Posts Tagged ‘PCE’

General Miaja


Tenía la cazurrería lenta de un campesino gallego que no quiere mezclarse en cosas más allá de su entendimiento, y sabía absolutamente de su propio valor como símbolo de la resistencia de Madrid. Sabía que estaba en su mejor momento cuando podía expresar los sentimientos de los hombres en las trincheras y en la calle, en las palabras crudas y rudas que eran su mutuo lenguaje. Y estaba en su peor momento cuando se mezclaba en el juego de la política o de los problemas estratégicos.

Arturo Batea, La Forja de un Rebelde

(extraído de la reseña de Cristóbal Zaragoza)

JmiajaJosé Miaja Menant nació en Oviedo en 1878. En 1896 comenzó su carrera militar, ingresando en la Academia Militar de Toledo. Durante la guerra de Marruecos, tras el reconocimiento en dos acciones de batalla, fue ascendido a comandante de infantería. En aquellos años empezó a ser conocido como un gran estudioso de la lengua árabe. Tras la instauración de la II República, obtuvo el rango de general, en el año 1932. De todos sus destinos, destacaría el ser enviado a Lleida/ Lérida en 1935, por orden del entonces Ministro de la Guerra José María Gil Robles, por sus razones: alejar a los oficiales desafectos al gobierno era la práctica habitual de entonces, pero, según la wikipedia, se debió a una mala presentación de sus regimientos durante un desfile. Por aquellos entonces, debido a la reforma en la institución militar llevada por el presidente Manuel Azaña en 1933, incluso los altos militares se polarizaban ideológicamente: militares descontentos, en su mayor parte de aquellos llamados africanistas y de los que se solidarizaban con el general Sanjurjo (condenado por el intento de golpe de Estado en 1932), fundaron una sociedad clandestina: la Unión Militar Española (UME), de tendencia derechista, a la que otros oficiales, de tendencia izquierdista, respondieron, para contrarrestar el avance de las ideas fascistoides entre las filas del ejército, con la UMRA, la Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA). Miaja no parece definirse políticamente en estos años, aunque hay quien afirma que pudo pertenecer a la UME; algunos dicen que esto es un rumor creado en los primeros meses de la guerra civil para desacreditarle, y su sobrino y yerno, además de secretario personal, Fernando Rodríguez Miaja, desmiente esa acusación:

Si lo hubiera sido no le hubieran detenido con toda su familia los franquistas en Melilla el 17 de julio de 1936. Mi esposa, Pepita, que acaba de fallecer hace poco, cumplió sus quince años en la cárcel, junto a su padre, destinado entonces en aquella ciudad. Poco antes, cuando Franco fue nombrado Jefe de Estado Mayor, envió a Miaja desterrado a Lérida.

http://www.elpais.com/especial/aniversario-sublevacion-militar/entrevista-fernando-rodriguez-miaja.html

El Pueblo de Madrid a su Heroico Defensor (Parrilla, 1937)Fuera como fuera, los liberales progresistas de Manuel Azaña confiaban en él: al formar el gobierno del Frente Popular en 1936, Azaña, debido a la enfermedad del general Masquelet, designa a Miaja Ministro de la Guerra en sustitución de aquél hasta que se repusiera de su enfermedad. Al estallar la guerra civil, el general se halla en Madrid, encargado de la 1ª Brigada de Infantería de la Primera División Orgánica; varios de sus subordinados están involucrados en el alzamiento militar, y, al parecer, él mismo parece dudar, pues su familia se hallaba en la zona sublevada. Pero finalmente reafirma sus votos de lealtad al gobierno legítimamente elegido por el pueblo. Designado ministro de la guerra por el gabinete de Martínez Barrios, rechazaría el mismo ofrecimiento por el gobierno de Giral. En agosto de ese año, habiendo llevado sus tropas en combate a las puertas de Córdoba, su indecisión le cuesta la derrota y el control definitivo de las tropas sublevadas por las tropas sublevadas. Tras ser destinado a Valencia, volvería a Madrid, organizando en Noviembre, fecha en la que comienza la ofensiva aérea sobre la capital, la evacuación de la ciudad; por esto le nombrarían presidente de la Junta de Defensa de Madrid, organismo supremo de la defensa de la ciudad. Junto al teniente coronel Rojo, consiguieron detener a las tropas de Franco en la batalla de la Ciudad Universitaria, alcanzando gran popularidad. Tras la disolución de la Junta de Defensa, que contaba con la representación de todos los partidos políticos leales (incluida la CNT), se le designa Comandante del Ejército del Centro y del Grupo de Ejércitos de la Región Central, dirigiendo las batallas de Guadalajara y Brunete: en estos años, José Miaja se había convertido en el militar que más poder concentraba. Pero la pérdida de la guerra era ya inminente, y muchos eran los que planeaban una rendición; y así, Miaja secundó el golpe de Estado del coronel Casado contra el gobierno de Juan Negrín, cuyo principal objetivo era separar al Partido Comunista y sus asociaciones del gobierno para, vencida así la reticencia de Franco a pactar, conseguir una derrota honrosa mediante un “pacto de caballeros” que sólo la institución militar podía garantizar. Franco no aceptó.

La presidencia del Consejo Nacional de Defensa, órgano formado por representantes de diversos partidos y sindicatos, excluido el PCE, que vino a sustituir al gobierno de Negrín tras el golpe de Casado, fue su último cargo. El 26 de marzo de 1939 embarcaba en Gandía a bordo de un barco británico que le llevaría a Argelia, Francia, y finalmente México, en donde viviría hasta su muerte el 14 de enero de 1958.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Miaja

guerra civil_general miajaTengo la extraña convicción, a la vista de este resumen biográfico, que si la República hubiera ganado la guerra, muy posiblemente, este general republicano habría desempeñado un papel algo similar al del general francés Charles De Gaulle, asumiendo un papel importante en la restauración de la República y abriendo un camino hacia la normalidad democrática truncada por la guerra, obviando, por supuesto, el papel que una posible República Española alineada con los Aliados, hubiera podido tener en la II Guerra Mundial.

Como habíamos dicho, su actuación al frente de la defensa de Madrid, tanto durante la evacuación de noviembre como su coordinación durante la Batalla de la Ciudad Universitaria, en donde consiguió contener al enemigo tras la otra orilla del Manzanares, le valieron una enorme popularidad: era el defensor de Madrid, y, por tanto de toda España. Desde Santander, un joven y desconocido poeta escribía una loa a este general. Éste es uno de los primeros poemas conocidos del gran poeta José Hierro, que lo firma como J. H. Leal:

Miaja

Cuando la tarde se rompa
en silencio y en naranjas.
Cuando se duerman las cosas
esperando la mañana,
estarán lejos, muy lejos,
perdidos en turbias aguas,
envueltos en el olvido,
los mercaderes de España…

Tú viste a Madrid herido;
por las huestes alemanas.
sus nubes llenas de rabia.
Los gritos de independencia
el aire multiplicaba…
Tú viste a Madrid herido,
tu sangre se rebelaba…
a torrentes por tus venas
loca, caliente, marchaba…
de pronto, te hiciste joven
con la juventud del alma…
los traidores presionaron…
Madrid, sin defensa estaba…
no quisiste tu que entrasen,
y a las puertas se quedaban.

Cuando la tarde se rompa
en silencio y en naranjas.
Cuando se duerman las cosas
esperando la mañana,
recuerdas aquellos tiempos,
barro en las trincheras… agua,
frío de nieve en el cuerpo…
siempre frío, frío y agua,
pero el corazón hirviendo
lleno de amor hacia España.

Vinieron días gloriosos:
Peguerinos, Guadarrama.
El milagro estaba hecho,
las milicias avanzaban…
después, más días de gloria.
Triunfos en Guadalajara.
Italia mandó sus huestes.
Contra Madrid se estrellaban.
No puede vencerse a un pueblo
que muere por una causa.

El pueblo pide tu premio,
glorioso general Miaja.
El pueblo que defendiste
tu recompensa reclama,
y entretanto, tú prosigues
por montes, por sierras pardas
palmo a palmo de terreno,
devolviéndonos a España…

Cuando la tarde se rompa
en silencios y en naranjas.
Cuando se duerman las cosas
esperando la mañana,
los ríos no tendrán sangre
ni habrá gente esclavizada:
habrá una aurora más roja
que las tardes de naranjas,
y España será más libre,
más ancha; más proletaria.

J. H. Leal

(José Hierro)

http://www.deia.com/http://www.deia.com/opinion/foros/viewtopic.php?f=4&t=10575&start=0

El Cantábrico, 9 de abril de 1937

En Poesía de la Guerra Civil Española 1936-1939, pp. 219-220; César de Vicente Hernando (editor). AKAL, 1995


Pero también poetas y escritores ya consagrados, como fue el caso de Pascual Pla y Beltrán, poeta valenciano de origen proletario, quien colaboró con el compositor y brigadista internacional de la Brigada Lincoln Lan Adomian, para escribir una canción, que fue recogida en la colección Canciones de lucha que recopilaría Carlos Palacio. Aquí está interpretado, con ocasión de la exposición "Antonio Ballester, esculturas y dibujos, 23 mayo-2 julio 2000", por un Coro Mixto de Cámara, dirigido por Salvador Moroder, con Ana Vega Toscano al piano:

Madrid y su heroico defensor

Texto: Plá y Beltrán
Música: Lan Adomian

Madrid noble; tus calles un fortín:
ya nadie pasará
tus trincheras.
¿A quién tienes
en tu defensa?
¡Tienes al general Miaja!
¿A quién tienes en tu defensa?
¡Tienes al general Miaja!

Ciudad clara; tu gesta un resplandor;
la muerte no podrá
dominarte.
¡Qué bien gana
tu independencia
el noble general Miaja!
¡Qué bien gana
tu independencia
el noble general Miaja!

Madrid libre; en vilo el corazón;
tu nombre es ya la luz
del futuro.
¡Qué fiel guarda
tu independencia
el noble general Miaja!
¡Qué fiel guarda
tu independencia
el noble general Miaja!

http://www.altavozdelfrente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=93:madrid-y-su-heroico-defensor-&catid=14&Itemid=30

Anuncios

Legalizando a ritmo de rock


“SI EL MUNDO NO SE ARREGLA POR SI SOLO, HABRÁ QUE HACERLO CON UNA BUENA…COZ”

Grito de guerra con el que la banda comenzaba sus conciertos en los primeros tiempos -Heavy Rock – Popular 1 – # 9 (1984)

Mitin del PCE en Torrelodones (Madrid), el domingo 12 de junio de 1977. Faltaban tres días para los primeros comicios legislativos de la democracia y el partido logró reunir a 300.000 personas.Tal día como hoy, en 1977, el entonces presidente Suárez daba un paso importante en aquello de la transición democrática: tras idas y venidas de emisarios y mensajeros entre el gobierno y el entonces ilegal Partido Comunista de España, reuniones clandestinas con Santiago Carrillo, y la demostración de responsabilidad de sus dirigentes y, más importante, la de civismo de sus bases y simpatizantes (mucho mayor que aquellos “defensores de la civilización occidental” que seguían diciendo que legalizarlos supondría la venida del caos), Suárez decidía legalizar en la Semana Santa de aquel año legalizar al “enemigo secular”. Fue un paso valiente y arriesgado, ya que muchos de los ministros, tanto civiles como militares, no es que fueran reacios, sino que eran hostiles, y amenazaban, indirectamente, aunque a veces muy directamente, con sus “ruidos de sable”: tras la legalización efectiva, el general Gabriel Pita da Veiga, a la sazón ministro de marina, al presentar su dimisión, se convertía en el capitán de una “rebelión” contra la decisión gubernamental; otros militares y cabecillas de la ultraderecha llenaban las páginas de los diarios ultras con incendiarias cartas y editoriales llamando abiertamente a la insurrección. Es de ley decir que tanto el presidente Adolfo Suárez (aun con sus luces y sus sombras) como el ministro de defensa, el general Manuel Gutiérrez Mellado (de quien he llegado a leer en algún medio ultra que era “agente de Moscú”), realizaron una labor encomiable, sobre todo al intentar apaciguar los ánimos de aquellos por lo que tenían que responder desde sus cargos.

Dolores Ibárruri y Rafael Alberti bajan las escaleras del Congreso en las primeras Cortes democráticas tras las elecciones.  MARISA FLÓREZPor su parte, la alegría de los dirigentes, las bases y los simpatizantes del PCE era desbordante, sobre todo porque ya no tenían que esconderse, y se manifestaban abiertamente. El partido, por entonces, gozaba de gran popularidad, además de muchas simpatías internacionales (debido a que con aquello del “eurocomunismo”, su secretario general Santiago Carrillo afirmaba alejarse de la temible y desprestigiante línea dura del estalinismo). Eran muchos, también, los artistas e intelectuales de toda generación, que o estaban afiliados o eran simpatizantes: veteranos literatos como Rafael Alberti y Gabriel Celaya eran una buena credencial; y con ellos, artistas e intelectuales algo más jóvenes. De entre ellos, destacaban los cantautores y los músicos, muchos de ellos reunidos en torno a algo que se llamó “Colectivo Musical del PCE”, que fue el que sacó un disco, dentro de la serie de discos llamado “Hablan los partidos”, que alternaban temas musicales con discursos de los dirigentes: Partido Comunista de España era el volumen 8º de esta serie, y reunía alocuciones de Dolores Ibárruri, Santiago Carrillo, Simón Sánchez Montero, Marcelino Camacho, Pilar Brabo, Ignacio Gallego y Ramón Tamames, con los temas musicales de Víctor Manuel, Ana Belén, Teddy Bautista y Coz, mítico grupo de rock que es hoy nuestro protagonista.

Coz fue uno de las primeras bandas de rock duro surgidas a finales de los 70, con el precedente de Triana, Asfalto, Bloque, Smash, etc., y, al igual que el resto de estas bandas, tenía un marcado cariz izquierdista: era natural, ya que casi todas ellas procedían de los barrios obreros, y a muchos de ellos les Coz, ¿en la fiesta del PCE?unía cierta afinidad peculiar con los cantautores de la época: Benedicto afirma en su libro Sonata de amigos, que –por cosas de la época- él y Bibiano tuvieron que pasar el examen ante el sindicato de espectáculos, estuvieron presentes como grupo de apoyo, además de cantautores como Elisa Serna, esta banda de rock duro, que ejercieron una cierta presión sobre el tribunal examinador. Desde entonces, Coz ha conocido diversos cambios desde su etapa inicial. En ésta de los inicios, la banda estaba dirigida por los hermanos Amancio y Carlos de Castro, que posteriormente formarían otra banda mítica, Barón Rojo; ellos son los coautores de esta canción junto al bardo asturiano Víctor Manuel, y que se recogía en dicho disco:

Rock de la legalización

Acaba de cumplir cincuenta y seis
que van del charlestón al rocanrol.
Acaba de cumplir cincuenta y seis
y ya podemos ver la luz del sol.
Nadie se esperaba esta explosión,
sábado caliente de resurrección.
Ya soy legal.

Las banderas rojas sin cesar
siguen invadiendo la ciudad.
Jóvenes y viejos se unirán
lágrimas y risas por igual.
Alguien rescató el viejo carnet
que estuvo escondido en la pared.
Ya soy legal.

Esto sí nos tiene que ayudar
a crecer sabiendo trabajar.
Sólo se me ocurre señalar
que la juerga acaba de empezar.

Víctor Manuel – Amancio y Carlos de Castro

http://www.cancioneros.com/nc/9386/0/rock-de-la-legalizacion-victor-manuel-san-jose-armando-castro-rueda-carlos-castro-rueda

El disco se puede descargar de aquí: http://www.mediafire.com/download.php?s4mkhm9k7xsis46

“No quiere a tiranos obedecer ni a nadie esclavizar.” (Aniversario del triunfo del Frente Popular Español, 16-feb.,1936)


Cartel del Frente Popular16 de Febrero de 1936: el Frente Popular español, coalición de, si no todas, la mayoría de las agrupaciones de izquierdas españolas, gana las elecciones generales y, por primera vez en la historia, concurren en el gobierno las más diversas corrientes progresistas, una amalgama de partidos y colores que iban desde los liberales de izquierda (con el presidente Manuel Azaña), pasando por los comunistas de diversas tendencias, hasta anarcosindicalistas y cristianos progresistas. Pero antes, volvamos un poco atrás.

La propaganda del Frente Popular giró en torno a la amnestía de los detenidos de AsturiasEn 1935, preocupados por el ascenso de movimientos fascistas en muchos países, un grupo de intelectuales, principalmente franceses, con el precedente de varios congresos intelectuales anti-belicistas y revolucionarios, deciden celebrar en París un congreso de intelectuales al que asistieran todos los intelectuales posibles de tendencias anti-fascistas de todo el mundo: y así se celebró el I Congreso Internacional de Intelectuales para la Defensa de la Cultura. Entre las resoluciones tomadas, destacan dos: la unidad de criterio y acción de los intelectuales anti-fascistas, materializada en las distintas delegaciones de la Asociación Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura (AIDC), también conocida como Alianza de Intelectuales Antifascistas, que de allí surgió, y, en consecuencia, la petición y el apoyo a las fuerzas democráticas opuestas al fascismo de sus respectivos países para formar coaliciones políticas integradoras de todas las fuerzas progresistas que pudieran hacer frente tanto al auge del fascismo como a la deriva fascistoide de los partidos conservadores: los Frentes Populares, de los cuales, uno de los primeros en formarse fue el de Francia, con León Blum al frente.

Celebracion_de_la_victoria_electoral_del_Frente_Popular_en_MadridEn España, gobernada por entonces por el bloque derechista CEDA, también existía ese apremio: tras la Revolución de Asturias, se desata una cruenta represión contra las fuerzas, no sólo revolucionarias, sino también liberal-burguesas de izquierdas: los mineros asturianos eran torturados en las cárceles, pero también escritores y periodistas como Luis de Sirval, salvajemente asesinado, y Javier Bueno, brutalmente torturado (véase: http://www.asturiasrepublicana.com/criticagordon3.html); a la par que se impone una especie de absurda censura y se busca a ciertos “responsables”: la guardia civil hacía acto de presencia en la casa de Arturo Serrano Plaja (si no me equivoco), quien se encontraba en París, y Antonio Espina era encarcelado, respondiendo a una denuncia de la Alemania nazi, por escribir un artículo contra Hitler (!).Por éstas y otras razones naturales, los intelectuales españoles apoyan abiertamente la candidatura del Frente Popular español, presidido por Manuel Azaña. Sus reformas y el decreto de sus leyes, arriesgadas y progresistas, despertaron “miedos” en la reacción española, que, como ya sabéis, comenzó con el El logo y la bandera del Frente Popular se correspondía también con el emblema adoptado por la AIDC y, posteriormente, por las Brigadas Internacionalesplan que tenían ya trazado probablemente desde el 34, estando casi todos ellos a sueldo del duce de Italia… Por otro lado, la presencia del PCE despierta en diletantes y aspirantes a historiadores la curiosa teoría de que el Frente Popular quería instaurar una dictadura estalinista: sencillamente, no los creáis.

Muchos de los Frentes Populares internacionales adoptaron por canción la Einheitsfrontlied, “canción del frente unido”, escrita por Bertolt Brecht y compuesta por Hanns Eisler en su exilio inglés en el año de 1934, es decir, un año antes del congreso de los intelectuales, y que fue cantada por el tenor Ernst Busch:

Einheitsfrontlied

(o Das Lied von der Einheitsfront)

Und weil der Mensch ein Mensch ist,
drum braucht er was zum Essen, bitte sehr.
Es macht ihn ein Geschwätz nicht satt,
das schafft kein Essen her.

Drum links, zwei, drei!
Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Mensch ein Mensch ist,
drum braucht er auch noch Kleider und Schuh’.
Es macht ihn ein Geschwätz nicht warm
und auch kein Trommeln dazu.

Drum links, zwei, drei!
Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Mensch ein Mensch ist,
drum hat er Stiefel im Gesicht nicht gern,
er will unter sich keine Sklaven sehn
und über sich keinen Herrn.

Drum links, zwei, drei!
Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Und weil der Prolet ein Prolet ist,
drum wird ihn kein anderer befrein,
es kann die Befreiung der Arbeiter nur
das Werk der Arbeiter sein!

Drum links, zwei, drei!
Drum links, zwei, drei!
Wo dein Platz, Genosse, ist!
Reih Dich ein in die Arbeitereinheitsfront,
weil auch Du ein Arbeiter bist.

Canción del Frente Unido

Un hombre es sólo humano,/ debe comer antes de poder pensar./ Las palabras bonitas son solamente aire vacío/ y no su comida y bebida.// Entonces, ¡izquierda, derecha! Entonces ¡Izquierda, derecha!/ Hay un lugar, camarada, para ti,/ marcha con nosotros en el frente unido de los trabajadores;/ porque tú también eres un trabajador.// Un hombre es sólo humano,/ preferiría no tener botas en su cara./ No quiere esclavos a su señal y orden,/ ni la vida por gracia del amo.// [estribillo]// Y ya que un obrero es un obrero,/ ninguna clase puede liberarle salvo la suya;/ “La emancipación de la clase obrera/ es la tarea exclusiva de los obreros”// [estribillo]

Traducción sobre la traducción inglesa en

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?lang=it&id=9297&all=1#last

Bertolt Brecht – Hans Eisler

La canción fue, entonces, traducida y adaptada a diversas lenguas, para sus respectivas coaliciones o movimientos revolucionarios. Al inglés (traductor/ adaptador desconocido), de la que sólo he encontrado esta interpretación soberbia, pero sólo musical, a cargo de Charlie Haden y su Liberation Orchestra, en 1969:

Song of the United-Front

And just because he’s a human
a man would like a little bite to eat,
he wants no bull and a lot of talk,
that gives no bread or meat.

So left, two, three!
So left, two, three!
To the work that we must do.
March on in the workers united front,
for you are a worker too.

And just because he’s human
he doesn’t like a pistol to his head,
he wants no servants under him
and no boss over his head.

[estr.]

And just because he’s a worker
the job is all his own,
the liberation of the workingclass
is the job of the workers alone.

[estr.]

Canción del Frente Unido

Y sólo porque es humano/ a un hombre le gustaría un bocadito para comer,/ no quiere bula ni tanta charla,/ que no da ni pan ni carne.// Entonces ¡izquierda, dos, tres!…/ Al trabajo que debemos hacer./ Marchemos en el frente unido de los trabajadores,/ porque tú eres un obrero también.// Y sólo porque es humano/ no le gusta tener una pistola apuntándole a la cabeza,/ no quiere sirvientes bajo él/ y ningún patrón sobre su cabeza.// Y sólo porque es un obrero/ el trabajo es toda su posesión,/ la liberación de la clase obrera/ es el trabajo exclusivo de los obreros…

Ernst Busch (editor): Cancionero de las Brigadas Internacionales. Reeditado por Nuestra Cultura, 1978, p. 51

… Al francés (¿por Romain Rolland?):

Chant de Front Populaire

L’homme veut manger du pain – oui!
Il veut du pain trois fois tous les jours!
Du pain et pas de mots ronflants,
du pain et pas de discours!

Marchons au pas, marchons au pas,
camarades, vers notre front!
Range toi dans le front de tous les ouvriers
avec tous tes frères étrangers.

L’homme veut porter des bottes – oui!
Il veut avoir bien chaud tous les jours,
des bottes aux pieds en bon gros cuir,
des bottes et pas de discours!

[Refrain]

L’homme veut avoir des frères – oui!
Il ne veut pas d’coups d’poings ni d’éperons
Il veut des hommes et pas de messieurs,
des hommes et pas de patrons!

[Refrain]

Tu es un ouvrier – oui!
viens avec nous, ami, n’ai pas peur!
Nous allons vers la grande union
de tous les vrais travailleurs!

[Refrain]

Canción del Frente Popular

El hombre quiere comer pan, ¡sí!/ ¡Quiere pan tres veces todos los días!/ Pan y no palabras rimbombantes,/ ¡pan y no discursos!// ¡Marchemos al paso, marchemos al paso,/ camaradas, hacia nuestro frente!/ Sitúate en el frente de todos los obreros/ con todos tus hermanos extranjeros.// El hombre quiere llevar botas, ¡sí!/ Quiere estar bien caliente todos los días,/ botas en sus pies de buen cuero grueso,/ ¡botas y no discursos!/// El hombre quiere tener hermanos, ¡sí!/ No quiere golpes puños ni espuelas/ Quiere hombres y no señores,/ ¡hombres y no patrones!// Eres un obrero, ¡sí!/ Ven con nosotros, amigo, ¡no tengas miedo!/ ¡Vamos a la gran unión/ de todos los auténticos trabajadores!

Ernst Busch (editor): Cancionero de las Brigadas Internacionales. Reeditado por Nuestra Cultura, 1978, p. 66

En España, fue el poeta José Herrera Petere el encargado de hacer una traducción/ adaptación que fue cantada, de nuevo, por Busch, en esta versión que integra las versiones española, inglesa, francesa y alemana:

Canción del Frente Popular

Y como ser humano
el hombre lo que quiere es su pan.
Las habladurías le bastan ya,
Porque éstas nada le dan.

Pues, un, dos, tres,
Pues, un, dos, tres.
Compañero, en tu lugar!
Porque eres del pueblo afíliate ya
En el Frente Popular.

El hombre por ser hombre
La libertad anhela conquistar.
No quiere a tiranos obedecer
Ni a nadie esclavizar.

[Estribillo]

Despierto está el fascismo,
despierto brilla y sangra su puñal.
¡Atrás la muerte y la opresión
unidos todos luchad!

¡Nunca jamás
nunca jamás
el fascismo pasará;
es viva muralla de la libertad
nuestro Frente Popular!

Herido está el fascismo,
herido por el Frente Popular,
¡es imposible resistir
la fuerza de la unidad!

[Estribillo]

Ernst Busch (editor): Cancionero de las Brigadas Internacionales. Reeditado por Nuestra Cultura, 1978, p. 24.

Otra versión, algo más libre en su adaptación, fue la de Félix Vicente Ramos, recogida en el disco Canciones de lucha, grabado originalmente en Valencia en 1937:

Canción del Frente Popular

En pie esclavos del mundo
dispuestos al fascismo aniquilar
nuestro esfuerzo fecundo es
la lucha en pro de la paz

Luchad, luchad
con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.

Será España la antorcha
que al mundo proletario alumbrará.
En esas llamas rojas
el fascismo se abrasará.

Luchad, luchad
con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.

¡Uníos, proletarios!
diría a los oprimidos Carlos Marx.
Si viviera el apóstol
gritaría: ¡Unidad!

Luchad, luchad
con gran tesón
por la solidaridad
reforzando las filas con ilusión
en el Frente Popular.

http://www.altavozdelfrente.org/index.php?option=com_content&task=view&id=21&Itemid=30

Y en muchas otras lenguas, por supuesto, como puede ser esta versión al griego cantada por Maria Farantouri:

Rafael Alberti’s “Nocturno”; sung by Paco Ibáñez


Rafael Alberti reading his poems to the V Regiment (February, 1936)One of the best poems by Rafael Alberti, writen in the years of the Spanish civil war. For better understanding of the poem, we must know some things: The Spanish intellectuals (poets, writers, painters, philosophers, musicians, singers…) made a great labour during the Spanish Second Republic (1931-1939), as in its come as in its development. The most of the intellectuals had left-handed politicals positions (marxism, communism, anarquism, democrats…), like many other writers along the whole world: against imperialsm, capitalism, fascism, etc.; so they made a laudable work for educating a people traditionally illiterate, in a society mostly agrarian yet, in the cultural programs of the first Gobernment or by their own. Along these years, the Spanish intellectuals were very active in the socials affairs; between 1934-1936, when the Right won the elections, and then occured the Revolt of Asturias (1934), intellectuals denounced the fascists ways of this gobernment; at the same time, a little of them take part in the I Writers International Congress (Paris, 1935), in which writers from the whole world came to denounce fascism (Mussolini in Italy, Hitler in Germany, and also Greece, Portugal, Bulgary…) and reassert their compromise with the worker people. Spanish Delegation was presided by great writer Ramón María del Valle-Inclán, but being very sick, member of the Spanish Socialist Party, Julio álvarez del Vayo, took his place as president and made the speech. Also, the Spanish intellectuals, grouped in the Spanish section of the Asociación Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura (Writers in Defense of Culture International Association) or Alianza de Intelectuales Antifascistas (Antifascists Intellectuals Alliance), made and signed manifests for very causes: against the invasion of Ethiopia by Mussolini; against Hitler’s repression; against tortures and for the amnesty of the prissoners of the Revolt of Asturias; for the freedom of Antonio Espina (Spanish journalist arrested by an article against Hitler), Antonio Gramsci, Luis Carlos Prestes, Ernst Thälmann… And many acts in benefit of diverses causes… The most of them supported the candidature of the Spanish People Front –a coalition of the most of the left parties, leadered by president to be Manuel Azaña-, that won the ‘36 elections. Then, when militaries and fascists parties tried to realize a coup d’etat, that came into a civil war, the most of them kept their loyalty to the legitimate Gobernment of the Spanish Republic, and continued the intellectual labour; many of them wrote poems about the war, some of them were a denounce against unfair killing of Federico García Lorca. In 1937, take place in Spain the II Writers International Congress, also known as II Antifascists Intellectuals International Congress, in which writers from the whole world came to Valencia, Madrid and Barcelona to show their compromise with the Democratic Spain, In this year, Rafael Alberti wrote this beautiful poem: Alberti, as a member of the Spanish Comunist Party, was one of the intellectuals more active in this acts, but, as its said in the poem, he felt a little helpless as a poet and not soldier. "I've been singing for the people", Paco Ibáñez (www.triunfodigital.com)All the words they said and the acts they made couldn’t prevent war, nor the killing of Lorca and the bombardment over Guernica, Madrid and other towns and cities… Writers of the world was saying beautiful words, but they were useless words, and the only effective action was the combat. So, all that impotence is reflected in this poem that, many years later, was sung by the great songwriter Paco Ibáñez. Paco replaced the reiterative verse “Balas. Blas” by a play of guitar and bass: at the time of dictatorship, Rafael Alberti’s word were even most strongly in force when in the voice of Paco, Alberti’s words take a new meaning, when the Spanish intellectuals were deeply democratics and antifascists too.

Nocturno

Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia,
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en la médula arde continua la venganza,
las palabras entonces no sirven: son palabras.

Balas. Balas.

Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas,
¡qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!

Balas. Balas.

Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible, y calla.

Balas. Balas.

Siento esta noche heridas de muerte las palabras.

Nocturne

When so much suffering without dream and by the blood/ it’s listening that only rage walks,/ that in the marrows hate shivers awake/ and in the medulla vengeance burns continuous,/ then words are not worth: they are words.// Bullets. Bullets.// Manifests, articles, comentaries, speechs,/ lost smoke, printing mists,/ what a sorrow of papers that should be windswept,/ what a sadness of ink that should be erased by water!// Bullets. Bullets.// Now I’m suffering the poor, the small minded, the sad,/ unfortunate and dead a throat has/ when from the abyss of its language it wanted/ to cry what it cannot as impossible, and keep quiet.// Bullets. Bullets.// I’m feeling tonight words as wounded of death.

Rafael Alberti

Paco Ibáñez at Olympia Theatre, Paris

“Que no amanece por nada…” (35 aniversario del asesinato de los abogados laboralistas de Atocha)


Hijo, abrígate bien. Y ponte la bufanda.
No vayas a coger alguna bala en los pulmones.
Que no está el tiempo bueno todavía.

(“Enfermedades de invierno”, Jesús López Pacheco)

Vídeo resumen de la película de J. A. Bardem

Enero de 1977: manifestación de repulsa por la muerte de los abogados de Atocha durante el entierro de estosHoy se cumplen 35 años desde el brutal atentado terrorista contra unos abogados laboralistas y un trabajador de Comisiones Obreras, en 1977, a manos de un comando de ultraderecha, y hoy como ayer, pasan cosas contradictorias. Su historia ya quedó plasmada en este monográfico en tres partes. Por resumir, tras el éxito de la huelga del transporte privado, tres pistoleros de ultra-derecha, de la Alianza Apostólica Anticomunista (la Triple A, o AAA), irrumpieron en el despacho de los abogados laboralistas que habían llevado el caso de los huelguistas, buscando al líder sindicalista Joaquín Navarro, que no se encontraba allí; los terroristas dispararon a bocajarro contra los indefensos abogados y el empleado, aunque no mataron a todos: fue la culminación de unas jornadas de violencia inédita, cuyo antecedente más directo fue el secuestro de Villaescusa y de Oriol por GRAPO (posible grupo de ultraderecha disfrazado de revolucionario de extrema-izquierda), con los asesinatos, durante manifestaciones por la amnistía, de Arturo Ruiz, a manos de los Guerrilleros de Cristo Rey, y de María Luz Nájera, a manos de las fuerzas antidisturbios de la policía armada. La noche del 24 de enero se produjeron incidentes similares, sin heridos, en varias centrales de los sindicatos, y mucha gente, temiendo una “noche de los cristales rotos”, no durmió en sus propias casas. Pero las cosas habían cambiado algo, gracias al gobierno de Suárez, y la policía detiene a varios militantes de Fuerza Nueva y de los grupos paramilitares, junto a personalidades de la ultra-derecha como el repugnante filo-nazi Blas Piñar, Girón de Velasco (antiguo jefe de los sindicatos verticales) o Mariano Covisa, fundador de Cristo Rey. Pero incluso las sentencias condenatorias fueron suaves, y muchos de ellos se fugaron o salieron antes de tiempo.

garzonSe dan hoy varias circunstancias que sacan a la luz que han quedado muchas cosas pendientes. En primer lugar, justo hoy, comienza el juicio contra Baltasar Garzón, acusado por el pseudo-sindicato Manos Limpias –fundado por gente de Fuerza Nueva, de Piñar-, por iniciar la investigación de los crímenes del franquismo; esto días de atrás, el que ocupara varios cargos durante la dictadura y fundara el partido del franquismo sociológico, Manuel Fraga, recibe honores de Estado mientras los medios de comunicación callan cuidadosamente su responsabilidad en varios asesinatos oficiales. Incluso en esto tuvo su parte de culpa, pues fue ministro de la Gobernación durante 1975 y 1976, año en el que se recrudece la actividad de los grupos paramilitares de ultra-derecha, muchos de ellos, no sólo al servicio, sino también miembros, del sindicato vertical y de la policía política, la brigada político-social: pongo Montejurra por caso y los atentados del Batallón Vasco-Español en el País Vasco, tanto español como francés. Y mientras rendimos honores al tío más listo del búnker, al más trepa de la vieja guardia, a éstos, que sin querer dieron su vida por la dignidad de la clase obrera y de las libertades democráticas en este país, cuya muerte impulso realmente el proceso democrático con la escalofriante muestra de civismo y responsabilidad de la ciudadanía y de los militantes y simpatizantes del PCE durante su funeral –“Madrid: capital del dolor y la gloria”, era el titular de un periódico- no hablará ni uno de los descendientes del pomposamente llamado “padre de la democracia”… Porque hay muchos de ellos que tienen por donde callar. Y sobre Garzón, hago mía las palabras del presidente de la fundación Human Funeral_abogados_AtochaRights Watch, Reed Brody, "es la primera vez que se procesa a un juez por defender los derechos humanos; la primera vez en la UE que un juez es sometido al derecho penal por defender derechos humanos y perseguir crímenes internacionales" (Diario de Mallorca), y aseveraba que, si era declarado culpable, eso diría nada bueno sobre la justicia española. Pero mientras el mundo contempla con el corazón en un puño el juicio contra Garzón, paréceme a mí que el funeral del ex-ministro no ha sido seguido por la prensa internacional más allá de una breve reseña, y quizás diciendo lo que aquí la prensa oficial calla. Si, como colofón de todo esto, Garzón es declarado culpable, se habrá demostrado la clase de hienas que gobiernan este país hermoso.

Pero mi recuerdo es para quien vale la pena, para quien realmente luchó a pesar de todos los peligros, y para el que trabaja la tierra. A ellos les dedico esta canción de Labordeta, de su disco Que no amanece por nada (1978), del cual, algunas frases tienen una escandalosa realidad.

¡Gloria a los muertos del mundo del Trabajo!

monumento-a-los-abogados-de-atocha-19771

Compañeros

Compañero, compañero,
hasta aquí ya hemos llegado,
atrás dejamos la noche
con la violencia y el miedo.

Dejamos en los caminos
compañeros que no han vuelto,
que no han podido seguir
contra este brutal esfuerzo.

Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
salid al camino hermanos
que no amanece por nada,

y en nombre de los caídos,
de los que nunca llegaron,
hagamos de su esperanza
tiempos de hombres renovados.

Vamos ahora, compañeros,
a defender lo alcanzado
y a seguir hacia delante,
la lucha no ha terminado.

Defendamos os salarios,
los panizos y los ríos,
la igualdad entre los hombres,
las montañas y los trigos.

Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
Salid al camino, hermanos,
que no amanece por nada.

José Antonio Labordeta

http://www.10lineas.com/labordeta/antc.htm

Luis J. Benavides (asesinado);  Alejandro Ruiz (herido);  Enrique Valdelvira (asesinado);  Javier Sauquillo (asesinado);  Luis Ramos (herido);  Mª Dolores García (herida);  Serafín Holgado (asesinado);  Miguel Sarabia (herido);  Ángel Rodríguez (asesinado)

Adela mía ¿de luto?


1814Siempre me ha hecho gracia esta canción de Víctor Manuel, de su disco de 1974 Todos tenemos un precio (aunque ya había aparecido en la colección mexicana Los grandes artistas el año anterior). En ella, Víctor interpreta a un ministro del franquismo que le habla a su mujer sobre sus cuitas; quizás por ser el más famoso, yo siempre había pensado en él, aunque el de la canción, por lo que se describe, era más probable el ministro de Interior o el de Asuntos Exteriores. El ministro en cuestión hace gala de toda la chulería de la casta que dominaba (y sigue dominando) este país: desprecio al pueblo, machismo, egoísmo; el humor negro alcanza sus cuotas máximas cuando el ministro confiesa que “no son asuntos de vida o muerte, son de guerra de Maladón”, y no deja de pensar en su futuro. La letra se vuelve hasta profética, incluso para el año 73: los políticos de Franco eran una fauna diversa y variopinta, divididas en lo que se llamaba “familias del régimen”, básicamente un compendio de todos los grupos que lucharon junto a Franco en la guerra: la Falange, los carlistas tradicionalistas, el Opus Dei, el clero, los militares de alto rango, y los últimos, que recibían varias denominaciones: liberales, aperturistas, etc.

El ministro Manuel Fraga, con el reglamentario uniforme fascistaPero en el tardofranquismo se dividían en dos grandes grupos: los inmovilistas, que se negaban en rotundo a que tras la muerte del dictador se produjera una democracia parlamentaria, reunían a los más viejos y a los más extremistas fascistas y ultra-católicos, que eran famosos por sus apasionados y aterradores discursos, y cada vez que hablaban, la gente sabía que alguna cabeza en el gobierno o en la administración iba a rodar; se agrupaban en asociaciones y proto-partidos como Fuerza Nueva o la Asociación de Ex-Combatientes, dirigían la policía y, en secreto, las cuadrillas de matones que sembraban el terror donde se les requiriese; por su marmóreo carácter inmovilista, fueron apodados como el búnker, algo tan acertado que incluso ellos adoptaron orgullosos como denominación; los más famosos de entre ellos eran el crispante Blas Piñar, el aterrador Girón de Velasco, y varios de los más rancios ministros militares, como Pita da Veiga. Los otros eran los aperturistas, que, en principio, eran reconocidos por su predisposición al diálogo con la mayor parte (algunos, incluso con toda) de la oposición democrática y, generalmente, aceptaban el hecho de que tras la muerte del dictador se pusieran los medios necesarios para la existencia de una verdadera democracia parlamentaria en España; pero dentro de éstos caben divisiones: los primeros, digamos, eran los más o menos honestos, y dentro de ellos personas a quienes la oposición guardaba, no sólo respeto, sino además contacto: gente como Areilza, ministro de exteriores por aquellos días, Pío Cabanillas, bajo cuyo ministerio hubo cierta libertad de prensa, y el general Gutiérrez Mellado; una fórmula infalible para reconocer a los honestos era que, por regla general, eran sus cabezas las que rodaban cuando el búnker, que los calificaba de traidores, daba sus diatribas, casi al grito de la Reina de Corazones “que le corten la cabeza”.

Manuel Fraga, candidato a la presidencia del gobiernoEl otro grupo de aperturistas fueron los oportunistas: éstos no deseaban la democracia, y les corría un escalofrío cuando pensaban en la legalización del PCE y otros grupos, pero eran muy listos, y sabían que el franquismo, una vez desaparecido su cabeza, no podría sobrevivir; así que, gente como Fraga, Arias Navarro u Osorio, oscilaban durante los trepidantes años del tardofranquismo y la transición entre el búnker y los aperturistas: aunque sus palabras podían parecer bonitas (excepto Fraga, que siempre hizo gala de cierta prepotencia autoritaria en sus declaraciones), sus actos (sucesos de Vitoria, represión de varias huelgas y manifestaciones, presencia en diversos actos de reventadores pertenecientes a grupos de ultra-derecha, a veces con muertos, etc.) les delataban. Los políticos franquistas aperturistas se dividieron en dos partidos principales: UCD y AP; éste último, creado y dirigido por Fraga, tenía la curiosa idea de que, aunque la sociedad española quería libertades democráticas, seguía teniendo la mentalidad de los vencedores del 39, así que suponían que la fórmula del “franquismo sociológico” les daría la victoria en las primeras elecciones, pero no fue así: los discursos electorales de Fraga y Arias Navarro, con sus apasionadas advocaciones a la “defensa de la patria contra los enemigos de España”, se asemejaban más a los de Fuerza Nueva y Falange que a los que en principio eran sus parientes políticos, los aperturistas de UCD. A la fuerza, AP tuvo que ir suavizando su discurso, aunque Fraga seguía apareciendo con aquellos tirantes tan kitsch adornados con la bandera de España, como si fuera una caricatura de algo que no agonizaba, porque estaba muerto. Volviendo a la canción de Víctor Manuel, pienso que su “ministro” marido de Adela se corresponde con uno de esos aperturistas deshonestos del franquismo sociológico que, dando una de cal y otra de arena, intentaban procurarse un lugar dentro de, o la democracia parlamentaria, o la dictadura monárquica: estaban preparados para todo.

Escuchar: http://www.goear.com/listen/5e7c253/buenos-dias-adela-mia-victor-manuel

Buenos días, Adela mía

Buenos días Adela mía
dime cómo se descansó.
Adivino por tu sonrisa
tu alegría por ser mi amor.
Cómo van esos desayunos
tengo el hambre de un animal,
un café solo bien cargado
mermelada y tostado el pan.
Presiento un día agotador,
tengo visita de embajador,
no son asuntos de vida o muerte,
son de guerra de Maladón.

Hay que ver cómo está el servicio:
no muestran solicitud.
Ya no son como antiguamente
que servir era su virtud.
Desde aquella inauguración
que comimos sin ton ni son
la cintura se me ensanchó,
se me puso mejor color,
pero esta faja me oprime tanto
y no puedo salir obeso.
Años llevo para imponer
de palmito europeo el cartel.

¡Ay Adela, qué feliz eres!,
cómo envidio tu condición
ser esposa de un importante
es vivir, te lo digo yo.
No te quejes, no es para tanto:
de vez en cuando una recepción,
un colegio de niños pobres
o una simple postulación,
un té con leche, una reunión,
una agradable conversación
con tus amigas de escalafón,
mientras yo me divierto al golf.

Este traje me queda estrecho
y mi aspecto no es el mejor,
tengo suerte que el embajador
es un anciano encantador,
pues la foto es fundamental,
así mi prensa publicará
"qué bonita fraternidad"
y sigo sin saber de qué voy a hablar.
Iré veloz con mi coche negro,
desde este auto controlo al pueblo,
moviendo masas soy un artista
y mi destino salta a la vista.

Nuestros hijos están en Suiza,
el mayor es igual que yo,
la segunda es como su madre
y el tercero es un gran…
que no estudia y dice que yo
tengo un cargo por mi pasado
y por mi color de camaleón.
Lo que no piensa esa oveja negra
es que yo me batí en la guerra,
esclavo soy de la incomprensión
de esta perdida generación.

http://www.cancioneros.com/nc/9101/0/buenos-dias-adela-mia-victor-manuel

Víctor Manuel

Con la mochila a cuestas VII (Homenaje a Labordeta): el paisano


Estas arcillas viejas,
estas arcillas pobres,
sólo crean miseria,
sólo producen hambre…

(Labordeta, “Las arcillas”)

LABORDETA, inicialAntes que nada, a la manera de Pepe Isbert, “os debo una explicación”… El año pasado, a raíz del fallecimiento del gran José Antonio Labordeta, habiéndome su magnífico libro Regular, gracias a Dios, comencé una serie de homenajes a Labordeta abordando sus distintas dimensiones, tanto biográficas (su infancia, su juventud), como profesionales (profesor, poeta, cantante), más que de una manera “profesional”, sentimental… Y es que cuando falleció, un amigo mío que fue amigo suyo me dijo que no sólo me habría gustado conocerle a mí, sino que yo le habría gustado a él, algo que me emocionó mucho… Pero volvamos a la explicación pues: el último cuelgue lo hice a finales de octubre, bajo el título de “El Juglar”, en el que hablaba sobre su faceta de cantante popular (es decir, del pueblo); quise continuar, pero la verdad es que no sabía cómo… Así que lo fui dejando, dejando, sin saber muy bien cómo acabarlo. Ha sido el maestro Lucini, en su entrada de hoy, con el abecedario poético de Labordeta, el que me ha recordado que el próximo día 19 se cumplirá un año desde su fallecimiento, por lo que he decidido dedicarle dos entradas más para cerrar el ciclo como Dios manda.

El Paisano

La gran virtud de José Antonio Labordeta, en todo lo que llevó cabo, fue la de conectar íntimamente con el pueblo: como cantor, volvemos a decir lo que Tuñón de Lara escribió en la reseña de su LP Cantar i calla: Labordeta no le cantaba al hombre, se ponía a su lado. En su ciudad natal, José Antonio estaba muy próximo a sus vecinos, a sus sentimientos y preocupaciones: le impresionaba la humildad y obstinación de un pueblo campesino, que a menudo se veía obligado a emigrar, pero siempre con esa curioso orgullo que brilla con extraña luz en los ojos de –como dijo Dostoievski- los humillados y ofendidos; y luego estaban las terribles historias de la guerra civil, que aunque fueran como secretos murmurados a voces, Labordeta oyó desde niño. Por esa razón, la mayoría de sus canciones están dedicadas a esa gente: humilde, pero a la vez obstinada y orgullosa, hecha del mismo barro sagrado de la creación y de sus casas.

Caricatura para el libro de González LuciniEn gran medida el pensamiento de Labordeta era muy machadiano: “… Todo arte verdadero será arte proletario. Quiero decir que todo artista trabaja siempre para la prole de Adán…”, dijo el inmortal poeta durante la guerra civil (cita completa: https://albokari2.wordpress.com/2007/02/26/%C2%BFquien-puede-resistirse/); un pensamiento que, sin duda, se debía a una de sus grandes influencias, su propio padre, el profesor Miguel Labordeta Sr., que desde la dirección del colegio Santo Tomás de Aquino impartía clases a niños de toda clase social, a veces hasta gratis, comprendiendo la terrible situación que atravesaban algunas familias. Don Miguel era un hombre justo, socialista –no sólo de ideología política, sino más bien en la comprensión intuitiva de que todos somos iguales- que durante la guerra civil dio cobijo a gentes de ambos bandos, a pesar de haber sido amenazado en más de una ocasión, y de ese sentimiento de justicia y de igualdad, de ese humanismo de andar por casa (a veces las cosas de andar por casa, al no estar estropeadas por excesivas consideraciones teóricas, son las mejores), recibió José Antonio sus primeras lecciones: ponerse siempre del lado del que sufre (“ellos son tus mejores amigos”, escribió Nicola Sacco a su hijo mientras esperaba ser ejecutado), nunca actuar con superioridad respecto al otro, y, sobre todo, condenar siempre la injusticia. Con este pensamiento de base, el joven Labordeta se enfrentaba al mundo de la dictadura.

1284634154712Maestros de la Segunda República, la Institución Libre de Enseñanza, los intelectuales, artistas, etc. asesinados, encarcelados o en el exilio, la poesía de su propio hermano, Miguel Labordeta… De todos ellos Labordeta aprendía que, también como dijo Machado, para poder ser universal primero hay que ser popular: conectar con la gente de las clases humildes más cercanas para poder conectar con las de todo el mundo. Y eso era algo que, en primer lugar, él quiso enseñar a otros en sus clases, y, luego, a través de sus canciones… Maravillosas canciones que la más de las veces nos hablan de lo concreto, de lo cotidiano, de una gente que era la suya, la tuya, la nuestra, pues, aplicando la máxima seegeriana –en cierto modo, variante de la de don Antonio- de pensar globalmente y actuar localmente, Labordeta comprendía que sus canciones debían de hablar de las cosas en este orden: en primer lugar, de las gentes de Aragón: así, Labordeta acercaba al resto del país qué era Aragón y cómo era su gente, y nos sentíamos cercanos, vecinos: y la gente descubría que los problemas y las cuitas de aquella gente eran similares a las suyas –ay de aquel que diga que sus canciones, o las de Raimon, o las de Llach, o incluso las de Paco Ibáñez, han servido para separarnos: a los que mienten, les baja una candela del cielo que les quema la lengua-; luego, a nivel nacional –independientemente de lo que esto signifique, no se me ofenda nadie-, conectando con las gentes de toda España por ese hermanamiento que descubre que, con los matices dados por cada región, los problemas venían a ser más o menos los mismos; y, finalmente, a nivel universal, descubriéndonos que nuestros problemas se enmarcan en una problemática de dimensiones globales. El cantor de la humilde tierra de Aragón conectaba con la gente de todo el mundo: ¡qué orgulloso estaba cuando se enteraba que gentes de Latinoamérica, tanto marxistas como cristianos de base, adoptaban sus canciones en sus movilizaciones! ¡O incluso mucho más lejos, en el sudeste asiático, en todo el mundo!

1284634092921Fue, precisamente, su sentido del paisanaje, su admiración y respeto hacia la gente humilde, a la clase trabajadora, lo que le lleva a la televisión: en 1990, interpreta al señor Dupont, un vendedor de molinillos de papel (algo tan tierno que le iba que ni pintado), en la serie televisiva dirigida por José Briz Méndez Del Miño al Bidasoa, basada en la novela homónima de Camilo José Cela. Esta serie fue el germen de la docu-serie más famosa, Un país en la mochila, un encargo de RTVE que él se encargó en dirigir y en presentar: a través de sus capítulos, Labordeta –aparentando recorrer a pie la Península y las Islas- nos presentaba impresionantes paisajes naturales, a veces en contraste con la modernidad, gentes campesinas, algunas curiosas, que hablaban con sencillez y claridad; nos hablaba de las costumbres de la tierra, siempre con un respeto y una admiración propia de él, al tiempo que a veces nos ofrecía sus canciones y poemas. La gran virtud de esta docu-serie fue, en contraposición a muchos documentales rurales, que nos presentaba a la gente no como elementos estáticos del paisaje, o como resquicios del pasado: al contrario, eran gentes vivas, que hacían cosas interesantes y tenían muchas cosas que decir… Y Labordeta les daba la palabra. Otra aparición ante la cámara fue en la adaptación al cine de la novela de Ramón J. Sender, Réquiem por un campesino español (Francesc Betriu, 1985), en donde, muy apropiadamente, interpretaba al pregonero del pueblo.

Nº 1 de la revista AndalánEnseñar y cantar para cambiar el mundo era un buen comienzo, pero Labordeta, como otros cantantes que pensaban que para ello podían y debían hacer algo más (pienso, por ejemplo, en Adolfo Celdrán, que estuvo en la lista del PCE, o de mi estimado Benedicto, uno de los fundadores del Partido Comunista de Galicia), no se conformaba con esto, que estaba muy bien, pero no dejaba de ser una base: así que decide actuar más activamente. No es cierto, como piensa mucha gente, que Labordeta comenzara su carrera política ya como cabeza de lista del CHA (Chunta Aragonesista): su carrera política activa ya había comenzado mucho antes, a principios de los 70, como co-fundador, junto a Eloy Fernández Clemente y otros, y colaborador de la revista Andalán –cuyo nombre, si no recuerdo mal, es una voz aragonesa que significa plantar árboles en surcos y no en hoyos individuales-, una de las publicaciones más importantes de Aragón en cuanto a la formación de un pensamiento y espíritu crítico en la ciudadanía. En 1976, de cara a la transición, fue uno de los fundadores del Partido Socialista de Aragón, PSA (Labordeta, haciendo gala del humor negro made in Aragón, contaba que cuando la doctora le preguntó que si sabía que era el “PSA” –el índice que mide la presencia de tumores en un análisis de sangre-, él respondió, con toda ingenuidad, que claro que sí, que “yo ayudé a fundarlo”), y más tarde concurrió en las listas de Izquierda Unida al Senado. Ya después, una vez “reclutado” para el partido regionalista o nacionalista CHA, fue elegido diputado en el Grupo Mixto. Él mismo declara en su libro que, al principio, al ser él un hombre de tendencias internacionalistas y el CHA un partido nacionalista, tuvo sus reservas, pero una vez examinadas las bases y el programa, aceptó, y ¡la hostia!, declaro: que no se veía tan buen político desde los tiempos de Azaña o de Tierno (con excepciones, por supuesto). Somos legión todos aquellos que sentíamos el impulso de empadronarnos en alguna provincia aragonesa para poder tener el inmenso honor de decir “yo voté a Labordeta”.

Viñeta de AzagraAhora, un poco de crítica hacia políticos y medios de comunicación. Desde el año 2000 hasta el 2008 en que ocupó escaño, tanto en la legislatura de José María Aznar como de José Luis Rodríguez Zapatero, la gente llana y sencilla nos sentíamos, aunque fuera a través de Aragón, representados por alguien por primera vez en la vida, y que me perdonen IU y otras formaciones de izquierda, y las bases del PSOE, pero es que nadie hasta entonces había hablado en aquel lugar de una manera tan comprensible para nosotros, de una manera en la que dijéramos “eso es lo que habría dicho yo”. Labordeta, ya no sólo por el partido al que representaba, sino por cierta prensa hostil hacia su persona (siempre se ceban más con los buenos), le representaban como un nacionalista, separatista independentista (que tampoco es necesariamente malo, a menos que se roce el fascismo), y no era verdad: todos nos sentíamos representados. Uno de sus grandes caballos de batalla fue la oposición al trasvase del Ebro, “Aragón no tiene agua que dar”, decía, “¡insolidario!” le llamaban señoritos que, mientras clamaban en la cámara por el agua del Ebro porque sus regiones la necesitaban (algo que él no ponía en duda), malgastaban la poca que tenían abriendo campos de golf y urbanizaciones de lujo, al tiempo que su prensa afín ponía a la gente de estas provincias en contra del profesor, poniendo en su boca cosas que no había dicho. Y es que, también en política, Labordeta puso en práctica su máxima, quizás alguna vez –y lo reconoció- se equivocara, y otras lo hizo bien, y Aragón estaba orgulloso de uno de sus mejores hijos; pero lo que no hizo nunca fue desatender las otras dos dimensiones, tal como lo hizo también en la canción: defendió la enseñanza de las humanidades y se opuso con todas sus fuerzas al apoyo de la guerra de Iraq (guerra que comenzaron un cowboy borracho de Texas y un estirado británico y que apoyó un mayordomo con bigote): allí, como una reedición del enfrentamiento de Unamuno y Astray, un enfrentamiento entre la razón y la violencia, Labordeta hizo vibrar la misma profunda y sonora voz de cantante, resonando en las paredes y cúpulas del congreso (aún agujereadas por las balas de Tejero), al leer un hermoso poema de su hermano Miguel: y los agujeros del 23-F se rellenaron con un cemento que hablaba de justicia, razón y paz. Pero los medios, a sueldo a día de hoy de los grandes intereses empresariales, de los dos grandes partidos, sólo sabían sacarle cuando protagonizaba la “anécdota del día”: el famoso “a la mierda”, el llamar gilipollas a otro parlamentario del PP (que no le dejaba hablar, como en el anterior caso, y, francamente, y aunque luego le pidiera perdón, Labordeta no parecía ser un hombre que te insultara por nada…), llenaban, en vez de sus alocuciones sensatas y llenas de razón, los telediarios afines, con el fin de ridiculizarle, de desprestigiarle…Pero no lo conseguían: incluso en esto nos emocionaba, porque ¡por fin alguien hablaba claro!

1140798076_0Labordeta, indudablemente, era de izquierdas, aunque no parecía adscribirse a ninguna corriente ortodoxa, y regionalista, pero sin perder de vista otras realidades; se consideraba relativamente nacionalista, sobre todo porque suele llevar a posturas más bien conservadoras, pero siempre comulgó con el internacionalismo; y se definía como ácrata y “anarcoburgués”. Pero era siempre el sentimiento y el sentido de la justicia lo que no le hacía perderse en pensamientos dogmáticos y maniqueos. Una muestra de ello es esta canción, de su disco de 1984, Qué queda de ti, qué queda de mí, acerca de la guerra fría, en la que reparte sopita para todos y no se casa con nadie:

Escuchar: http://www.goear.com/listen/6566a0e/desobediencia-civil-jose-antonio-labordeta

Desobediencia civil

Les devuelvo el DNI
porque yo no quiero ir
donde me van a mandar
con carné de identidad
pues aquí hay que empezar
a decir ya la verdad
que no nos gusta morir
ni en Varsovia ni en la OTAN.

Te aseguran los del dólar
que ellos lo hacen por la paz
y que por eso conviene
estar todos en la OTAN,
pero tú no te lo crees,
te lo pones a dudar,
eres un chico tremendo
no te crees casi ná.

Luego van los "orientales"
y con ese humor sin parar
te pregonan que ellos lo hacen
por la paz y la igualdad
tu tampoco te lo crees
viendo tanto militar
armado hasta los dientes
y con cara de mal plan.

Ustedes dicen que blanco
rosa dicen los de allá,
negro aseguran algunos
que se está poniendo ya
el panorama completo
de todo este personal
del mundo, del universo
y del sistema solar.

Porque si en serio desean
que aquí funcione la paz
déjense de cachondeos
y pónganse, de verdad
a fabricar con las armas
bicicletas, panecillos,
conciertos al aire libre
y tortás de mazapán.

José Antonio Labordeta

http://www.cancioneros.com/nc/12119/0/desobediencia-civil-jose-antonio-labordeta

A %d blogueros les gusta esto: