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EPÍLOGO


A modo de epílogo de estos días, acuestas con el ciclo de homenajes a la Revolución de los Claveles y a Zeca, solamente diré que la Revolución de Abril fue la más bella que el mundo pueda recordar: una revolución sin derramamiento de sangre, en la que, a pesar de que fueron los militares demócratas los que tuvieron la iniciativa, el pueblo tuvo el indiscutible protagonismo; pues ya lo dijo Zeca en lo que fue el himno de aquel suceso: "O povo é quem mais ordena". Nunca antes se vio, y, desgraciadamente, tardaremos en ver algo similar: pero esperaremos a ese día en el que, como dice Pablo Guerrero, "florezcan claveles y fusiles" por todas partes del mundo, y las gentes se alcen contra los abusos del poder.
Respecto a Zeca, yo sólo hablo de oídas, pues desgraciadamente tampoco he tenido el tiempo ni el dinero ni la capacidad de reunir un material básico decente de su obra, por lo que, de costumbre, os remito a Chiscando un ollo, a la página de la Associação José Afonso (AJA) y el Blog de la AJA. Sin embargo, sólo decir que afirmo mi admiración y mi respeto absoluto a este hombre grande, a la par que humilde, tanto en lo musical, como en lo político y en lo personal.
Finalmente expresar mi gratitud a todos los que habéis seguido este ciclo, a los que vienen y a los que vendrán a leerlo, y, en especial a Benedicto y a Adolfo, grandes artistas y mejores personas, que han colaborado desinteresadamente prestándome sus sentimientos, pensamientos y emociones sobre aquellos días.
Y, sin más preámbulos, qué mejor manera que acabar con esta canción: para su leyenda, do Zeca:

Grândola, Vila Morena
(José Afonso)

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade

VIVA O 25 DE ABRIL!
VIVA ZECA!
E VIVA A LIBERDADE!

Sobre la figura de Zeca


Hay veces que uno empieza sus amores (sus intereses, pasiones o gustos) por algo muy concreto, una sola cosa que no constituiría en principio una razón necesaria para determinar una admiración: a veces es una foto, otras un simple nombre; otras, además del nombre, su trabajo o pertenencia a algo; otras una sola canción (que fue lo que me pasó con "L’estaca" de Llach, por ejemplo)… Pero en el caso de José Afonso fue algo distinto…
Es casi imposible transitar por el mundo de los cantautores que florecieron durante el tardo-franquismo y la transición sin encontrar referencias a este hombre, pues, si no todos, sí la mayoría de nuestros cantantes reconocían en él al "cantautor total" por así decirlo, y no fue por el hecho de que, por aquella alegre ocurrencia de los miembros del MFA portugués, su "Grândola vila morena" alcanzara lo que muchos de ellos buscaban siempre: vincular la canción a un pueblo y a un sentimiento; no, no fue sólo por esto: muchos de ellos aprendieron a cantar y a escribir bajo los acordes de sus canciones, y no sólo porque, al igual que muchos de ellos, Zeca estuviera perseguido y prohibido hasta la saciedad por el "Estado Novo" de Salazar (la dictadura fascista más longeva de Europa), no: Zeca, ante todo esto, era un poeta y un músico de calidad excepcional. Después, los que le conocieron, como Benedicto, Bibiano, Luis Pastor, Patxi Andión, Quico… descubrieron que ante todo y sobre todo, sobre la política e incluso sobre la música y la poesía, Zeca era un ser humano excepcional, orgulloso de ser ser humano. Él había enseñado a los nuestros, como hicieran Seeger y Guthrie en Norteamérica o Violeta y Atahualpa en Latinoamérica, que la música popular o tradicional podía ser un arma eficaz y poderosa para despertar conciencias, alimentar esperanzas y unir corazones en el esfuerzo y en el amor y la solidaridad: esa fue la razón que empujó a muchos de los antiguos miembros de Voces Ceibes, de Setze Jutges y de Canción del Pueblo entre otros ha redescubrir las canciones populares de su tierra, de las que algunos o se habían alejado o las habían despreciado, o simplemente no las habían apreciado en toda su potencialidad. Zeca fue todo eso y más para ellos.
En definitiva, la figura de Zeca era ya gigantesca antes del 25 de Abril, sobre todo artísticamente. Muchos de nuestros cantautores, a lo largo de su carrera, versionaron alguna canción suya: Imanol cantó aquel "Tú gitana", que también versionaron Luar na Lubre, gran grupo folk gallego; María Manoela "Bairro negro"; Luis Pastor "Coro de la primavera" y "Achégate a min Maruxa" (texto tradicional gallego arreglado por Zeca)… De todos nuestros cantautores, hay uno en especial, pues trabajó con él y le conoció muy bien, descubriendo, como ya he dicho, que detrás del cantante y del poeta y del revolucionario se escondía un gran hombre bueno, generoso y humilde, cosa que es muy importante: ¿alguien que movió tanta conciencias, que era escuchado en medio mundo y reconocido como figura importante en la lucha contra la dictadura podía ser tan enormemente humilde? Zeca demostró que sí, y aquello le hacía aún más grande… Benedicto trabajó junto a Zeca en aquellos conciertos, acompañándole a la guitarra y en las voces por Portugal y Galicia: aquél debió ser un trabajo fructífero, en el cuál ambos aprenderían el uno del otro, y creo que esto se puede ver en el trabajo de ambos. Fue justo en el año 74 cuando Benedicto regresa a Galicia, manteniendo la amistad y la cordialidad con su amigo-mentor; le sustituyó durante un tiempo su amigo y camarada Bibiano.
Entonces ocurrió aquel bendito 25 de abril, en el que parecía que la Primavera de los Pueblos de la que hablara Maiakovski se hiciera realidad cuando los militares salieron a la calle al son de "Grândola vila morena" y el pueblo con ellos, colocando claveles en sus fusiles: una revolución sin derramamiento de sangre, que, pienso, es lo más importante de todo. Fueron los militares quienes escogieron tal canción -ya antes se había intentado llevar también a Eurovisión-, y tal vez no fuera por azar, sino porque esta canción habla sobre todo de fraternidad, de solidaridad y de democracia: "O povo é quem máis ordena", dice uno de sus versos. Otro cualquiera se hubiera hinchado de orgullo y hubiera proclamado a los cuatro vientos "yo fui el autor del himno de la Revolución de los Claveles"… Pero Zeca no… Así nos lo cuenta Benedicto:

"El primero que siempre ponía en duda el mito era Zeca Afonso. No se sentía
tal, era la antítesis del vanidoso. La canción fué escogida como señal sin
que él lo supiera. Otelo Saraiva de Carvalho nos contó cómo el día que lo
decidieron fué en un café de Lisboa en el que estaba Zeca y no le dijeron
nada; no podían poner en peligro la operación…"

Y bien es cierto, si miramos ahora estas declaraciones del propio José Afonso:

"Vivi el 25 de Abril una especie de deslumbramiento. Fui hacia el
Carmen, anduve por ahí… Estaba entusiasmado de tal modo con el
fenómeno político que no me fijé bien, o no le dí importancia, a lo de
Gràndola. Sólo más tarde, cuando se produjeron los ataques fascistas
del 28 de septiembre o los del 11 de marzo y Grândola era cantada en
los momentos de más grave peligro o de mayor entusiasmo, me dí cuenta
de todo lo que significaba y, naturalmente, tuve una cierta satisfacción."

Zeca había conseguido aquello a lo que todo cantautor, o cantante de poesías, aspira: que aunque sólo fuera una canción tuya, esa canción se convierta en himno de un pueblo, en aliento y en manifestación del espíritu de algo. Y aquí, hay que decir que la historia o el destino o lo que sea, exista o no, fue totalmente justo con José Afonso: después de tanta persecución, de tanto silencio impuesto (pero también inútil, como inútil fue aquí ese intento de silenciar la palabra), su obra se convertía en el himno del suceso histórico: Zeca había entrado en la historia por la puerta grande, aunque a él, de darse cuenta, seguramente poco le importaría.

Yo reconozco que mi interés por la obra de Zeca vino, como en muchos otros, marcado por este hecho: pero luego descubres más, y te enamora su historia y su actitud… El hecho de "Grândola" fue importante, sin duda, pero Zeca fue mucho más que eso incluso, y eso no es decir poco… Claro que, como siempre digo, yo hablo de oídas.

Hubiera sido bonito algo parecido aquí: nos sobraban himnos, y podríamos enumerar infinitud de ellos, en cualquiera de los idiomas y dialectos: "L’estaca", "Cal que neixin flors a cada instant" de Lluís Llach; "Al vent" o "Diguem no" de Raimon; "A la voz de un pueblo" de Adolfo Celdrán, o "Una canción" de Jesús López Pacheco, musicada por Celdrán; o cualquiera de los poemas musicados por Paco Ibáñez: "España en marcha" de Celaya, o "A galopar" de Alberti… La lista sería grandísima y cualquiera, por pequeña que fuera, podría haber sido nuestra "Grândola vila morena"… Pero nuestra historia no iba por ahí…

El impacto de la Revolución de los Claveles en España


Deseo dedicar esta entrada a todos aquellos que lucharon contra el franquismo y que aún hoy no se han vendido, pero de manera más especial y ferviente a dos personas que me han cedido gratuita y desinteresadamente sus sentimientos y opiniones:
Adolfo Celdrán y Benedicto García Villar

Ésta es mi manera de agradeceros vuestra generosidad, además de muchas otras cosas: ¡va por vosotros, muchachos!


Companys, si sabeu on dorm la lluna blanca,
digueu-li que la vull
però no puc anar a estimar-la,
que encara hi ha combat.

Companys, si coneixeu el cau de la sirena,
allà enmig de la mar,
jo l’aniria a veure,
però encara hi ha combat.

I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
si guanyem el combat.

Companys, si enyoreu les primaveres lliures,
amb vosaltres vull anar,
que per poder-les viure
jo me n’he fet soldat.

I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
quan guanyem el combat.

(Compañeros, si sabéis donde duerme la luna blanca/ decidle que la quiero/ pero que no puedo acercarme a amarla/ porque aún hay combate.// Compañeros, si conocéis el canto de la sirena/ allá en medio del mar,/ yo me acercaría a buscarla/ pero aún hay combate.// Y si un triste azar me detiene y doy en tierra/ llevad todos mis cantos/ y un ramo de flores rojas/ a quien tanto he amado.// Compañeros, si buscáis las primaveras libres/ con vosotros quiero ir/ que para poder vivirlas/ me hice soldado.//Y si un triste azar me detiene y doy en tierra/ llevad todos mis cantos/ y un ramo de flores rojas/ a quien tanto he amado./ Cuando ganemos el combate.)
"Abril 74", Lluí Llach

Podríamos empezar por aquí, por esta bella canción de Lluís Llach, para ilustrar un tema tan bonito. Como ya indiqué, esta canción, debido a la censura, no es tan explícita como pudiera parecer: lo único que nos hace pensar en qué tema habla son las figuras que utiliza: "flores rojas" (ni siquiera "claveles"), "soldado", "primavera libre", etc. En esta canción, Lluís acaba expresando su deseo de unirse a ello, cuando dice "si buscáis las primaveras libres con vosotros quiero ir,/ que para poder vivirlas/ me hice soldado", pero en dos direcciones: una, su completa solidaridad con el movimiento portugués, además de su admiración, por supuesto; pero, por otra parte, el deseo de que algo así se produjera en España, y que, de ser así, él se uniría. Pero hacia el año 74, desgraciadamente, en eso se quedaba todo, en deseo y en esperanza. Retomemos la historia:

Como todo el mundo ya sabe, la Revolución de los Claveles se produce cuando las fuerzas armadas portuguesas deciden, mediante un golpe de estado, quitarle el poder al heredero de Oliveira Salazar e instaurar una auténtica democracia: los civiles se unen a ellos y colocan claveles en sus fusiles. El hecho provoca sorpresa y admiración, pero también miedo en algunos, en todo el mundo, especialmente en los países que sufrían dictaduras de uno u otro signo: España, Grecia, Checoslovaquia (cuya revolución se vio ahogada también), Polonia, Chile (aunque tal vez fuera menos, debido a que el país estaba convaleciente de su herida sangrante y poca esperanza cabía), etc. Quizás fuera el hecho: desde el siglo XIX no se veía que un alzamiento militar tuviera como objetivo la instauración del poder popular, es decir, de la democracia; y, por otro lado, aquel detalle de los claveles parecía el sueño de los hippies y de los pacifistas hecho realidad: no hacía mucho, los estudiantes estadounidenses habían decorado el cañón de los soldados, que estaban allí para reprimirlos, con flores. Simplemente, en mi opinión, a muchos le debió de parecer el principio de la Era de Acuario… Pero bueno, estoy divagando… Centrémonos en España, en donde la situación no daba para muchos sueños místicos…

En España, la dictadura del general Franco intentaba vender la falsa idea de que reinaba la paz gracias a la presencia del caudillo, garante de paz, justicia y unidad, según ellos; nada más lejos de la realidad, los partidos de la oposición cada día se acercaban más y más entre ellos, y cada vez que un obrero tenía que irse a Alemania, Francia o Suiza se rompía aquella mentira nacional-folklórica de que se vivía bien y en la abundancia. El régimen era consciente de ello, aunque cara al público lo ocultara, aunque no pudiera tapar del todo las huelgas obreras y estudiantiles, los atentados de bandas armadas como GRAPO, ETA o Terra Lliure, ni, por supuesto, lo que se manifestaba en la cultura: en las artes de todo tipo. También era consciente de que dentro del ejército comenzaban a moverse elementos disconformes con la dictadura militar que intentaban condensarse en sindicatos y formaciones (un año después lo conseguirían en la forma de la UMD: Unión Militar Democrática, inspirada por el MFA -Movimento das Forças Armadas- portugués), y dentro del clero: tal y como le ocurría a la dictadura salazarista, la dictadura de Franco se estaba quedando tan obsoleta que empezaba a perder incluso sus apoyos tradicionales. Tras la Revolución portuguesa, el régimen tomó medidas contra la UMD, deteniendo en el verano del 75 a sus responsables. Por estas razones, la Revolución de los Claveles fue un toque de atención para el régimen, que volvió a endurecerse en su dinámica de represión.

En cambio, en aquellos que llevaban años luchando contra el régimen desde cualquier posición, aquel hecho levantó una suerte de admiración y respeto, a la vez que la esperanza y el deseo de que aquí se pudiera producir lo mismo. Tal como dice Benedicto:
"Lo viví con una enorme y creo que sana envidia, con incredulidad y con muchas ganas de estar allí. Era la culminación de tantos esfuerzos, de tantos padecimientos… Parecía imposible que, allí al lado, en la margen sur del Miño se respirara, se saboreara, la libertad, esa que tardaría todavía un tiempo en llegar aquí. También había el sentimiento de pensar que aquello nos pertenecía también, aunque fuera un poco."
Todo ese entusiasmo, Benedicto lo plasmó en una simple estrofa de su canción "Nosa Señora da Guía":

Hai un caravel bermello
no fusil do militar.

(popular-Benedicto)

Muchas fueron las canciones que nuestros cantautores escribieron y cantaron sobre el tema, siempre cuidándose de la censura, como hemos visto en el caso de Lluís (una apreciación: la canción de Benedicto se publicó en el año 77, mientras que la de Lluís es del año 75).
En ningún caso podemos calificar este júbilo de superficial, pero mientras en Portugal el espíritu era de total entusiasmo, en España, a pesar de la alegría, el espíritu era de espera y de resignación:

Porque amamos el fuego
y creemos en días semejantes a nubes,
días en que florezcan fusiles y claveles
sobre el viejo país de los dientes afilados.
Vamos viviendo amigo,
vamos así viviendo,
porque guardamos como un rincón de sol en la cabeza.
Porque sabemos en qué labios
las palabras más bellas son como pájaros
muertos,
y en qué labios son ríos bien llenos de esperanzas,
son un río de sueños que deben ser posibles.
Vamos viviendo amigo,
vamos así viviendo,
porque guardamos como un rincón de sol en la cabeza.

"Un rincón de sol en la cabeza", Pablo Guerrero

Pero acompañando esa espera venía también la sensación de que algo estaba cambiando. Así nos lo cuenta Adolfo Celdrán:

"La revolución de los Claveles fue para mí el aldabonazo que nos indicaba que el régimen franquista tenía los días contados. Las canciones compuestas en ese momento se sienten llenas de esa alegría y de esa esperanza. Y algunas lo dicen explícitamente. Por ejemplo, Espera, contenida en mi Álbum “4.444 veces, por ejemplo”, (fonomusic, 1975), y en la que hago mención a los fusiles con las ánimas ocupadas por claveles que portaban los soldados que hicieron posible la Revolución democrática portuguesa contra el fascismo.

Espera


Cada vez que me miro
contemplo mi pregunta.

Esperando está el trigo
la mano que lo afirme.

El viento huele a espera
y, hasta a veces, responde.

Cuando siento tu mano
siento todas: me siento.

Y hasta el aire que muerdo
– el aire que mastico –
tiene sabor a fruta
y es amigo.

Apenas me contengo
de preguntar si es hora a los soldados

Y abono sus fusiles
con miradas

Para que broten flores
en sus ánimas.

Desde hace apenas días
mi impaciencia es alegre.

O esa “Canción Pequeña” perteneciente al mismo disco, que explicaba en los recitales porque tiene un origen complicado: Leí una noticia de un trabajador portugués, repetidamente encarcelado, al que llamaban para testificar en contra de los terribles “pides” (policías políticos portugueses del régimen de Salazar): Ellos intentaban escapar, y cuando los cogían lo negaban todo: No sabían nada, no estaban allí, no eran ellos. Entonces venía él y ante la evidencia de sus recuerdos no tenían mas remedio que reconocer sus turbios trabajos contra los luchadores demócratas. En una entrevista, él decía que se le estaba acumulando el trabajo de tantos “pides” que había que “reconocer”, y que no iba a tener más remedio que pedir permisos repetidos en el trabajo para poder ir a todas las ruedas de reconocimiento a las que lo llamaban. Yo asocié la anécdota con las canciones infantiles que escuchaba de pequeño, y burla burlando, compuse esta “Canción pequeña”:

Canción Pequeña

Ronda, ronda,
el que no se haya escondido
que se esconda.

Las cosas dan mil vueltas, ya lo has visto.
Estaban al contrario
y ahora están en su sitio.

Chocolate, panecillo,
corre, corre,
que te pillo.

Sigue y sigue buscando
que quedan miles.
Si se acaba el permiso
en el trabajo, pides.

Quien caza a un cazador
tiene cien años de perdón.

No te den pena
que has probado sus dientes
y tu lo cuentas.

Chocolate, panecillo,
corre, corre,
que te pillo.

Junto a estos textos, hay otros poemas y otras canciones en los que el hecho está latente aunque sólo se aprecia en el estado de ánimo que transmite: De ahí la alegría de una gran parte de los esperanzados poemas de mi libro “Todas las Caras de su Ausencia” (edit Helios, 1976), que es de esa época, o de la canción “A Pablo Neruda, Ferroviario”, o de mi Homenaje a Miguel Hernández, aparecido en mi álbum al que da nombre: “Al borde del Principio” (fonomusic, 1976), o de la canción titulada sencillamente “Tu”, en la que la búsqueda del amor y de la libertad confluyen en una sola cosa. Y no es una metáfora: Entonces vivíamos así. La frase de "Espera" lo resume muy bien:
Cuando siento tu mano

Siento todas: Me siento."

Adolfo Celdrán

Bien lo explica ya Adolfo como para poder decir nada más. A fin de cuentas es justo lo que él dice: que se quedara sólo en espera, en esperanza, no era poco: aquel suceso alimentó la esperanza en la libertad, y nuestros cantores esperanzados escribieron canciones que a su vez la reavivaran en los corazones de otros. Y, por otro lado, la solidaridad; bien lo dice Benedicto: aquello, aunque fuera mínimamente, nos pertenecía también, era la culimanción de aquellos esfuerzos, y muchos se vieron reflejados en el pueblo portugués, alegrándose por ellos y apoyándoles, como ellos nos apoyaban a su vez. Aquel 25 de Abril de 1974 fue la primavera de los Pueblos que dijera el poeta Maiakovski; aquel 25 de Abril de 1974 todos los pueblos del mundo eran Portugal. La primavera había llegado:

Com un ocell posat
a dalt de tot d’un arbre,
Abril vigila el seu temps
alerta, que tot canvia.

L’herba més petita de les plantes
verdeja mentides de bon temps,
i el cel, ara gris, ara bon dia.
Entre el polsim daurat
que fan els plàtans
passa la gent indiferent,
entre espurnes vives i ferides
canta i ajuda el vent.

Un abril em va portar
per l’aire una cançó,
el meu amic la cantava,
també la vull cantar jo.

Ai, abril, mes amorós,
aire de llum,
vol de llavors!

Què ens durà el riu d’abril
dins el corrent:
aigua neta, aigua bruta,
bones hores o mal temps?

Seran de mort o de vida
aquestes flors?
Jo vull la del meu amic,
clavell de bones olors.

Estimat, no estiguis trist
si et costa alenar;
si no ens ha canviat el març
un bon abril ho farà.

(Como un pájaro posado/ en todo lo alto de un árbol,/ Abril vigila su tiempo/ alerta, que todo cambia.// La hierba más pequeña de las plantas/ verdea mentiras de buen tiempo/ y el cielo, ahora gris, ahora buen día./ Entre el polvillo dorado/ que hacen los plátanos/ pasa la gente indiferente/ entre chispas vivas y heridas/ canta y ayuda el viento.// Un Abril me trajo/ por el aire una canción,/ mi amigo la cantaba,/ también la quiero cantar yo.// ¡Ay! Abril más amoroso,/ aire de luz,/ vuelo de semillas.// ¿Qué nos traerá el río de Abril/ dentro de la corriente:/ agua limpia, agua sucia,/ buenas horas o mal tiempo?// ¿Serán de muerte o de vida/ estas flores?/ Yo quiero la de mi amigo,/ clavel de buenos olores.// Amado, no estés triste/ si te cuesta respirar,/ si no nos ha cambiado marzo,/ un buen Abril lo hará.)

"Abril", María del Mar Bonet

También, también era indecisión por lo que iba a pasar. ¿Qué nos pasaría al amparo de aquello? ¿La vida o la muerte? ¿La libertad o la represión? Viniera lo que viniera, como dice María del Mar, "Yo quiero la de mi amigo,/ clavel de buenos olores".

A modo de epílogo, sólo decir que la Revolución de los Claveles es uno de los grandes momentos de los episodios de la historia, y una imagen que recordar, junto a la de aquel estudiante chino enfrentándose a un tanque: un momento en que el valor y la dignidad se apodera de la voluntad humana, que demuestra que es posible hacer grandes cosas sin violencia, que todo un pueblo puede enfrentarse al poder y vencer.

Cúbrete canalla
con la mortaja
el rey desnudo va.
Los viejos tiranos
hace mil años
mueren como tú.
Cava una trinchera
compañera
pon tu cuerpo a tierra.
Siempre en tu frente
viste gente
de otra condición.
LEVÁNTATE, ¡OH! SOL DE VERANO
SOMOS NOSOTROS TUS CANTORES,
DE LA CANCIÓN DE MAÑANA
SE OYEN YA LOS RUMORES
SE OYEN YA LOS CLAMORES
SE OYEN YA LOS TAMBORES.
Líbrate del miedo
que temprano
el sol ha de quemar.
Y tú, camarada,
ponte en guardia
que te matarán.
Vengan labradoras
mondadoras
de este campo en flor.
Vengan enlazadas
manos juntas
a sembrar el amor.
LEVÁNTATE…
Venga la marea
con una idea
nos empujará.
Sólo un pensamiento
en un momento
nos despertará.
Pronto ya tu brazo
y otro brazo
nos conduce, hermano.
Siempre nuestra hambre
nos consume,
dame ya tu mano.
LEVÁNTATE…

"Coro de la primavera", original de José Afonso, adaptación al castellano: Luis Pastor


Declaraciones de Benedicto cortesía de Benedicto García Villar

Declaraciones, letras y enlaces de Adolfo Celdrán cortesía de Adolfo Celdrán Mallol

Link a canciones de A. Celdrán en la Biblioteca Cervantes:

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/celdran/audios.shtml

Link a Poemas de A. Celdrán en la Biblioteca Cervantes:

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/celdran/textos.shtml

Links para oír temas específicos comentados en este escrito:


A Pablo Neruda, ferroviario: http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?
titulo=A+Pablo+Neruda%2C+Ferroviario&autor=Adolfo+Celdr%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/
10&ref=13662&foto=/portal/poesia/celdran/apablo.gif&ref2=13661&enlace=celdran

Al borde del Principio (homenaje a Miguel Hernández)

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?titulo=Al+borde+del+principio&autor=Adolfo+Celdr
%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/11&ref=13662&foto=/portal/poesia/celdran/alborde.gif&ref2=13661&enlace=celdran

Tu

http://www.cervantesvirtual.com/portal/poesia/audio_poesia.formato?titulo=T%FA&autor=
Adolfo+Celdr%E1n&archivo=Adolfo_Celdran_Enrique/09&ref=13662&enlace=celdran

Link a Nosa Señora da Guía

Nosa Señora da Guía

Link a Abril, de María del Mar Bonet

http://www.youtube.com/watch?v=pBUUz35MCm8

A Revolução dos Cravos: 25, Abril, 1974


¡Qué envidia! Tantos y tantos demagogos que tenemos por aquí ensalzando la transición democrática, cuando lo bonito de verdad había pasado en Portugal:

Y además, en mi opinión, fue como si el destino quisiera compensar a Zeca, después de haber sido perseguido y prohibido: Portugal, la Revolución, Zeca y su Grândola irán para siempre, desde entonces -pero desde siempre-, cogidos de la mano:

Un himno para un pueblo


Día 25 de Abril, de 1974. En Lisboa son las 00.20, y en la radio nacional comienza a sonar un son que despertará a toda la nación:

Grândola, Vila Morena
(José Afonso)

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade


Grándola, Villa Morena
tierra de la fraternidad,
el pueblo es quien más ordena
dentro de ti, oh ciudad.

Dentro de ti, oh ciudad,
el pueblo es quien más ordena,
tierra de la fraternidad,
Grándola, Villa Morena.

En cada esquina un amigo,
en cada rostro igualdad,
Grándola, Villa Morena
tierra de la fraternidad.

Tierra de la fraternidad
Grándola Villa Morena
en cada rostro igualdad
el pueblo es quien más ordena.

A la sombra de una encina
de la que no sabía su edad
juré tener por compañera
Grándola, tu voluntad.
Grándola, tu voluntad
juré tener por compañera,
a la sombra de una encina
de la que no sabía su edad.

"Pequena homenagem à "Sociedade Musical Fraternidade Operária Grandolense", onde actuei juntamente com Carlos Paredes".

(José Afonso)

Historia de “Grândola vila morena”


Historia

José "Zeca" Afonso compusó esta canción como homenaje a la "Sociedad Musical Fraternidad Operaria Grandolense" de la villa portuguesa de Grândola. El 17 de mayo de 1964 Zeca actuó en esta ciudad. Esta actuación fue importante para el artista por varios motivos. En ella conoció al guitarrista Carlos Paredes,
de cuya maestría con la guitarra quedó impresionado. Por otro lado, le
impresionaron también la conciencia y madurez políticas de los miembros
de la Sociedad Musical y sus escasos pero bien aprovechados recursos,
con una biblioteca, según palabras del propio Afonso, "con claros
objetivos revolucionarios".

La canción fue incluida en el álbum Cantigas de Maio, grabado en Herouville (Francia) entre el 11 de octubre y el 4 de noviembre de 1971, que se editó en diciembre de ese año. Fue la quinta canción de ese disco, que contó con los arreglos y dirección musical de José Mário Branco.

En la revolución

El 29 de marzo de 1974, Grândola, Vila Morena fue la canción de cierre de un espectáculo en el Coliseo de Lisboa. Asistieron al mismo varios militares del (MFA) Movimiento de las Fuerzas Armadas que la escogieron como señal de arranque para la incipiente Revolución de los Claveles. En ese espectáculo, la censura del régimen dictatorial de Salazar había prohibido varias canciones de José Zaca. Entre ellas estaban Venhan mais Cinco ("Vendrán más de cinco"), Menina dos Olhos Tristes ("Niña de los ojos tristes"), A Morte Saiu à Rua ("La muerte salió a la calle") y Gastão Era Perfeito ("Gastão era perfecto").

A las 00:20 horas del día 25 de abril de 1974 en el programa Limite de Radio Renascença se emitió Grândola, Vila Morena, que era la segunda y última señal para dar comienzo al movimiento revolucionario que derrotaría a la dictadura de Salazar y daría libertad a Portugal
y a su inmenso imperio colonial. Las fuerzas del ejército portugués
organizadas por el MFA serían las encargadas de conseguir la libertad
con el apoyo del pueblo que las cobijó con la colocación de claveles
rojos en las bocas de los cañones de los tanques y los fusiles de los
soldados. La primera señal fue emitida a las 22:55 horas del día 24 de abril y fue la música E depois do adeus (Y después del adiós), cantada por Paulo de Carvalho.

El propio José Afonso no fue en principio consciente de la trascendencia que había alcanzado su composición. Él lo relata así:

Vivi el 25 de Abril una especie de deslumbramiento. Fui hacia el
Carmen, anduve por ahí… Estaba entusiasmado de tal modo con el
fenómeno político que no me fijé bien, o no le dí importancia, a lo de
Gràndola. Sólo más tarde, cuando se produjeron los ataques fascistas
del 28 de septiembre o los del 11 de marzo y Grândola era cantada en
los momentos de más grave peligro o de mayor entusiasmo, me dí cuenta
de todo lo que significaba y, naturalmente, tuve una cierta satisfacción.


fuente: Wikipedia
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