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Sóc, no vull ofendre, anticlerical (Epílogo): Prohibidos cuentos que ya no duermen al monstruo de Frankenstein


Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.

León Felipe, “Los cuentos”

2El otro día hablábamos de la educación católica durante el régimen, con todos sus avatares: el castigo corporal, la represión sexual, la educación en el miedo… También decíamos que esto no fue una constante. Esta educación la sufrieron varias generaciones: la juventud comprendida entre los nacidos a finales de los años 30 hasta principios y mediados de los 70, y actuaba al menos en tres frentes: la escuela, clerical o laica, era el primero, pero lo enseñado ahí se reforzaba en la misa y la catequesis (obligatoria) por un lado, y, por otro, la educación familiar, aunque a veces el triángulo podía romperse en la familia, si los padres eran, al menos, medianamente liberales y desmentían lo aprendido en los otros dos sitios. A mediados y finales de los 70, la educación ya es algo más liberal en algunos aspectos, y se dan casos en los que los religiosos llegan a enseñar educación sexual con base fisiológica (cosa que, por otro lado, acarreó dificultades a estos profesores), pero la cosa aún colea, y a principios de los 80 los profesores “nostálgicos del imperio” encontrarán su bastión en escuelas privadas y concertadas (cosa que ocurre actualmente con las sectas o sub-sectas católicas que abren colegios).

escuela_cruzpqPodría parecer que cada una de esta generación afrontó esta educación a su manera, pero no es del todo cierto: ya incluso la generación nacida a mediados y finales de los años 30 se comienza a sacudir la mentira, el yugo de los cuentos sociales, religiosos y políticos aprendidos en la escuela. En los 60 y los 70, la gran revolución sexual no llega a España del todo, pero sí sus ecos, y mientras la televisión muestra con ciertos fines a la juventud depravada de Estados Unidos y Reino Unido, muchos quedan asombrados, ya no de los “malvados” hippies que bailan semi o completamente desnudos en los parques, sino del nimio hecho de ver a una pareja besarse por la calle y no ser ni apercibidos ni multados. Una cierta cultura del placer se va instalando poco a poco en la conciencia juvenil de mediados y finales de los 70; la juventud de los 80 será ya una juventud plenamente hedonista, en muchas ocasiones en el peor sentido de la palabra, en el que el placer se concibe como una práctica egoísta. España pasó de la más absoluta represión sexual y moral al libertinaje más absoluto, pasamos de las películas de Marcelino pan y vino a las de Andrés Pajares y Fernando Esteso… ¿La culpa la tuvo la progresiva liberalización de las costumbres y de la moral? Honestamente, pienso que no: lo que ocurrió es que, de la noche a la mañana, una generación salida del tardofranquismo descubrió que podía hacer todo lo que quisieran, todo lo que antes estaba prohibido o mal visto.

obusPero si bien hay algunos que, por aquello de la apoliticidad (no del todo cierta) de la generación de los 80, parecen inconscientes sobre todo el pasado que pesaba a sus espaldas, hay otros que reflexionan sobre ello, a muchos los encontramos en los grupos de heavy metal y rock duro, auténticos herederos de los cantautores, como dice Antonio, que comenzaron a finales de los 70. Nuestro ejemplo son dos de mis grupos favoritos: los celestiales Ángeles del Infierno y los duros Suaves.

AngelesdelInfiernoJoven para morir, el disco que Ángeles del Infierno sacaron en 1986, es un disco que explota la temática de la juventud rebelde, una juventud que no acata las normas que sí acataron sus padres, e intenta vivir entre el placer y la conciencia de clase (todo ello adornado con tiernas y arrolladoras baladas de amor). “Prohibidos cuentos” es una de estas canciones, en la que se rebelan contra la educación anteriormente recibida y reivindican no sólo el placer, sino también el amor. Una canción con la que yo, particularmente, me identifico a su manera:

Prohibidos cuentos

Me han educado el
ser formal,
contestatarios y
oír hablar,
en tres salmos aprendí
que es el bien y el mal.

Muchas oraciones
y arrepentimientos,
si no habrá castigo
con el fuego eterno.

Oscura noche,
secretos sueños,
falsos profetas,
prohibidos cuentos.

Pasiones muertas
que resucitan
deseos ocultos
vuelven a mi.

No me reprimiré
me olvidare de ti,
muchas diversiones
menos oraciones,
prefiero estar contigo
y arder en el infierno.

Oscura noche,
secretos sueños,
falsos profetas,
prohibidos cuentos

http://letrascanciones.mp3lyrics.org/a/angeles-del-infierno/prohibidos-cuentos/

Rober Álvarez – Juan Gallardo


LosSuaves-320x240-12030Más o menos en la misma onda que el grupo vasco se manifiesta el grupo de heavy y hard gallego capitaneado por Yoshi, Los Suaves en su disco del 84 Frankenstein. La canción que da título al disco, “Frankenstein (Todos somos el monstruo)”, hace un paralelismo entre la historia del monstruo de Frankenstein y la juventud crecida y educada en los años 70: cuando la generación más vieja, padres y educadores, se quejaban de la juventud, siempre hay que recordar que, al igual que en el relato de Mary Shelley, la tara quizás no esté en el producto ni en el productor. La generación de los 80 era el monstruo de Frankenstein del tardofranquismo, de aquella nostalgia que suspiraba por el regreso del general, que abogaba por seguir con la dureza en las leyes, con la represión… A ellos los Suaves les replicaban que ellos –todos- eran su particular monstruo de Frankenstein:

Frankenstein

(Todos somos el monstruo)

El drama del horror ha terminado.
De qué puede servir que ahora pida perdón.
Estoy con la muerte, su frío ha llegado.
¿No puedes contestarme? ¡Maldito señor?
Mi vida fue hecha para llenarse de amor.
Pero fui empujando al odio y la destrucción.
Paz y amistad, todo me fue negado.
Ver tu injusticia me quema el corazón.

¡Jamás remordimientos!
¡Jamás veré el sol!
¡Jamás pensamientos!
¡Jamás ilusión!

Queda en mi recuerdo, odio y repulsión.
¿Sabes como sufría al causar tanto dolor?
No espero despertar en nadie compasión.
Siempre estuve solo con tu maldición.

Enciende la pira donde arderá mi cuerpo.
Luz y pensamientos desaparecerán.
Descansaré en paz cuando ya esté muerto
Adiós, te dejo. Es el final.

¡Jamás remordimientos!
¡Jamás veré el sol!
¡Jamás pensamientos!
¡Jamás ilusión!

http://www.quedeletras.com/letra-cancion-frankenstein-todos-somos-el-monstruo-bajar-5099/disco-esta-vida-me-va-a-matar/los-suaves-frankenstein-todos-somos-el-monstruo.html

Yoshi

Bueno, tal vez pueda estar equivocado respecto a la interpretación de la letra, pero… En cuanto a mí, lo que soy, se lo debo a mi educación: se lo debo a mi madre y a algunos profesores de la escuela pública y del instituto. Con esas enseñanzas, como muchos antes que yo, conseguí vencer al monstruo de Frankenstein…

El impacto de la Revolución de los Claveles en España


Deseo dedicar esta entrada a todos aquellos que lucharon contra el franquismo y que aún hoy no se han vendido, pero de manera más especial y ferviente a dos personas que me han cedido gratuita y desinteresadamente sus sentimientos y opiniones:
Adolfo Celdrán y Benedicto García Villar

Ésta es mi manera de agradeceros vuestra generosidad, además de muchas otras cosas: ¡va por vosotros, muchachos!


Companys, si sabeu on dorm la lluna blanca,
digueu-li que la vull
però no puc anar a estimar-la,
que encara hi ha combat.

Companys, si coneixeu el cau de la sirena,
allà enmig de la mar,
jo l’aniria a veure,
però encara hi ha combat.

I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
si guanyem el combat.

Companys, si enyoreu les primaveres lliures,
amb vosaltres vull anar,
que per poder-les viure
jo me n’he fet soldat.

I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
quan guanyem el combat.

(Compañeros, si sabéis donde duerme la luna blanca/ decidle que la quiero/ pero que no puedo acercarme a amarla/ porque aún hay combate.// Compañeros, si conocéis el canto de la sirena/ allá en medio del mar,/ yo me acercaría a buscarla/ pero aún hay combate.// Y si un triste azar me detiene y doy en tierra/ llevad todos mis cantos/ y un ramo de flores rojas/ a quien tanto he amado.// Compañeros, si buscáis las primaveras libres/ con vosotros quiero ir/ que para poder vivirlas/ me hice soldado.//Y si un triste azar me detiene y doy en tierra/ llevad todos mis cantos/ y un ramo de flores rojas/ a quien tanto he amado./ Cuando ganemos el combate.)
"Abril 74", Lluí Llach

Podríamos empezar por aquí, por esta bella canción de Lluís Llach, para ilustrar un tema tan bonito. Como ya indiqué, esta canción, debido a la censura, no es tan explícita como pudiera parecer: lo único que nos hace pensar en qué tema habla son las figuras que utiliza: "flores rojas" (ni siquiera "claveles"), "soldado", "primavera libre", etc. En esta canción, Lluís acaba expresando su deseo de unirse a ello, cuando dice "si buscáis las primaveras libres con vosotros quiero ir,/ que para poder vivirlas/ me hice soldado", pero en dos direcciones: una, su completa solidaridad con el movimiento portugués, además de su admiración, por supuesto; pero, por otra parte, el deseo de que algo así se produjera en España, y que, de ser así, él se uniría. Pero hacia el año 74, desgraciadamente, en eso se quedaba todo, en deseo y en esperanza. Retomemos la historia:

Como todo el mundo ya sabe, la Revolución de los Claveles se produce cuando las fuerzas armadas portuguesas deciden, mediante un golpe de estado, quitarle el poder al heredero de Oliveira Salazar e instaurar una auténtica democracia: los civiles se unen a ellos y colocan claveles en sus fusiles. El hecho provoca sorpresa y admiración, pero también miedo en algunos, en todo el mundo, especialmente en los países que sufrían dictaduras de uno u otro signo: España, Grecia, Checoslovaquia (cuya revolución se vio ahogada también), Polonia, Chile (aunque tal vez fuera menos, debido a que el país estaba convaleciente de su herida sangrante y poca esperanza cabía), etc. Quizás fuera el hecho: desde el siglo XIX no se veía que un alzamiento militar tuviera como objetivo la instauración del poder popular, es decir, de la democracia; y, por otro lado, aquel detalle de los claveles parecía el sueño de los hippies y de los pacifistas hecho realidad: no hacía mucho, los estudiantes estadounidenses habían decorado el cañón de los soldados, que estaban allí para reprimirlos, con flores. Simplemente, en mi opinión, a muchos le debió de parecer el principio de la Era de Acuario… Pero bueno, estoy divagando… Centrémonos en España, en donde la situación no daba para muchos sueños místicos…

En España, la dictadura del general Franco intentaba vender la falsa idea de que reinaba la paz gracias a la presencia del caudillo, garante de paz, justicia y unidad, según ellos; nada más lejos de la realidad, los partidos de la oposición cada día se acercaban más y más entre ellos, y cada vez que un obrero tenía que irse a Alemania, Francia o Suiza se rompía aquella mentira nacional-folklórica de que se vivía bien y en la abundancia. El régimen era consciente de ello, aunque cara al público lo ocultara, aunque no pudiera tapar del todo las huelgas obreras y estudiantiles, los atentados de bandas armadas como GRAPO, ETA o Terra Lliure, ni, por supuesto, lo que se manifestaba en la cultura: en las artes de todo tipo. También era consciente de que dentro del ejército comenzaban a moverse elementos disconformes con la dictadura militar que intentaban condensarse en sindicatos y formaciones (un año después lo conseguirían en la forma de la UMD: Unión Militar Democrática, inspirada por el MFA -Movimento das Forças Armadas- portugués), y dentro del clero: tal y como le ocurría a la dictadura salazarista, la dictadura de Franco se estaba quedando tan obsoleta que empezaba a perder incluso sus apoyos tradicionales. Tras la Revolución portuguesa, el régimen tomó medidas contra la UMD, deteniendo en el verano del 75 a sus responsables. Por estas razones, la Revolución de los Claveles fue un toque de atención para el régimen, que volvió a endurecerse en su dinámica de represión.

En cambio, en aquellos que llevaban años luchando contra el régimen desde cualquier posición, aquel hecho levantó una suerte de admiración y respeto, a la vez que la esperanza y el deseo de que aquí se pudiera producir lo mismo. Tal como dice Benedicto:
"Lo viví con una enorme y creo que sana envidia, con incredulidad y con muchas ganas de estar allí. Era la culminación de tantos esfuerzos, de tantos padecimientos… Parecía imposible que, allí al lado, en la margen sur del Miño se respirara, se saboreara, la libertad, esa que tardaría todavía un tiempo en llegar aquí. También había el sentimiento de pensar que aquello nos pertenecía también, aunque fuera un poco."
Todo ese entusiasmo, Benedicto lo plasmó en una simple estrofa de su canción "Nosa Señora da Guía":

Hai un caravel bermello
no fusil do militar.

(popular-Benedicto)

Muchas fueron las canciones que nuestros cantautores escribieron y cantaron sobre el tema, siempre cuidándose de la censura, como hemos visto en el caso de Lluís (una apreciación: la canción de Benedicto se publicó en el año 77, mientras que la de Lluís es del año 75).
En ningún caso podemos calificar este júbilo de superficial, pero mientras en Portugal el espíritu era de total entusiasmo, en España, a pesar de la alegría, el espíritu era de espera y de resignación:

Porque amamos el fuego
y creemos en días semejantes a nubes,
días en que florezcan fusiles y claveles
sobre el viejo país de los dientes afilados.
Vamos viviendo amigo,
vamos así viviendo,
porque guardamos como un rincón de sol en la cabeza.
Porque sabemos en qué labios
las palabras más bellas son como pájaros
muertos,
y en qué labios son ríos bien llenos de esperanzas,
son un río de sueños que deben ser posibles.
Vamos viviendo amigo,
vamos así viviendo,
porque guardamos como un rincón de sol en la cabeza.

"Un rincón de sol en la cabeza", Pablo Guerrero

Pero acompañando esa espera venía también la sensación de que algo estaba cambiando. Así nos lo cuenta Adolfo Celdrán:

"La revolución de los Claveles fue para mí el aldabonazo que nos indicaba que el régimen franquista tenía los días contados. Las canciones compuestas en ese momento se sienten llenas de esa alegría y de esa esperanza. Y algunas lo dicen explícitamente. Por ejemplo, Espera, contenida en mi Álbum “4.444 veces, por ejemplo”, (fonomusic, 1975), y en la que hago mención a los fusiles con las ánimas ocupadas por claveles que portaban los soldados que hicieron posible la Revolución democrática portuguesa contra el fascismo.

Espera


Cada vez que me miro
contemplo mi pregunta.

Esperando está el trigo
la mano que lo afirme.

El viento huele a espera
y, hasta a veces, responde.

Cuando siento tu mano
siento todas: me siento.

Y hasta el aire que muerdo
– el aire que mastico –
tiene sabor a fruta
y es amigo.

Apenas me contengo
de preguntar si es hora a los soldados

Y abono sus fusiles
con miradas

Para que broten flores
en sus ánimas.

Desde hace apenas días
mi impaciencia es alegre.

O esa “Canción Pequeña” perteneciente al mismo disco, que explicaba en los recitales porque tiene un origen complicado: Leí una noticia de un trabajador portugués, repetidamente encarcelado, al que llamaban para testificar en contra de los terribles “pides” (policías políticos portugueses del régimen de Salazar): Ellos intentaban escapar, y cuando los cogían lo negaban todo: No sabían nada, no estaban allí, no eran ellos. Entonces venía él y ante la evidencia de sus recuerdos no tenían mas remedio que reconocer sus turbios trabajos contra los luchadores demócratas. En una entrevista, él decía que se le estaba acumulando el trabajo de tantos “pides” que había que “reconocer”, y que no iba a tener más remedio que pedir permisos repetidos en el trabajo para poder ir a todas las ruedas de reconocimiento a las que lo llamaban. Yo asocié la anécdota con las canciones infantiles que escuchaba de pequeño, y burla burlando, compuse esta “Canción pequeña”:

Canción Pequeña

Ronda, ronda,
el que no se haya escondido
que se esconda.

Las cosas dan mil vueltas, ya lo has visto.
Estaban al contrario
y ahora están en su sitio.

Chocolate, panecillo,
corre, corre,
que te pillo.

Sigue y sigue buscando
que quedan miles.
Si se acaba el permiso
en el trabajo, pides.

Quien caza a un cazador
tiene cien años de perdón.

No te den pena
que has probado sus dientes
y tu lo cuentas.

Chocolate, panecillo,
corre, corre,
que te pillo.

Junto a estos textos, hay otros poemas y otras canciones en los que el hecho está latente aunque sólo se aprecia en el estado de ánimo que transmite: De ahí la alegría de una gran parte de los esperanzados poemas de mi libro “Todas las Caras de su Ausencia” (edit Helios, 1976), que es de esa época, o de la canción “A Pablo Neruda, Ferroviario”, o de mi Homenaje a Miguel Hernández, aparecido en mi álbum al que da nombre: “Al borde del Principio” (fonomusic, 1976), o de la canción titulada sencillamente “Tu”, en la que la búsqueda del amor y de la libertad confluyen en una sola cosa. Y no es una metáfora: Entonces vivíamos así. La frase de "Espera" lo resume muy bien:
Cuando siento tu mano

Siento todas: Me siento."

Adolfo Celdrán

Bien lo explica ya Adolfo como para poder decir nada más. A fin de cuentas es justo lo que él dice: que se quedara sólo en espera, en esperanza, no era poco: aquel suceso alimentó la esperanza en la libertad, y nuestros cantores esperanzados escribieron canciones que a su vez la reavivaran en los corazones de otros. Y, por otro lado, la solidaridad; bien lo dice Benedicto: aquello, aunque fuera mínimamente, nos pertenecía también, era la culimanción de aquellos esfuerzos, y muchos se vieron reflejados en el pueblo portugués, alegrándose por ellos y apoyándoles, como ellos nos apoyaban a su vez. Aquel 25 de Abril de 1974 fue la primavera de los Pueblos que dijera el poeta Maiakovski; aquel 25 de Abril de 1974 todos los pueblos del mundo eran Portugal. La primavera había llegado:

Com un ocell posat
a dalt de tot d’un arbre,
Abril vigila el seu temps
alerta, que tot canvia.

L’herba més petita de les plantes
verdeja mentides de bon temps,
i el cel, ara gris, ara bon dia.
Entre el polsim daurat
que fan els plàtans
passa la gent indiferent,
entre espurnes vives i ferides
canta i ajuda el vent.

Un abril em va portar
per l’aire una cançó,
el meu amic la cantava,
també la vull cantar jo.

Ai, abril, mes amorós,
aire de llum,
vol de llavors!

Què ens durà el riu d’abril
dins el corrent:
aigua neta, aigua bruta,
bones hores o mal temps?

Seran de mort o de vida
aquestes flors?
Jo vull la del meu amic,
clavell de bones olors.

Estimat, no estiguis trist
si et costa alenar;
si no ens ha canviat el març
un bon abril ho farà.

(Como un pájaro posado/ en todo lo alto de un árbol,/ Abril vigila su tiempo/ alerta, que todo cambia.// La hierba más pequeña de las plantas/ verdea mentiras de buen tiempo/ y el cielo, ahora gris, ahora buen día./ Entre el polvillo dorado/ que hacen los plátanos/ pasa la gente indiferente/ entre chispas vivas y heridas/ canta y ayuda el viento.// Un Abril me trajo/ por el aire una canción,/ mi amigo la cantaba,/ también la quiero cantar yo.// ¡Ay! Abril más amoroso,/ aire de luz,/ vuelo de semillas.// ¿Qué nos traerá el río de Abril/ dentro de la corriente:/ agua limpia, agua sucia,/ buenas horas o mal tiempo?// ¿Serán de muerte o de vida/ estas flores?/ Yo quiero la de mi amigo,/ clavel de buenos olores.// Amado, no estés triste/ si te cuesta respirar,/ si no nos ha cambiado marzo,/ un buen Abril lo hará.)

"Abril", María del Mar Bonet

También, también era indecisión por lo que iba a pasar. ¿Qué nos pasaría al amparo de aquello? ¿La vida o la muerte? ¿La libertad o la represión? Viniera lo que viniera, como dice María del Mar, "Yo quiero la de mi amigo,/ clavel de buenos olores".

A modo de epílogo, sólo decir que la Revolución de los Claveles es uno de los grandes momentos de los episodios de la historia, y una imagen que recordar, junto a la de aquel estudiante chino enfrentándose a un tanque: un momento en que el valor y la dignidad se apodera de la voluntad humana, que demuestra que es posible hacer grandes cosas sin violencia, que todo un pueblo puede enfrentarse al poder y vencer.

Cúbrete canalla
con la mortaja
el rey desnudo va.
Los viejos tiranos
hace mil años
mueren como tú.
Cava una trinchera
compañera
pon tu cuerpo a tierra.
Siempre en tu frente
viste gente
de otra condición.
LEVÁNTATE, ¡OH! SOL DE VERANO
SOMOS NOSOTROS TUS CANTORES,
DE LA CANCIÓN DE MAÑANA
SE OYEN YA LOS RUMORES
SE OYEN YA LOS CLAMORES
SE OYEN YA LOS TAMBORES.
Líbrate del miedo
que temprano
el sol ha de quemar.
Y tú, camarada,
ponte en guardia
que te matarán.
Vengan labradoras
mondadoras
de este campo en flor.
Vengan enlazadas
manos juntas
a sembrar el amor.
LEVÁNTATE…
Venga la marea
con una idea
nos empujará.
Sólo un pensamiento
en un momento
nos despertará.
Pronto ya tu brazo
y otro brazo
nos conduce, hermano.
Siempre nuestra hambre
nos consume,
dame ya tu mano.
LEVÁNTATE…

"Coro de la primavera", original de José Afonso, adaptación al castellano: Luis Pastor


Declaraciones de Benedicto cortesía de Benedicto García Villar

Declaraciones, letras y enlaces de Adolfo Celdrán cortesía de Adolfo Celdrán Mallol

Link a canciones de A. Celdrán en la Biblioteca Cervantes:

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/celdran/audios.shtml

Link a Poemas de A. Celdrán en la Biblioteca Cervantes:

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/celdran/textos.shtml

Links para oír temas específicos comentados en este escrito:


A Pablo Neruda, ferroviario: http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?
titulo=A+Pablo+Neruda%2C+Ferroviario&autor=Adolfo+Celdr%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/
10&ref=13662&foto=/portal/poesia/celdran/apablo.gif&ref2=13661&enlace=celdran

Al borde del Principio (homenaje a Miguel Hernández)

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?titulo=Al+borde+del+principio&autor=Adolfo+Celdr
%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/11&ref=13662&foto=/portal/poesia/celdran/alborde.gif&ref2=13661&enlace=celdran

Tu

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?titulo=T%FA&autor=
Adolfo+Celdr%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/09&ref=13662&enlace=celdran

Link a Nosa Señora da Guía

Nosa Señora da Guía

Link a Abril, de María del Mar Bonet

http://www.youtube.com/watch?v=pBUUz35MCm8

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