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Rock & Diablo


¿Rock cristiano? Los mejores grupos están con Satán

Bart Simpson

Escena de “Little Nicky” (steven Brill, 2000)

Madrid_fuente_del_ángel_caido_2005-06-28Esta escena de la comedia Little Nicky me sirve para ilustrar el propósito de esta entrada, que no es otra cosa que la desmitificación de la llamada “música del diablo”, es decir, lo de que el rock es música satánica: una gilipollez, entendida para bien o para mal, por parte de fanáticos religiosos, antirreligiosos y satanistas simpatizantes o militantes, mientras que la cita de Bart Simpson es para atacar, no a aquellos que piensan que se puede predicar el cristianismo a través de la música rock, sino a quien piense que, si no es rock cristiano, sus practicantes y oyentes están condenados al infierno. La concepción del rock como música del diablo, canciones con mensajes satanistas, la banda sonora del infierno, etc., es, en realidad, muy anterior a la aparición de esta canción de los Rolling Stones, o de su álbum anterior, del “Friend of the devil” de los Grateful Dead, de la aparición de Black Sabbath, o de grupos como Megadeath y otros. Esa concepción data de los días del nacimiento del rock’n’roll, cuando los religiosos de Estados Unidos, principalmente los famosos predicadores WASP del sur, advertían contra la degeneración y depravación que esta música causaba en la juventud blanca de su país calificándola como “música satánica”, aunque, en realidad, lo que de verdad les escandalizaba fue que era una música mestiza, surgida de la unión de las música populares blancas y negras por igual. Desde entonces, fanáticos religiosos, críticos musicales buscando notoriedad y amantes de lo oculto y del misterio con poco criterio científico y mucho sensacionalismo, han buscado anécdotas, mensajes satánicos en canciones, puestas del derecho o del revés, portadas de discos y letras incomprensibles, absurdas en apariencia, entre la historia y la discografía de muchos grupos. Hoy en día, muy pocos se creen que el rock, en todas sus variantes, tenga realmente algo serio que ver con el satanismo, simpatizante o militante.

BE020078Una breve relación de esta leyenda negra del rock. Siguiendo con los fanáticos estadounidenses, la mayor parte de las veces que han surgido estas acusaciones se debieron principalmente a choques de los grupos con la religión: cuando Lennon dijo “los Beatles somos más populares que Jesucristo”, los predicadores fanáticos, fascistas y racistas de Estados Unidos, que veían mucho peor que sus jóvenes escucharan la “música del diablo” a que se vistieran con sábanas, quizás más por darse notoriedad que por otra cosa, organizan hogueras públicas en donde quemar productos del grupo, convocados a través de ciertas emisoras… Ésta fue una de las primeras condenas. Y cuando en su Sgt. Pepper’s aparecía en su portada el famoso mago negro Aleister Crowley, la acusación estaba más que cantada… Cosa que en realidad no significaba nada, pues también aparecían personajes tan dispares y distantes como Hitler, James Dean, Marilyn, Karl Marx, etc. Si alguna vez, algún miembro del cuarteto de Liverpool estuvo involucrado de alguna manera en algo de este rollo, fue sin duda por curiosidad, ya que ellos se mostraron siempre más proclives al misticismo oriental, aunque la historia de esto les persiguiera: cuando el cateto neofascista disfrazado de hippie y autoproclamado mesías Charles Manson escribía con sangre en las paredes de las casas de sus víctimas versos de la canción “Helter skelter” (que, por sí, no quiere decir nada) en aparentes misas negras y daba su particular explicación, afirmando además que los Beatles eran los cuatro jinetes del apocalipsis racial que pretendía desatar, no faltó aquel que quiso vincularles directamente con historias oscuras y siniestras. Tampoco faltó quien no dejó de relacionar que, cuando Lennon fue asesinado residía en el Edificio Dakota, lugar con fama de maldito porque allí se rodó La semilla del diablo, de Roman Polanski y, encima, residió el famoso Crowley, que va a ser una constante en esta relación de anécdotas. Esos mismos evitan indicar el hecho de que en el edificio, actualmente, reside Yoko Ono sin problema aparente alguno. Por cierto, que la relación entre el edificio Dakota y el mago negro inspiró una de las mejores películas de entretenimiento de los años 80: Cazafantasmas.

Quinto disco de la bandaLa historia de los Rolling Stones, que vendrá a continuación, dará lugar al rock satánico, que era más publicitario que real, y es hasta probable que surgiera a modo de reacción contra los que atacaban al rock como instrumento del diablo. El primer grupo en recibir esta denominación fue Black Sabbath; pero tras tan llamativo nombre -que en realidad venía de una película de Mario Bava titulada así-, la música “estridente” y las barrocas portadas de sus discos, el satanismo resultaba ser sólo una seña de identidad del grupo, una marca, acorde con la moda de los primeros 70 de interpretar personalidades en la música, y, en realidad, el satanismo del grupo es bastante discutible, ya que cuando el diablo aparece en sus canciones no es de manera positiva, sino asociado al poder, la guerra, el capitalismo, etc. Y lo mismo podríamos decir de nuestros Ángeles del Infierno, cuyo nombre tiene tan poco que ver con la religión satánica como con la famosa banda de moteros estadounidenses. Por su parte, también han surgido rumores y leyendas sobre Led Zeppelin, y no por sus canciones, sino también porque Jimmy Page, el guitarrista, compró la biblioteca de Aleister Crowley y se rumorea que puso en práctica algunos de los rituales que el satanista había descrito. Hay quien afirma, no obstante, que mientras el satanismo de estas primeras bandas era simple imagen, no se puede decir lo mismo de las bandas posteriores surgidas entre los 80 y los 90: respecto a esto, al satanismo militante del black metal y del death metal, ignoro realmente cuánto de verdad y cuánto de sensacionalismo por parte de los tertulianos de, por ejemplo, “la nave del misterio”, hay.

Pero tampoco era necesario hacer canciones heavies, arrancarles la cabeza a los murciélagos de un bocado, o ponerse títulos y nombres estrambóticos: con sólo poner “diablo” en tu canción ya estabas en el punto de mira de ciertos desquiciados, como les ocurrió a los Grateful Dead con su deliciosa balada country-rock “Friend of the Devil”; o sencillamente hacer una letra lo suficientemente críptica como para que alguien la relacione con el culto al diablo, tal y como les ocurrió a los geniales Led Zeppelin con su “Stairway to Heaven”, que puesta al ravés, etc. (recomiendo vivamente leer el enlace), o a una banda tal como los Eagles y su “Hotel California”, de la que alguien aseguraba que era un hotel comprado por Anton LaVey, sacerdote de la Iglesia de Satán y amigo del inquietante Kenneth Anger, con quien vamos a enlazar a la siguiente historia.

Rolling_Stones_-_Their_Satanic_Majesties_Request_-_1967_Decca_Album_coverCiertamente los iniciadores de esta simbología y de esta imagen fueron los Rolling Stones, aunque fue, en primera instancia, de una manera bastante fortuita. En 1967, el grupo intentaba sacar un disco mientras las tres cabezas más visibles de la banda, Mick Jagger, Keith Richard y Brian Jones, se encontraban envueltos en juicios e idas y venidas a prisión por tenencia y consumo de drogas (ya que hablamos de gurús y magos negros que intentaron hacerse publicidad al arrimarse a las estrellas del rock, no olvidemos tampoco a los inspectores de policía que también intentaron darse notoriedad arrestándolos): el disco, que fue, resultado de todo ello, junto a cierta sequía de ideas musicales propiciada por quedarse noqueados por el Sgt. Pepper’s, fue un desastre, aunque con el tiempo ha ido ganando y ha terminado por convertirse en un disco de culto; sin embargo, lo más llamativo del disco, por encima de las acusaciones de plagio de los Beatles, fue su título: Their Satanic Majesties request, “el ruego de sus satánicas majestades”, sobrenombre que acompañará ya a la banda para siempre. Y sin embargo, el disco no contiene referencia diabólica alguna, y su origen es de lo más mundano: furiosos como estaban contra el gobierno de su país, Jagger se fijó en el barroco mensaje, que databa de los días del imperio colonial, impreso en su pasaporte, algo así como: [traduzco]  Su Británica Majestad ruega y exige (Her Britanic Majesty requests and requires] que el portador de este documento… Y, entonces, Jagger, a modo de desagravio, quiso titular al disco, que enun principio iba a llamarse “Las navidades cósmicas de los Rolling Stones”, como Her Satanic Majesty requests nad requires: “Su Satánica Majestad ruega y exige”; pero la Decca se negó a sacar tal flagrante insulto a la corona británica, y por ello se cambió parte del nombre. Misterio resuelto.

Aleister_Crowley_2Más compleja, sin embargo, es la historia de “Simpathy for the devil”, incluida en el Beggars Banquet y única canción del disco con referencia satánica. Para empezar, hay que entender que las ciencias ocultas, la magia negra, etc., formaba parte del ambiente místico o pseudomísitco de la contracultura, o mejor dicho, de la cultura de las estrellas millonarias, y así Kenneth Anger, que era un director underground de temática gay y sadomasoquista, que, a parte de eso, proclamaba ser el heredero del mago satánico Aleister Crowley -uno de aquellos ocultistas que a principios de siglo XIX y después mucho más, tras la I Guerra Mundial, fundaron sectas ocultistas para dar explicación a tanta miseria y dar una solución, o provocar el apocalipsis final-, quiso lograr cierta publicidad acercándose a los Rolling Stones, del que algunos miembros colaborarían en sus películas, y describió a Mick Jagger como una encarnación del diablo de los últimos tiempos y a Keith Richard como su diablejo ayudante: esto no dejaba de ser una solemne gilipollez, pero, de algún modo, afectó a los dos stones, que comienzan, junto a sus parejas sentimentales, a interesarse por este mundo inquietante y misterioso: se hacen con libros de Crowley y otros brujos, y viajan al Caribe para ver rituales de vudú o algo así… Y en algunos de estos cultos, reservados sólo para los iniciados nativos, casi no lo cuentan (una torpeza muy habitual en aquellos tiempos). No obstante, el idilio con la magia negra, en realidad, duró muy poco: Keith Richard y Anita Pallenberg, movidos por un sentimiento de precaución, se echan atrás en su idea de celebrar una boda satánica con Anger como oficiante, mientras que, inexplicablemente, Mick Jagger comienza a ser visto en público con un crucifijo colgando de su cuello. Quizás habían cabreado a algún grupúsculo que pensara que estaban frivolizando sus creencias. Pero la historia de “Simpathy for the devil” tiene más que ver con la cultura, que con el satanismo.

Escena de The Rolling Stones Rock and Roll CircusEn los días del 68, Jagger se encontraba leyendo la novela El maestro y margarita, del escritor ruso Mikhail Bulgákov, obra en la que el diablo se presenta con palabras muy elegantes para comprobar los efectos de la revolución rusa, y, básicamente, de ahí surgió la idea: Mick Jagger interpreta al diablo, que se presenta muy cortésmente contando ser el causante de muchas de las tragedias desde la antigüedad hasta aquellos días –de nuevo, el diablo se presenta como algo negativo- y acaba exigiendo cortesía y simpatía. Quitando ciertas polémicas (como el asesinato de los Kennedy), no deja de ser una canción dramatizada, y la única referencia a su idilio con las ciencias ocultas parece ser esa introducción afro-caribeña, dando un aire de ritual vudú o algo así. Naturalmente, se quiso ver aquí una especie de manifiesto satanista, y ciertos grupos ocultistas debieron utilizarla en sus misas negras o lo que sean; lo cierto es que vino a acrecentar su leyenda negra cuando la interpretaron en el multitudinario concierto de Altamont, en donde un muchacho que, en versión de su agresor, llevaba un arma cargada para matar a Jagger, fue asesinado por uno de los Hell’s Angels encargados de la seguridad del concierto: cierta prensa algo sensacionalista no dejó de referir el hecho de que, minutos antes, habían interpretado esta canción, algo a lo que poca gente hizo caso, pero que en las mentes de los crípticos del rock tuvo su eco y acabó convirtiéndose en una falsa leyenda: “Mientras los Rolling Stones tocaban ‘Simpathy for the Devil’ era asesinado un chico”: algo bastante absurdo (hay varios minutos entre ambos acontecimientos), y, en cualquier caso, lo sucedido allí –que comenzó desde antes-, más que deberse a las fuerzas infernales liberadas por la canción, se debió a la vanidad subyugadora de Jagger (algo de lo que se ha arrepentido una y otra vez). De todas maneras, la canción ha constituido parte esencial del repertorio de las giras de los Rolling Stones desde entonces y, en la mayoría de las ocasiones, no ha habido ninguna tragedia ni el diablo se ha dignado a aparecer por allí, que nosotros sepamos.

Y éste es el final de la historia: quien quiera ver aquí la invocación de fuerzas oscuras infernales, mensajes apocalípticos o misales negros, corre un poco el riesgo de quedar en ridículo:

Simpathy for the devil

Please allow me to introduce myself
I’m a man of wealth and taste
I’ve been around for a long, long year
Stole many a mans soul and faith
And I was round when Jesus Christ
Had his moment of doubt and pain
Made damn sure that Pilate
Washed his hands and sealed his fate

Pleased to meet you
Hope you guess my name
But what’s puzzling you
Is the nature of my game

I stuck around St. Petersburg
When I saw it was a time for a change
Killed the czar and his ministers
Anastasia screamed in vain
I rode a tank
Held a generals rank
When the blitzkrieg raged
And the bodies stank

Pleased to meet you
Hope you guess my name, oh yeah
Ah, what’s puzzling you
Is the nature of my game, oh yeah

I watched with glee
While your kings and queens
Fought for ten decades
For the gods they made
I shouted out,
Who killed the Kennedys?
When after all
It was you and me
Let me please introduce myself
I’m a man of wealth and taste
And I laid traps for troubadours
Who get killed before they reached Bombay

Pleased to meet you
Hope you guessed my name, oh yeah
But what’s puzzling you
Is the nature of my game, oh yeah, get down, baby
Pleased to meet you
Hope you guessed my name, oh yeah
But what’s confusing you
Is just the nature of my game

Just as every cop is a criminal
And all the sinners saints
As heads is tails
Just call me lucifer
Cause I’m in need of some restraint
So if you meet me
Have some courtesy
Have some sympathy, and some taste
Use all your well-learned politesse
Or I’ll lay your soul to waste, um yeah

Pleased to meet you
Hope you guessed my name, um yeah
But what’s puzzling you
Is the nature of my game, um mean it, get down

Woo, who
Oh yeah, get on down
Oh yeah
Oh yeah!
Tell me baby, what’s my name
Tell me honey, can ya guess my name
Tell me baby, what’s my name
I tell you one time, you’re to blame
What’s my name
Tell me, baby, what’s my name
Tell me, sweetie, what’s my name

http://www.lyricsfreak.com/r/rolling+stones/sympathy+for+the+devil_20117881.html

Simpatía por el diablo

Por favor, permíteme que me presente/ soy un hombre de riqueza y buen gusto/ He estado por ahí durante mucho, muchos años/ robé las almas y la fe a muchos hombres/ Y yo estuve cerca cuando Jesucristo/ tuvo su momento de duda y dolor/ Me aseguré bien de que Pilatos/ se lavara las manos y sellara su destino.// Encantado de conocerte,/ espero que adivines mi nombre/ pero lo que te desconcierta/ es la naturaleza de mi juego.// Me quedé por San Petersburgo/ cuando vi que era hora de un cambio/ Maté al zar y a sus ministros/ Anastasia gritó en vano./ Conduje un tanque/ ostenté el rango de general/ cuando el blitzkrieg [guerra relámpago] bramó/ y los cuerpos apestaban// Miré con júbilo/ mientras vuestros reyes y reinas/ lucharon durante diez décadas/ por los dioses que crearon/ Grité:/ ¿quién ha matado a los Kennedy?/ cuando después de todo/ fuimos tú y yo/ Permíteme, por favor, que me presente/ soy un hombre de riqueza y buen gusto/ y tendí trampas para los trovadores/ que fueron asesinados antes de llegar a Bombay// Encantado de conocerte,/ espero que hayas adivinado mi nombre/ pero lo que te desconcierta/ es la naturaleza de mi juego.// Encantado de conocerte,/ espero que hayas adivinado mi nombre/ pero lo que te confunde/ es la naturaleza de mi juego.// Así como todo policía es un criminal/ y todos los pecadores santos/ como las cabezas son cabos/ simplemente llámame Lucifer/ pues necesito algo de contención/ Así que si me encuentras/ ten algo de cortesía/ ten algo de simpatía, y algo de gusto/ Utiliza toda tu bien aprendida educación/ o haré que tu alma se pierda.// Arrodílllate/ Dime cariño, cómo me llamo/ Dime cielo, ¿puedes adivinar mi nombre?/ Te lo digo una sola vez, tú tienes la culpa…

Mick Jagger & Keith Richard

La canción formaría parte del especial The Rolling Stones Rock and Roll Circus, que no vio la luz en su día (1968), según las malas lenguas, porque los Who estuvieron mucho mejor que ellos. Al final de la interpretación, Mick se quita su camiseta, mostrando en su torso desnudo falsos, y pueriles, tatuajes satanistas, adelantándose algunos años a los cantantes satánicos, o pseudo-satánicos, de heavy metal:

Y la de Altamont, en donde apreciamos que Mick está tan subido que parece ciego a todo lo que sucede a su alrededor, y también que no sucede en ese momento el asesinato de Meredith Hunter… Aunque hay que decir que su comentario de “Siempre pasa algo raro cuando interpretamos este número” después de que el comienzo de la interpretación fuera interrumpido, por ser de muy mal gusto, sobra y mucho; aunque, por otro lado, durante los acordes finales, Jagger canta “tranquilizaos todos”. En este vídeo podemos ver también a Jagger, visionando la película en la sala de pruebas para el juicio por asesinato, y degustando el sabor amargo de su propia vanidad:

Otro día hablaremos del rock cristiano si eso…

Filosofía rollingstoniana: “si lo intentas a veces”


Let_it_BleedIntentando citar de memoria: “He estado escuchando a ese filósofo tuyo: Jagger” -le dice en el primer capítulo la hermosa doctora Cuddy (Lisa Edelstein) a su insubordinado, cínico y escéptico empleado, el doctor Gregory House  (Hugh Laurie)-, “y dice que no puedes obtener siempre lo que quieres.. Pero que si lo intentas alguna vez…”… En fin, una referencia televisiva de calidad para presentar una canción fundamental, que es canción de cabecera de este melómano médico ficticio. Y es que, desde 1968, los Rolling Stones habían emprendido el camino de abandonar el utopismo hippie, representado por el barroquismo musical del 67 capitaneado por sus amigos/rivales los Beatles, y por el que tantos palos les dieron. Al tiempo que recuperaban el blues y el rock duro de sus raíces, sus temas se volvían algo más realistas y más crudos (curiosamente, el más dotado para el barroquismo musical, el que dio calidad a esa incursión en la psicodelia y el rock sinfónico con sus flautas, mellotrones, instrumentos orientales y norteafricanos, el hombre-orquesta Brian Jones, fue el que más contento se puso del regreso a las raíces, tanto como antes se había opuesto al barroquismo). Los temas de su disco Beggars Banquet habían acompañado las revueltas del 68 de gran parte del mundo; ahora, su disco del 69, Let it bleed, hacía de contrapunto al panorama violento del final de los utópicos 60, en el que los hippies, a la salida de Woodstock, agonizaban entre el activismo radical violento y sus excesos con las drogas. Por eso, hay quien califica esta canción, lanzada como sencillo en 1968 y recogida posteriormente en el disco de 1969, como un retrato de esos tiempos y de su filosofía: el desencanto con el utopismo del 67, que dio paso al radicalismo del 68 y siguientes, quedaba plasmado en esa máxima de “no siempre puedes tener lo que quieres, pero si lo intentas, a veces, puedes conseguir lo que necesitas”, que se abre (fortuitamente, pues lo consideraron “divertido”) con un coro, el London Bach Choir, que le da cierto aire de revelación:

You can’t always get what you want

I saw her today at the reception
A glass of wine in your (her) hand
I knew she was going to meet her connection
At her feet was a footloose man

(Now) You can’t always get what you want (no) (yes)
You can’t always get what you want
And (But) if you try sometime(s), you(‘ll) (you just) (might) find
You(‘ll) get what you need

And I went down to the demonstration
To get my fair share of abuse
Singing "We’re going to vent our frustration
If we don’t, we’re going to blow a 50 amp fuse"

Sing it to me

Ah baby, yeah

I went down to the Chelsea drugstore
To get your prescription pills
I was standing in line with Mr. Jimmy
And, man, did he look pretty ill

We decided that we would have a soda
My favorite flavor was cherry red
I sung my song to Mr. Jimmy
Yes, and he said one word to me and that was "dead"

I said to him…

Oh yeah

You get what you need
Yeah
Ah baby, ah yeah

I saw her today at the reception
In her glass was a bleeding man
She was practiced at the art of deception
I could tell by her blood-stained hands

http://timeisonourside.com/SOYouCantAlways.html

No puedes conseguir siempre lo que quieres

La vi hoy en la recepción/ un vaso de vino en su mano/ Supe que se iba a encontrar con su contacto/ A sus pies estaba un hombre sin compromiso.// No puedes conseguir siempre lo que quieres/ No puedes conseguir siempre lo que quieres/ pero si lo intentas alguna vez, podrías descubrir/ que conseguirás lo que necesitas.// Y me dirigí a la demostración/ para obtener mi justa parte de abuso/ cantando “Vamos a desfogar nuestra frustración/ y si no, vamos a fundir un fusible de 50 amperios”.// Cántamelo// No puedes conseguir siempre lo que quieres…/ pero si lo intentas, a veces, solo encontrarás tal vez/ que conseguirás lo que necesitas.// Fui a la droguería de Chelsea/ para comprar tus pastillas con receta/ Estaba en la cola con el señor Jimmy/ y, tío, parecía estar bastante enfermo// Decidimos que nos beberíamos una soda/ Mi sabor favorito era cereza roja/ Le canté mi canción al señor Jimmy/ Sí, y él me dijo una palabra, que era “muerto”.// Le dije// No puedes conseguir siempre lo que quieres…/ Pero si lo intentas alguna vez, podrías descubrir/ que consigues lo que necesitas.// Consigues lo que necesitas// La vi hoy en la recepción/ en su copa había un hombre sangrando/ había practicado en el arte de la decepción/ lo podría decir por sus manos manchadas de sangre.// No puedes conseguir siempre lo que quieres…/ Pero si lo intentas alguna vez, podrías descubrir/ que consigues lo que necesitas.

Mick Jagger & Keith richard

Dear Janis: una aventura en el Chelsea


Don’t you know that you’re nothin’ more than a one night stand.
Tomorrow I’ll be on my way, an’ you can catch me if you can.
Honey, take me by the hand and play that game again, yeah.

“One night stand”

janisjnlnJanis Joplin era famosa por sus aventuras sexuales, y su condición bisexual era una gota más para el escándalo. Pero, en realidad, Janis no hacía muchas más cosas, o más raras, que sus contemporáneos masculinos. Jim Morrison y Mick Jagger (por citar los casos más explícitos) podían, si querían, alardear de sus correrías sexuales y de sus infidelidades, e incluso jugar a la ambigüedad. Janis también, pero lo que en ellos se convertía en admiración y en mito sexual, en Janis era vicio y escándalo, incluso dentro del mundo del rock. A día de hoy, aún escritores muy ambiciosos y muy poco escrupulosos airean las correrías sexuales de Janis con, la mayoría de las veces, cierto morbo repugnante. Y es que a mucha gente le excita (tómese como se quiera) las relaciones que las estrellas el rock tuvieron entre ellos.

leonard-cohen-poet-largeEn esta ocasión, no fue con una estrella del rock, sino con Leonard Cohen, el poeta-cantante de Canadá. Una noche, estando en el hotel Chelsea de Nueva York, Leonard Cohen, que andaba buscando a la exuberante estrella de cine francés Brigitte Bardot, sin éxito, se encontró con Janis (que creo recordar que buscaba a otro sex-symbol). Ambos subieron a la habitación de Cohen, y allí… A raíz de esa noche, Cohen, que no se corta en sus canciones (ventajas de estar liberado del yugo comercial), al contrario que Pablo Guerrero que cantaba “… y lo que allí sucedió ni lo cuentan las crónicas ni lo contaré yo”, escribió una canción titulada “Chelsea Hotel # 2”, relatando el suceso de una manera, digamos, nada caballerosa. A pesar del tono nostálgico de la canción, y de su hermosa melodía, mucha gente le ha reprochado a Leonard Cohen este tono, rozando el machismo según algunos, y su falta de discreción. En honor a la verdad, Leonard Cohen se ha mostrado a menudo arrepentido por esto, y cuando la canta, pienso, recuerda aquella noche con cierta dulzura.

Chelsea Hotel # 2

I remember you
well in the Chelsea Hotel,
you were talking so brave and so sweet,
giving me head on the unmade bed,
while the limousines wait in the street.
Those were the reasons and that was New York,
we were running for the money and the flesh.
And that was called love for the workers in song
probably still is for those of them left.
Ah but you got away, didn’t you babe,
you just turned your back on the crowd,
you got away, I never once heard you say,
I need you, I don’t need you,
I need you, I don’t need you
and all of that jiving around.

I remember you well in the Chelsea Hotel
you were famous, your heart was a legend.
You told me again you preferred handsome men
but for me you would make an exception.
And clenching your fist for the ones like us
who are oppressed by the figures of beauty,
you fixed yourself, you said, "Well never mind,
we are ugly but we have the music."

And then you got away, didn’t you babe…

I don’t mean to suggest that I loved you the best,
I can’t keep track of each fallen robin.
I remember you well in the Chelsea Hotel,
that’s all, I don’t even think of you that often.

http://www.quedeletras.com/letra-cancion-chelsea-hotel-2-bajar-75144/disco-new-skin-for-the-old-ceremony/leonard-cohen-chelsea-hotel-2.html

Hotel Chelsea # 2

 Te recuerdo/ bien en el hotel Chelsea,/ hablabas tan valiente y tan dulce,/ haciéndome una mamada sobre la cama sin nombre,/ mientras las limusinas espera en la calle./ Aquellas eran las razones y aquello era Nueva York,/ corríamos por el dinero y por la carne./ Y aquello era llamado amor por los del mundo de la canción/ probablemente lo es todavía para aquellos de los que queden./ Ah pero te fuiste, ¿verdad cariño?,/ sólo le diste la espalda a la gente,/ te fuiste, nunca volví a oírte decir,/ te necesito, no te necesito…/ y todo eso bailándote.// Te recuerdo bien en el hotel Chelsea,/ eras famosa, tu corazón era una leyenda./ Me dijiste otra vez que preferías a los hombres guapos/ pero que por mí harías una excepción./ Y cerrando el puño por los que son como nosotros/ que están oprimidos por las figuras de la belleza,/ te arreglaste, dijiste, “Bueno, no importa,/ somos feos pero tenemos la música”.// Y entonces te fuiste, ¿no cariño…?// No quiero sugerir que yo te amara mejor,/ no puedo seguir el rastro de cada petirrojo caído./ Te recuerdo bien en el hotel Chelsea,/ eso es todo, ni siquiera pienso en ti muy a menudo.

Leonard Cohen


janisjkskEs una bonita canción, la verdad, a pesar de lo que se pueda, o no, decir: que sea la felación mejor cantada nunca, o quizás, una tragedia amorosa… Da igual. Y aunque esa frase final (bueno, y quizás esa otra) no debería escucharla ninguna chica, lo que sigue no debería oírlo ningún chico… Por alguna razón, antes de transcribir ésta pensé en una canción póstuma de Janis Joplin, grabada con la mítica Paul Butterfield Blues Band y publicada después de su muerte: “One night stand”, una expresión inglesa que significa “Relación de una noche” y que es muy anterior a la de Cohen. En ella, Janis –que no es su autora- rompe la ilusión de su amante por defender su libertad, o quizás fuera al revés… Este tipo de canciones de Janis cabreaba –incluso hoy lo consigue- a mucha gente, y, la verdad, no entendemos el porqué, ya que es la misma temática que han cantado muchos cantantes masculinos. En cualquier caso, aún sin saber si guardan alguna relación ambas canciones, es curioso que casi se pueda establecer un diálogo entre ambas composiciones, y, de guardar dicha relación, hasta resultaría, tal vez, que no fue Cohen (1974) el que lanzara la primera piedra…

One night stand

When I’m on the road playin’ in a town without a name,
And I’m feelin’ low an’ everybody looks the same.
Well, you catch my eye, and then you come on strong an’ try to make your play.
Just because we loved tonight, please don’t you think it’s gonna stay that way.

Don’t you know that you’re nothin’ more than a one night stand.
Tomorrow I’ll be on my way, an’ you can catch me if you can.
Honey, take me by the hand and play that game again, yeah.

Everywhere I go, the people wanna make some time with me.
That’s okay, if the next day I can be free.
Well, it’s feelin’ good and you’re the one I’m lovin’ tonight,
Well, don’t you go and spoil it, babe, by trying to get yourself all uptight.

Don’t you know that you’re nothing more than a one night stand.
I’ll be on my way an’ you can catch me if you can.
Honey, take me by the hand and play that game again, yeah!!!

When I’m on the road, playin’ in a town without a name,
Honey, I’m feelin’ low and everyone looks the same.
Well, it’s lookin’ good and you’re the one that’s lovin’ tonight,
Don’t you go and spoil it babe, by trying to get yourself all uptight.

Don’t you know that you’re nothing more than a one night stand.
I’ll be one my way an’ you can catch me if you can.
Honey, take me by the hand and play that game again.
Don’t you know that you’re nothing more than a one night stand.
Oh, I’ll be on my way, you can catch me if you can.
Honey, take me by the hand and play that game again.
Don’t you know that you’re nothing more than a one night stand.

Relación de una noche

Cuando estoy en la carretera tocando en una ciudad sin nombre,/ y me siento baja y todos me dan igual./ Captas mi mirada, y entonces te vuelves fuerte e intentas hacer tu juego./ Sólo porque nos hallamos amado esta noche, por favor no te creas que va a ser así.// ¿No sabes que no eres más que una relación de una noche./ Mañana estaré en mi camino, y puedes atraparme si puedes./ Cariño, coge mi mano y juega ese juego otra vez.// A donde quiera que vaya, la gente quiere pasar un rato conmigo./ Está bien, si al día siguiente puedo ser libre./ Bueno, se siente bien y tú eres el único al que amo esta noche,/ bueno, no te vayas y lo estropees, cariño, al intentar hacerte el mojigato.// (…)// Cuando estoy en la carretera tocando en una ciudad sin nombre,/ cariño, me siento baja y todos me dan igual./ Bueno, me parece bien y tú eres el único al que amar esta noche,/ no te vayas y lo estropees, cariño, al intentar hacerte el mojigato…

Steve Gordon – Barry Flast

Sóc, no vull ofendre, anticlerical (III): El día que Sinéad le declaró al guerra al papa


La mano dura en la educación,
aunque sea con buena intención,
engendra amargura en el corazón:
Mal reprimido rencor.

Respeto y obediencia”, Vainica Doble

john-lennon-20080425005341673-000La relación de los artistas con las religiones de todo el mundo siempre ha sido complicada, sobre todo los músicos de pop y de rock. Por resumir algunos casos, George Harrison, amante del hinduismo, se hace vaishnva y simpatiza y apoya a la secta hinduista Hare Krishna (la adaptación occidental del vishnuísmo); Michael Jackson, Testigo de Jehová de nacimiento, tras contraer matrimonio con Lisa Marie Presley, se convierte a la “religión” de la cienciología, pero tras el divorcio de la hija de Elvis, la abandona al darse cuenta de que la secta se enriquece con los bienes de sus adeptos y que le utiliza a él y a otras estrellas como reclamo publicitario. Algo similar les ocurrió a los Beatles con el supuestamente santo Maharishi Mahesh Yogi, de quien descubren que en la India no se le considera más que como un charlatán, y que tenía una fijación nada espiritual con Mia Farrow. Los Rolling Stones Mick Jagger y Keith Richard y sus novias, influenciados por el inquietante artista underground y reconocido satanista Kenneth Anger, flirtean durante un tiempo con el esoterismo, la magia negra y el satanismo; pero, sin dar explicación, de repente Mick Jagger comenzó a actuar con un crucifijo colgado del pecho. Y luego está John Lennon, que, a pesar de escarceos místicos, siempre fue o un creyente a su estilo o un materialista, y su incidente “cristiano”, cuando, citado fuera de contexto, pareció decir soberbiamente que eran “más populares que Jesucristo”, algo que en el Reino Unido pasó sin más, pero en Estados Unidos la ultraderecha utilizó constantemente, haciendo campañas de quemas de sus discos y fotos; rogado por sus amigos, Lennon se deshace en disculpas y afirma intentando parecer divertido, pero notándosele un gran nerviosismo: “Si hubiera dicho que la tele es más popular que Jesucristo, no hubiera pasado nada”. Sin embargo, el músico de Liverpool da una de cal y otra de arena, y tras las disculpas pasa a criticar la intervención en el Vietnam, y leemos entre líneas que Lennon está criticando a esa gente (que tampoco necesitaban la excusa de la blasfemia para odiarle) el que les preocupe más lo que él piense sobre la religión que se esté comenzando una guerra, en último término, colonialista…. En 2008 el Vaticano decidía absolver a John Lennon por sus declaraciones, mientras que gran parte del mundo ya le tenía como un Mesías (al menos, tardaron menos que con Galileo). Algo parecido a nuestra historia central, pero para ello, antes, un último caso de artista re-bautizado, para enlazar con nuestra historia.

y1pHvnLBsgb5MyZ-SdHLJWEgNLs0_L21yiTqPmOSiNOWNtCHBqx_mgd8al14dgw5Q8-sD0FQrakPOQBob Dylan nació y se crió como judío. Durante la mitad de los años 60, Dylan flirtea con el budismo y el hinduismo, a la par que hace sátiras en sus canciones sobre la Biblia y la Torah, aunque no parece abandonar la senda del judaísmo. Pero, a finales de los 70, Dylan se convierte al catolicismo –de esa época queda algún excelente disco, que van desde Slow Train Coming (1979) a Infidels (1983)-, y en 1997, tras una severa enfermedad, actúa ante el papa Juan Pablo II en Conferencia Eucarística Mundial en Bolonia. El pontífice, después, haría una homilía basándose en la letra de “Blowin’ in the wind” (no obstante, el actual pontífice Benedicto XVI, se mostró disconforme con este tipo de actos). Sin embrago, en la década del 2000, hay quien asegura que Dylan se ha reconvertido al judaísmo, mientras él asegura que su fe “son las canciones”.

AminotyourgirlPero volvamos a la década de los 90, con un Dylan bautizado (¿llegó a bautizarse?) y tocando ante el jefe de la iglesia católica sus antiguas canciones rebeldes y antimilitaristas, que ahora sonaban a himnos de salvación y bautismo. En 1992, la cantautora de rock irlandesa, Sinéad O’Connor, incluyó en su disco de aquel año Am I Not Your Girl? una versión de la canción que Bob Marley (otro buen caso de músico representante de una fe, en este caso, su mejor embajador) había compuesto basándose en el discurso del Ras etíope Haile Selassie ante las Naciones Unidas en 1963 –el emperador etíope, que, según los rastaffaris, desciende del mismísimo Salomón y de su idilio con la reina de Saba, fue un hombre más preocupado por lo que pasaba fuera de su país que por lo que pasaba dentro-. Ésta es la canción original de Marley:

War

Until the philosophy which hold one race superior
And another
Inferior
Is finally
And permanently
Discredited
And abandoned –
Everywhere is war –
Me say war.

That until there no longer
First class and second class citizens of any nation
Until the colour of a man’s skin
Is of no more significance than the colour of his eyes –
Me say war.

That until the basic human rights
Are equally guaranteed to all,
Without regard to race –
Dis a war.

That until that day
The dream of lasting peace,
World citizenship
Rule of international morality
Will remain in but a fleeting illusion to be pursued,
But never attained –
Now everywhere is war – war.

And until the ignoble and unhappy regimes
that hold our brothers in Angola,
In Mozambique,
South Africa
Sub-human bondage
Have been toppled,
Utterly destroyed –
Well, everywhere is war –
Me say war.

War in the east,
War in the west,
War up north,
War down south –
War – war –

Rumours of war.
And until that day,
The African continent
Will not know peace,
We Africans will fight – we find it necessary
And we know we shall win
As we are confident
In the victory
Of good over evil –
Good over evil, yeah!
Good over evil –
Good over evil, yeah!
Good over evil
Good over evil, yeah!

Guerra

Hasta que la filosofía que sostiene que hay una raza superior/ y otra/ inferior/ sea finalmente/ y permanentemente/ desacreditada/ y abandonada/ –por todas partes hay guerra-/ digo guerra.// Que hasta que no haya más/ ciudadanos de primera y de segunda clase en toda nación/ Hasta que el color de la piel de un hombre/ no importe más que el color de sus ojos/ Digo guerra.// Que hasta que los derechos humanos básicos/ estén garantizados para todos por igual/ sin considerar la raza/ –Esto es una guerra.// Que hasta ese día/ el sueño de la paz duradera,/ la ciudadanía mundial,/ las leyes de la moralidad internacional,/ permanecerán en nada más que una ilusión efímera a seguir/ pero nunca alcanzado/ –Ahora en todas partes hay guerra – guerra.// Y hasta que los innobles e infaustos regímenes/ que soportan nuestros hermanos en Angola,/ en Mozambique,/ Sudáfrica;/ que el cautiverio infrahumano/ haya sido derrocado,/ absolutamente destruido –/ Pues en todas partes hay guerra –/ Digo guerra// Guerra en el este,/ guerra en el oeste,/ guerra al norte,/ guerra hacia el sur,/ guerra – guerra –/ Rumores de guerra./ Y hasta ese día,/ el continente africano/ no conocerá la paz,/ nosotros los africanos lucharemos –lo declaramos necesario-/ y sabemos que venceremos/ porque estamos seguros/ de la victoria/ del bien sobre el mal.

http://www.traducidas.com.ar/letras/bob-marley/war

Norman J. Whitfield – Barrett Strong – Bob Marley

Volvamos a la historia… Sinéad O’Connor fue invitada para promocionar su disco en el popular programa “Saturday Night Live”, el 3 de Octubre de 1992, y supongo que nadie sabía lo que iba a hacer. Sobre el escenario, una O’Connor completamente rapada, rodeada de cirios blancos y vestida de blanco, interpretaba a capella su versión de la canción de Marley, pero sustituía las líneas que hacen referencia al continente africano por éstas:

Until that day,
There is no continent,
Which will know peace.
Children, children.
Fight!
We find it necessary.
We know we will win.
We have confidence in the victory
Of good over evil
Fight the real enemy!

(Hasta ese día,/ no hay continente/ que conocerá la paz./ Niños, niños./ ¡Luchad!/ Lo declaramos necesario./ Sabemos que ganaremos./ Estamos convencidos de la victoria/ del bien sobre el mal./ ¡Combatid al auténtico enemigo!)

http://www.sing365.com/music/lyric.nsf/War-lyrics-Sinead-O%27Connor/AC4454BAC7EFBF2648256897000C3DCA

Sinead_rips_into_the_PopeY mientras decía las frases finales, la cantante irlandesa mostraba una fotografía del papa Juan Pablo II y la rompía en dos, enlazando la protesta antibélica y antirracista con una denuncia contra los abusos sexuales de la iglesia católica sobre los niños (recordemos que recientemente se han desvelado en Irlanda numerosos casos escandalosos que, en su día, fueron convenientemente ocultados). Ni qué decir tiene que la productora recibió un aluvión de críticas y protestas airadas, incluso una hipócrita crítica de la –para mí- impresentable Madonna (cantante que también fue ira de los más fundamentalistas por disfrazarse de “monja putón” en sus actuaciones). Esto vino en perjuicio de la carrera de Sinéad en su propio país, al que ella calificó en más de una ocasión como de “dictadura católica”, por lo cual no se sorprendió. Lo que sí que seguramente no se esperaba era lo que le aconteciera dos semanas después…

Aproximadamente el 17 de octubre de ese año tuvo lugar el concierto-tributo a Bob Dylan, un macrofestival en el que participaron amigos, colegas y alumnos del trovador de Minnesota, todos ellos interpretando alguna canción suya. El cantautor y actor Kriss Kristofferson fue el encargado de introducir a Sinéad O’Connor, pero lo que ninguno sabía era, o que había más seguidores del Dylan neo-católico, o que la gente no tiene personalidad alguna. O’Connor intenta arrancar con su canción, pero los abucheos son tan fuertes que le es imposible; Kristofferson se acerca a ella y la dice “No dejes que estos cabrones te desanimen”, y Sinéad responde “No estoy desanimada”. Los gritos son tan fuertes que O’Connor ordena a su banda parar y se arranca a capela con su versión de “War”, pero paró justo antes de su añadido, intentando aparentar fuerza, pero visiblemente muy nerviosa y alterada:

Tras el escenario se echó a llorar mientras Kristofferson intentaba consolarla. Aquel mismo mes, en una entrevista a una publicación italiana, Sinéad O’Connor, como ya lo hiciera Lennon en sus días, pidió perdón, también, sobre todo, al papa, calificando su gesto como un acto ridículo y un arrebato propiciado por una crisis de fe. Pero el público no perdonaba…

Aparición de Sinéad O'Connor en "After_Dark" (21-1-95) para hablar de los abusos sexualesEn realidad, Sinéad O’Connor no es una persona atea o anticristiana, sino al revés: llegó a ordenarse sacerdotisa en la “herética” iglesia católica del obispo Michael Cox. Sobre la religión se declara cristiana y opinaba: “Creo que Dios salva a todo el mundo, independientemente de si se quiere o no. Así que cuando morimos nos vamos todos a casa… No creo que Dios juzgue a nadie. Él ama a todos por igual.” (http://en.wikipedia.org/wiki/Sin%C3%A9ad_O%27Connor#Religion, la traducción es mía). Muchos fundamentalistas católicos consideraron a Sinéad O’Connor una atea satánica pecadora, una “persona peligrosa”… Quizás su gesto fue una rabieta, como decía ella… Pero tal vez tuviera todo su derecho en expresarlo así cuando piensas y reflexionas que también Sinéad O’Connor fue víctima de abusos sexuales por parte de curas cuando era una adolescente. Y apoyo al cien por cien sus palabras cuando dijo que era necesaria otra iglesia porque “Cristo estaba asesinado por mentirosos”.

El día que la música murió (American Pie)


american-pieEl día 3 de febrero de 1959, morían en un accidente de avioneta tres grandes músicos estadounidenses del rock’n’roll: el Big Bopper, Ritchie Valens (el de “La Bamba” y precursor del rock chicano y del estilo tex-mex) y Buddy Holly –por quien siento especial devoción-. Por aquellos años, un chaval llamado Don McLean repartía periódicos, y en el transcurso de su tarea se enteró de que aquél fue “el día que la música murió”. Años más tarde, McLean, que provenía de la escuela de Pete Seeger, engrosó el número de los nuevos cantautores estadounidenses de principios de los 70, algo más alejados de sus antecesores folksingers. Su segundo LP, en 1971, en el estilo del folk-rock de última hornada, alcanzó un tremendo éxito: American pie, cuya canción, con el mismo nombre, fue descrita como la épica de la juventud estadounidense de los 60. La canción ha tenido diversas interpretaciones acerca de su letra, así como numerosas versiones… Y otras, aberraciones (“inolvidable” Madonna con su numerito de patético patriotismo).

American Pie

A long, long time ago… trio
I can still remember
How that music used to make me smile.
And I knew if I had my chance
That I could make those people dance
And, maybe, they’d be happy for a while.

But february made me shiver
With every paper I’d deliver.
Bad news on the doorstep;
I couldn’t take one more step.

I can’t remember if I cried
When I read about his widowed bride,
But something touched me deep inside
The day the music died.

So bye-bye, miss american pie.
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
And them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, "this’ll be the day that I die.
"this’ll be the day that I die."

Did you write the book of love,
And do you have faith in God above,
If the Bible tells you so?
Do you believe in rock ’n roll,
Can music save your mortal soul,
And can you teach me how to dance real slow?

Well, I know that you’re in love with him
`cause I saw you dancin’ in the gym.
You both kicked off your shoes.
Man, I dig those rhythm and blues.

I was a lonely teenage broncin’ buck
With a pink carnation and a pickup truck,
But I knew I was out of luck
The day the music died.

I started singin’,
"bye-bye, miss american pie."
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, "this’ll be the day that I die.
"this’ll be the day that I die."

Now for ten years we’ve been on our own
And moss grows fat on a rollin’ stone,
But that’s not how it used to be.
When the jester sang for the king and queen,
In a coat he borrowed from James Dean
And a voice that came from you and me,

Oh, and while the king was looking down,
The jester stole his thorny crown.
The courtroom was adjourned;
No verdict was returned.
And while Lenin read a book of Marx,
The quartet practiced in the park,
And we sang dirges in the dark
The day the music died.

We were singing,
"bye-bye, miss american pie."
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, "this’ll be the day that I die.
"this’ll be the day that I die."

Helter skelter in a summer swelter.
The birds flew off with a fallout shelter,
Eight miles high and falling fast.
It landed foul on the grass.
The players tried for a forward pass,

With the jester on the sidelines in a cast.

Now the half-time air was sweet perfume
While the sergeants played a marching tune.
We all got up to dance,
Oh, but we never got the chance!
`cause the players tried to take the field;
The marching band refused to yield.
Do you recall what was revealed
The day the music died?

We started singing,
"bye-bye, miss american pie."
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, "this’ll be the day that I die.
"this’ll be the day that I die."

Oh, and there we were all in one place,
A generation lost in space
With no time left to start again.
So come on: Jack be nimble, Jack be quick!
Jack Flash sat on a candlestick
Cause fire is the devil’s only friend.

Oh, and as I watched him on the stage
My hands were clenched in fists of rage.
No angel born in hell
Could break that Satan’s spell.
And as the flames climbed high into the night
To light the sacrificial rite,
I saw Satan laughing with delight
The day the music died

He was singing,
"bye-bye, miss american pie."
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
And singin’, "this’ll be the day that I die.
"this’ll be the day that I die."

I met a girl who sang the blues
And I asked her for some happy news,
But she just smiled and turned away.
I went down to the sacred store
Where I’d heard the music years before,
But the man there said the music wouldn’t play.

And in the streets: the children screamed,
The lovers cried, and the poets dreamed.
But not a word was spoken;
The church bells all were broken.
And the three men I admire most:
The Father, Son, and the Holy Ghost,
They caught the last train for the coast
The day the music died.

And they were singing,
"bye-bye, miss american pie."
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
And them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, "this’ll be the day that I die.
"this’ll be the day that I die."
They were singing,
"bye-bye, miss american pie."
Drove my chevy to the levee,
But the levee was dry.
Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye
Singin’, "this’ll be the day that I die."

http://www.don-mclean.com/viewsong.asp?id=89

Tarta americana (Pastel de manzana)*

buddy11Hace mucho tiempo…/ Todavía puedo recordar/ cómo esa música solía hacerme sonreír./ Y sabía que si tuviera una oportunidad/ podría hacer bailar a esa gente/ y, tal vez, serían felices por un momento.// Pero Febrero me dio escalofríos/ con cada periódico que repartía./ Malas noticias a la puerta;/ no podía dar ni un paso más.// No puedo recordar si lloré/ cuando leí sobre esta novia enviudada,/ pero algo me tocó muy a dentro/ el día que la música murió.// Así que, adiós, adiós, señorita tarta americana./ Conduje mi chevy hasta el dique,/ pero el dique estaba seco./ Y sus buenos chicos estaban bebiendo whisky y whisky de centeno/ cantando “éste será el día en que moriré”.// ¿Escribiste el libro del amor,/ y tienes fe en Dios que está arriba,/ si la Biblia así te lo dice?/ ¿Crees en el rock’n’roll,/ puede la música salvar tu alma mortal/ y puedes enseñarme cómo bailar muy lento?// Bueno, ya sé que estás enamorada de él/ porque te vi bailando en el gimnasio./ Los dos os quitasteis los zapatos./ Tío, comprendí aquellos rythm and blues.// Yo era un adolescente solitario de los suburbios/ con un clavel rojo y una camioneta,/ pero sabía que estaba de suerte/ el día bopper2que murió la música.// Empecé a cantar/ “adiós, adiós, señorita tarta americana”./ Conduje mi chevy hasta el dique,/ pero el dique estaba seco./ Y sus buenos chicos estaban bebiendo whisky y whisky de centeno/ cantando “éste será el día en que moriré”,/ “éste será el día en que moriré”.// Entonces durante diez años estuvimos solos/ y el musgo engorda en un canto rodado,/ pero no es como solía ser./ Cuando el bufón cantó por el rey y la reina,/ en un abrigo que le cogió a James Dean,/ y una voz que vino de ti y de mí,// oh, y mientras el rey miraba hacia abajo,/ el bufón robó su espinosa corona./ El juzgado quedó suspendido;/ no se devolvió ningún veredicto./ Y mientras Lenin leía un libro de Marx,/ el cuarteto practicaba en el parque,/ y nosotros cantábamos himnos fúnebres en la oscuridad/ el día que la música murió.// Cantábamos/ “adiós, adiós, señorita tarta americana”./ Conduje mi chevy hasta el dique,/ pero el dique estaba seco./ Y sus buenos chicos estaban bebiendo whisky y whisky de centeno/ cantando “éste será el día en que moriré”,/ “éste será el día en que moriré”.// Tobogán (helter skelter) en un verano abrasador,/ los pájaros volaron con un refugio anti-radiación,/ ocho millas a lo alto y cayendo rápido./ Aterrizó mal en la hierba./ Los jugadores lo intentaron con un pase hacia delante/ con el bufón en el banquillo en la plantilla.// Entonces el aire del descanso era un dulce perfume/ mientras los sargentos tocaban una marcha./ Todos nos levantamos a bailar,/ ¡oh, pero nunca tuvimos la oportunidad!,/ porque los jugadores intentaron tomar el campo;/ la banda de marcha se negó a someterse./ ¿Recuerdas lo que fue revelado/ el día que murió la música?// Comenzamos a cantar/ “adiós, adiós, señorita tarta americana”./ Conduje mi chevy hasta el dique,/ pero el dique estaba seco./ Y sus buenos chicos estaban bebiendo whisky y whisky de centeno/ cantando “éste será el día en que moriré”,/ “éste será el día en que moriré”.// Oh, y allí estábamos todos en un mismo sitio,/ una generación perdida en el espacio/ sin tiempo para empezar de ritchienuevo./ Así que vamos: ¡Jack sé ágil, Jack sé rápido!/ Jack Flash se sentó en un candelero/ porque el fuego es el único amigo del diablo.// Oh, y cuando le veía sobre el escenario/ mis manos se cerraron en puño de rabia./ Ningún ángel nacido en el infierno/ pudo romper aquel hechizo de Satán./ Y cuando las llamas subían alto hacia la noche/ para encender el rito del sacrificio,/ vi a Satán reírse con placer/ el día que la música murió.// Estaba cantando/ “adiós, adiós, señorita tarta americana”./ Conduje mi chevy hasta el dique,/ pero el dique estaba seco./ Y sus buenos chicos estaban bebiendo whisky y whisky de centeno/ cantando “éste será el día en que moriré”,/ “éste será el día en que moriré”.// Conocí a una chica que cantaba blues/ y la pregunté por algunas noticias felices,/ pero sólo sonrió y volvió la cara./ Me dirigí a la tienda sagrada/ en donde había escuchado la música años atrás,/ pero el hombre de allí dijo que la música no sonaría.// Y en las calles: los niños gritaban,/ los amantes lloraban, y los poetas soñaban./ Pero no se decía una palabra; todas las campanas de la iglesia estaban rotas./ Y los tres hombres a los que yo admiraba más:/ el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,/ tomaron el último tren hacia la costa/ el día que la música murió.// Cantaban/ “adiós, adiós, señorita tarta americana”./ Conduje mi chevy hasta el dique,/ pero el dique estaba seco./ Y sus buenos chicos estaban bebiendo whisky y whisky de centeno/ cantando “éste será el día en que moriré”,/ “éste será el día en que moriré”.

Don McLean

Al parecer, Don McLean nunca aclaró lo que quería decir con cada línea. Hasta la fecha, yo sólo reconocía las referencias a los Beatles, a los Byrds, a Janis Joplin, a Mick Jagger y al accidentado concierto de Altamont, y a las canciones “Eight miles high”, “Helter Skelter” y “Jumpin’ Jack Flash”. Y, como alguien ya lo hizo antes, y mejor de lo que yo podría hacerlo aquí, os remito a sus interpretaciones, muy elaboradas:

http://agaf74.blogspot.com/2005/03/american-pie-o-la-prdida-de-la.html

Página de McLean: http://www.don-mclean.com/

Jefferson-Aeromodelismo: El otro lado de Jefferson Airplane (JA en directo y el incidente de Altamont)


Fred_Neil_-_Bleecker_&_MacDougalLa cara B de Bless Its Pointes Little Head se abría con una canción ajena que no sólo era un estandarte (no sólo traduzco la palabra standard, sino que le doy su sentido pleno) del grupo en sus actuaciones en directo, sino que era el otro himno personal de la banda.

“Other side of this life”, una especie de balada country de vagabundo, era una canción del cantautor Fred Neil, autor de canciones tales como “Everybody’s talkin’” (que aparecería en la película Cowboy de Medianoche, interpretada por Nilsson) por quien Paul Kantner sentía una gran admiración, que apareció en su disco de 1966 Bleeker & MacDougal.

(The) Other Side Of This Life

Would you like to know a secret
It’s just between you and me
I don’t know where I’m going next
I don’t know where I’m gonna be

But that’s the other side to this life
I’ve been leading
But that’s the other side of this life

Well my whole world’s in an uproar
My own world’s upside down
I don’t know where I’m going
But I’m always bumming around

And that’s another side to this life
I’ve been leading
And that’s another side of this life

Well I don’t know what I’m doing
Half the time I don’t know where I’ll go
I think I’ll get me a sailing boat
And sail the gulf of Mexico

And that’s another side to this life
I’ve been leading
And that’s another side of this life

Well I think I’ll go to Nashville
Down to Tennessee
The ten cent life I’ve been leading here
Gonna be the dead of me

But that’s the other side to this life
I’ve been leading
But that’s the other side of this life
And that’s another side of this life

Would you like to know a secret
It’s just between you and me
I don’t know where I’m going next
I don’t know where I’m gonna be

But that’s another side to this life
I’ve been leading
But that’s another side of this life

(El) Otro lado de esta vida

¿Te gustaría saber un secreto/ solo entre tú y yo?/ No sé a dónde iré la próxima vez/ no sé dónde voy a estar// Pero es al otro lado de esta vida/ a donde me he estado dirigiendo/ pero ése es el otro lado de esta vida// Pues mi vida entera está en un escándalo/ mi propio mundo está al revés/ No sé a dónde voy/ pero siempre estoy vagando por ahí// Y ése es el otro lado a esta vida/ a donde me he estado dirigiendo/ Y ése es otro lado de esta vida// Pues no sé qué voy a hacer/ la mitad del tiempo no sé a dónde iré/ creo que me haré con un velero/ y navegaré al Golfo de México// Y ése es el otro lado a esta vida/ a donde me he estado dirigiendo/ Y ése es otro lado de esta vida// Pues creo que iré a Nashville/ bajaré a Tenesse/ La vida de diez centavos que he llevado aquí/ va a ser mi muerte// Pero es al otro lado de esta vida/ a donde me he estado dirigiendo/ pero ése es el otro lado de esta vida/ y es otro lado de esta vida// ¿Te gustaría saber un secreto/ solo entre tú y yo?/ No sé a dónde iré la próxima vez/ no sé dónde voy a estar// Pero es al otro lado de esta vida/ a donde me he estado dirigiendo/ pero ése es el otro lado de esta vida.

Fred Neil

photo_concert8Desde los comienzos, esta canción fue una de las favoritas de Jefferson Airplane, que la interpretaban en sus actuaciones de distintas maneras: con Marty Balin unas veces, o con Grace Slick otras como vocalistas principales, en unos aires de rock duro tipo garaje propio del temprano sonido de las bandas de San Francisco. Ya en 1968 comienzan a interpretarla en su forma vocálica definitiva: con Kantner comenzando el primer verso para apoyarse inmediatamente en Balin y Slick, y a partir de ahí cantarla a coro como ellos bien sabían hacerlo, con un rock duro más perfeccionado. Así, la tranquila balada country de vagabundo se transformaba en manos de Jefferson Airplane en una mezcla de himno generacional y personal acerca de la vida de un grupo de rock.

Oír: http://www.goear.com/listen/6ecb711/the-other-side-of-this-life-jefferson-airplane

Pero ya, entre 1968 y 1969, la canción pasó de ser una más de su repertorio habitual a ser el número imprescindible con el que comenzar sus conciertos, de la misma manera que lo tenían otros grupos (Big Brother & The Holding Company invitaban al Fillmore con su “Combination of the 2”; y Country Joe & The Fish, al grito de “¡Marihuana"!”, comenzaban con su vibrante “Rock & Soul Music”), con unos arreglos más cercanos al soul (ciertamente, la influencia del soul en la forma de cantar de Marty Balin es innegable) y por tanto al rock duro de la época (grupos como Vanilla Fudge, Deep Purple o Grand Funk Railroad empezaron haciendo versiones rockeras de clásicos del soul), de manera que con un nuevo estilo vibrante y un ritmo irresistible, la canción del vagabundo se transformó en una canción para animar y entonar al personal… Y así funcionó en Woodstock, despertando a una audiencia todavía resacosa de las actuaciones del día anterior a eso de las 6 de la mañana:

slick_balinY es que Jefferson Airplane era uno de los grupos más potentes en directo de la década de los 60, sin necesidad de recurrir a números extramusicales, bailoteos o escándalos sexuales (dicho esto con todo respeto). Philip Norman, en su libro sobre los Rolling Stones, en el capítulo acerca del concierto de Altamont, los describió acertadamente como un “conjunto de cámara de músicos psicodélicos”. Sobre el escenario, generalmente, en ambos extremos se situaban Paul Kantner, al lado de la batería, y Marty Balin, junto a Jorma Kaukonen y Jack Casady, entre éste y Spencer Dryden; y en medio, la belleza salvaje de Grace. Los músicos se rotaban en sus solos, salvo el batería, pasando al primer plano, mientras Marty y Grace se dirigían el uno al otro en sus dúos, a veces oponiéndose, y entonces la voz de Kantner parecía la síntesis de esa oposición. Lo que no podían imaginar era lo que les iba a suceder en ese mismo año de 1969.

Los Rolling Stones, tras una gira monstruosa por Estados Unidos, quisieron compensar de alguna manera a un público muy fiel, pero también hacer frenteJefferson Air Altamontcc a las críticas que tanto la prensa como los principales promotores de conciertos del país, como Bill Graham, con quien mantenían una intensa enemistad, les habían lanzado. Y como no pudieron acudir al festival de Woodstock, decidieron hacer uno ellos, que les tendría como figuras principales, junto a las actuaciones de los mejores grupos del momento: Santana, Flyin’ Burrito Brothers, Jefferson Airplane, Grateful Dead y Crosby, Stills, Nash & Young. Se eligió para ello un abandonado circuito automovilístico en Altamont, y en reunión con diversas personalidades de la música, del mundo underground y del activismo hippie radical, alguien propuso contratar a los Ángeles del Infierno, la belicosa banda motorista, como seguridad. Sobre esto, por no extendernos, ya hablamos en su día, pero vamos a centrarnos en los Jefferson Airplane, desde la perspectiva de Philip Norman. A pesar de las advertencias de diversos promotores sobre que iba a ser un desastre, los Rolling Stones y compañía, aún sintiendo la borrachera del momento mágico de Woodstock (a pesar de que otros dos conciertos iluminados por el fantástico evento se habían ido también al carajo) siguieron adelante con el proyecto. De todo lo que ocurrió allí, no tienen toda la culpa los Hell’s Angels del todo: tal y como se ve en la película de los hermanos Maysles, la organización adolecía de varios defectos, sobre todo en lo referente a la seguridad, y más aun si hablamos de un grupo tan enorme como los Rolling Stones. No había un foso que separara el escenario de un público deseoso de tocar a Mick Jagger, y los organizadores como Chip Monk y Sam Cutler comenzaron a hartarse de usar la palabrería hippie con un conjunto de gente empeñada en subirse al escenario o colgarse de las torretas y a intuir el desastre en ciernes que podía ser aquello. Tal vez los Hell’s Angels se vieron desbordados por la situación, pero esto, de ninguna manera, les puede excusar de algunos de los excesos que tuvieron.

Marty_Balin_Altamont_002
Ahora bien, los hippies y los Ángeles del Infierno eran dos grupos contradictorios, unidos sólo por su situación marginal y el gusto por el rock y las drogas (no eran los únicos, otros grupos con los que se relacionaban los hippies como los Hare Krishna o los Panteras Negras también tenían muchas más cosas contradictorias que comunes con ellos), y, a pesar de diferencias políticas de la cúpula de la banda de motoristas con el carácter semi o plenamente izquierdista de muchos miembros del movimiento hippie, los incidentes con ellos solían ser aislados, aunque Janis Joplin podía haberles dicho (y quizás lo hizo) que no siempre se podía confiar en los Ángeles del Infierno y su carácter violento. La realidad era que los grupos de San Francisco tenían buenas relaciones con los Angels, los habían defendido y tocado en sus fiestas -aunque no creo ni por un momento que fueran tan ingenuos, ¿o sí?-, de modo que, según Norman, es la propia Grace Slick quien invita a los Angels a subir al escenario. La cuestión era que invitar a los Angels era una técnica que ya había funcionado antes, mucho mejor que esperar a que se presentaran sin invitación arruinándoles la fiesta a todos; y si encima se les designaba como seguratas del escenario mucho mejor, y siempre era mejor que la presencia conflictiva de la policía, sobre todo en este violento bienio 1968-1969. Pero los Angels comenzaron a actuar más como matones que como personal de seguridad, cuando decidieron que los músicos que componían Santana podían ser un perfecto blanco en movimiento del lanzamiento de latas de cerveza. Una vez solucionado este incidente, la calma pareció volver. Pero de pronto volvieron los incidentes, y, sin razón aparente, los Ángeles del Infierno comenzaron a golpear a cualquiera que se le antojara y no sólo a los que se acercaban al escenario. Así que cuando Jefferson Airplane suben al escenario, ya literalmente tomado por la banda motera, la cosa está revuelta, y ni siquiera las buenas vibraciones de “The Other Side Of this Life” consiguen calmar los ánimos. Marty Balin no era ajeno a lo que estaba pasando, y le es casi imposible actuar al intermediar en peleas, y en un estado de cabreo llegar a lanzar su pandereta contra alguno de los moteros, mientras Grace, en una muestra de profesionalidad absoluta, sin dejar de cantar, llama insistentemente a la calma. En cierto momento, como se puede ver, los Angels derriban y se cierran en formación en torno a un chico negro que no parecía hacer otra cosa más que disfrutar de la música; el hecho enerva a Balin, que decide intervenir, y a cambio es dejado inconsciente por un puñetazo de alguno de los Angels. Las cámaras de los Hnos. Maysles dejaron constancia del suceso:

La transcripción aproximada de lo que Kantner dice es “¡Amigos! Me gustaría contaros lo que ha pasado: algunos de los Ángeles del Infierno hanhells_angels-12-6-1969-altamont015airplane golpeado en la cara a Marty Balin dejándolo inconsciente… Quiero daros las gracias por eso”. A lo que el Angel que salta le pregunta si le está hablando “a su gente”. Grace, en un intento de mantener la calma entre las dos partes, explica, quizás queriendo entender “lo extraño” que estaba ocurriendo, que los Angels estaban allí porque algunas personas se pasan de la ralla y ellos no golpean a la gente por nada, así que “dejemos de jodernos”. Probablemente fuera la suya la mejor visión de lo que allí estaba pasando (coincidiendo con este autor*, que nos da también el otro punto de vista, el de los Hell’s Angels y una frase repugnante de su autoría sobre “quién no querría subirse a zurrar a un rojeras melenudo que cantaba sobre la paz y el amor cuando hay comunistas –commies– que había que matar”… ¡Simpáticos los Ángeles del Infierno de USA!, ¿no os parece? Y luego la svastika es por “impacto visual”, ¡ya! Impacto visual, mis cojones): “La gente se vuelve loca, y necesitas a gente como los Angels para mantener a la gente a raya. Pero los Angels también- sabéis, no se golpea a la gente en la cabeza por nada. Así que ambos lados os estáis jodiendo ahora. ¡Dejad de joderos!”, dijo en un intento –mucho mejor que el de Mick Jagger- de calmar los ánimos. Los Grateful Dead iban a actuar a continuación, pero cuando supieron de la agresión sufrida por Balin, decidieron coger el helicóptero y marcharse, ya que, por lo visto, estaban pegando a los músicos. El hecho tuvo sus consecuencias: una, que intuimos, que las relaciones de los Jefferson Airplane con los moteros se congelaron; y la otra, tal como él mismo declaró, fue la marcha de Spencer Dryden del grupo, junto a otras cosas: Dryden preveía que la década que se avecinaba iba a estar repleta de estos “incidentes” de los que él no quería participar; algo después se unió al proyecto paralelo a Grateful Dead de country, New Riders of The Purple Sage.

De todas maneras, como valoración personal mía, la película de los Maysles muestra a una generación cansada, que comenzaba a sucumbir a sus propios vicios y excesos. Los documentales de Monterey Pop y Woodstock nos enseñaba a gente feliz, con muchas ganas de hacer cosas y de escuchar música… Pero Gimme Shelter, entre otras cosas, nos muestra un panorama de degeneración y de excesos, no sólo propiciado por el desolado escenario de la película del autódromo abandonado, en contraposición al bucólico panorama de Woodstock en la granja Yasgur –no tanto así Monterey-, anunciando una década violenta y la caída de aquella generación que tan sólo meses antes había sido elogiada en esos tres días de paz y música.


*Si visitáis la página a la que me refiero, he de advertiros, aunque esté en inglés. No sé si el autor del texto es el mismo propietario de la página (bastante interesante, eso sí),hells_angels-12-6-1969-altamont068 aunque el nombre Al Barger no sé si tiene relación con el mítico –y reaccionario- líder de Hell’s Angels, Sonny Barger, lo cual explicaría tanto la defensa a capa y espada de la banda motera como sus giros reaccionarios. La defensa de este autor consiste en que los Angels se vieron intimidados y amenazados ante los hippies drogados, y nos pone un ejemplo que os reproduzco aquí en esa foto: según el autor, este “freak” es el ejemplo del tipo de personas con los que tuvieron que lidiar. Más le valdría cerrar la boca, ¿acaso no ha visto la película? El tío de la foto es UNO de los HELL’S ANGELS. Tampoco es necesario haberla visto, si, como cacarea, se conoce de Pe a Pa lo que allí ocurrió: SÓLO LOS ÁNGELES DEL INFIERNO (y los músicos) PODÍAN ESTAR EN EL ESCENARIO. Y además, Philip Norman nos da en su libro una descripción totalmente detallada sobre tan pintoresco personaje, acreditándolo como un Ángel del Infierno…. Y para que veáis que no miento, aquí está el fragmento de la película:

A mí este tema no es que me vaya ni me venga, a parte de aumentar mi admiración por Marty Balin (y también por Keith Richards), pero siempre me ha llamado la atención como a ciertos personajes les hace gracia este capítulo y aplauden la actuación de los moteros: ¿es que hay quien considera divertido ir a un concierto y que te peguen? En mi opinión, sólo un tipo de personas puede aplaudir o divertirse con semejantes actos. Nuestros “hermanos mayores” podrían deciros lo que es ir a un espectáculo y que peguen sólo por el hecho de asistir y quienes eran los que pegaban…

Country Joe & The Fish: Grace (Jefferson-Aeromodelismo)


bandvangYa habíamos dicho que, en cierta medida, el buen rollo existente en una generación musical se podía medir por el número de canciones que los artistas versionaban de otros o que éstos les cedían (tema éste sobre el que volveremos). Pero también por un fenómeno extraño, ya que a veces parece que la canción debe de pertenecer a un mundo idóneo, a una dimensión paralela, y es cuando uno de estos artistas aparece en la canción de otros. Por entonces fue algo habitual, pero no como homenajes simplemente: Simon & Garfunkel, nombran a diversas personalidades, entre ellas a Dylan, Rolling Stones y Beatles, en su “A simple desultory philipic”; John Mayall cita a sus amigos Canned Heat, y en especial a su solista Bob Hite “el Oso”; Bob Dylan es el más citado, sobre todo en canciones de los Beatles; Janis Joplin aparece en canciones de Country Joe & The Fish y de Leonard Cohen; y luego referencias veladas, como las que existen casi recíprocamente entre Dylan y su ex-novia Joan Baez, o las de Mick Jagger a Marianne Faithfull. Y finalmente, Grace Slick en esta erótica-psicodélica del grupo vecino Country Joe & The Fish.

En el ambiente izquierdista de la bohemia estadounidense de mediados los 60, Joe McDonald y Barry Melton se encontraron y formaron un dúo, Country Joe & The Fish, que por un lado eran Country Joe McDonald y Barry Melton “The Fish”, y por otro el nombre hacía referencia a Stalin y a Mao: Country Joe era el apodo que los Estados Unidos dio a Josif Stalin, mientras que “Pez” era el de Mao Zedong, pues Mao dijo que el verdadero revolucionario se mueve entre el campesinado como el pez en el agua (visto en la Wikipedia), y actuaban en los primeros movimientos de protesta contra la guerra de Vietnam. A ellos dos se le unirían más músicos y fundarían un grupo que surgiría en el ambiente psicodélico de San Francisco, pero, a diferencia del resto, su grupo tenía desde el principio una clara definición política, siguiendo la tradición de la canción protesta. Su primer gran éxito fue la tremenda “I-feel-like-I’m-fixin’-to-die Rag”, a la que ya en su día denominamos no como una canción más contra la guerra de Vietnam, sino LA CANCIÓN contra la guerra de Vietnam. Así pues, Country Joe & The Fish fue un grupo de rock psicodélico de San Francisco algo peculiar, ya que desde el principio mezclaban la psicodelia con la protesta política. Su primer álbum, Electric Music for the Mind and the Body (quizás refiriéndose a sus dos dimensiones: la psicodelia y la política), se cerraba con este tema, “Grace”, dedicado a la que tal vez era la musa de los grupos de San Francisco, Grace Slick, vocalista de Jefferson Airplane.

grace3Grace Slick no pasaba desapercibida en la escena musical, gracias a dos enormes e innegables rasgos suyos: su indiscutible talento, tanto como vocalista como letrista y compositora, y su arrebatadora belleza, con sus dos enormes ojos azules, a la que Philip Norman, en su libro sobre los Rolling Stones, describe poética y acertadamente como la “belleza vengativa de ojos como cuentas de collar”. Se convirtió en el sex symbol del nuevo rock. Circulan sobre ella historias y rumores de romances con algunos miembros del grupo (Dryden, Casady y, obviamente Kantner) y con otros cantantes de la época, algunos de ellos reconocidos por ella misma. Pero no voy a entrar en esto: siempre me ha parecido una falta de respeto y de profesionalidad, típica de quien quiere darse a conocer a toda costa, airear los romances de los cantantes (salvo si son ellos mismos), pero lo que más me ha molestado es la manera desigual en la que se tratan dependiendo de si es una mujer o es un hombre… Janis Joplin hizo, ni más menos, las mismas burradas sexuales y toxicológicas que Jim Morrison y Mick Jagger (salvo en las drogas, en el caso de este último), pero mientras éstos son por lo general alabados en su filosofía carpe diem y aclamados como sex symbols, a Janis se le ha metido siempre mucha caña, mucha crítica y demasiado sensacionalismo oportunista en libros y películas. Los temas de drogas y sexo, así como los de “éste se llevaba mal con aquél” (como si se tuviera que inclinar uno a la fuerza por éste o aquél), me han dado siempre igual: lo único que veo es música, música y música… Si ésta es buena, lo demás está de más. Pero bueno… Ignoro si Grace Slick y Joe McDonald, o algún otro miembro del grupo, tuvieron alguna especie de romance o escarceo meramente sexual, o sencillamente era pura admiración musaica lo que les llevó a la composición de este tema erótico-psicodélico:

Grace

Cold rain to splash water diamonds colored green and
Flash the sun to paint green her hair.
Cold rain to splash water diamonds colored green and
Flash the sun to paint green her hair.
Your silver streak flash
Your silver streak flash
Your silver streak flash
Across the tiny door of my eye
Across the tiny door of my eye.

Warm wind to touch the trees colored blue and
Flash the moon to paint blue my heart.
Warm wind to touch the trees colored blue and
Flash the moon to paint blue my heart.
Your silver streak flash
Your silver streak flash
Your silver streak flash
Across the tiny door of my eye
Across the tiny door of my eye.

Soft skin to spend the every day colored gold and
Flash the sea to paint gold our love.
Soft skin to spend the every day colored gold and
Flash the sea to paint gold our love.
Your silver streak flash
Your silver streak flash
Your silver streak flash
Across the tiny door of my eye
Across the tiny door of my eye.

I love you
I love you
I love you

Grace

Lluvia fría para salpicar de diamantes de agua de color verde y/ destellar el sol para pintar de verde su cabello./ (bis)/ (estr.) Tu veta plateada destella/ a través de la minúscula puerta de mi ojo.// Viento cálido para tocar los árboles de color azul y/ destellar la luna para pintar en azul (triste) mi corazón./ (estr.)/ Piel suave para gastar todos los días de color dorado y/ destellar el mar para pintar en dorado nuestro amor./ (estr.)/ Te amo.

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