Posts Tagged ‘Miriam Makeba’

¡Feliz cumpleaños Madiba!


… No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

(William Ernest Henley, “Invictus”, poema favorito de Nelson Mandela)

Nelson MandelaHoy es el 94 cumpleaños de alguien a quien muchos admiramos, porque fue la inspiración de nuestra generación: Nelson Mandela, quien pasó de ser un agitador peligroso al que llamaban terrorista, pasando gran parte de su vida en la cárcel, a ser el presidente de la República Sudafricana, y, aún a día de hoy, el líder mundial más respetado del mundo entero. Por esa razón, hoy pongo aquí una canción que siempre he tenido ganas de poner: “Nkosi Sikelel’ iAfrika”, Dios bendiga África, que, al igual que le pasó a Mandela, pasó de ser el himno de la resistencia anti-apartheid a ser el himno de Sudáfrica.

ancLa canción fue compuesta en 1897, como una especie de canción religiosa, por Enoch Sontonga, profesor en un colegio misionario en Johannesburgo, sobre la canción “Aberystwyth” de Joseph Parry (1879), y su letra escrita originalmente en lengua Xhosa. Nuevas estrofas en Xhosa fueron introducidas por el poeta Samuel Mqhayi en 1927. Solomon Plaatje, escritor sudafricano y miembro fundador del Congreso Nacional Africano (ANC), fue el primero en obtener una grabación de la canción. Desde entonces, la canción se había convertido en el himno del movimiento pan-africanista y del anticolonialismo, convirtiéndose más tarde en el himno de varios países africanos en cuanto obtenían su independencia: Zambia, Tanzania (“Mungu ibariki Afrika”, en swahili), Zimbabwe (“Ishe Komborera Afrika”, en lengua Shona), Namibia, y en Sudáfrica cuando Nelson Mandela subió al poder democráticamente, aboliendo el apartheid y la ilegalización de los partidos tales como el ANC y el Partido Comunista de Sudáfrica (cuyo papel en la abolición, en muchas ocasiones, se soslaya en las películas). Cuando “Nkosi Sikelel’ iAfrika” se convirtió en el himno nacional de Sudáfrica, también sufrió modificaciones, con el propósito de englobar a todas las nacionalidades y etnias que componen la república, las estrofas están en Xhosa, en lengua Zulú, en Sesotho, e, integrando parte del himno anterior, “Die Stem van Suid-Afrika” en afrikáner. En esta versión, encontramos cantándolo a la gran Miriam Makeba, a Paul Simon (anglosajón neoyorquino enamorado de la música y la cultura africana), y a Ladysmith Black Mambazo, entre otros:

En nuestra página amiga encontramos versiones diversas en las tres lenguas nativas, en afrikáner, y sus traducciones en inglés e italiano. Como sería muy largo reproducirlas aquí, sólo reproducimos la letra del himno de Sudáfrica, remitiendo para el resto de las versiones a ella: http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?id=996&lang=it

Podría haber puesto las letras anteriores en las lenguas nativas, como demostración de respeto a una lucha que duró demasiado tiempo. Sin embargo, éste era el sueño de Mandela, de Madiba: la nación arco-iris:

Nkosi Sikelel’ iAfrika

Nkosi sikelel’ iAfrika
Maluphakanyisw’ uphondo lwayo,

Yizwa imithandazo yethu,
Nkosi sikelela, thina lusapho lwayo.

Morena boloka setjhaba sa heso,
O fedise dintwa la matshwenyeho,
O se boloke, O se boloke setjhaba sa heso,
Setjhaba sa South Afrika – South Afrika.

Uit die blou van onse hemel,
Uit die diepte van ons see,
Oor ons ewige gebergtes,
Waar die kranse antwoord gee,

Sounds the call to come together,
And united we shall stand,
Let us live and strive for freedom,
In South Africa our land.

Dios bendiga África

Dios bendiga a África/ Que alce su gloria// Escúchanos, Señor/ bendícenos, a nosotros, tus hijos.// Señor, te rogamos que protejas nuestra nación,/ Intervén y cesa todos los conflictos/ Protégenos, Protege nuestra nación,/ Protege a Sudáfrica, Sudáfrica!// De nuestros cielos azules,/ De lo más profundo de nuestros mares,/ Sobre nuestros montes eternos,/ donde resuenan los ecos por las peñas.// Suena la llamada para venir juntos,/ y unidos permaneceremos,/ Vivamos y luchemos por la libertad/ en Sudáfrica, nuestra tierra.

Traducción al castellana (pero arreglada aquí): http://es.wikipedia.org/wiki/Himno_nacional_de_Sud%C3%A1frica

La casa del sol naciente: el antro de perdición que dio lugar a una de las mejores canciones de la historia


Rising_sun_animals_USCuando la voz ronca y potente de Eric Burdon y el vibrante órgano de Alan Price comenzaron a tocar unos acordes que no sólo se convertirían en históricos, sino que ya eran históricos, cuando hacia 1965 los Animals acompañaban en gira a Chuck Berry, quizás desconocieran que estaban devolviendo a su dimensión popular a una canción tan vieja, tal vez, como la ciudad de Nueva Orleans.

new-orleansArtistas de todos los campos, desde dramaturgos y novelistas hasta bluesmen y blueswomen, anónimos o conocidos, entre el siglo XIX y el siglo XX, describieron la ciudad de Nueva Orleans (la ciudad colonial estadounidense por excelencia, en donde se mezcla el pasado francés, español y el anglosajón con la cultura afroamericana y el inmemorial legado indio: un auténtico crisol de culturas) como un lugar en el que la oportunidad se vuelve vicio y la gente que va a ella a vivir acaba atrapada en un destino de corrupción e inmoralidad sin salida: una ciudad en donde todo es posible, pero a qué precio. Ése es precisamente el origen de la canción folklórica más conocida del mundo: “The House of the Rising Sun”. Los orígenes de la canción son imprecisos, ya que es tan versátil a través de sus versiones que no se puede decir si es la nieta de una antigua canción inglesa, como sostiene Alan Lomax –el gran folklorista estadounidense-, o si es un blues hecho por negros. Pero no sólo su música es así de versátil, sino también su letra: la canción nos habla en primera persona de alguien que, económica o moralmente, se ha arruinado en un antro conocido como “La Casa del Sol Naciente”, pero no hay una clara letra arquetípica, y el protagonista de la canción puede ser tanto un hombre como una mujer, en cuyo caso, la temática de la canción cambia considerablemente. Si es una mujer la que canta, “La Casa del Sol Naciente” resulta ser un prostíbulo en donde ella ha vendido su ser y su vida y le resulta imposible salir de ahí; pero si es un hombre, y aún sin descartar la teoría del prostíbulo, viene a ser más Gwen Foster y Clarence "Tom" Ashelybien una casa de juegos en donde el protagonista se ha arruinado y la única manera de salir de la miseria es volver a probar a suerte en el antro. O puede, poniéndonos metafísicos, que la Casa del Sol Naciente sea una metáfora sobre la ciudad de Nueva Orleans, o un arrabal suyo –o todos en conjunto-, tal y como se ha descrito. No obstante, en el enlace de arriba a la wikipedia, se recogen algunos lugares, que ya no existen, que reclaman haber sido la famosa casa del amanecer (quizás llamada “del sol naciente” porque en ella te daban las del alba).

Como toda canción folklórica, sus orígenes no son claros, y mucho menos su autoría. Alan Lomax sostenía que la autoría de la canción pertenecía a dos estadounidenses de Kentucky, Georgia Turner (a la que produjo la canción) y Bert Martin (lo cual explicaría la ambigüedad del narrador) en base a una tradicional melodía inglesa:

La versión más antigua registrada pertenece a Clarence “Tom” Ashely, quien la aprendió de su abuelo, y Gwen Foster, en 1934:

En 1938 la grabaría el cantante country y directivo discográfico Roy Acuff: obviamente, la canción debió de empezar a volverse muy popular en Estados Unidos a causa de la Gran Depresión, que marcó las dos décadas siguientes tanto social como culturalmente:

2ª canción que suena

Así, en los años 40 y 50, los jóvenes folkloristas y cantautores que surgieron en la posguerra la convirtieron en un estándar en sus recitales y grabaciones, dándole su identidad étnica dependiendo, a menudo, de la del cantante: Leadbelly, Woody Guthrie, Pete Seeger, Odetta… Hicieron sus versiones, como de las grandes canciones populares norteamericanas, quizás orientadas a la temática más social que folklórica en ocasiones.

Y así, de los viejos folksingers pasó a los jóvenes cantautores de folk y country que se arremolinaban en torno a los cafés del bohemio Greenwich Village neoyorquino: uno de ellos fue Dave Van Ronk, quien, al parecer, le dio a la canción un toque personal muy original con sus arreglos, y se la enseñó a otro joven folksinger llegado de las tierras de Minnesota:

Así pues, cuando en 1962 apareció el primer disco de Bob Dylan, de título homónimo, Van Ronk se disgustó mucho con él porque en los créditos del disco su versión de “House of the rising sun” no aparecía como acreditado de los arreglos, aunque tampoco venía ninguna otra indicación:

Sin embargo, ni Van Ronk ni Dylan fueron los únicos en grabar su versión de la canción, ya en 1960 lo había hecho Joan Baez en un estilo más próximo al blues, probablemente aprendida de Seeger:

Ésta es la letra más tradicional que he encontrado -según el enlace (http://www.songfacts.com/detail.php?id=439)- con protagonista femenina:

The House of the Rising sun

There is a house in New Orleans They call the Rising Sun.
It’s been the ruin of many a poor girl, and me, O God, for one.

If I had listened what Mamma said, I’d ‘a’ been at home today.
Being so young and foolish, poor boy, let a rambler lead me astray.

Go tell my baby sister never do like I have done.
To shun that house in New Orleans they call the Rising Sun.

My mother she’s a tailor; she sold those new blue jeans.
My sweetheart, he’s a drunkard, Lord, Lord, drinks down in New Orleans.

The only thing a drunkard needs is a suitcase and a trunk.
The only time he’s satisfied is when he’s on a drunk.

Fills his glasses to the brim, passes them around.
Only pleasure he gets out of life is hoboin’ from town to town.

One foot is on the platform and the other one on the train.
I’m going back to New Orleans to wear that ball and chain.

Going back to New Orleans, my race is almost run.
Going back to spend the rest of my days beneath that Rising Sun.

La Casa del Sol Naciente

Hay una casa en Nueva Orleans. La llaman El Sol Naciente./ Ha sido la ruina de muchas pobre chicas, y yo, Oh Dios, para una.// Si hubiera escuchado lo que mi mamá me dijo, estaría hoy en casa./ Siendo tan joven y tonto, pobre muchacho, dejé que un vagabundo me descarriara.// Dile a mi hermana pequeña que nunca haga lo que yo he hecho./ Que rehúya de esa casa de Nueva Orleans que la llaman El Sol Naciente.// Mi madre es costurera; vendió esos vaqueros nuevos./ Mi novio es un borracho, Señor, Señor, bebe en Nueva Orleans.// Lo único que un borracho necesita es una maleta y un baúl./ El único momento en el que está satisfecho es cuando está bebido.// Llena sus vasos hasta el borde, los pasa a su alrededor./ El único placer que obtiene de la vida es vagar de pueblo en pueblo.// Un pie está sobre el andén y el otro en el tren./ Vuelvo a Nueva Orleans para llevar esa bola con cadena.// Vuelvo a Nueva Orleans, mi carrera está casi acabada./ Vuelvo a pasar el resto de mis días bajo ese Sol Naciente.


La versión de Dylan cruzó el charco, y llegó a uno de los jóvenes grupos de blues y rythm’n’blues británicos: The Animals, grupo que –en mi opinión- interpretaron de una manera más profesional la música tradicional afroamericana; y así, el grupo encabezado por Eric Burdon y Alan Price, puso en las listas de éxitos una de las canciones más conmovedoras del imaginario tradicional estadounidense, no sé si cambiando la letra, o apoyándose en alguna de las innumerables versiones existentes.

 

 

The House of The Rising Sun

There is a house in New Orleans
They call the Rising Sun
And it’s been the ruin of many a poor boy/ girl 
And God I know I’m one

My mother was a tailor
She sewed my new bluejeans
My father was a gamblin’ man
Down in New Orleans

Now the only thing a gambler needs
Is a suitcase and trunk
And the only time he’s satisfied
Is when he’s on a drunk

Oh mother tell your children
Not to do what I have done
Spend your lives in sin and misery
In the House of the Rising Sun

Well, I got one foot on the platform
The other foot on the train
I’m goin’ back to New Orleans
To wear that ball and chain

Well, there is a house in New Orleans
They call the Rising Sun
And it’s been the ruin of many a poor boy
And God I know I’m one

http://www.lyrics007.com/The%20Animals%20Lyrics/House%20Of%20The%20Rising%20Sun%20Lyrics.html

La Casa del Sol Naciente

Hay una casa en Nueva Orleans/ que la llaman El Sol Naciente/ y ha sido la ruina de muchos pobres chicos-chicas/ y Dios sabe que soy uno de ellos.// Mi madre fue costurera,/ cosió mis vaqueros nuevos,/ mi padre fue un jugador/ en Nueva Orleans.// Lo único que necesita un tahúr/ es una maleta y un baúl,/ y el único momento en que está satisfecho/ es cuando está bebido.// Oh madre, dile a tus hijos/ que no hagan lo que yo he hecho,/ pasar vuestras vidas en el pecado y en la miseria/ en la Casa del Sol Naciente…


La interpretación de los Animals fue versionada por un grupo de pop catalán llamado Els Dracs (los dragones) como “La casa del sol neixent”:

Más versiones indispensables. Comenzando con los cantautores de la posguerra. Woody Guthrie interpretándola como balada country:

Pete Seeger, por su parte, prefiere una interpretación más cercana al blues:

La impresionante Odetta:

Y, siguiendo con las damas negras de la canción, la gran Nina simone:

La sudafricana Miriam Makeba:

De las versiones de los nuevos cantautores estadounidenses de los 60, me gustaría resaltar la de Tim Hardin –uno de mis favoritos-, que parece basarse mucho en los arreglos Van Ronk-Dylan. Escúchala: http://www.goear.com/listen/da7c13b/the-house-of-the-rising-sun-tim-hardin

Vamos acabando, dando un salto en el tiempo, con la  hermosa versión de la cantautora irlandesa Sinéad O’Connor:

Y, finalmente, como le vi ayer en televisión, Mr. Eric Burdon, gozando de buena salud:

Jefferson-Aeromodelismo: “Chauffeur blues”, en reconocimiento de Signe Anderson


Signe Anderson y Marty BalinRealmente es cierto lo que Adrian nos apunta con su comentario en nuestra entrada anterior: la sustitución de Signe por Grace fue un hecho que enriqueció al grupo, sobre todo en cuanto a repertorio. Sin embargo, aunque la gran Grace se acabó casi convirtiendo en la figura central de los conciertos (por lo menos para los cámaras y directores que los grababan, aunque no fuera ella la que en ese momento estuviera cantando) y mucha gente considere sus canciones como las mejores del grupo, hay que hacer un poco de justicia con Signe, cuya voz no tenía nada que envidiar a la de Grace.

La novedad de muchas de las bandas de principios de la segunda mitad de los 60, especialmente las de San Francisco, fue la inclusión de una solista femenina, una tendencia que en gran medida abrió Jefferson Airplane con Signe y Great Society con Grace, mientras la Velvet Underground contaba con la modelo Nico, y además su batería también era una mujer; y mientras Janis Joplin tanteaba unirse al grupo de garage-rock texano The 13th Floor Elevators, Chet Helms, mánager de Big Brother la recordaba y comenzó a buscarla para tener una “tía que cante” en el grupo. Las mujeres, con el precedente de Tina Turner, comenzaban a reivindicar su protagonismo en el rock.

No obstante, el papel de Anderson dentro del grupo no fue tan determinante, limitándose a los dúos y a los tríos con Kantner y Marty Balin, aún voz solista indiscutible de la banda, sin embargo de vez en cuando era la voz solista como en este caso. Signe Anderson, ya conocida antes de su entrada a la banda como una reputada vocalista de jazz y folk, entró en la banda para el primer LP, pero el nacimiento de su primera hija, junto a ciertas desavenencias con el mánager del grupo, forzaron su salida y la entrada de Grace Slick. Tras esto, Signe volvió a cantar eventualmente. Su innegable talento queda manifiesto en este clásico del blues escrito por Lester Melrose llamado “Me and My Chauffeur Blues”, originariamente cantado por Memphis Minnie y que Signe extrajo de un disco de la sudafricana Miriam Makeba “Mama Africa”.

Versión original del tema:

Y ésta la versión de Jefferson Airplane:

Chauffeur Blues

Won’t you see my chauffeur
Won’t you see my chauffeur
I want him to drive me
I want him to drive me downtown
Because he drives so easy, that I can’t turn my chauffeur down
I don’t want my chauffeur
I don’t want my chauffeur
Ridin’ these girls
Ridin’ these girls all around
I’m gonna steal me a pistol, shoot my chauffeur down
Going to let my chauffeur
Going to let my chauffeur
Drive me around
Drive me around the world
Then he will be my lover boy, I will be his girl

Blues del Chófer

¿No verás a mi chófer?/ Quiero que me lleve/ quiero que me lleve al centro/ porque conduce tan tranquilo que no puedo rechazar a mi chófer./ No quiero que mi chófer/ monte a esas chicas/ monte a esas chicas por ahí./ Voy a robar una pistola, disparar a mi chófer/ Voy a dejar que mi chófer/ me lleve por ahí/ me lleve por el mundo/ Entonces será mi amante, yo seré su chica.

La última actuación de Signe fue la primera parte de un concierto en el Fillmore East, de despedida y de bienvenida a la nueva solista femenina, que actuó ya en la segunda parte del concierto. En esa última actuación con la banda, Signe cantó la canción con la que se había lucido en el disco:

A %d blogueros les gusta esto: