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¡Aquí están los cantautores!–Unidos por la Resistencia (Ángel Sánchez de la Fuente)


ÁNGEL SÁNCHEZ, periodista catalán batido en todo tipo de lides informativas, nos recuerda en este escrito como fue percibida en Cataluña la aparición de CANCIÓN DEL PUEBLO y otros cantautores madrileños.
Recordad que el próximo jueves hay concierto conmemorativo (ver cartel).

¡AQUÍ ESTÁN LOS CANTAUTORES!

Unidos por la resistencia

Ángel Sánchez de la Fuente. Periodista.

Cartel del primer recital de Canción del PuebloCuando a finales de los años 60 nos llegaron desde Madrid los primeros ecos del Grupo Canción del Pueblo (GCP), ya había nacido en Cataluña (desde donde escribo estas líneas) el movimiento de la Nova Cançó, impulsado por Els Setze Jutges desde su fundación en 1961. El GCP fue como un soplo de aire fresco en aquel panorama semidesértico de la música popular en el idioma castellano, en el que, a mediados de los 60, apenas se divisaban algunos artistas aislados como el incomparable Luis Eduardo Aute, el voluntarioso Manolo Díaz y su Rufo el pescador, popularizado por la entonces combativa Massiel antes del eurovisivo La, la, la, y el muy valioso Nino Sánchez, surgido de provincias: “Yo nací con la posguerra/a la luz de un viejo sol,/ en un barrio salmantino/ de pizarras y latón”, cantaba Nino. Pero, por fin, aparecían unos cuantos jóvenes cantautores, agrupados en torno a la idea de tratar de concienciar al pueblo políticamente anestesiado bajo una dictadura inacabable. Los vínculos entre la meseta y la periferia no tardaron en llegar: unos en lengua castellana y otros en lengua catalana. Pero todos ellos unidos por la resistencia contra el opresor, conscientes de que contra Franco se cantaba mejor.

La premonición de Elisa Serna

La voz solidaria de Elisa Serna resonó en Barcelona como en Madrid, eso sí, a cambio de sufrir una durísima y contumaz represión (sin duda, la cantante más perseguida de la época) por parte del régimen fascista. En 1974, al mismo tiempo que el autodenominado Caudillo comenzaba a entrever su final aquejado de una tromboflebitis, la discográfica Edigsa editó Este tiempo ha de acabar, nuevo título de su primer LP, Quejido, aparecido anteriormente con el sello francés Le Chant du Monde. Resultó premonitorio: el tiempo se le estaba acabando al tirano, aunque todavía quedaban los peores coletazos de las heces en forma de melena que fueron los fusilamientos de septiembre de 1975, plasmados en la canción “Al alba” por Aute, quien, a pesar de no formar parte del GPC, colaboró ardientemente.

Adolfo Celdrán, uno de los más grandes

Aquel mismo 1975, cinco años después de su estreno con Silencio, nos llegó el Adolfo Celdrán de 4.444 veces, por ejemplo, disco en el que, además de interpretar canciones propias, musicaba a Miguel Hernández, Nicolás Guillén, León Felipe e incluso un texto de mi querido colega periodista Antonio Gómez, basado en la lorquiana Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores. El impacto fue tan grande en los círculos musicales, que el prestigioso crítico catalán Jordi García-Soler consideró a Celdrán, en la revista Vibraciones, como uno de los más grandes cantautores del momento junto a Paco Ibáñez. Un año más tarde, Celdrán dedicaba un poema a Miguel Hernández, en el que, entre otras cosas, decía: “Miguel, aquí nos tienes/ con tu viento y tu canto/ […] Nuestras manos crispadas/ de esperar tanto./ Ven a ocupar tu puesto./ Ven, Miguel, empezamos”.

O Julia León, a la que conocí más tarde, y que en la sala Villaroel ofreció unos conciertos memorables junto a Labordeta, otro que merece todo homenaje que se le ofrezca, en los que mostró su capacidad para resucitar y hacer actual la música tradicional.

El llover ‘a cántaros’ de Pablo Guerrero

¿Y qué decir del extremeño Pablo Guerrero y su “A cántaros”? En Cataluña, un joven de 20 años llamado Lluís Llach había irrumpido en 1968 con “L’estaca”, que acabaría siendo por antonomasia el himno de la resistencia antifranquista. Algo parecido quisimos ver en el “A cántaros guerreriano” cuando apareció en 1972. No se empleaba un lenguaje tan beligerante como el utilizado por Llach (“Si jo l’estiro fort per aquí/ i tu l’estires fort per allà,/ segur que tomba, tomba, tomba/ i ens podrem alliberar”), pero, tal vez más sutilmente, Guerrero también apuntaba al horizonte de la democracia: “Pero tú y yo sabemos que hay señales que anuncian/ que la siesta se acaba/ y que una lluvia fuerte/ limpiará nuestra casa”. Pero para que eso pudiera ocurrir, ésta era la condición esperanzada en clave de metáfora: “Hay que doler de la vida hasta creer/ que tiene que llover a cántaros”.

Las rompedoras Madres del Cordero

Aunque no figuró entre los componentes del Grupo de Canción Popular, en 1969 surgió un invento rompedor llamado Las Madres del Cordero, conjunto capitaneado por el incombustible Moncho Alpuente, que hizo de la sátira y de la desmitificación sus señas de identidad. Aunque duró poco, fue suficiente para marcar un camino en el que la reivindicación política y social (“A beneficio de los huérfanos” y “La niña tonta de papá rico” son ilustrativas de ello) no estaba reñida con la ironía y el humor. En Cataluña acababa de hacer su aparición La Trinca, en un principio un playero trío informal que daría que hablar durante 20 años. A diferencia de los Alpuente’s boys, a los trincos les costó bastante ser tomados en serio por los prebostes de la Nova Cançó, quizá porque en un primer momento lo intrascendente de sus letras primaba sobre la trascendencia del difícil momento político (Franco estaba vivito y coleando, como hemos visto al aludir a los cinco fusilamientos de 1975).cartel_cantautores_4g

Acerca de la aportación de Las Madres del Cordero y su éxito arrollador junto al grupo teatral Tábano y el espectáculo Castañuela 70, Elisa Serna advirtió en 1976, con tanta lucidez como amargura, que los miembros del GCP tenían “una tendencia incurable a trascendentalizar todo” lo que hacían. Y concluía: “Nos dimos cuenta de que Las Madres del Cordero decían lo mismo que nosotros, pero con sentido del humor, con planteamientos que quizá resultaban más adecuados.”

Medio siglo después (se dice pronto) de aquel primer festival en Madrid de música popular (folk song), que fue el germen del GCP, Elisa Serna, Adolfo Celdrán, Pablo Guerrero, Julia León y compañía proclamarán la pervivencia de los cantautores castellanos y de la cultura de resistencia. Bajo el título de ¡Aquí están los cantautores!, el próximo 9 de febrero participarán en un auditorio de Madrid que lleva el nombre de un resistente de la clase obrera llamado Marcelino Camacho. Toda una coincidencia plena de simbolismo.


Martes, 7 de febrero, 12:00

Rueda de prensa/ coloquio (Sala Manuel de Falla de la SGAE, calle Fernando VI, Madrid)

Jueves, 9 de febrero, 20:00

Recital (Auditorio Marcelino Camacho, calle Lope de Vega, 40)

Elisa Serna, Adolfo Celdrán, Julia León

Acompañados de los músicos Cuco Pérez, José Luis Yagüe, Wafir Sheik-El-Din, Gaspar Payá y Antxon Sarasua

Más invitados: Luis Pastor, Pablo Guerrero y Luis Mendo, Javier Batanero y Begoña Olavide & Javier Bergia

Información y venta anticipada de entradas

http://www.ccoo.es/noticia:231789–50_anos_de_resistencia_50_anos_cantando_por_la_libertad

Página oficial del recital

https://www.facebook.com/canciondelpueblo/

Twitter

https://twitter.com/cancionpueblo (@cancionpueblo; hashtags: #AquiEstanLosCantautores #CulturaDeResistencia)

Evento en facebook

https://www.facebook.com/events/735090469998146/

E-Mail para concertar entrevistas y contacto

canciondelpueblo50aniversario@gmail.com (contacto: Antonio o Gustavo)

Drive con información y archivos adicionales:

https://drive.google.com/drive/folders/0B2nJO77oliPjMTNobHpVSkV3Qzg

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La Hoguera (29-III-2015): A pesar de todo (Moncho, Antonio y los demás)


12 - MONCHO Y LOS DEMÁS

Un hilarante universo contra una sociedad hipócrita y corta de vista: ése es el legado de Moncho Alpuente. Incluye un recuerdo a mi amigo Antonio Piera, el primero que confió en mí para hacer radio, y que me llamó en cierta ocasión “memoria de mi generación”. Va por todos vosotros, que hicisteis de un tiempo oscuro algo más llevadero, a pesar de los palos que os llevasteis. ¡Salud!

Escuchar:

http://www.ivoox.com/a-pesar-todo-moncho-antonio-los-audios-mp3_rf_4283175_1.html

http://www.getafevoz.es/programas/la-hoguera/

Desde Santurce a Bilbao Blues Band’s “El ídolo”


Desde Santurce a Bilbao Blues Band - Vidas Ejemplares Carátula CDDesde Santurce a Bilbao Blues Band was a songwriting band of satyrical and critical song of the 70s: their name (From Santurce to Bilbao…) it’s a reference to a Northern popular song plus the “blues band”, own of the great 60 and 70s foreigners rock bands; acording to Ramón “Moncho” Alpuente, they took the idea from great graphic humorist “Forges”. The most members of the band were the “survivors” of another band, Las Madres del Cordero (The Mothers of the Lamb, a name that refers to Frank Zappa’s fantastic group): Moncho Alpuente and Antonio Piera, plus Jordi Pi, Felipe Montes, Álvaro Ibernia and Joss Martín. Their first and only LP, produced by Alain Milhaud in 1974, was called Vidas Ejemplares –Exmplary Lives-, that was, with the curious presentation of the cover nad the back, a critic against the Catholic moraltiy of family. With them, collaborated in this record aome friends as the great songwriter Hilario Camacho and Rosa León, the lyricist –brother of other great songwriter: Javier Krahe- Jorge Krahe, the songwriting and progressive rock female duo Vainica Doble, Macu from the group Aguaviva, and the famous female singer Massiel (soloist in other song). The band, with several members, continues during the 70s, but, at finally, break up. Alpuente, with other musical adventures since then, actually is a journalist and musical critic (so he was then); Antonio Piera, actually writes in this blog and he is very implicated in civil and social causes.

El Idolo - PortadaThe second track of the album was this critic against commercial singers, most of them overrated. Singers who like to go to parties of people from Government, some of them of Extrem-Right wing, but sometimes, when a kind of protest song came into fashion, they sing “social” themes, making a lot of money, meanwhile Desde Santurce a Bilbao Blues Band and their friends, for singing songs like these, were fined and, sometimes, got inot jail. The lyric of the song is very difficoult, for being an exclussive of this country and of that time, so I’ve quoted some lines.

El ídolo

Señoras y señores,
ladies & gentlemen,
con ustedes
¡el ídolo de las multitudes!

Mis canciones se cotizan
en los hit parades,
y mi voz la canoniza
el disc-jokey.

Yo soy tremendamente pop,
tremendamente in,
tremendamente
ayayayayay.

Insignes compositores
trabajan para mí;
sus canciones emotivas
en mi voz las amortiza
el royalty.

Yo protesto si es preciso,
canto a Machado
y a Brecht,
y cuando llega el verano
vuelvo a la rumba otra vez.

Canto en lengua ehtranherah,
en catalán y en francés,
y ahora, al ponerse de moda,
canto en gallego también.

Yo soy el rey del hit parade
yo me impongo mi ley,
soy un camale-ón
que cambia de color
ante el mo-ne-y.

Yo a los palacios subí
y a las cabañas bajé,
y en todas partes mi voz,
gracias al televisor,
escucha usted.

Yo triunfé en Eurovisión,
defendiendo con pasión
a mi país,
y ante Europa demostré
que en esto de la canción
somos así.

Él se llama Raphael,
es Karina y es Serrat,
Víctor Manuel.

Yo soy todos a la vez,
soy el cantante español
made in Spain.

Mis fans gimen de placer
y mi manager también
¡soy un filón!

Mi voz es una mina,
mi abuelo era minero,
se llamaba Manuel.

No canto por dinero…

The idol

Señoras y señores,/ ladies and gentlemen (1),/ here’s to/ the idol of the mass!// My songs are quoted/ on the hit parades,/ and my voice is canonizad/ by the disc-jokey.// I am tremendously pop,/ tremendously in,/ tremendously/ ayayayay.// Distinguished melodists/ are working for me;/ their emotional songs,/ in my voice, are amortized/ by the royalty.// I protest if I must,/ I sing Machado/ and Brecht (2),/ and when the summer comes/ I get back to rumba again.// I sing in foreigner languages,/ in Catalan and French,/ and now, as come into fashion,/ I sing in Galician too (3).// I am the king of the hit parade,/ I impose my own law,/ I am a chamele-on/ that change his colour/ in front of the di-ne-ro (4).// I went up to the palaces/ and went down to the alleys (5),/ and everywhere you hear,/ due to television,/ my voice.// I got succeed at Eurovision,/ defending with passion/ my country,/ and in front of Europe I proved/ that in the issue of singing/ we are this way (6).// His name is Raphael,/ he is Karina and he is Serrat,/ Víctor Manuel (7).// I am all at once,/ I am the Spanish singer,/ made in Spain.// My fans moan with pleassure/ and so my manager,/ I am a vein!// My voice is a mine,/ my grandfather was a miner,/ his name was Manuel (8).// I don’t sing for money…

Moncho Alpuente

(1) In those years, some commercial singers, musical critics, and their followers, abused of English words, and even of making strange mixings of both languages. For that reason, there’s a lot of English words in the song. I mark these in the original in italic, and in the translation the values are reverted.

(2) As I was saying, singers like Julio Iglesias or Juan Pardo –singers with conservatives ideas, and even widely Francoists-, when protest song, or at least, a kind of that style, was into fashion, make that kind of songs, getting a lot of money and being ignored by censorship. Desde Santurce… and others songwriters never made a lot of money singing those songs, and even it get them a lot of problems. The success that songwriters get by singing poems by Antonio Machado (as Joan Manuel Serrat) and Bertolt Brecht made that some of this singers sung some of those poems.

(3) So it was: singing in Galician came into fashion, and many commercial singers decided to sing in this beautiful language; for example, Mr. Julio Iglesias –ok, he is Galician, but he never sung in Galician before nor later-.

(4) Let me this little poetic license in the translation.

(5) This is a refference to José Zorrilla’s play Don Juan Tenorio. The line is not exactly a translation of the lyric, only keeping its order, but from this translation of the play:

http://www.poetryintranslation.com/PITBR/Spanish/donjuanpart1act1.htm

(6) At least, the European know that Eurovision is the contest-festival of the commercial song in Europe since 60s (or last 50s?). In the 60s and 70s, the Francoist regime used the participation in the contes politically, as it was usual about all: always with the motto “Spain is different” (according to regime, we the Spaniards are of a special way in every sense). If the singer loses the contest, it was due to the “envy” of the rest of the world, specially France and England; but when the singer wins… When Massiel won the contest, the press said a kind of stuffy rubbish declarations about the English singer, Cliff Richard (in the same way, when Beatles come to Spain, the press said a lot of foolish things in this stuffy chauvinist way). Every international show, may were music or sport, was conceibed as a war against the world, or better, as a war of the world against Spain.

(7) Raphael and Karina (linked for your information) are two commercial singers (Raphael seems to be very known outside, but not Karina); meanwhile, Joan Manuel Serrat and Víctor Manuel (which the followers of this blog already know) are songwriters. I think that, in those days, as Serrat as Víctor Manuel were a little commercials in the songwriting and protest song, and for that this reference (I must say that Antonio Piera today is fan of Serrat).

(8) I don’t know to who reffers this line. Maybe Víctor Manuel? (see Note before).

¡Que biba Ehpañia!


La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y alma inquieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta…

El mañana efímero”, Antonio Machado

eljuevesEn 1970, el grupo de teatro crítico alternativo “Tábano” estrenaba, con dificultades e incidentes “propios” de la época, la obra satírica Castañuela 70. Para ello contaron con la colaboración musical del grupo madrileño Las Madres del Cordero: Moncho Alpuente, Antonio Piera, Jerónimo Martínez, Arturo Bodelón y Luis Cristobal "Cocodi", originalmente, con la colaboración de Nieves Córcoles como acompañante ocasional, y del gran Antonio Gómez, apodado por aquellos días como “La Madrastra”, a modo de “director” de orquesta. Para esa obra, Las Madres interpretaban esta tremenda canción satírica, reuniendo un montón de tópicos al uso por la fauna reaccionaria española de entonces… De esta canción, incluida luego en el disco Todo está muy negro hace que ha llovido cerca de 42 años, mientras que de la cita de Antonio Machado arriba señalada se cumplirán los excelentes 100 años el año que viene… Y, o todo sigue igual, o nada ha cambiado. Pero mientras podamos irnos de fiesta, ¡qué más da los escándalos y las injusticias! ¡Qué más da que seamos el hazme reír del mundo entero por sentar a un juez en el banquillo por intentar investigar las violaciones contra los derechos humanos!

A los que intentaron e intentan cambiar las cosas, aunque sea un poco.

Escuchar: http://www.goear.com/listen/5da12fc/a-pesar-de-todo-las-madres-del-cordero

A pesar de todo

-¡Ele Manuel! ¡Arsa con la castañuela revival!

A pesar de todo,
todo sigue igual,
si se vive bien para que cambiar;
y si acaso alguno lo pasará mal,
con una quiniela se puede arreglar.
¿Dónde vas a ir que mejor estés?
Piénsalo un momento,
luego quédate.

Porque nos tienen envidia
nos critican desde fuera;
vale más una española
que quinientas extranjeras.

¡Déjalos que piensen!
¡Déjalos que inventen!,
que luego en España
su dinero invierten.
¡Qué viva el turismo!
¡Qué viva el folklor!
Castañuelas, guitarras
¡así se vive mejor!

¿Dónde vas a ir…

¡Ay!
No se por qué gritan tanto
hablando de democracia;
esos inventos modernos (¡oy!)
siempre acaban en desgracia.

Y a pesar de todo…
-Maehtro: biss.

¿Dónde vas a ir…

¡Ay!
Terminó la castañuela:
gracias por sus ovaciones,
pero no olviden ustedes
¡que esto es España señores!

Y a pesar de todo…

-Maestro, maestro: "trih".
-El "trih" ese.
¿Dónde vas a ir…

¡Ay!
Mucho nos hemos reído,
y estuvo muy bien la risa;
pero si se queda en risa
¡ay, qué risa tía Felisa!

Y a pesar de todo…

Moncho Alpuente – Antonio Piera

La historia de Castañuela 70, con imágenes originales, narrada por algunos de sus protagonistas:

Desde Santurce a Bilbao Blues Band: “No sea usted original”


Oír: http://www.goear.com/listen/3015497/no-sea-usted-original-desde-santurce-a-bilbao-blues-band

No sea usted original

No piense bien
ni piense mal.Desde Santurce a Bilbao Blues Band - Vidas Ejemplares Carátula CD
No piense usted
y acertará.
No sea original,
Don Fulano de Tal.
No lleve en la cabeza un orinal,
ni un cardo borriquero en el ojal.
Vista de gris: la moda del país,
y no se meta el dedo en la nariz.
No pida usted en el bar
almejas con foie-gras,
sardinas con champagne,
whisky con aguarrás.
Camine sonriente
y no se desoriente al pasear.
Adopte una expresión meditabunda,
si le plantean una cuestión profunda.
Y, cuando se confunda
diga que lo ha leído en ABC.
No fume usted haschis.
Juegues siempre al parchís.
Si visita usted París,
vaya usted al strip-tease.
No viaje a Benarés
si no es en Auto-Res.
Obsequie a su mujer
con flores de papel.
No cambie de opinión.
No la tenga, es mejor.
Alivie su tensión
con la televisión.
No sea usted original,
Don Fulano de Tal.
Piense que sus amigos
le van a mirar mal.

Moncho Alpuente – Jordi Pi

Desde Santurce a Bilbao Blues Band

Historia de la canción de autor: 1975-1980


Joan Manuel Serrat en el teatro Tívoli, Barcelona 1972 http://www.sinera.org/tot-art/soliart/index.htm Por resumir someramente lo narrado hasta ahora, diremos que el panorama que se vivía en el mundo de la canción de autor a principios de los años 70 era sumamente contradictorio: por un lado, nunca había estado tan de "moda" protestar (algún camaleón quiso hacer su agosto aprovechando el tirón), pero, por otro lado, estaba volviéndose una práctica peligrosa de nuevo. Si bien, ciertos elementos gubernamentales podían tolerarla porque generaba dinero, también se hacía lo imposible para taparla: prácticas que iban desde la incontestable prohibición gubernamental, pasando por la vigilancia policial, hasta enviar a los matones de Cristo Rey a reventar el recital: resulta sintomático que durante la segunda mitad de los años 70, a pesar de la aparente liberta de expresión que había comenzado, la prohibición de recitales era enfermizamente usual. Sin embargo, en radio y en televisión había llegado una nueva generación de profesionales: los Ángel Álvarez con su caravana (título de su programa), los Carlos Tena, los Moncho Alpuente, los Ismael con su Banda del Mirlitón, e, incluso, cabría hablar de la labor de des-sentimentalización, psicodelización, erotización e ironización de Valerio Lazarov como director de TVE. Este panorama brindaba a muchos cantautores el poder subir a un escenario público, ante toda España: tal fue la muestra del perdón nacional-popular a Serrat por negarse a cantar en Eurovisión si no lo hacía en catalán: un concierto en el 74 dentro del espacio "A su aire".
Pero si bien comercial, artística y mediáticamente la situación era relativamente buena, no lo era tanto políticamente. A nivel internacional, los primeros 4 años de la década habían entrado con un ruido ensordecedor: la matanza de los estudiantes de Kent State, en EE. UU, el golpe de estado de Pinochet y su violenta y condenable represión contra la población civil, la Revolución de los Claveles portuguesa… Muchas cosas a la que el régimen franquista no era ajeno, y le empezaba a ver las orejas al lobo, pues, siguiendo lo ocurrido en Portugal, y en su manía de no abrirse del todo, el régimen decidió endurecer sus últimos años de existencia: dentro del país sucedían cosas que parecían presagiar que al general se le acababa el invento y que, aunque ya son de vox populi, siempre conviene recordar: ya no eran sólo las huelgas de estudiantes y trabajadores, ni siquiera eran solamente los atentados de las bandas armadas; era incluso algo más grave: el régimen corría el riesgo de perder sus dos pilares fundamenteales: parte del clero se había declarado en oposición y en rebeldía contra el régimen, los curas rojosVíctor Jara con la guitarra al hombro siempre, como se los llamaba -con más o menos justicia, según casos- y se les aplicaba el mismo tratamiento que a los presos políticos "comunes"; y, por otra parte, la Revolución de los Claveles puso en alerta al régimen, que descubrió elementos discordantes en el ejército: procedió a disolver a la UMD (Unión Militar Democrática) y encarcelar a sus miembros.
Fue por esos tiempos cuando sucedieron dos hechos que, de alguna manera, dignificaron la canción de autor (aún más). El primero, un hecho triste, fue el asesinato de Víctor Jara en 1973: pienso que aquel hecho fue análogo al asesinato de Federico García Lorca, pues demostró que el "cantante social" podía estar tan en el punto de mira como cualquier responsable político: esto quería decir que el cantante, quisiera no, tenía cierto protagonismo político-social. El segundo, mucho más alegre, fue la acertada elección por parte de los militares portugueses de la canción "Grândola, vila morena", del cantor portugués José Afonso; este hecho, demostró a su vez, que el cantor era capaz de remover conciencias y -sé que en mí ya sueña trillado- alimentar esperanzas. Sin embargo, no fue por estos hechos únicamente, aunque contribuyeron, que al llamado "cantante social" se le empezara a tomar muy en serio, con lo de positivo y negativo que esto conlleva.
Las Madres del Cordero (http://malablancayenbotella.blogspot.com/) Por supuesto, toda esa seriedad puede llegar a ser insoportable, sobre todo si se aspira sólo a hacer canciones: de ahí la feliz ocurrencia de la canción satírica, tan eficaz, o incluso más, que la canción seria o convencional. Aquí brillaron con luz propia autores satíricos como fueron y son Pi de la Serra, Las Madres del Cordero, Javier Krahe, Desde Santurce a Bilbao Blues Band, e incluso Hilario Camacho, Jesús Munárriz y Luis Eduardo Aute (de este tema hablaremos más adelante).
Acababamos el capítulo anterior con una frase. Una día de Noviembre -el 20 para más señas- el presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro, hablaba en un comunicado especial a los españoles; en tono compungido dijo aquella frase que muchos llevaban esperando: "Españoles, Franco ha muerto"… Uno ha leído mucho, visto muchas películas, documentales, etc., sobre aquel día: pero aún así, ni remotamente puedo sintetizar o condensar el caudal emocional que para muchos supuso tan ansiada noticia: era una pesadilla que ¿acababa?… Pudiera parecer que sí, pero incluso había sus dudas: aunque el sucesor del caudillo, el príncipe de Asturias Juan Carlos había (dicen, yo no juzgo) mostrado su intención de cambio, la presidencia de Arias Navarro pesaba como una losa todavía, y junto a él los pilares tradicionales del franquismo.
En 1976 se abrieron algunas libertades, especialmente de expresión, aunque los partidos y sindicatos seguían siendo ilegales. Pero de nuevo, el gobierno de Arias Navarro y el ministro de la gobernación, Manuel Fraga, daban una de cal y otra de arena, y parecían reacios a la apertura democrática.
Aquellos años 76 y 77 fueron unos de los más duros: curiosamente, muerto Franco, muchos lo recuerdan como un bienio de especial y masiva represión, debido a que fue un año políticamente muy activo, y más de uno vio la sombra de la guerra civil planear de nuevo sobre nuestras cabezas. Ocurrieron muchos sucesos desagradables, como los muertos de la manifestación obrera de Vitoria y otros casos más que aún están pendientes. José Antonio Labordeta recuerda que el 76 fue uno de los años más duros de entonces, debido a la reacción política oficial y extra-oficial. Los cantautores vieron como, al contrario de lo que se esperaba, se les prohibía subir al escenario, o les anulaban la actuación a mitad de recital, al mismo tiempo que parecían gozar de mucha más libertad de expresión, aunque fuera, de nuevo, muy relativamente. Los conciertos contaban con fuerte presencia policial (que no pagaba entrada) de uniforme y de paisano, dispuestos a actuar a la menor provocación -y si no eran los policías, eran los temidos grupos de ultraderecha-.

www.triunfodigital.com El caso más conocido y claro es el del propio Raimon: en 1976, Raimon, tras ocho años de veto en Madrid, vuelve para dar cuatro recitales. Al primer recital acuden gentes de la política y sindicalistas (Felipe González, Santiago Álvarez, Marcelino Camacho…), de la cultura (Gabriel Celaya, visiblemente conmovido ante la ovación que recibe a su entrada) y todo un abanico de gente: estudiantes, trabajadores, amas de casa, ancianos, niños… Raimon cuenta como, de no haber sido por la sangre fría de su esposa, el responsable policial hubiera gaseado a todo el pabellón de deporte del Real Madrid, porque al policía al cargo le pareció que el público se estaba pasando; Raimon, fríamente le espetó: “Yo he hablado con el gobernador, y sé hasta dónde puedo llegar”. La conclusión de todo esto es que, a pesar de que el recital pudo acabar en la más perfecta y ejemplar normalidad, el ministro Fraga, leyendo el informe, decide suspender los recitales restantes.

Por supuesto, los cantantes tampoco se podían dar muchos "lujos", ya que, fuera directa o indirecta su responsabilidad, la multa la abonaban ellos. Por esa razón, la gobernación civil y el Ministro de la Gobernación (un tal Fraga, no sé si os suena) prohibían dichos espectáculos: no era de extrañar, pues se trataban de espectáculos en los que los gritos de "Amnistía y libertad" eran una constante; si bien había sido así ya antes, los recitales se convirtieron en auténticas manifestaciones políticas, regionalistas muchas veces, y antifranquistas todas.
Trobada dels Pobles: un joven salta al escenario agitando una ikurrina Aun así, se multiplicaban los recitales en beneficio de los partidos, los sindicatos, los presos políticos: por ejemplo, el recital conjunto que dieron Bibiano y Benedicto en beneficio de Santiago Álvarez, dirigente comunista que estaba preso por entonces, y que se grabó y distribuyó en cassette clandestinamente. Empezaron a prodigarse los recitales multitudinarios, que consistían en contar con la actuación de al menos un cantautor por región (incluido Sáhara) y artistas invitados de Latinoamérica y Portugal. Muchos de ellos no llegaron a celebrarse por la presencia de banderas ilegales: dichas banderas no eran más que la ikurrina vasca y la senyera catalana entre otras banderas hoy oficiales y legales, por ende: eso fue lo que le ocurrió a "La trobada dels Pobles" en Valencia, por poner un ejemplo. Mucho más humilde, pero igual de bonito, eran los recitales de barrio: a finales de los 70, España no fue una excepción a la crisis económica, propiciada por una crisis energética derivada de la guerra árabe-israelí, y, quienes más sufrieron las consecuencias (sin que esto constituya novedad alguna) fueron los barrios populares de Madrid, Barcelona, Bilbao… En Madrid -caso que conozco más cercanamente- la miseria estaba sumiendo a barrios como Vallecas, San Blas y otros en la marginalidad; los vecinos, entonces, se organizaron para cuidar el barrio con diversas actividades: una de ellas consistió en los recitales que Luis Pastor, Suburbano y otros dieron por aquellos barrios: en el caso de Pastor, por Vallecas, por supuesto.
Por poner ejemplos de lo que se cantaba en esos cuatro años desde la muerte del dictador: "…por mucho que le llaméis no saldrá del agujero…" ("Están cambiando los tiempos", Luis Pastor), "…y ya he visto a más de uno ir a rezar a ver si el Señor en su infinita bondad les resucita al general." ("Todos naufragan", Patxi Andión)… Sobran comentarios. Sin embargo, a pesar de todo, un espíritu de esperanza latía en la garganta de los cantores. En canciones y discos como "Están cambiando los tiempos"; de Luis Pastor, "Pola unión", de Benedicto sobre un poema de Curros Enríquez; "Canto a la unidad de verdad"; "Irabazi dugu" (ganamos) de Urko; o en los títulos de LPs como Estamos chegando ó mar (Bibiano), Está despuntando el alba (Los Juglares), Y todavía respiramos (Los Lobos), Presagi (Ramón Muntaner) Con la ayuda de todos (Joaquín Carbonell) en 1976, y ¡Choca la mano! (Elisa Serna), Despegando (Enrique Morente), … Y a cada paso que demos (La Fanega), Nacimos para ser libres (Luis Pastor), Alianza del pueblo nuevo (Manuel Gerena), Pola unión (Benedicto) o Ara és demà (Coses) en el 77 dejan entrever un nuevo espíritu de esperanza, de ansia de libertad, pero a la vez de gran solidaridad entre todos.
Y era necesario ese espíritu, ya que a pesar de entrar de lleno en la transición democrática (o segunda restauración borbónica), las fuerzas del estado esgrimían todo el potencial represivo del que disponían; a veces, las órdenes no venían de arriba, sino de un intermediario confuso: así, a lo largo de aquellos años convulsos, se siguieron practicando detenciones aleatorias, se siguieron haciendo juicios arbitrarios y se siguió matando gente… Los sucesos de San Fermín de 1978 o de Vitoria de 1976 son sólo dos ejemplos: estos por parte de la policía; por parte de Guerrilleros de Cristo Rey, la triple A y otros ultras sumaríamos unos cuantos más. En el otro extremo los atentados de bandas armadas de extrema-izquierda como GRAPO y ETA pondrían en peligro todo aquello. Aun así, la amnistía general y la legalización de todos los partidos y sindicatos, permitió a todos regresar a España.
Entre los años 76 y 77 se produjo un fenómeno de lo más curioso que, en parte, contribuyó a enterrar a la canción social oLa Bullonera: F. Javier Maestre y Eduardo Paz, uno de los mejores grupos aparecidos en 1975, pero con larga trayectoria http://www.sinera.org/tot-art/soliart/index.htm antroplógica. Como en otras ocasiones he contado, fuera por el gusto por lo prohibido o por lo que fuera, la canción protesta estuvo bastante de moda, incluso se hicieron canciones reaccionarias siguiendo esquemas de la canción protesta básica, el problema era la falta de libertad. Pues una vez muerto el dictador ese problema pareció desaparecer, y las grandes multinacionales discográficas empiezan a fichar a cantautores, incluso a aquellos que habían estado prohibidos en extremo (por ejemplo, Imanol). Hay muchos que dicen que la muerte del general descubrió a los auténticos de los farsantes entre los cantautores: extremo éste, en mi opinión, bastante falso (incluso creo que muchos que eran buenos cayeron heridos en el camino por este fenómeno de comercialización), pues es precisamente gracias a este fenómeno cuando la producción de discos de canción de autor y de protesta se duplica. González Lucini, en su libro Crónicas de los silencios rotos nos muestra un gráfico en el que se muestra como entre los años comprendidos entre 1963 y 1981 la producción de este genero alcanza su punto álgido en los años 75, 76 y 77. La explicación es simple: las grandes discográficas se esforzaban en buscar al nuevo Serrat o al nuevo Aute; el resultado fue bueno, en el caso de muchos cantantes y grupos que llevaban años intentando subir al escenario, pero en otros casos resultaron ser cantantes sin demasiada sustancia, de consignas, podríamos decir (NOTA: no conozco a ninguno de esos, todos los que pongo aquí se tienen bien ganado el puesto), e incluso, grandes oportunistas y farsantes, como Juan Pardo, un cantante correcto que descubrió que, muerto Franco, él también era un galleguista anti-franquista y editó Galicia. Miña nai dos dous mares en un ejercicio de -reconozcámoslo- buena música, pero también, de hipocresía y oportunismo exacerbado (aunque tal vez "cabronada", como dicen Miro y Benedicto, se ajuste más): Juan Pardo simplemente decidió subirse a un carro del que pensó podría sacar tajada (y lo hizo, sin duda), pero en desprestigio de los auténticos cantautores gallegos que tanto habían sufrido por subir al escenario (recordemos que, por ejemplo, Xerardo estaba exiliado). Hay más casos (María Jiménez, Camilo Sesto), pero éste fue el más sonado.
Después, el ir cada vez más pregonando la normalización y la democracia hizo el resto contra algunos de los que podríamos llamar "cantautores meramente políticos": una especie de "casi-reacción" que casi logra incluso destruir a un cantautor tan bueno y prolífico como Víctor Manuel debido a la, según quienes, excesiva politización de sus textos en la 2ª mitad de los años setenta. El entierro político se produciría tras el 23-F; después se podría ver a algunos en recitales contra la OTAN, contra el servicio militar obligatorio, contra las centrales nucleares y lacras así que aún pervivían o perviven, junto a los nuevos valores de la canción de autor e, incluso, los grupos de rock duro.
Fue un largo camino, con altibajos, con difamaciones, persecuciones, prisión, exilio, pero siempre con poesías y con melodías, que eso eran, al fin y al cabo. Se podría decir que fue en la 2ª mitad de los 70 cuando alcanzan gran protagonismo y reconocimiento, pero también cuando se produjo la gran traición: después de haber cantado por ellos, algunos de los grupos políticos de izquierda, como el PSOE principalmente, les dio la espalda y condenó al ostracismo a muchos: quizás eran incómodos hasta para ellos, o quizás ya no les eran necesarios: en definitiva, según ellos, en España ya se respiraba libertad. De cualquier manera, muchos siguieron, y otros ahí están, y también los hay nuevos. Sea como fuere, su bonito legado ahí ha quedado, para todos, inmortal e intemporal, como las grandes obras de arte: y quien niegue esto, pues ya sabe de qué pie cojea.

ENLACES DE INTERÉS SOBRE EL TEMA:

Recital por Santiago Álvarez de Bibiano y Benedicto: http://www.ghastaspista.com/historia/directo76.php
Oír/ descargar el Recital de Bibiano e Benedicto: http://www.aregueifa.net/benedictoebibiano.htm

Trobada dels Pobles y otros recitales prohibidos: http://www.luispastor.com/prensa.htm
Festival de los Pueblos Ibéricos:
-http://www.elpais.com/articulo/madrid/MADRID/MADRID_/MUNICIPIO/
Woodstock/madrileno/elpepuespmad/19960123elpmad_11/Tes
-http://www.ucm.es/info/hcontemp/madrid/universidad.htm


Hasta aquí la cronología más o menos acertada de la canción de autor desde su nacimiento hasta su supuesta muerte. De ahora en adelante nos ocuparemos de las diversas y distintas dimensiones que lo conforman en un fenómeno único, digno de estudio, admiración y respeto

Indefensos vampiros


Llevaba tiempo queriendo poner esta canción, o al menos la letra, por aquello de la crisis, los mamones y cosas así. Y me decido hoy por una curiosidad, porque esta mañana, en los informativos telecinco, al hablar del nuevo cine de vampiros, el señor locutor ha acabado con un fragmento de esta canción, pero sin decir su origen. Así que, a quien le pueda interesar, la canción de Desde Santurce a Bilbao Blues Band, dedicada, en sentido negativo, a todos los mamones (banqueros del opus neocon chupapoll…), y, en sentido positivo, al gran Antonio Piera, que fue miembro de esta formación:

 http://www.goear.com/files/external.swf?file=848d9ce

Indefensos vampiros


Indefensos vampiros,

vampiros transilvánicos,
buscando su alimento
en la gran ciudad.
Caminando borrachos,
borrachos de nostalgia,
ávidos de una arteria yugular.

Los sábados se visten
con sus mejores galas;
salen a practicar
su vieja y respetable profesión,
que hoy sólo nos inspira compasión.

Pues… el nuevo vampiro juega al golf
y desayuna con un ordenador,
perfeccionó un sistema de succión
que nos extrae la sangre sin dolor.

La vulgar dentellada
ha quedado anticuada,
los tiempos han cambiado
¡Drácula no seas camp!
Hoy cualquiera lo haría mucho mejor que tú:
Vuélvete al ataúd, descansa en paz
con una estaca, en el tercer espacio intercostal.

Letra y música:
Ramón "Moncho" Alpuente, Carlos Montero y Jero Martín

Desde Santurce a Bilbao Blues Band

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