Posts Tagged ‘María Manoela’

Manual para señoritos, editado por las NN. GG del PP, con subvención pública del Ministerio de Información y turismo


Aínda que un non sexa moi bonito,
Non é difícil chegar a señorito.
O primeiro, hai que odiar o comunismo,
E pensar soamente en un mesmo,
Non facerlle moito caso os pais
E ter certo desprezo pra os demais.

Manuel María Fernández, “Manual do señorito”

Desternillante parodia de lo acontecido

Lo más selecto de la juventud se burla de un anciano afectado por las preferentes... El hombre no pudo más y arremetió contra ellos con su bastón¡Contentos nos tienen la España del mañana!, como les gustará considerarse, esta semana. Lo mejor, lo más granado de nuestra sociedad, los jóvenes más preparados, tan bien vestidos, tan guapos y guapas ellas y ellos, que ya nacen con el escaño debajo del culo… Primero, no se les ocurre mejor cosa que reírse de un viejecito afectado por las preferentes, aunque dicen que el señor intentó agredirles (un señor peligroso, sin duda alguna…); y lo que me choca es que nadie ha reparado en un par de cosas: según dicen, eran las Nuevas Generaciones y simpatizantes del PP venidos de Castilla-La Mancha a Madrid para apoyar a la número dos de este partido, a la sazón, y no creo que por casualidad, presidenta de esta comunidad autónoma, a su paso por los juzgados. ¿Coincidencia?

Pero, ¡claro!, lo suyo era una manifestación democrática… Otra cosa es lo que hacen los etarras de la PAH con los escraches a los políticos: es mejor reírse de los viejecitos, porque como no tienen un impresionante ejército mediático que los ampare ni un batallón de abogados kamikazes ni amiguitos jueces…

Y después vemos al presidente de las NiNiGG de Xàtiva (o Játiva, como preferirá: yo me quedo con ambas) posando con otros distinguidos miembros de lo más granado de la sociedad española con solera haciendo el saludo fascista, muy satisfecho de sí mismo y como pensando “Si me vieran los rojos…”. Luego te harán reparar en tu acto anti-democrático si te sorprenden alzando el puño, porque el proletariado no es democrático: le falta inteligencia, según ellos.

Cuaderno escolar de los días de la guerra civilSin pasar por alto el lamentable espectáculo de su líder Carromero, condenado por la muerte involuntaria de un opositor cubano, haciendo un vergonzoso numerito en el que, además de esgrimir la teoría de la conspiración del comunismo cubano contra su persona, parece deshacerse en el llanto por su situación penal: nada más llegado a España, en principio por los convenios de extradición de ambos países, no sólo se le concede fulminantemente el tercer grado penitenciario, sino que además se le otorga, así por las buenas, un puesto de asesor en el ayuntamiento de Madrid; y, encima, asegura, no puede ir a ciertos barrios, cuando es de sobra conocido que Carromero gusta de pasar sus fines de semana en los pubs de Vallecas y Orcasitas, que él también es muy campechano y gusta de codearse con el populacho. Es la tuya una historia peor que la de El Vaquilla, colega. (sin mencionar a los españoles que estén presos en Cuba, por la razón que sea, y que no se extraditan)

Y nosotros que pensábamos que NN. GG significaba Nuevas Generaciones, y va a ser que significa Niñatos Gilipollas; pensábamos que sus hobbies eran jugar al pádel, escribir opiniones, tesis y consignas del partido en internet enmascarados como ciudadanos independientes, y asistir a los mítines del partido, y resulta que lo que les gusta es humillar a los más débiles… Y lo peor es que no nos sorprende. De todas formas, ya saldrá de su partido quien salga diciendo que son lo mejor de la juventud española, sobre todo española, porque eres español o no lo eres si ellos lo deciden, y tú eres un puto mierda porque ni perteneces a su selecto club ni tienes dinero ni gomina: eres lo prescindible. ¡Y encima no puedes hacer chistes racista ni machistas! ¡Cómo pretendes ser un español de bien si eres incapaz de reírte de los diferentes y de los pobres!

Y como no quiero que me retiren la nacionalidad española (aún no sé por qué), les regalo el “Manual do señorito”… ¡Perdón! Lo diré en español: “Manual del señorito”, poema escrito por Manuel María Fernández y cantado por María Manoela:

Escuchar: http://www.goear.com/listen/fd4e593/manual-do-senorito-maria-manoela

Borjamaris not welcome

Inicios de la Canción de Autor: los colectivos y movimientos regionales


Ovidi Montllor, Pi de la Serra i Francesc Pi de la Serra: ¿El clan Sinatra de la Nova Cançó? ("La crisis de la Nova Cançó", Luis Carandell: www.triunfodigital.com) La Nova Cançó supuso el 1er intento serio de canción popular (en sentido estricto) y poesía. Si bien, al principio, el gobierno no les tuviera una seria consideración y pensaban de ellos como grupos folklóricos, esto empieza a cambiar debido 1º a la popularidad de Raimon, que recorre toda la geografía española y el extranjero (nos representa en el 1er Festival de la Canción Protesta en La Habana, en 1967) y, 2º a la creciente popularidad de Joan Manuel Serrat, incluso en catalán. Esto lleva a músicos y poetas de otras regiones a seguir el ejemplo.

Poco a poco, la Nova Cançó fue consiguiendo adeptos, admiradores e imitadores fuera de Cataluña también. En realidad, simplemente fue la catalización de unos sentimientos muy generalizados y de unos gustos musicales comunes: aunque algunos fueran más "afrancesados", otros "aportuguesados", otros "norteamericanizados" y otros "latinoamericanizados", siempre era la canción con mensaje. Es curioso, pero no fue determinante, que allá donde tocaba Raimon, florecían nuevos colectivos y propuestas generalmente, aunque no necesariamente, regionalistas. En realidad, una de las claves de su éxito fue precisamente que, aunque fuera una canción cantada en catalán, no tocaba temas exclusivamente catalanes, sino universales. El catalanismo (no político militante) de sus intérpretes estaba, en realidad, lo suficientemente soslayado para que sus temas se pudieran adaptar a la realidad social de cualquier región de España. Así, tomando sus más impactantes y populares canciones-himnos, como “Al vent” de Raimon, “L’estaca” de Llach, o cualquier canción de Pi de la Serra o Joan Manuel Serrat (en catalán), descubrimos que éstos tienen, al menos, dos o tres niveles de comprensión: uno, a nivel regional, como himnos para los Països Catalans; dos, a nivel nacional: válidos para cualquier realidad nacional/ regional de España; y, tres, a nivel universal: la inmensa acogida de estos intérpretes en el extranjero, incluso en el extranjero no hispano-hablante, lo atestigua. De esta manera aparecen imitadores en prácticamente todo el país, siendo tres de ellos los más importantes en un principio, en el País Vasco, en Castilla (Madrid) y en Galicia.

Euskal Kanta Berria

Fue en el año 61 cuando los hermanos Labeguerie, Mixel y Eneko, vasco-franceses, sacaron su 1er EP en vasco. Esto les hizo ser los auténticos pioneros de la canción vasca. Poco más tarde sería cuando se formaran los colectivos; uno de ellos fue el formado en torno al escultor vasco Jorge de Oteiza:

Cuenta una leyenda vasca que un santo se encontró un día al diablo, y el diablo le propuso un trato: le propondría un número y el santo tendría que responder qué significaba ese número; el santo aceptó. El demonio comenzó, pues: “Bat/ Uno”; “Jainkoa/ Dios”, dijo el santo. “Bi/ dos”, preguntó el diablo; “Aita eta Semea/ el Padre y el Hijo”, respondió el santo. “Hiru/ Tres”, propuso el diablo; “Aita, Semea eta Espiritu Santua”, respondió sin pestañear el santo… Estuvieron así hasta llegar a 12: “Hamabi?”, dijo el diablo; “Apostoleak”, respondió el santo; “Hamahiru/13”, dijo el diablo; Amairu? –dudó el santo-, “Amairu… “Ez dok amairu!/ ¡No hay trece!”.

El colectivo vasco Ez dok Amairu Ésta fue la leyenda que deslumbró a Jorge de Oteiza; según Benito Lertxundi, lo que quería decir Oteiza es que no caben treces con la cultura. El colectivo contó desde el principio con Mikel Laboa, quien desde entonces era considerado el patriarca de la canción vasca: fue en 1964 su 1er recital en vasco. Luego se fueron uniendo Lourdes Iriondo, Benito Lertxundi, los hermanos Artze, y los dos más importantes, que escribieron prácticamente toda la canción vasca: Antton Valverde y Xabier Lete, éste último, además, poeta de reconocido talento y prestigio. Así hasta completar, de nuevo fortuitamente, doce. El otro colectivo fue Argia (luz), donde estuvieron Imanol y Lupe entre otros. En esta ocasión no hubo choque de intereses: ambos colectivos reivindicaban la lengua, la poesía y la tierra vasca, y ambos usaron sin complejos el folklore euskaldun, recopilado a lo largo de los siglos por maestros en cancioneros. Esto fue lo que distinguió inicialmente a los cantautores vascos de otras propuestas iniciales: el uso sin prejuicios, desde el principio, de su música tradicional, legada a través de la historia, y que también fue utilizada por el régimen: pero para los vascos el folklore musical era indesligable de su lengua y de su tierra, y así lo entendieron siempre. Al igual que a los catalanes, a los cantautores vascos se les veía al principio como una rareza foklórica, a la que no tenían demasiado en cuenta… Sin embargo, la cosa fue avanzando, y los vascos, al igual que los catalanes, y después los gallegos, rompieron sus fronteras. Sin embargo, los cantautores vascos sí tenían una relación más estrecha con los temas de Euskal-Herria, aunque esto no fuera obstáculo para su expansión nacional e incluso internacional, desde Iparralde (País Vasco Francés) y más allá.  Más tarde, rompiendo con el austerismo inicial, aparecerían nuevas propuestas como el folk de Oskorri, o el rock progresivo de Errobi, amén de otros cantautores como Aseari (Txomin Artola), Lupe, el dúo Peio eta Pantxo, Urko, Imanol, Maite Idirin

-Además de la Euskal Kanta Berria, desde principios de los 60 hasta su explosión en 1968, comenzaron casi simultáneamente los movimientos castellanos y gallegos-.

Nueva Canción Castellana y Canción del Pueblo

El término “Nueva Canción Castellana” se refiere casi exclusivamente a la actividad poético-Manolo Díaz: La juventud tiene razón musical madrileña, aunque signifique nueva canción en lengua castellana. En esta denominación entró gente tal como los precursores en castellano Manolo Díaz, Jesús Munárriz y Ricardo Cantalapiedra, más Luis Eduardo Aute, la Massiel de después de Eurovisión (con los textos de Munárriz, Aute y Moncho Alpuente), Patxi Andión, Almas Humildes, Moncho Alpuente y sus proyectos encarnados en los grupos Las Madres del Cordero y Desde Santurce a Bilbao Blues Band… No obstante, con todos los respetos hacia sus componentes, hubo cierta manipulación conceptual creada por la prensa musical: si el nombre “Nova Cançó” fue un apelativo que se dio con posterioridad a una serie de intérpretes con ciertas similitudes (la más importante, que cantaran en catalán), en este caso, precisamente para emular o plantar cara a la Nova Cançó (no ideológicamente), el nombre antecedió al fenómeno y sólo se aplicó a estos intérpretes, y aún, en un principio, no a todos. Por otra parte, hay que decir que no todos, como Aute, que consideraba que la auténtica nueva canción era la de Canción del Pueblo, estuvieron de acuerdo en ser introducidos en esta definición: tampoco los proyectos/ grupos de Moncho Alpuente estaban de acuerdo, queriendo desmarcarse del comercialismo que rodeaba a muchos de estos intérpretes (véase su canción “Al cantante social, con cariño”). Comercialidad, falta de dureza en sus canciones, defecto de espíritu crítico e, incluso, cierto espíritu naïve en sus letras, eran las críticas más repetidas contra una canción protesta “tonta”, como dijo Manuel Tuñón de Lara (reseña al disco de Labordeta, Cantar y callar). Incluso alguien pudo decir que en realidad estaban más preocupados por asistir a las fiestas de alto “standing” a las que a otros cantantes tenían prohibido el paso, que eran, precisamente y entre otros, los miembros de Canción del Pueblo.

Cártel del 1er concierto colectivo de Canción del Pueblo en el instituto Ramiro de Maeztu. Cortesía de "Plómez" (http://www.deljunco.com/hilariocamacho/index.php) Lo que distinguía a algunos intérpretes de la llamada Nueva Canción Castellana del colectivo Canción del Pueblo fue una cuestión de actitud. Los miembros de Canción del Pueblo elaboraban una canción de temática más adulta, fruto de una comprensión crítica más profunda. Sus preceptos eran bien parecidos a los de Setze Jutges –quitando la problemática de la lengua-: hacer una nueva canción que testimoniara los problemas del hombre, los problemas de una sociedad injusta: problemas a los que subyacía una falta de libertad. Algunos de sus miembros fueron, en un principio Luis Leal, Carmina Álvarez, Manuel Toharia, José Manuel Brabo “el Cachas” (que se escapó a Barcelona buscando el ambientillo hippie), y los que tuvieron una continuación más larga e intensa, Adolfo Celdrán (el primero en grabar en un LP), Hilario Camacho, Elisa Serna… Con ellos, desde el principio y para siempre, estuvo el periodista Antonio Gómez, actuando a veces de ideólogo del colectivo, otras como productor, otras como letrista, y, las más de las veces, como abogado defensor de cualquiera que cantara con honestidad. Luego Canción del Pueblo también se disgregó, algunos de sus miembros se reencontrarían en la asociación “La Trágala” (título de un himno liberal de la guerra constitucionalista); llegarían otros valores, como Rosa y Julia León, los extremeños Luis Pastor y Pablo Guerrero, el asturiano Víctor Manuel (al que le metieron dentro de Nueva Canción Castellana), y muchos otros.

¿Significa esto que no hubo una Nueva Canción Castellana a la manera que sí hubo una Nova  Cançó? Realmente sí la hubo, pero no era solo lo que la prensa así llamaba. Existió la aLas Madres del Cordero con Antonio Gómez "La Madrastra" (http://malablancayenbotella.blogspot.com/)uténtica Nueva Canción de Castilla, con éstos, pero también con Canción del Pueblo, y con los grupos y cantantes de folk, como Joauín Díaz, Ismael, Nuevo Mester de Juglaría, Hadit, La Fanega… Pues de la Nova Cançó tampoco se podía decir que la constituyeran sólo Els Setze Jutges.

Como pasó en los otros colectivos, los preceptos iniciales o se rompieron o se volvieron más flexibles. Aunque en Canción del Pueblo el problema del folklore no fuera tan acuciante (nacidos en un medio totalmente urbano), algunos de sus miembros, como Elisa Serna, utilizan el folklore castellano para la elaboración de sus canciones. Por su parte Hilario Camacho abandona la canción comprometida para hacer otro tipo de canción, quizás más intimista, pero también muy contestataria, y con unos arreglos más pop.

A Nova Canción Galega

Cartel anunciando una actuación del colectivo Voces Ceibes: actúan Xerardo, Xavier, Benedicto, Guillermo, Miro y Vicente Álvarez. 1968 (del Arquivo Gráfico e Documental de VOCES CEIBES) Todo esto había pasado a mediados de los 60: ya había canción de autor en catalán, en castellano, en vasco… Entonces, "¿e por qué non en galego?", dijeron los futuros miembros de Voces Ceibes (voces libres). El colectivo, imitando a los Jutges catalanes, puso como preceptos la difusión y defensa del gallego y sus poetas (especialmente Celso Emilio Ferreiro), y musicalmente se alejaron de foklorismos. Sus dos grandes iniciadores fueron Xavier González del Valle y Benedicto García Villar, que realizaron un recital conjunto bajo los auspicios del catedrático y escritor Xesús Alonso Montero y del poeta en lengua gallega Manuel María Fernández; a ellos, bajo el nombre de Voces Ceibes, se les sumarían Guillermo Rojo, Xerardo Moscoso, Vicente Araguas, Miro Casabella, y, algo más tarde, Bibiano Morón y Suso Vaamonde. El sello catalán Edigsa, que había abierto sucursales en el País Vasco para los cantautores euskaldunes, abrió también en Galicia otra, EDIGSA-Xistral, en donde se grabaron los 1ºs EPs del colectivo: Miro, Benedicto, Xerardo, Xavier, Vicente… comenzaban así sus andanzas en la canción de autor. Sin embargo, la rigidez inicial de sus preceptos no les permitía avanzar más, aparte de las críticas de nuevos cantautores y grupos de folk, así como el descubrimiento de la canción portuguesa, especialmente de José Afonso, que fue una incansable fuente de inspiración para ellos. Es así que a finales de los 60 Voces Ceibes se disuelve y se forma un colectivo mucho más plural, en donde cabían, además de los ya citados más Bibiano, los Fuxan os Ventos, Luis Emilio Batallán, Emilio Cao, María Manoela… Y un leonés, de El Bierzo, que cantaba indistintamente en gallego y en castellano poemas de Rosalía de Castro, Miguel Hernández o clásicos como San Juan de la Cruz: Amancio Prada. Pero también desde Venezuela, un gallego exiliado: Xulio Formoso daba sus geniales contribuciones, comenzando casi al mismo tiempo que los Voces Ceibes. Así, en la Nova Canción se pasaría del estilo catalán-francés, inspirado directamente en Raimon, al estilo folk, mediante la reinterpretación de viejas melodías y temas, tal como lo habían hecho desde el principio los vascos de Ez Dok Amairu.

Otras propuestas

Labordeta en concierto en Lajorca (sic) Éstas fueron, por así decirlo, debido al influjo de la Nova Cançó, los tres principales pilares de los primeros días de la Canción de Autor española. Tras ellos, como hemos visto, los colectivos se diluyeron y se refundieron, abandonando o reciclando los preceptos fundacionales.  Pero también hubo otros movimientos, regionales la mayoría de las veces, que fueron apareciendo desde finales de los 60 y principios de los 70 y que continuaron durante toda la época. Aquí tenemos algunos de ellos:

-Manifiesto Canción del Sur nació en Andalucía oriental, en torno al poeta Juan de Loxa. Sus objetivos son análogos a los otros colectivos, sólo que añaden la recuperación de la identidad andaluza y su folklore para protegerse del expolio cultural del franquismo. Forman parte de él Benito Moreno, Antonio Mata, Antonio Curiel, Carlos Cano… Su forma de expresión es la copla. Manuel Gerena: "De jornaleros has nacío" (www.triunfodigital.com)

-Nuevo Flamenco en realidad es incluso anterior a algunos de estos movimientos, ya que  muchos de sus componentes comienzan a cantar desde principios de los 60. Era un movimiento no tan regionalista como de clase: mezclando el flamenco con la poesía y la reivindicación de clase, también la reivindicación regional en ocasiones, sus miembros apostaban por la recuperación del flamenco para el pueblo, intentándolo alejar de gustos señoriales y de ese espantoso invento que fue el nacional-flamenquismo. José Menese, Manuel Gerena, Enrique Morente, Vicente Soto "Sordera"… Mezclaban la tradición flamenca con la poesía y la protesta, reivindicando a la vez la fuerza contestataria del flamenco.

-Canciú mozu astur y Cameretá fueron colectivos en los que comenzaron cantante y grupos en bable, generalmente folk, como Nuberu o Gerónimo Granda. En ocasiones colaboró con ellos el asturiano residente en Madrid Víctor Manuel.

-Nueva canción canaria: Un movimiento fuertemente regionalista que abarcaba a grupos de folk como Los Sabandeños, Taburiente, Verode, y cantantes como Kako Senante o Rogelio Botanz. Sus grandes iniciadores fueron Los Sabandeños desde el año 67, reinventado la tradición musical canaria con una fuerte inspiración latinoamericana.

-Nueva canción aragonesa: Fue un movimiento de canción de autor y folk en la que estaban José Antonio Labordeta, Joaquín Carbonell, Tomás Bosque, Boira, La Bullonera… Se englobó en los movimientos regionalistas aragoneses como Andalán, dirigido principalmente por el propio Labordeta, quien es el auténtico iniciador de este movimiento que pretendía hablar al resto del país de los problemas de la tierra de Aragón.

Ésto es sólo un resumen introductorio a los movimientos de canción de autor más importantes e influyentes en España. Algunos de ellos han sido ya desarrollados aquí ampliamente; pueden verse en los siguientes enlaces:

Canción del Pueblo (40 aniversario)

Voces Ceibes (tres entregas)

Regresso-Regreso-Día de fiesta


Queda un día… Para celebrarlo, otra canción con historia, para demostrar que, aunque Garzón se haya rendido,

EL PUEBLO/ EL POBLE/ HERRIAK/ O POBO
NO/ NO/ EZ/ NON
OLVIDA/ OBLIDA/ BARKATZEN DU/ ESQUECE

En primer lugar, "Regresso", un poema de Jonas Negalha que cantó el portugués Luis Cilia:

Regresso

Dia de festa
na pátria amada,
canção do povo
jamais cantada.

Povo emigrado
após a guerra
ou exilado
na prórpia terra.

Erguem-se os mortos
nesta alvorada
e avançam todos
na longa estrada.

Chegam proscritos
em caminhada
do amargo exilio
á pátria amada.

E os clandestinos
da noite fria
brotam cantando
a luz do dia.

Rubro estandarte
vem na vanguarda,
acenda a vida
que está apagada.

Para os heróis
desta jornada
a mágoa é luz,
a morte é nada.

A flor do amor
foi semeada
na terra estéril
vai ser gerada.

Jonas Negalha
música: Luis Cilia

Se puede oír un fragmento aquí

Años más tarde, la gallega María Manoela hacía su versión traduciéndola al gallego, idioma hermano del portugués:

Regreso

Día de festa
na patria amada,
canción do pobo
xamais cantada.

Pobo emigrado
despois da guerra
ou exiliado
na propia terra.

Erguen-se os mortos
nesta alborada
e avanzan todos
na longa estrada.

Chegan proscritos
en camiñada
do amargo exilio
á patria amada.

E os clandestinos
na noite fria
voltan cantando
a luz do dia.

Roxo estandarte
ven á vangarda,
acenda a vida
que estaba apagada.

Para os heroes
desta xornada
a mágoa é luz,
a morte é nada.

A flor do amor
foi sementada
na terra estéril
vai ser xerada.

Traducción y adaptación:
María Manoela

escucha un fragmento aquí
Y, finalmente, casi al mismo tiempo que María Manoela, Adolfo Celdrán traducía y adaptaba también la canción al castellano:


Día de fiesta

Día de fiesta
en la patria amada.

Canción del pueblo
jamás cantada.

Los emigrados,
los de la guerra,
los exilados
en su propia tierra.

Todos unidos
esta alborada
que llene el pueblo
la calle ancha.

Vuelva el proscrito
que ayer marchara.
Todos unidos
en la patria amada.

Los clandestinos
de la noche fría
salen, cantando,
a la luz del día.

Nuestro estandarte
flota en vanguardia.
Brota la vida
que estaba apagada.

Para los hombres
de esta jornada
la pena es luz
y la cárcel, nada.

La flor de amor
antaño sembrada
en tierra fértil
germina, grana.


Traducción y adaptación:
Adolfo Celdrán

Cantares


Este bello poema de Celso Emilio Ferreiro fue musicado por Miguel Varela y cantado por María Manoela en su disco Idioma meu:

Cantares

Que ninguén queira ensinarme
onde hei de buscar a frol,
cómo hei de beber o viño,
cando hei de tomar o sol.
Que naide quera ordearme
as treces que hei de rezar,
os libros que debo ler,
os vítores que hei de dar.
O que sei seino de abondo
dende o comenzo até ó fin:
sei do día, sei da noite,
sei da historia que vivín.
Na vella sabiduría do meu sangue
adeprendín que a morte levoa conmigo
dende o día en que nacín.
Que ninguén sabe ren
dai alma de cada quen.

Que nadie quiera enseñarme/ dónde he de buscar la flor,/ cómo he de beber el vino,/ cuando he de tomar el sol./ Que nadie quiera ordenarme/ las treces que he de rezar,/ los libros que debo leer,/ los vítores que he de dar./ Lo que sé lo sé suficientemente/ desde el comienzo hasta el fin:/ sé del día, sé de la noche,/ sé de la historia que viví./ En la vieja sabiduría de mi sangre/ aprendí que a la muerte llevo conmigo/ desde el día en que nací./ Que nadie sabe nada/ del alma de cada quien.

Celso Emilio Ferreiro

Manual do señorito


Dedicado al señor Rajoy, de veras para él, para que reviva los recuerdos de su juventud allá en su tierra, en donde era bien consciente del drama de la emigración gallega. Como jefe del partido de los "currantes" debe de saber de estas cosas, ¿no?

Manual do señorito


Aínda que un non sexa moi bonito,
Non é difícil chegar a señorito.
O primeiro, hai que odiar o comunismo,
E pensar soamente en un mesmo,
Non facerlle moito caso os pais
E ter certo desprezo pra os demais.

Hai que ter en conta o que convén
A de adquirir modales finos,
Codearse so con xente de ben,
Aproveitar dos concos de cretinos,
Ser socio de tódolos casinos,
Mercar sempre autos deportivos
E traxes e corbatas elegantes,
Coñecer toda clase de aperitivos.

Tamén é convenente ter querida,
Abusar o que se poida da bebida,
Xantar e cear sempre as deshoras
E ser moi galante coas señoras,
Non falar galego endexamais,
Que idioma do pobo moi vulgar.

Hai que ter en conta o que convén
A de adquirir modales finos,
Codearse so con xente de ben,
Saberse comportar nos restaurantes,
Distinguir os whiskys o cheiralos,
Entender de bridge e de canasta,
De golf, de tenis e cabalos,
Non alternar con xente de outra casta.

Vivir do que sudan os demais,
E antes morrer que traballar,
Non falar galego endexamais,
Que idioma do pobo moi vulgar.

Aunque uno no sea muy bonito,/ no es difícil llegar a señorito./ Lo primero, hay que odiar el comunismo/ y pensar solamente en uno mismo,/ no hacerle mucho caso a los padres/ y tener cierto desprecio por los demás./ Hay que tener en cuenta que conviene/ la de adquirir modales finos,/ codearse con gente bien,/ aprovechar de los cuencos de cretinos,/ ser socio de todos los casinos,/ comprar siempre autos deportivos/ y trajes y corbatas elegantes,/ conocer toda clase de aperitivos.// También es conveniente tener querida,/ abusar lo que se pueda de la bebida,/ comer y cenar siempre a deshoras/ y ser muy galante con las señoras,/ no hablar gallego nunca,/ que el idioma del pueblo es muy vulgar./ Hay que tener en cuenta que conviene/ la de adquirir modales finos,/ codearse sólo con gente bien,/ saberse comportar en los restaurantes,/ distinguir los whiskys al olerlos,/ entender de bridge y de canasta,/ de golf, de tenis y caballos,/ no alternar con gente de otra casta./ Vivir de lo que sudan los demás/ y antes morir que trabajar,/ no hablar gallego nunca,/ que el idioma del pueblo es muy vulgar.

Manuel María

Iba a subir la genial y cachonda versión de María Manoela, pero no ha sido posible.

Canto ó idioma galego


Durante los años de la dictadura franquista, los idiomas que hoy son cooficiales del estado y legales en la administración y en la vida pública, no es que estuvieran prohibidos, peros sí restringidos al ámbito privado. Se respetaban dentro de la visión que la dictadura tenía de ellos: como una particularidad propia de una o más regiones, pero nada más que esto: algo folklórico y digno de respeto, aunque fuera teóricamente, por lo antiguo: como se observa una catedral o se escucha un canto popular. Por lo demás, el idioma del estado era el castellano, español, y la cultura imperante castellana, aunque desprestigiada y adulterada. Sólo se permitían estos idiomas en el ámbito público dentro de las manifestaciones culturales folklóricas. Aun antes de todo esto, hablamos de finales del siglo XIX ahora, y particularmente de Galicia, la burguesía gallega, al contrario que sus homónimos vascos y catalanes, repudiaba su idioma por considerarlo idioma de campesinos, de pastores: de pobres, vamos. Como en sus días hizo gente como Castelao, durante la dictadura, en el exilio interior o exterior, poetas como Celso Emilio Ferreiro y este que presento ahora, Manuel María Fernández, compusieron una serie de poemas en los que se mezclaban la reivindicación lingüística junto a la denuncia contra el clasismo:

Canto ó idioma galego

Idioma meu, homilde, nidio, popular,
labriego, suburbial e mariñeiro
que fas avergoñar
ó burgués, ó señorito i o tendeiro:
levas sangue do povo
e raigañas escuras
que anuncian un día novo
sin mágoas nin tristuras.

Idioma proscrito,
asoballado,
soterrado,
refugado,
negado
como a probeza i o delito,
fala do emigrante e do maldito:
soio resoas nos lares
das xentes populares.
¡Ti tés que rexurdir puro,
poderoso, enteiro
pra erguer noso futuro
de povo ausoluto e verdadeiro!

Idioma mío, hunilde, nítido, popular,/ labrego, suburbial y marinero/ que haces avergonzarse/ al burgués, al señorito y al tendero:/ llevas sangre del pueblo/ y raigambres oscuras/ que anuncian un día nuevo/ sin lágrimas ni tristezas./ Idioma proscrito,/ sometido,/ soterrado,/ despreciado,/ negado/ como la pobreza y el delito,/ habla del emigrante y del maldito:/ sólo resuenas en los hogares/ de las gentes populares./ ¡Tú tienes que resurgir puro,/ poderoso, entero/ para erguir nuestro futuro/ de pueblo absoluto y verdadero!

Manuel María Fernández

Y, como otros tantos poemas gallegos, éste recibió música por parte de Miguel Varela y fue cantada por María Manoela:

 http://www.goear.com/files/localplayer.swf

Sobre la figura de Zeca


Hay veces que uno empieza sus amores (sus intereses, pasiones o gustos) por algo muy concreto, una sola cosa que no constituiría en principio una razón necesaria para determinar una admiración: a veces es una foto, otras un simple nombre; otras, además del nombre, su trabajo o pertenencia a algo; otras una sola canción (que fue lo que me pasó con "L’estaca" de Llach, por ejemplo)… Pero en el caso de José Afonso fue algo distinto…
Es casi imposible transitar por el mundo de los cantautores que florecieron durante el tardo-franquismo y la transición sin encontrar referencias a este hombre, pues, si no todos, sí la mayoría de nuestros cantantes reconocían en él al "cantautor total" por así decirlo, y no fue por el hecho de que, por aquella alegre ocurrencia de los miembros del MFA portugués, su "Grândola vila morena" alcanzara lo que muchos de ellos buscaban siempre: vincular la canción a un pueblo y a un sentimiento; no, no fue sólo por esto: muchos de ellos aprendieron a cantar y a escribir bajo los acordes de sus canciones, y no sólo porque, al igual que muchos de ellos, Zeca estuviera perseguido y prohibido hasta la saciedad por el "Estado Novo" de Salazar (la dictadura fascista más longeva de Europa), no: Zeca, ante todo esto, era un poeta y un músico de calidad excepcional. Después, los que le conocieron, como Benedicto, Bibiano, Luis Pastor, Patxi Andión, Quico… descubrieron que ante todo y sobre todo, sobre la política e incluso sobre la música y la poesía, Zeca era un ser humano excepcional, orgulloso de ser ser humano. Él había enseñado a los nuestros, como hicieran Seeger y Guthrie en Norteamérica o Violeta y Atahualpa en Latinoamérica, que la música popular o tradicional podía ser un arma eficaz y poderosa para despertar conciencias, alimentar esperanzas y unir corazones en el esfuerzo y en el amor y la solidaridad: esa fue la razón que empujó a muchos de los antiguos miembros de Voces Ceibes, de Setze Jutges y de Canción del Pueblo entre otros ha redescubrir las canciones populares de su tierra, de las que algunos o se habían alejado o las habían despreciado, o simplemente no las habían apreciado en toda su potencialidad. Zeca fue todo eso y más para ellos.
En definitiva, la figura de Zeca era ya gigantesca antes del 25 de Abril, sobre todo artísticamente. Muchos de nuestros cantautores, a lo largo de su carrera, versionaron alguna canción suya: Imanol cantó aquel "Tú gitana", que también versionaron Luar na Lubre, gran grupo folk gallego; María Manoela "Bairro negro"; Luis Pastor "Coro de la primavera" y "Achégate a min Maruxa" (texto tradicional gallego arreglado por Zeca)… De todos nuestros cantautores, hay uno en especial, pues trabajó con él y le conoció muy bien, descubriendo, como ya he dicho, que detrás del cantante y del poeta y del revolucionario se escondía un gran hombre bueno, generoso y humilde, cosa que es muy importante: ¿alguien que movió tanta conciencias, que era escuchado en medio mundo y reconocido como figura importante en la lucha contra la dictadura podía ser tan enormemente humilde? Zeca demostró que sí, y aquello le hacía aún más grande… Benedicto trabajó junto a Zeca en aquellos conciertos, acompañándole a la guitarra y en las voces por Portugal y Galicia: aquél debió ser un trabajo fructífero, en el cuál ambos aprenderían el uno del otro, y creo que esto se puede ver en el trabajo de ambos. Fue justo en el año 74 cuando Benedicto regresa a Galicia, manteniendo la amistad y la cordialidad con su amigo-mentor; le sustituyó durante un tiempo su amigo y camarada Bibiano.
Entonces ocurrió aquel bendito 25 de abril, en el que parecía que la Primavera de los Pueblos de la que hablara Maiakovski se hiciera realidad cuando los militares salieron a la calle al son de "Grândola vila morena" y el pueblo con ellos, colocando claveles en sus fusiles: una revolución sin derramamiento de sangre, que, pienso, es lo más importante de todo. Fueron los militares quienes escogieron tal canción -ya antes se había intentado llevar también a Eurovisión-, y tal vez no fuera por azar, sino porque esta canción habla sobre todo de fraternidad, de solidaridad y de democracia: "O povo é quem máis ordena", dice uno de sus versos. Otro cualquiera se hubiera hinchado de orgullo y hubiera proclamado a los cuatro vientos "yo fui el autor del himno de la Revolución de los Claveles"… Pero Zeca no… Así nos lo cuenta Benedicto:

"El primero que siempre ponía en duda el mito era Zeca Afonso. No se sentía
tal, era la antítesis del vanidoso. La canción fué escogida como señal sin
que él lo supiera. Otelo Saraiva de Carvalho nos contó cómo el día que lo
decidieron fué en un café de Lisboa en el que estaba Zeca y no le dijeron
nada; no podían poner en peligro la operación…"

Y bien es cierto, si miramos ahora estas declaraciones del propio José Afonso:

"Vivi el 25 de Abril una especie de deslumbramiento. Fui hacia el
Carmen, anduve por ahí… Estaba entusiasmado de tal modo con el
fenómeno político que no me fijé bien, o no le dí importancia, a lo de
Gràndola. Sólo más tarde, cuando se produjeron los ataques fascistas
del 28 de septiembre o los del 11 de marzo y Grândola era cantada en
los momentos de más grave peligro o de mayor entusiasmo, me dí cuenta
de todo lo que significaba y, naturalmente, tuve una cierta satisfacción."

Zeca había conseguido aquello a lo que todo cantautor, o cantante de poesías, aspira: que aunque sólo fuera una canción tuya, esa canción se convierta en himno de un pueblo, en aliento y en manifestación del espíritu de algo. Y aquí, hay que decir que la historia o el destino o lo que sea, exista o no, fue totalmente justo con José Afonso: después de tanta persecución, de tanto silencio impuesto (pero también inútil, como inútil fue aquí ese intento de silenciar la palabra), su obra se convertía en el himno del suceso histórico: Zeca había entrado en la historia por la puerta grande, aunque a él, de darse cuenta, seguramente poco le importaría.

Yo reconozco que mi interés por la obra de Zeca vino, como en muchos otros, marcado por este hecho: pero luego descubres más, y te enamora su historia y su actitud… El hecho de "Grândola" fue importante, sin duda, pero Zeca fue mucho más que eso incluso, y eso no es decir poco… Claro que, como siempre digo, yo hablo de oídas.

Hubiera sido bonito algo parecido aquí: nos sobraban himnos, y podríamos enumerar infinitud de ellos, en cualquiera de los idiomas y dialectos: "L’estaca", "Cal que neixin flors a cada instant" de Lluís Llach; "Al vent" o "Diguem no" de Raimon; "A la voz de un pueblo" de Adolfo Celdrán, o "Una canción" de Jesús López Pacheco, musicada por Celdrán; o cualquiera de los poemas musicados por Paco Ibáñez: "España en marcha" de Celaya, o "A galopar" de Alberti… La lista sería grandísima y cualquiera, por pequeña que fuera, podría haber sido nuestra "Grândola vila morena"… Pero nuestra historia no iba por ahí…

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