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Canciones de la victoria: el himno de la humanidad


… i crec que puc dir-vos,
amb el cor obert,
a tots vosaltes: germans.

Raimon, “Cançó de la mare

Prise_de_la_BastilleDentro del género de la canción revolucionaria, sea ésta tradicional o “de autor” (y aquí no nos referimos exclusivamente a los cantautores, sino a todo músico, desde la música clásica al rock, que haya hecho alguna vez una canción que podamos considerar “de lucha”, entendida desde una perspectiva progresista), existen varios sub-géneros definidos por su temática: de lucha, de duelo, testimoniales, de venganza, de esperanza… Y uno que, a falta de un nombre mejor, llamo, indistintamente “de/ por/ para la victoria”. Estas canciones se reconocen no sólo por su temática, sino también por la forma de su interpretación, que ha de ser apasionada y despertar una alegría eufórica y/ o la sensación de haber triunfado, de haber vencido una dificultad, pero que a la vez anime a seguir con la lucha, pues nunca se gana definitivamente. Por esa razón comenzamos con la canción que, probablemente, haya definido esta temática, y que, muy posiblemente haya sido la inspiradora de todas.

Friedrich_SchillerEstamos a finales del siglo XVIII. La burguesía emergente de Europa y de las colonias americanas, humanista y revolucionaria, comienza su revuelta contra lo que era llamado el Antiguo Régimen, el absolutismo monárquico, con el fin de que el pueblo (el conjunto de los ciudadanos) tuvieran participación en la decisión de los destinos de sus países: la Revolución Francesa y la Independencia de Estados Unidos –también la de algunas colonias españolas en Latinoamérica-, guiados por los principios humanistas de “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, fueron el fruto más claro de aquéllas revoluciones liberales. Con ese espíritu de hermandad entre todos los hombres, el poeta alemán Friedrich von Schiller escribió un poema que pronto alcanzaría gran celebridad: su “Oda a la Alegría”, que –ver el enlace- “Según una leyenda del siglo XIX la oda iba a ser originariamente una Ode an die Freiheit (en la época revolucionaria los estudiantes la cantaban con la música de La Marsellesa), pero luego se convirtió en la Ode an die Freude definitiva, para ampliar su significado: aunque el destino del hombre es la libertad, el desarrollo completo de ese destino debe desembocar en la alegría.”

Stieler, Joseph Karl: Beethoven mit der Missa solemnis Ölgemälde, 1819Y así, a la edad de 22 años, un joven llamado Ludwig van Beethoven conoció el bello poema de Schiller y se propuso hacer algo que los cantautores llaman “musicalizar”, y así nació el 4º movimiento de su “Novena Sinfonía en RE Menor, Op. 125”, la melodía más inspiradora de la historia, una música que eleva el espíritu para sacar lo mejor de los hombres. Aunque fue adoptada como himno de la Unión Europea, sin el menor ánimo de etnocentrismo europeo –pues lo mejor de la música es que rompe barreras-, pienso en esta canción como el himno de la Humanidad, de la hermandad entre los seres humanos, como dijo Pau Casals a sus músicos cuando, habiendo estallado la guerra civil, invitándoles a interpretar el “himno de la fraternidad” y llamándoles “hermanos” (visto en la película Dragón Rapide, de Jaime Camino –1986-), pues, a pesar de que el violento y protofascista protagonista de La naranja mecánica tuviera cierta devoción hacia el inmortal compositor y hacia su obra más conocida, no deja de ser un himno por los derechos humanos:

 

An die Freude

O Freunde, nicht diese Töne!
Sondern laßt uns angenehmere anstimmen,
und freudenvollere.
Freude! Freude!

Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.

Wem der große Wurf gelungen,
Eines Freundes Freund zu sein;
Wer ein holdes Weib errungen,
Mische seinen Jubel ein!
Ja, wer auch nur eine Seele
Sein nennt auf dem Erdenrund!
Und wer’s nie gekonnt, der stehle
Weinend sich aus diesem Bund!

Freude trinken alle Wesen
An den Brüsten der Natur;
Alle Guten, alle Bösen
Folgen ihrer Rosenspur.
Küße gab sie uns und Reben,
Einen Freund, geprüft im Tod;
Wollust ward dem Wurm gegeben,
Und der Cherub steht vor Gott.
Vor Gott!

Froh, wie seine Sonnen fliegen
Durch des Himmels prächt’gen Plan,
Laufet, Brüder, eure Bahn,
Freudig, wie ein Held zum Siegen. 

Seid umschlungen, Millionen!
Diesen Kuß der ganzen Welt!
Brüder, über’m Sternenzelt
Muss ein lieber Vater wohnen.
Ihr stürzt nieder, Millionen?
Ahnest du den Schöpfer, Welt?
Such’ ihn über’m Sternenzelt!

Seid umschlungen, Millionen!
Diesen Kuß der ganzen Welt!
Brüder, über’m Sternenzelt
Muss ein lieber Vater wohnen.
Seid umschlungen,
Diesen Kuß der ganzen Welt!

        Freude, schöner Götterfunken
        Tochter aus Elysium,
        Wir betreten feuertrunken,
        Himmlische, dein Heiligtum.
        Deine Zauber binden wieder,
        Was die Mode streng geteilt;
        Alle Menschen werden Brüder,
        Wo dein sanfter Flügel weilt.

Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Freude, schöner Götterfunken!
Über Sternen muss er wohnen.

Oda a la alegría

¡Oh amigos, este tono no!/  Mejor prorrumpamos más agradable/ y alegremente./ ¡Alegría! Alegría!// Alegría, bella chispa divina,/ Hija del Elíseo,/ Entramos, borrachos de fuego,/ Divina, en Tu santuario!/ Tus hechizos reúnen/ Lo que la costumbre severa dividió;/ Todos los hombres serán hermanos,/ Donde repose Tu suave ala.// Quienquiera que logre el gran éxito/ De ser amigo de un amigo;/ Quien consiga una dulce esposa,/ Que entremeta su júbilo!/ ¡Sí, también quien pueda reclamar/ Un alma sola de toda la tierra!/ Y quien jamás haya podido, que se hurte/ Llorando de esta banda.// Alegría beben todos los seres/ Del pecho de la Naturaleza;/ Todos los buenos, todos los malvados,/ Siguen su rostro de rosas./ Besos nos dio y vides,/ Un amigo, probado en la muerte;/ Voluptuosidad le concedió a los gusanos,/  Y el querubín está plantado ante Dios./ Ante dios!// Felices, como vuelan sus soles/ Por el maravilloso plan del Cielo,/ Corred, hermanos, vuestro camino,/  Alegres, como un héroe a la victoria.//  Recibid un abrazo, millones./ Este beso para todo el Planeta!/ Hermanos, por encima del cielo estrellado/ debe vivir un Padre cariñoso./ ¿Os postráis, millones?/ ¿Presientes al Creador, mundo?/ ¡Buscadle sobre el cielo estrellado!/ Sobre estrellas debe vivir.// Recibid un abrazo, millones./ ¡Este beso para todo el Planeta!/ ¡Hermanos! por encima del cielo estrellado/ Debe vivir un Padre cariñoso./ Un abrazo, millones./ ¡Este beso para todo el Planeta!//  Alegría, bella chispa divina,/  Hija del Elíseo,/ Entramos, borrachos de fuego,/ Divina, en Tu santuario!/ Tus hechizos reúnen/ Lo que la costumbre severa dividió;/ Todos los hombres serán hermanos,/  Donde repose Tu suave ala.// Alegría, bella chispa divina,/ Hija del Elíseo,/ Alegría, bella chispa divina!

Friedrich von Schiller

 Fragmento utilizado por Beethoven. En cursiva, en el texto alemán, las incorporaciones del compositor; en la traducción, invertimos los valores.

Original alemán y traducción al castellano tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Oda_a_la_alegr%C3%ADa

Y, como la vais a buscar y a pedir, por supuesto, la versión de nuestro rockero nacional, Miguel Ríos, ofreciendo magistralmente una muestra de rock sinfónico a la española:

Algunos términos y definicones


Caricatura_de_Paco_Ibáñez_(www.triunfodigital.com) En realidad, aunque exista el tópico del cantautor desaliñado, con greñas y barbas, que empuña una guitarra y canta frases incendiarias, en la canción de autor española, como en la francesa, en la portuguesa y en las demás, no existe un único tipo. Tenemos cantautores “primitivos”, que cantaban con una guitarra solo, tenemos cantautores folklóricos, psicodélicos, rockeros, sinfónicos, trovadorescos, medievalistas, comprometidos, místicos, existencialistas, satíricos, pasmosamente serios, urbanistas, ruralistas, románticos y utópicos, realistas y pesimistas, de lo universal, de lo cotidiano, pacifistas, revolucionarios, propagadores de poesía, algún propagandista (los menos, o si acaso como algo eventual en su carrera), e incluso algunos cantantes y grupos que estaban a caballo entre la canción de autor y alguna otra música (Triana, Joaquín Díaz, Oskorri, Pau Riba, Hilario Camacho, Miguel Ríos). Puede que en esto existan clasificaciones que vayan más allá de las consabidas clasificaciones en lenguas y regiones, aunque la más de las veces, la mayoría escapa a cualquier tipo de clasificación (incluso política). Por esta razón, antes de comenzar la nueva colección sobre la canción de autor, vamos a aclarar términos que usaré a lo largo de esta serie.

  • Tipos de cantautor

Para comenzar, el término “canción protesta” no se ajusta bien, pues no todo aquí es protesta. Así que indistintamente utilizaremos también términos como “canción antroplógica”, en referencia a que habla sobre el hombre en general, o “canción de autor”. De cualquier manera, soy de la opinión de que ninguna de estas definiciones se ajusta al 100 por cien.

  • Cantautor convencional“: será aquel cantautor que envuelve sus letras en un acompañamiento pop al gusto de la época; por ejemplo Serrat, Víctor Manuel o Patxi Andión. En cualquier caso, el término no es peyorativo.
  • Cantautor austero“: a falta de un nombre mejor, designa a aquellos que por lo general sólo se hacían acompañar (por lo menos en los conciertos) de guitarra o piano más un instrumento secundario: piano, bajo, cello o 2ª guitarra. A este modelo se ajustan Laboa, Labordeta, Raimon o Pablo Guerrero.
  • Cantautor experimental“: con este nombre nos referimos a aquellos que, además de inspiración literaria, explotan su inspiración musical hasta límites insospechados. Pau Riba es el gran ejemplo, pero también Pi de la Serra, Bibiano o Lluís Llach.
  • Cantautor/ grupo folk“: aquel o aquellos que toman su inspiración musical de la música tradicional.
  • Cantautor/ grupo de música de raíz“: el o los que interpretan música tradicional pura.
  • “Folk“: género musical que permite variaciones e interpretaciones musicales de temas y músicas tradicionales.
  • Música de raíz: aquella que es mera interpretación de la música tradicional.
  • Cantaor protesta: aquel cantante que utiliza el flamenco puro para protestar.
  • Intéprete: aquel que no canta textos propios, los hay de tres tipos:

1. de otros cantantes: es aquel que versiona canciones de sus compañeros para darlas a conocer. Rosa León fue de las mejores en esto.

2. con letrista fijo: aquel cantante que cuenta con un letrista. Por ejemplo, Moreno Galván era el letrista de José Menese.

3. de poetas: el más numeroso y usual; es aquel que pone música a los poemas de un poeta. Paco Ibáñez es el gran ejemplo, pero también el leonés Amancio Prada.

  • Musa de la canción protesta: éste es un nombre barroco de mi invención que sirve para designar a aquellas intérpretes femeninas que servían de expresión a las palabras y a la música de otros autores. Ana Belén, Marisol y Massiel son los 3 grandes ejemplos, aunque a muchos les choque la inclusión de la 3ª.
  • Cantautor autosuficiente: perdón por la invención del término; con éste quiero designar a aquellos cantautores que cantaban sólo sus textos como Aute, Guerrero, Munárriz o Labordeta generalmente.
  • Proveedor de canciones: aquellos cantautores que, además, regalaban algunas de sus mejores canciones a otros cantantes. Casos como Aute o Manolo Díaz para los primeros discos de Massiel, Hilario Camacho para Pablo Guerrero, y viceversa, Pablo Guerrero para Hilario o para Luis Pastor…

Claro que yo no soy amigo de etiquetar, pero esto no es más que una aclaración: aparte de que no es estricta. No quisiera ser malinterpretado. Otro tema sería el estilo musical, de lo cual hablaremos en otra ocasión, aunque aquí ya hemos apuntado por lo menos tres.

  • Definiciones posibles de “canción de autor”

Uno de losCaricatura_de_Quico_(www.triunfodigital.com) problemas más frecuentes que se les presentan a los estudiosos de este tipo de música es qué nombre darle a este género de manera que refleje toda sus posibilidades. General y tradicionalmente se ha optado por el término canción de autor, y a su practicante cantautor; es un término que traduce una palabra francesa que significa “cantante de poesía o de contenidos”. Así, en francés tenemos la palabra chansonier, en ingés songwriter, en portugés suele usarse el término más abstracto de cantor, al igual que en Latino América. En el caso español (y en cierto sentido también el latinoamericano) este término entraña cierta confusión cuando dentro de él englobamos también a grupos y no solistas únicamente, a cantantes que no escriben sus propias canciones, y muy especialmente a aquellos que optaron por cantar única y exclusivamente las poesía de los grandes poetas. Y, ciertamente, a nadie se le ocurriría excluir a Paco Ibáñez o a Amancio Prada del género de la canción de autor.

Al igual que González Lucini y Torrego Egido, de los cuales he tomado algunas ideas, yo tampoco encuentro una definición que se ajuste a este estilo. Vamos a ver por qué:

  • Canción protesta/ canción política: hay que decir que este término, por lo menos el 2º, fue inventado con intenciones peyorativas por quienes estaban en el ajo y por algunos críticos musicales de estrecha mira. Para empezar, bien es verdad que es lo que más abunda, la protesta; pero no todo es política: también hay reflexiones filosóficas y protestas no ya tan políticas como humanistas. Sería falso decir que Raimon era un cantautor político y Serrat uno romántico: Raimon podía escribir poemas tan románticos y tiernos como su correligionario, y viceversa, Serrat podía mostrarse tan rebelde como su compañero. Sin embargo hay que decir que, por lo menos al principio, en Latino América esta definición no tenía tal sentido peyorativo, sino al contrario, por lo que no es inusual, al contrario que aquí, que un cantante definiera su estilo como canción protesta; lo mismo ocurría en un principio en Estados Unidos, hasta que Bob Dylan, presuntuamente, la declara muerta, según él, debido a la ramplonería de algunas de las canciones y, quizás, a la comercialidad que había adquirido el género (en parte gracias a él), cosa a la que tampoco fue ajena España, dentro de lo que cabe (incluso se llegó a hacer canción protesta reaccionaria). Una alternativa más o menos plausible sería la de “canción denuncia”, pero seguiríamos sin abarcar todas sus posibilidades. Lo mismo nos ocurriría con el término “canción comprometida”: para empezar, dejaríamos fuera del género las maravillosas canciones de amor que hasta el cantautor más beligerante cantó alguna vez. Y además había cantautores que, si bien tenían una actitud clara y marcada de oposición en lo personal y en su manera de hacer arte, no hacían canciones políticas, de denuncia política o “comprometida” (eran comprometidos, cuidado), sino que optaban por otro tipo de contenidos quizás menos abstractos.
  • Canción de autor: este término es ya más aceptado, pero entraña sus problemas. Si bien la palabra es una traducción de otra palabra francesa, que venía a significar “cantante de textos, de contenidos”, al transcribirla al castellano da la confusión de que cualquiera pueda ser cantautor, pues ampliamente se entiende como aquél cantante que compone y escribe sus canciones: según esto, hasta el Leonardo Dantés de la actualidad lo sería, o incluso Enriquito Iglesias… El otro problema, y no es por faltarle a nadie, es que no todos los cantautores son iguales: no es posible meter en el mismo saco a Xerardo, Laboa o Celdrán junto a Perales, Juan Pardo o Andrés do Barro (cantante que a mí me inspira cierta ternura): son diferentes, demasiado diferentes, porque no hablan de lo mismo; incluso en lo musical los separa un enorme abismo. El otro problema que encierra es que, mientras se admitirían estas inclusiones, se excluirían a personas tan importantes como Paco Ibáñez o Amancio Prada, cantantes de la gran poesía, lo cual sería infame a todas luces.
  • Canción antropológica: término que es del gusto de Glez. Lucini; a mí también me parece acertado, pues son canciones que hablan del hombre en general, de la vida cotidiana y de lo que a ésta y aquél le afecta. El problema que encierra es que es demasiado complicado explicar el por qué este término, y también es un término demasiado impopular, en el sentido de que no lo conoce nadie y hasta puede sonar frío por la falta de resonancia semántica en el público general.
  • Canción testimonial: es un término heredado de la poesía de los años 50, llamada testimonial (Gloria Fuertes, López Pacheco, José Hierro…). Al igual que en esta poesía, esta definición se refiere aquí a la capacidad de la canción de autor de describir y analizar, desde una perspectiva realista y meramente descriptiva, ciertas situaciones que se dan en la sociedad, con la intención última de dar a conocerlas y mover conciencias mediante su denuncia. El problema sigue siendo la poca familiaridad del público con este concepto.

Como vemos, es casi imposible encontrar una definición que se adapte totalmente, si bien por matices peyorativos, porque no abarquen todas Caricatura_de_Raimon_para_una_entrevista_de_Manuel_Vicent_aparecida_en_Hermano_Llas posibilidades, o porque sean definiciones demasiado abstractas, desconocidas o complicadas. Por ello, en el futuro, utilizaré cualquiera de las definiciones (excepto la de canción política, a menos que hablemos de una o varias canciones en concreto que se centren en la política) porque, si bien ninguna llega a explicar el fenómeno en su totalidad, sí es verdad que las tres se complementan entre sí, y además, sería fatigoso para todos llamarla “canción antropológica testimonal de autor y de protesta”. Por supuesto, las definiciones siempre son inexactas, lo cual se debe casi siempre a la libertad creadora del artista; por poner un ejemplo, Pi de la Serra, a lo largo de su carrera, ha tocado varios palos de la música: jazz, canción de autor austera, blues, psicodelia, rock… Y sin embargo no podríamos encasillarle en ninguno de estos estilos de música. Por esta razón, cuando yo hable de canción de autor y de cantautor me referiré única y exclusivamente a aquel cantante o grupo que canta una canción con determinado contenido y profunidad poética (ya sea propio, o un poema, o una tonada tradicional de su pueblo) y con cierta intencionalidad, que es siempre lo que nos permite descubrir al auténtico cantautor del farsante (que los hubo y los hay).

Fotos, en orden de aparición: caricaturas de Paco Ibáñez y de Pi de la Serra -firma del autor-, fuente “Triunfo” (www.triunfodigital.com); caricatura de Raimon -firma del autor-. fuente “Hermano Lobo” (www.hermanolobodigital.com).

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