y fue bautizado como “Les Pengoüins”.

Parigi, 24 agosto 1944. Soldato spagnolo della divisione Leclerc salutato dalla folla in festaObviamente, la canción de aquel día fue “La Marsellesa” –probablemente el himno, originariamente revolucionario, que marcaría el estilo de todos los himnos subsiguientes-, pero no es ésa la que vamos a poner. Las tragedias y el dolor de los exiliados españoles fueron plasmados, a finales de los 70, en uno de los primeros proyectos de lo que hoy llamaríamos memoria histórica: el disco Cantata del exilio – ¿Cuándo llegaremos a Sevilla?, con letras y narraciones de Antonio Gómez, música e interpretación de Antonio Resines, y otros cantantes, y los testimonios reales de quienes lo vivieron, como Teresa Pamiés, Eduardo Pons Prades o Mariano Constante, entre otros, narrando sus vivencias en la Resistencia, en los campos de exterminio nazi, o en en el ejército francés. Gómez y Resines interpretan a la perfección la alegría de aquel día de los habitantes parisinos, y como guinda, la voz uruguaya del gran Quintín Cabrera. Quizás por error, o quizás esté equivocada la wikipedia, Antonio Gómez le asigna la entrada triunfal a “Belchite”; ya entonces Antonio luchaba contra la errónea idea (difundida por el cine de Hollywood) de que fueran los estadounidenses los liberadores de París:

Escuchar/ Descargar: https://skydrive.live.com/?cid=61e9b08cebcbe7ee#

Diálogo de Belchite/ Liberación de París

-Vamos corriendo. ¡Corre! Dicen que ha entrado un tanque en la Place de la Ville.
-¿Un tanque?… ¿Americano?
-Un tanque español, cargado de soldados españoles.
-¿Cómo va a ser español? Será americano…
-Será americano… Pero se llama "Belchite".

¡Ay! ¡Qué alegría tienen hoy los balcones!
Banderas de la patria en los corazones;
en los corazones el dolor de los muertos
y las prisiones.
Sal corriendo a la calle y ya no digas
que te miran los guardias en las esquinas,
en las esquinas, madre, en las esquinas,
mudos testigos ciegos de mil heridas.
En el metro leemos sin ningún miedo
L’Humanité diario para entendernos,
para entendernos, madre, para entendernos,
antes nos encerraban por mucho menos.

Con el ruido de guerra la guerra se hizo
un rumor de claveles y de cañizo,
y de cañizo cubriremos las tumbas
de nuestros hijos.
¡Asómate a la ventana!
¡Corre que corren
los tanques calle abajo
llenos de flores!
Llenos de flores, madre, llenos de flores
para los fusilados de tantas noches.
Ya no veo fantasmas cuando me duermo,
que se ha llevado el día los malos sueños,
los malos sueños, madre, los malos sueños
de estos años de sangre, dolor y miedo.

Letra: Antonio Gómez
Música: Antonio Resines
"Diálogo de Belchite" (hablado): A. Gómez
Canta: Quintín Cabrera

NOTA: gracias a la generosidad de sus autores, se me ha permitido compartir este disco que, injustamente, pasó sin pena ni gloria. Podéis encontrarlo en el enlace al disco.

A %d blogueros les gusta esto: