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Catón de guerra alemán


Uno de los mejores poemas de Bertolt Brecht, escrito justo un año antes del estallido de la II Guerra Mundial: constituye un manifiesto antibelicista en el que desmantela las razones “místicas” de la guerra (raza, patria, etc.) y descubre que las verdaderas razones son insultantemente vulgares (generalmente, dinero).

Catón de guerra alemán

PARA LOS DE ARRIBA
hablar de comida es bajo.
Y se comprende porque
ya han comido.

Los de abajo tienen que irse del mundo
sin saber lo que es
comer buena carne.

Para pensar de dónde vienen
y a dónde van,
en las noches hermosas
están demasiado cansados.

Todavía no han visto
el vasto mar y la montaña
cuando ya su tiempo ha pasado.

Si los que viven abajo
no piensan en la vida de abajo,
jamás subirán.

EL PAN DE LOS HAMBRIENTOS HA SIDO COMIDO

La carne ya ni se huele. En vano
se ha derramado el sudor del pueblo.

Los laureles
han sido talados.

De las chimeneas de las fábricas de municiones
sale humo.

EL PINTOR DE BROCHA GORDA (1) HABLA DE GRANDES
TIEMPOS VENIDEROS

Los bosques crecen todavía.
Los campos son fértiles todavía.
Las ciudades están en pie todavía.
Los hombres respiran todavía.

EN EL CALENDARIO AÚN NO HA SIDO SEÑALADO EL DÍA

Todos los meses, todos los días
están libres aún. A uno de los días
le harán una cruz.

LOS TRABAJADORES GRITAN POR EL PAN

Los comerciantes gritan por los mercados.
Padecía hambre el parado. Ahora
padece hambre quien trabaja.
Las manos que colgaban inútiles vuelven a moverse:
tornean granadas.

LOS QUE ROBAN LA CARNE DE LA MESA

predican resignación.
Aquellos a los que están destinados los dones
exigen espíritu de sacrificio.
Los hartos hablan a los hambrientos
de los grandes tiempos que vendrán.
Los que llevan la nación al abismo
afirman que gobernar es demasiado dificil
para el hombre sencillo.

LOS DE ARRIBA DICEN: LA PAZ Y LA GUERRA

son de naturaleza distinta.
Pero su paz y su guerra
son como viento y tormenta.
La guerra nace de su paz
como el hijo de la madre.
Tiene
sus mismos rasgos terribles.

Su guerra mata
lo que sobrevive
a su paz.

CUANDO EL PINTOR DE BROCHA GORDA HABLA DE PAZ POR
LOS ALTAVOCES,

los trabajadores miran el grueso firme
de las autopistas que están haciendo,
y ven
que es para tanques pesados.

El pintor de brocha gorda habla de paz.
Irguiendo sus espaldas doloridas,
las grandes manos apoyadas en cañones,
le escuchan los fundidores.

Los pilotos de los bombarderos aminoran la marcha de los
motores

y oyen
hablar de paz al pintor de brocha gorda.

Los leñadores están a la escucha en los bosques silenciosos,
los campesinos dejan los arados y se llevan la mano a la oreja,
se detienen las mujeres que les llevan la comida:
hay un coche con altavoces en el campo de labor. Por ellos
se oye al pintor de brocha gorda exigir la paz.

CUANDO LOS DE ARRIBA HABLAN DE PAZ

el pueblo llano sabe
que habrá guerra.

Cuando los de arriba maldicen la guerra,
ya están escritas las hojas de movilización.

LOS DE ARRIBA

se han reunido en una sala.
Hombre de la calle:
abandona toda esperanza.

Los gobiernos
firman pactos de no agresión.
Hombre pequeño:
escribe tu testamento.

HOMBRE DE CHAQUETA RAÍDA:

en las fábricas textiles
están tejiendo para ti un capote
que nunca romperás.

Hombre que vas al trabajo caminando durante horas
con tus zapatos destrozados: el coche
que te están fabricando
llevará una coraza de hierro.

En tu hogar hace falta un envase de leche
y estás fundiendo una gran botella, fundidor,
que no será para leche. ¿Quién
beberá en ella?

ES DE NOCHE

Las parejas
van a la cama. Las mujeres jóvenes
parirán huérfanos.

EN EL MURO HABÍAN ESCRITO CON TIZA:

quieren la guerra.
Quien lo escribió
ya ha caído.

LOS DE ARRIBA DICEN:

éste es el camino de la gloria.
Los de abajo dicen:
éste es el camino de la tumba.

LA GUERRA QUE VENDRÁ

no es la primera. Hubo
otras guerras.
Al final de la última
hubo vencedores y vencidos.

Entre los vencidos, el pueblo llano
pasaba hambre. Entre los vencedores
el pueblo llano la pasaba también.

LOS DE ARRIBA DICEN: EN EL EJÉRCITO

todos somos iguales.
Por la cocina sabréis
si es verdad.
En los corazones
debe haber el mismo valor.
Pero en los platos hay
dos clases de rancho.

LOS TÉCNICOS ESTÁN

inclinados sobre las mesas de dibujo:
una cifra equivocada, y las ciudades del enemigo
se salvarán de la destrucción.

DE LAS BIBLIOTECAS

salen los asesinos.
Estrechando contra sí a los niños,
las madres vigilan el cielo con terror
a que aparezcan en él los descubrimientos de los sabios.

EN EL MOMENTO DE MARCHAR, MUCHOS NO SABEN

que su enemigo marcha al frente de ellos.
La voz que les manda
es la voz de su enemigo.
Quien habla del enemigo,
él mismo es enemigo.

GENERAL, TU TANQUE ES MÁS FUERTE QUE UN COCHE

Arrasa un bosque y aplasta a cien hombres.
Pero tiene un defecto:
necesita un conductor.

General, tu bombardero es poderoso.
Vuela más rápido que la tormenta y carga más que un elefante.
Pero tiene un defecto:
necesita un piloto.

General, el hombre es muy útil.
Puede volar y puede matar.
Pero tiene un defecto:
puede pensar.

CUANDO EMPIECE LA GUERRA,

quizá vuestros hermanos se transformen
hasta que no se reconozcan ya sus rostros.
Pero vosotros debéis seguir siendo los mismos.

Irán a la guerra, no
como a una matanza, sino
como a un trabajo serio. Todo
lo habrán olvidado.
Pero vosotros no debéis olvidar nada.

Os echarán aguardiente en la garganta,
como a los demás.
Pero vosotros debéis manteneros serenos.

EL FÜHRER OS DIRÁ: LA GUERRA

dura cuatro semanas. Cuando llegue el otoño
estaréis de vuelta. Pero
vendrá el otoño y pasará,
vendrá de nuevo y pasará muchas veces, y vosotros
no estaréis de vuelta.
El pintor de brocha gorda os dirá: las máquinas
lo harán todo por vosotros. Sólo unos pocos
tendrán que morir. Pero
moriréis a cientos de miles, nunca
se habrá visto morir a tantos hombres.
Cuando me digan que estáis en el Cabo Norte,
y en Italia, y en el Transvaal, sabré
dónde encontrar un día vuestras tumbas.

CUANDO EL TAMBOR EMPIECE SU GUERRA,

vosotros debéis continuar la vuestra.
Verá ante sí enemigos, pero,
al volverse, deberá ver también
enemigos detrás;
cuando empiece su guerra
no debe ver sino enemigos en torno.
Todo aquel que avance
empujado por los agentes de las S. S.,
debe avanzar contra él.

Las botas serán malas, pero aunque fueran
del mejor cuero, son sus enemigos
quienes deben marchar dentro de ellas.
Vuestro rancho será poco, pero aunque fuera abundante,
no os debe gustar.
Que los agentes de las S. S. no puedan dormir.
Que tengan que controlar arma a arma
para ver si están cargadas. Y que tengan que controlar
si controlan sus controladores.
Todo lo que vaya hacia él debe ser destruido, y todo
lo que venga de él, contra él hay que volverlo.

Valeroso será quien combata contra él.
Sabio será quien frustre sus planes.
Sólo quien le venza salvará a Alemania.

(1937-38), versión de Jesús López Pacheco

(1) Hitler (pintor fue uno de sus oficios de juventud)

Algunos artistas realizaron canciones basándose en este texto. Probablemente la más famosa fue la de Adolfo Celdrán, para su primer y prohibidísimo sencillo, tomando el fragmento titulado “General”:

Para el disco Apocalipsis, que tenía como tema central la guerra, el nunca bien ponderado grupo Aguaviva seleccionó el fragmento “La guerra que vendrá”:

Y, finalmente, en 1978, hubo quien se atrevió con el texto casi completo: se trata de una recitación musicada del poema a cargo del grupo andaluz Jarcha, recogida en su disco Por las pisadas:

Tema de los campos/ El trabajo libera


Una posible ley de la memoria histórica no sirve realmente, es decir, no es su fin último, remover y quitar el nombre de calles y plazas (si sólo vemos eso, es que no hemos comprendido nada), ni mucho menos "reescribir" la historia (la pongo entre comillas porque en realidad sobre esto había desde 1939 dos historias) en claves de buenos y malos; se trata de recobrar la dignidad histórica de unas personas que fueron (y son) criminalizadas por sus ideas políticas: aunque no tuvieran en absoluto. Y algunas de esas personas, españolas todas, son aquellas que, aunque a día de hoy algunos se empeñen en negarlo y en minimizarlo, no sólo estuvieron prisioneras en los campos de exterminio nazi, sino que además construyeron a la fuerza sus propias cárceles y mataderos: en Alemania, a mediados de los 40, todo el mundo sabía y decía que cada una de las piedras de Auschwitz llevaba la sangre de un español.
En España, uno de los primeros intentos dentro de lo artístico de rescatar la memoria histórica fue el disco La cantata del exilio, compuesto por el hoy  injustamente olvidado cantautor Antonio Resines y escrito por mi buen amigo Antonio Gómez: en él, combinando las canciones con testimonios reales de quienes lo vivieron -como Teresa Pamíes-, se nos narra las vicisitudes que los exiliados republicanos españoles pasaron desde su salida de España hasta la liberación de París, y, por supuesto, el tema de los españoles en los campos de exterminio fue uno de los que tocaron:

Tema de los campos/ El trabajo libera

Sobre la entrada, en un cartel se leía: "El trabajo hace libres".

Dachau
Buchenwald
Mauthausen
Gussen
Aushwitz
Bergen-belsen
Thelezin
Aurigny
Oraniemburg
Ravensbrück
en todos ellos murieron españoles
fusilados
gaseados
apaleados
de agotamiento
de hambre
de frío
arrojados a los perros
torturados.

Peso medio de un internado en un campo: 40 kilos.
Media de tiempo de vida de un preso: entre 6 y 11 meses.

De los quince mil españoles que fueron internados en los diferentes campos, apenas dos mil pudieron ver el día de la liberación.

A la entrada de Mauthausen, junto a los antiguos cuarteles de las SS., en un grupo escultórico escrito en castellano, francés, alemán y ruso, puede leerse: "Homenaje a los 7.000 republicanos españoles muertos por la libertad."

Antonio Gómez
música de Antonio Resines; recita: Antonio Gómez

Diálogo de Belchite-Liberación de París


Ésta es una de las mejores canciones del épico Cantata del exilio, en donde se cuentan las tribulaciones y suertes de los paisanos exiliados a Francia tras la derrota en la guerra civil. La historia les dio la victoria robada cuando fueron los primeros en entrar en París con los tanques cuyos nombre conmemoraban batallas victoriosas o derrotas a vengar: "Guadalajara", "Guernica", "Belchite", "Brunete", o simbólicos, como "Don Quijote". Un hecho que ha sido sistemáticamente acallado durante la historia, a veces por el chovinismo clásico francés, otras por la fanfarronería americana, y otras, cómo no, por la derecha, ultra y moderada, española. Ésta canción quiso en su día hacerles justicia. Si queréis saber porque la pongo hoy, mirad el calendario: he sabido que "gente de la mala hierba" ha planeado celebrarlo.


Diálogo de Belchite/ Liberación de París


-Vamos corriendo. ¡Corre! Dicen que ha entrado un tanque en la Place de la Ville.
-¿Un tanque?… ¿Americano?
-Un tanque español, cargado de soldados españoles.
-¿Cómo va a ser español? Será americano…
-Será americano… Pero se llama "Belchite".

¡Ay! ¡Qué alegría tienen hoy los balcones!
Banderas de la patria en los corazones;
en los corazones el dolor de los muertos
y las prisiones.
Sal corriendo a la calle y ya no digas
que te miran los guardias en las esquinas,
en las esquinas, madre, en las esquinas,
mudos testigos ciegos de mil heridas.
En el metro leemos sin ningún miedo
"L’Humanité" diario para entendernos,
para entendernos, madre, para entendernos,
antes nos encerraban por mucho menos.
Con el ruido de guerra la guerra se hizo
un rumor de claveles y de cañizo,
y de cañizo cubriremos las tumbas
de nuestros hijos.
¡Asómate a la ventana!
¡Corre que corren
los tanques calle abajo
llenos de flores!
Llenos de flores, madre, llenos de flores
para los fusilados de tantas noches.
Ya no veo fantasmas cuando me duermo,
que se ha llevado el día los malos sueños,
los malos sueños, madre, los malos sueños
de estos años de sangre, dolor y miedo.

letra: Antonio Gómez
música: Antonio Resines
"Diálogo de Belchite" (hablado): A. Gómez
Canta: Quintín Cabrera

Dulce muchacha


Casi a petición popular, he aquí una canción incluida en el disco Cantata del exilio cantada por Pablo Guerrero; está dedicada a todas las mujeres españolas que durante la 2ª Guerra Mundial sirvieron de mensajeras o llevaron armas para los maquis y para la Resistencia francesa. Para muchos, la mejor canción del disco:


Dulce muchacha 

Dulce muchacha,
paloma blanca,
bebe nombre de amor:
te iluminan los ojos
brisas de madrugadas
y florece en tus manos
un rumor de metralla.
Tu nombre es Isabel,
Margarita, Dolores,
Paloma, Inés,
Josefina, Teresa…
Te golpea en el rostro
la ausencia de Castilla,
de Aragón, del Jarama,
monta en la cordillera
de tu pelo Galicia,
y en el Tajo bañabas
tu palidez temprana.
Dulce muchacha,
paloma blanca,
espejismo de amor:
un cuchillo de miedo
te sube a la garganta,
te grita en las esquinas
una espuma de agua,
te levanta la falda
el aire en la mañana,
el gris de las farolas
certifica tu audacia.
¡No te pares, no corras!
la noche te vigila,
pero en la noche cantas.
En la maleta llevas
un río de palabras,
una barra de labios
y un discurso de balas.
Dulce muchacha,
paloma blanca,
declaremos amor.
La muerte es una sangre
de flores deshojadas,
pero en el canto vuelas,
clara mujer de España.
 

música:
Antonio Resines
letra:
Antonio Gómez

intérprete:
Pablo Guerrero
 

foto: Marina Jinesta, guerrilera comunista

El impacto de la Revolución de los Claveles en España


Deseo dedicar esta entrada a todos aquellos que lucharon contra el franquismo y que aún hoy no se han vendido, pero de manera más especial y ferviente a dos personas que me han cedido gratuita y desinteresadamente sus sentimientos y opiniones:
Adolfo Celdrán y Benedicto García Villar

Ésta es mi manera de agradeceros vuestra generosidad, además de muchas otras cosas: ¡va por vosotros, muchachos!


Companys, si sabeu on dorm la lluna blanca,
digueu-li que la vull
però no puc anar a estimar-la,
que encara hi ha combat.

Companys, si coneixeu el cau de la sirena,
allà enmig de la mar,
jo l’aniria a veure,
però encara hi ha combat.

I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
si guanyem el combat.

Companys, si enyoreu les primaveres lliures,
amb vosaltres vull anar,
que per poder-les viure
jo me n’he fet soldat.

I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
quan guanyem el combat.

(Compañeros, si sabéis donde duerme la luna blanca/ decidle que la quiero/ pero que no puedo acercarme a amarla/ porque aún hay combate.// Compañeros, si conocéis el canto de la sirena/ allá en medio del mar,/ yo me acercaría a buscarla/ pero aún hay combate.// Y si un triste azar me detiene y doy en tierra/ llevad todos mis cantos/ y un ramo de flores rojas/ a quien tanto he amado.// Compañeros, si buscáis las primaveras libres/ con vosotros quiero ir/ que para poder vivirlas/ me hice soldado.//Y si un triste azar me detiene y doy en tierra/ llevad todos mis cantos/ y un ramo de flores rojas/ a quien tanto he amado./ Cuando ganemos el combate.)
"Abril 74", Lluí Llach

Podríamos empezar por aquí, por esta bella canción de Lluís Llach, para ilustrar un tema tan bonito. Como ya indiqué, esta canción, debido a la censura, no es tan explícita como pudiera parecer: lo único que nos hace pensar en qué tema habla son las figuras que utiliza: "flores rojas" (ni siquiera "claveles"), "soldado", "primavera libre", etc. En esta canción, Lluís acaba expresando su deseo de unirse a ello, cuando dice "si buscáis las primaveras libres con vosotros quiero ir,/ que para poder vivirlas/ me hice soldado", pero en dos direcciones: una, su completa solidaridad con el movimiento portugués, además de su admiración, por supuesto; pero, por otra parte, el deseo de que algo así se produjera en España, y que, de ser así, él se uniría. Pero hacia el año 74, desgraciadamente, en eso se quedaba todo, en deseo y en esperanza. Retomemos la historia:

Como todo el mundo ya sabe, la Revolución de los Claveles se produce cuando las fuerzas armadas portuguesas deciden, mediante un golpe de estado, quitarle el poder al heredero de Oliveira Salazar e instaurar una auténtica democracia: los civiles se unen a ellos y colocan claveles en sus fusiles. El hecho provoca sorpresa y admiración, pero también miedo en algunos, en todo el mundo, especialmente en los países que sufrían dictaduras de uno u otro signo: España, Grecia, Checoslovaquia (cuya revolución se vio ahogada también), Polonia, Chile (aunque tal vez fuera menos, debido a que el país estaba convaleciente de su herida sangrante y poca esperanza cabía), etc. Quizás fuera el hecho: desde el siglo XIX no se veía que un alzamiento militar tuviera como objetivo la instauración del poder popular, es decir, de la democracia; y, por otro lado, aquel detalle de los claveles parecía el sueño de los hippies y de los pacifistas hecho realidad: no hacía mucho, los estudiantes estadounidenses habían decorado el cañón de los soldados, que estaban allí para reprimirlos, con flores. Simplemente, en mi opinión, a muchos le debió de parecer el principio de la Era de Acuario… Pero bueno, estoy divagando… Centrémonos en España, en donde la situación no daba para muchos sueños místicos…

En España, la dictadura del general Franco intentaba vender la falsa idea de que reinaba la paz gracias a la presencia del caudillo, garante de paz, justicia y unidad, según ellos; nada más lejos de la realidad, los partidos de la oposición cada día se acercaban más y más entre ellos, y cada vez que un obrero tenía que irse a Alemania, Francia o Suiza se rompía aquella mentira nacional-folklórica de que se vivía bien y en la abundancia. El régimen era consciente de ello, aunque cara al público lo ocultara, aunque no pudiera tapar del todo las huelgas obreras y estudiantiles, los atentados de bandas armadas como GRAPO, ETA o Terra Lliure, ni, por supuesto, lo que se manifestaba en la cultura: en las artes de todo tipo. También era consciente de que dentro del ejército comenzaban a moverse elementos disconformes con la dictadura militar que intentaban condensarse en sindicatos y formaciones (un año después lo conseguirían en la forma de la UMD: Unión Militar Democrática, inspirada por el MFA -Movimento das Forças Armadas- portugués), y dentro del clero: tal y como le ocurría a la dictadura salazarista, la dictadura de Franco se estaba quedando tan obsoleta que empezaba a perder incluso sus apoyos tradicionales. Tras la Revolución portuguesa, el régimen tomó medidas contra la UMD, deteniendo en el verano del 75 a sus responsables. Por estas razones, la Revolución de los Claveles fue un toque de atención para el régimen, que volvió a endurecerse en su dinámica de represión.

En cambio, en aquellos que llevaban años luchando contra el régimen desde cualquier posición, aquel hecho levantó una suerte de admiración y respeto, a la vez que la esperanza y el deseo de que aquí se pudiera producir lo mismo. Tal como dice Benedicto:
"Lo viví con una enorme y creo que sana envidia, con incredulidad y con muchas ganas de estar allí. Era la culminación de tantos esfuerzos, de tantos padecimientos… Parecía imposible que, allí al lado, en la margen sur del Miño se respirara, se saboreara, la libertad, esa que tardaría todavía un tiempo en llegar aquí. También había el sentimiento de pensar que aquello nos pertenecía también, aunque fuera un poco."
Todo ese entusiasmo, Benedicto lo plasmó en una simple estrofa de su canción "Nosa Señora da Guía":

Hai un caravel bermello
no fusil do militar.

(popular-Benedicto)

Muchas fueron las canciones que nuestros cantautores escribieron y cantaron sobre el tema, siempre cuidándose de la censura, como hemos visto en el caso de Lluís (una apreciación: la canción de Benedicto se publicó en el año 77, mientras que la de Lluís es del año 75).
En ningún caso podemos calificar este júbilo de superficial, pero mientras en Portugal el espíritu era de total entusiasmo, en España, a pesar de la alegría, el espíritu era de espera y de resignación:

Porque amamos el fuego
y creemos en días semejantes a nubes,
días en que florezcan fusiles y claveles
sobre el viejo país de los dientes afilados.
Vamos viviendo amigo,
vamos así viviendo,
porque guardamos como un rincón de sol en la cabeza.
Porque sabemos en qué labios
las palabras más bellas son como pájaros
muertos,
y en qué labios son ríos bien llenos de esperanzas,
son un río de sueños que deben ser posibles.
Vamos viviendo amigo,
vamos así viviendo,
porque guardamos como un rincón de sol en la cabeza.

"Un rincón de sol en la cabeza", Pablo Guerrero

Pero acompañando esa espera venía también la sensación de que algo estaba cambiando. Así nos lo cuenta Adolfo Celdrán:

"La revolución de los Claveles fue para mí el aldabonazo que nos indicaba que el régimen franquista tenía los días contados. Las canciones compuestas en ese momento se sienten llenas de esa alegría y de esa esperanza. Y algunas lo dicen explícitamente. Por ejemplo, Espera, contenida en mi Álbum “4.444 veces, por ejemplo”, (fonomusic, 1975), y en la que hago mención a los fusiles con las ánimas ocupadas por claveles que portaban los soldados que hicieron posible la Revolución democrática portuguesa contra el fascismo.

Espera


Cada vez que me miro
contemplo mi pregunta.

Esperando está el trigo
la mano que lo afirme.

El viento huele a espera
y, hasta a veces, responde.

Cuando siento tu mano
siento todas: me siento.

Y hasta el aire que muerdo
– el aire que mastico –
tiene sabor a fruta
y es amigo.

Apenas me contengo
de preguntar si es hora a los soldados

Y abono sus fusiles
con miradas

Para que broten flores
en sus ánimas.

Desde hace apenas días
mi impaciencia es alegre.

O esa “Canción Pequeña” perteneciente al mismo disco, que explicaba en los recitales porque tiene un origen complicado: Leí una noticia de un trabajador portugués, repetidamente encarcelado, al que llamaban para testificar en contra de los terribles “pides” (policías políticos portugueses del régimen de Salazar): Ellos intentaban escapar, y cuando los cogían lo negaban todo: No sabían nada, no estaban allí, no eran ellos. Entonces venía él y ante la evidencia de sus recuerdos no tenían mas remedio que reconocer sus turbios trabajos contra los luchadores demócratas. En una entrevista, él decía que se le estaba acumulando el trabajo de tantos “pides” que había que “reconocer”, y que no iba a tener más remedio que pedir permisos repetidos en el trabajo para poder ir a todas las ruedas de reconocimiento a las que lo llamaban. Yo asocié la anécdota con las canciones infantiles que escuchaba de pequeño, y burla burlando, compuse esta “Canción pequeña”:

Canción Pequeña

Ronda, ronda,
el que no se haya escondido
que se esconda.

Las cosas dan mil vueltas, ya lo has visto.
Estaban al contrario
y ahora están en su sitio.

Chocolate, panecillo,
corre, corre,
que te pillo.

Sigue y sigue buscando
que quedan miles.
Si se acaba el permiso
en el trabajo, pides.

Quien caza a un cazador
tiene cien años de perdón.

No te den pena
que has probado sus dientes
y tu lo cuentas.

Chocolate, panecillo,
corre, corre,
que te pillo.

Junto a estos textos, hay otros poemas y otras canciones en los que el hecho está latente aunque sólo se aprecia en el estado de ánimo que transmite: De ahí la alegría de una gran parte de los esperanzados poemas de mi libro “Todas las Caras de su Ausencia” (edit Helios, 1976), que es de esa época, o de la canción “A Pablo Neruda, Ferroviario”, o de mi Homenaje a Miguel Hernández, aparecido en mi álbum al que da nombre: “Al borde del Principio” (fonomusic, 1976), o de la canción titulada sencillamente “Tu”, en la que la búsqueda del amor y de la libertad confluyen en una sola cosa. Y no es una metáfora: Entonces vivíamos así. La frase de "Espera" lo resume muy bien:
Cuando siento tu mano

Siento todas: Me siento."

Adolfo Celdrán

Bien lo explica ya Adolfo como para poder decir nada más. A fin de cuentas es justo lo que él dice: que se quedara sólo en espera, en esperanza, no era poco: aquel suceso alimentó la esperanza en la libertad, y nuestros cantores esperanzados escribieron canciones que a su vez la reavivaran en los corazones de otros. Y, por otro lado, la solidaridad; bien lo dice Benedicto: aquello, aunque fuera mínimamente, nos pertenecía también, era la culimanción de aquellos esfuerzos, y muchos se vieron reflejados en el pueblo portugués, alegrándose por ellos y apoyándoles, como ellos nos apoyaban a su vez. Aquel 25 de Abril de 1974 fue la primavera de los Pueblos que dijera el poeta Maiakovski; aquel 25 de Abril de 1974 todos los pueblos del mundo eran Portugal. La primavera había llegado:

Com un ocell posat
a dalt de tot d’un arbre,
Abril vigila el seu temps
alerta, que tot canvia.

L’herba més petita de les plantes
verdeja mentides de bon temps,
i el cel, ara gris, ara bon dia.
Entre el polsim daurat
que fan els plàtans
passa la gent indiferent,
entre espurnes vives i ferides
canta i ajuda el vent.

Un abril em va portar
per l’aire una cançó,
el meu amic la cantava,
també la vull cantar jo.

Ai, abril, mes amorós,
aire de llum,
vol de llavors!

Què ens durà el riu d’abril
dins el corrent:
aigua neta, aigua bruta,
bones hores o mal temps?

Seran de mort o de vida
aquestes flors?
Jo vull la del meu amic,
clavell de bones olors.

Estimat, no estiguis trist
si et costa alenar;
si no ens ha canviat el març
un bon abril ho farà.

(Como un pájaro posado/ en todo lo alto de un árbol,/ Abril vigila su tiempo/ alerta, que todo cambia.// La hierba más pequeña de las plantas/ verdea mentiras de buen tiempo/ y el cielo, ahora gris, ahora buen día./ Entre el polvillo dorado/ que hacen los plátanos/ pasa la gente indiferente/ entre chispas vivas y heridas/ canta y ayuda el viento.// Un Abril me trajo/ por el aire una canción,/ mi amigo la cantaba,/ también la quiero cantar yo.// ¡Ay! Abril más amoroso,/ aire de luz,/ vuelo de semillas.// ¿Qué nos traerá el río de Abril/ dentro de la corriente:/ agua limpia, agua sucia,/ buenas horas o mal tiempo?// ¿Serán de muerte o de vida/ estas flores?/ Yo quiero la de mi amigo,/ clavel de buenos olores.// Amado, no estés triste/ si te cuesta respirar,/ si no nos ha cambiado marzo,/ un buen Abril lo hará.)

"Abril", María del Mar Bonet

También, también era indecisión por lo que iba a pasar. ¿Qué nos pasaría al amparo de aquello? ¿La vida o la muerte? ¿La libertad o la represión? Viniera lo que viniera, como dice María del Mar, "Yo quiero la de mi amigo,/ clavel de buenos olores".

A modo de epílogo, sólo decir que la Revolución de los Claveles es uno de los grandes momentos de los episodios de la historia, y una imagen que recordar, junto a la de aquel estudiante chino enfrentándose a un tanque: un momento en que el valor y la dignidad se apodera de la voluntad humana, que demuestra que es posible hacer grandes cosas sin violencia, que todo un pueblo puede enfrentarse al poder y vencer.

Cúbrete canalla
con la mortaja
el rey desnudo va.
Los viejos tiranos
hace mil años
mueren como tú.
Cava una trinchera
compañera
pon tu cuerpo a tierra.
Siempre en tu frente
viste gente
de otra condición.
LEVÁNTATE, ¡OH! SOL DE VERANO
SOMOS NOSOTROS TUS CANTORES,
DE LA CANCIÓN DE MAÑANA
SE OYEN YA LOS RUMORES
SE OYEN YA LOS CLAMORES
SE OYEN YA LOS TAMBORES.
Líbrate del miedo
que temprano
el sol ha de quemar.
Y tú, camarada,
ponte en guardia
que te matarán.
Vengan labradoras
mondadoras
de este campo en flor.
Vengan enlazadas
manos juntas
a sembrar el amor.
LEVÁNTATE…
Venga la marea
con una idea
nos empujará.
Sólo un pensamiento
en un momento
nos despertará.
Pronto ya tu brazo
y otro brazo
nos conduce, hermano.
Siempre nuestra hambre
nos consume,
dame ya tu mano.
LEVÁNTATE…

"Coro de la primavera", original de José Afonso, adaptación al castellano: Luis Pastor


Declaraciones de Benedicto cortesía de Benedicto García Villar

Declaraciones, letras y enlaces de Adolfo Celdrán cortesía de Adolfo Celdrán Mallol

Link a canciones de A. Celdrán en la Biblioteca Cervantes:

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/celdran/audios.shtml

Link a Poemas de A. Celdrán en la Biblioteca Cervantes:

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/celdran/textos.shtml

Links para oír temas específicos comentados en este escrito:


A Pablo Neruda, ferroviario: http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?
titulo=A+Pablo+Neruda%2C+Ferroviario&autor=Adolfo+Celdr%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/
10&ref=13662&foto=/portal/poesia/celdran/apablo.gif&ref2=13661&enlace=celdran

Al borde del Principio (homenaje a Miguel Hernández)

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?titulo=Al+borde+del+principio&autor=Adolfo+Celdr
%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/11&ref=13662&foto=/portal/poesia/celdran/alborde.gif&ref2=13661&enlace=celdran

Tu

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?titulo=T%FA&autor=
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Link a Nosa Señora da Guía

Nosa Señora da Guía

Link a Abril, de María del Mar Bonet

http://www.youtube.com/watch?v=pBUUz35MCm8

Fotos de los guerrilleros españoles en la II Guerra Mundial


Podéis ver en el álbum de la Guerra civil nuevas fotos sobre los guerrilleros españoles que combatieron en Francia contra los nazis. Han sido extraídas, al igual que el texto que las acompaña de Portal del exilio.
Para que se sepa que

FUIMOS LOS PRIMEROS EN ENTRAR EN PARÍS

Celestino Alfonso


Del mismo álbum que la anterior, la historia de Celestino Alfonso, miembro español de un grupo de la Resistencia. La transcribo tal como viene en el disco, alternando narración y canción, lo cual dotan a esta de una belleza expresiva muy intensa:


Celestino Alfonso

Ocho, polacos, cinco italianos, tres franceses, dos rumanos, dos armenios, dos húngaros y un español componían el Destacamento Especial, comandado por el poeta armenio Missak Manouchian. El español se llamaba Celestino Alfonso,
y su número era el 10305.


Me gustaría contar
las hojas de los pinos,
enumerar el agua
de las fuentes,
sentarme a media tarde
cuando el sol se para
en los cristales
y atraparle.
Me gustaría…
¡No hay más remedio!
¡No hay más remedio!
Nadie elige un futuro
de cementerio.

En dos años y medio de actuación en las zonas de Lyon y París, el grupo participó en más de 156 acciones contra el ejército nazi. Celestino Alfonso tomó parte en gran número de ellas, siendo el encargado de ejecutar personalmente, el 29 de Septiembre de 1942, al comandante alemán Julius Richter, responsable del Servicio de Trabajo Obligatorio en Francia.

Me gustaría
salir a la calle,
y en la noche
oír cantar los grillos.
En la Place Bandeau
jugar al mus o al tute
como si fuera
una plaza de España
en cualquier parte.
Me gustaría…
¡No hay más remedio!
¡No hay más remedio!
Nadue elige un futuro
de cementerio.

En Noviembre de 1943, fueron detenidos 23 miembros del grupo, entre ellos el propio Manouchian y Celestino Alfonso,
siendo fusilados, después de tres meses de torturas el 21 de febrero de 1944.

¡Tantas banderas!
¡tantos países!
¡tantos idiomas
y un canto libre!
¡Tantos idiomas…!
¡y un solo canto
que alza la sangre
y une las manos!

Alfonso dejó escrito en una carta: "Soy extranjero, pero estimo que todo obrero consciente debe asumir, dondequiera que esté, la defensa de la clase obrera".

¡No hay más remedio!
Nadie elige un futuro
de cementerio.


letra: Antonio Resines
música: Antonio Gómez
intérprete: Antonio Resines


NB: al haber transcrito el texto de oído, algunos nombres extranjeros han sido transcritos de manera totalmente intuitivas. Por supuesto, estoy abierto a correcciones.
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