Posts Tagged ‘The Band’

Ruedas en llamas


Bob_Dylan-The_Basement_Tapes-FrontBueno, han sido dos días con entradas algo intensas (ése es un ritmo que, al menos yo –y supongo que vosotros tampoco- puedo seguir); así que vamos a relajarnos con una canción del gran Bob Dylan, que con todas sus rarezas se me antoja un tío majo, a parte de un genio. Lo interesante de esta canción, a parte de esta letra (pesimista en la materia –melodía- y optimista en el fondo –letra-), y de las interesantes versiones que se han hecho, fue su creación. Habría dos maneras cronológicas de presentar la canción: una, por grabación de la canción, y, otra, por publicación de la canción. Voy a proceder de la primera manera.

THE-BAND Music from Big PinkEra el año 67, y mientras las bandas hippies de rock se reunían en Monterey para el primer gran festival de música de los hippies, Bob Dylan, convaleciente tras un accidente de moto, declinaba la oferta y se recluía en Woodstock (qué casualidad) con unos amigos que, desde entonces (aunque ya habían tenido sus aventuras) quedaron unidos al genio de Minnesota: era un grupo de músicos de acompañamiento, anteriormente conocidos como The Hawks por haber acompañado al cantante rockabilly Ronnie Hawkins, pero que con Dylan quedarían bautizados como The Band, que es como él los presentaba en los conciertos. Dylan y The Band se reunían en su casa y tocaban canciones, mientras además las grababan; probablemente no fuera otra cosa que un montón de canciones elaboradas para un futuro disco. De esas reuniones surgió “This wheel’s on fire”, coescrita entre Dylan y Rick Danko (es un poco difícil de determinar el papel de cada miembro de The Band en el grupo, pues los tenían todos):

Escuchar: http://www.goear.com/listen/9f680f6/this-wheels-on-fire-bob-dylan-the-band

This wheel’s on fire

If your mem’ry serves you well
We were goin’ to meet again and wait
So I’m goin’ to unpack all my things
And sit before it gets too late
No man alive will come to you
With another tale to tell
But you know that we shall meet again
If your mem’ry serves you well
This wheel’s on fire
Rolling down the road
Best notify my next of kin
This wheel shall explode!

If your mem’ry serves you well
I was goin’ to confiscate your lace
And wrap it up in a sailor’s knot
And hide it in your case
If I knew for sure that it was yours . . .
But it was oh so hard to tell
But you knew that we would meet again
If your mem’ry serves you well
This wheel’s on fire
Rolling down the road
Best notify my next of kin
This wheel shall explode!

If your mem’ry serves you well
You’ll remember you’re the one
That called on me to call on them
To get you your favors done
And after ev’ry plan had failed
And there was nothing more to tell
You knew that we would meet again
If your mem’ry served you well
This wheel’s on fire
Rolling down the road
Best notify my next of kin
This wheel shall explode!

Copyright © 1967 by Dwarf Music; renewed 1995 by Dwarf Music

http://www.bobdylan.com/us/songs/wheels-fire

Esta rueda en llamas

Si la memoria te funciona bien/ nos íbamos a encontrar otra vez y esperar/ Así que voy a desempaquetar todas mis cosas/ y sentarme antes de que se haga demasiado tarde/ Ningún hombre vivo vendrá a ti/ con otra historia que contar,/ pero sabes que nos volveremos a encontrar/ si la memoria te funciona bien./ Esta rueda está en llamas/ rodando por la carretera./ Lo mejor será avisar a mis parientes más cercanos./ ¡Esta rueda explotará!// Si la memoria te funciona bien,/ yo iba a confiscar tu encaje/ y anudarlo en nudo marinero/ y esconderlo en tu caso/ si yo supiera realmente que era tuyo…/ Pero era, oh, tan difícil de contar/ Pero sabías que nos encontraríamos otra vez/ si la memoria te funciona bien/ Esta rueda está en llamas/ rodando por la carretera/ Lo mejor será avisar a mis parientes más cercanos/ ¡Esta rueda explotará!// Si la memoria te funciona bien/ recordarás que eres la única/ que apeló a mí para visitarles/ para logar que tus favores se hicieran/ y después de que cada plan hubiera fracasado/ y no había nada más que decir/ supiste que nos encontraríamos otra vez/ si la memoria te funciona bien./ Esta rueda está en llamas/ rodando por la carretera./ Lo mejor será avisar a mis parientes más cercanos./ ¡Esta rueda explotará!

Bob Dylan & Rick Danko

Pero esas grabaciones no se publicaron en su día, ni se iban a publicar… Pero de alguna de esas maneras misteriosas, las cintas de esas grabaciones comenzaron a circular en forma de “discos piratas”, hasta que no hubo más remedio de publicarlas en 1975 bajo el nombre de The Basement Tapes. Sin embargo, algunas de esas grabaciones proveyeron a The Band de excelentes temas en su arranque como grupo de rock independiente, y “Wheel’s…” fue una de ellas, incluida en su primer disco de 1968 Music From Big Pink (Música desde Big Pink):

La canción tenía el suficiente carisma para que fuera versionada casi inmediatamente: sin duda alguna, el sello “B. Dylan” ha sido el más versionado, por lo menos en el mundo del pop. Una de las primeras versiones fue la de Brian Auger, Jullie Dricol & Trinity, un grupo británico de rock progresivo:

Y no podían faltar los que eran casi los versionadores oficiales de Dylan: los Byrds, alternando en aquel año de 1969 el country, el folk y el rock duro en su Dr. Byrds & Mr. Hyde:

Y ese mismo año ofrecían una apoteósica versión en vivo que fue incluida en el primer disco de su disco doble Untitled:

Y como siempre, versiones y versiones a lo largo de los años… Que, por acortar, y siendo una de las más famosas, pongo la de Siouxsie and The Banshees, abanderados del post-punk y del rock gótico:

Y, como despedida, hay van algunos directos:

Estos Byrds del 68 se me figuran demasiado formalitos:

Y la despedida de The Band (sólo audio):

The Night Levon Helm Drove Old Dixie Down


band“The night they drove old Dixie down” es una canción emblemática de la banda The Band. Robbie Robertson estuvo en los Estados del sur, y quedó impresionado por el dicho “nos levantaremos de nuevo” (we’ll raise again), percibiendo una cierta mezcla de orgullo y tristeza que quiso plasmar de alguna manera. Y así escribió el relato sobre un soldado confederado en los últimos días de la guerra de Secesión estadounidense, que enfrentó a los Estados norteños, la Unión, bajo el gobierno de Abraham Lincoln, contra los Estados sureños, la Confederación, gobernador por Jefferson Davis. Ésta es una historia compleja que nunca se ha explicado demasiado bien, ni siquiera en los Estados Unidos –¿recordáis cuando en Los Simpson Apu se examina para obtener la ciudadanía y al intentar explicar las numerosas causas de la guerra, el examinador le dice “Diga sólo esclavitud”-, y se tiende a reducir a la causa de la liberación de los esclavos… ¡Eh! Pero que nadie entienda esto como un apoyo a la confederación ni, y mucho menos, al esclavismo: lo único que digo es que el racismo no sólo existía (existe aún, por desgracia) en el sur –algo que repatea un poco a los sureños, a los buenos sureños-, y además que muchos de los gobernantes “abolicionistas” del norte, mientras hablaban en esas fechas de la igualdad del hombre, tenían tierras en el sur que no eran trabajadas precisamente por mano de obra libre y remunerada… Las causas de una guerra siempre suelen ser económicas. Dejando esto de lado, la canción fue escrita por Robbie Robertson, pero cantada por el batería Levon Helm (1940-2012) –a quien dedicamos esta entrada por su fallecimiento-, que era un auténtico sureño. De hecho, como explica Robertson, corrigió parte de la letra inicial de Robertson, como fue una línea que nombraba a Lincoln y la esclavitud, porque aquello no iba a gustar en el sur; Helm le explicó la política de aquellos tiempos y así Robertson consiguió hacer una letra sobre la guerra civil estadounidense bastante aséptica, sin buenos ni malos: algo así como ya indiqué el otro día, que también los alabamienses Lynyrd Skynyrd tenían parte de razón en enfadarse con su admirado Neil Young al hablar de Alabama, pues es de suponer que a los buenos sureños les molesta mucho que se les siga relacionando con el esclavismo y con la mentalidad retrógrada, la cual no conoce situaciones geográficas ni fronteras. Y, por cierto, una gran película para desmitificar la “santidad” de los Estados norteños es Gangs of New York, en donde podéis ver que operaban los mismo cánones para reclutar a la gente que en la vieja Europa. Hago mío lo que dijo un amigo, citando al Capitán Trueno: “Ni todos los moros son malos, ni todos los cristianos buenos”.

Levon Helm toca la guitarra con The Band en Hamburgo, 1971

Levon Helm

(1940-2012)

Excelente montaje fotográfico

The night they drove old Dixie down

Virgil Caine is the name, and I served on the Danville train,
Til Stoneman’s cavalry came and tore up the tracks again.
In the winter of ’65, we were hungry, just barely alive.
By May the tenth, Richmond had fell, it’s a time I remember, oh so well,

The night they drove old Dixie down, and the bells were ringing,
The night they drove old Dixie down, and the people were singin’.
They went
La, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la,

Back with my wife in Tennessee, when one day she called to me,
"Virgil, quick, come see, there goes Robert E. Lee!"
Now I don’t mind choppin’ wood, and I don’t care if the money’s no good.
Ya take what ya need and ya leave the rest,
But they should never have taken the very best.

The night they drove old Dixie down, and the bells were ringing,
The night they drove old Dixie down, and the people were singin’.
They went
La, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la,

Like my father before me, I will work the land,
Like my brother above me, who took a rebel stand.
He was just eighteen, proud and brave,
But a Yankee laid him in his grave,
I swear by the mud below my feet,
You can’t raise a Cain back up when he’s in defeat.

The night they drove old Dixie down, and the bells were ringing,
The night they drove old Dixie down, and the people were singin’.
They went
La, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la,

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?id=6203&lang=it

La noche en la que hicieron caer la vieja Dixie*

Virgil Caine es mi nombre, y serví en el tren de Danville,/ hasta que la caballería de Stoneman** vino y rompió las traviesas de nuevo./ En el invierno del 65, estábamos hambrientos, sólo apenas vivos./ Hacia el diez de Mayo, Richmond había caído, es un día que recuerdo, oh, muy bien.// La noche en la que hicieron caer la vieja Dixie***, y las campanas sonaban,/ la noche que hicieron caer la vieja Dixie, y la gente cantaba./ Cantaban/ La, la, la…// Allá con mi mujer en Tennessee, cuando un día ella me llamó,/ “¡Virgil, de prisa, ven a ver, por allí va Robert E. Lee!”/ Ahora no me importa cortar leña, y no me importa si el dinero no es bueno./ Coge lo que necesitas y deja el resto,/ pero no debieron de haber tomado lo mejor.// [Estr.]// Como mi padre antes que yo, trabajaré la tierra,/ como mi hermano mayor, que tomó una postura rebelde./ Sólo tenía dieciocho, orgulloso y valiente,/ pero un yanqui lo llevó a la tumba,/ juro por el barro bajo mis pies,/ no puedes volver a levantar a un Caín**** cuando está derrotado.// [Estr.]

De “The Last Waltz”

Robbie Robertson

* Dixie era, y es, el apodo cariñoso de los Estados Confederados del Sur. De hecho, el himno del bando confederado es “To arms in Dixie”, o simplemente “Dixie”.

** George Stoneman, general del ejército de la Unión.

*** Hay varias maneras de traducir esto, probablemente de forma más acertada. Mis amigos de Canzoni se decantaron en su lengua por una algo más poética: “La noche en que pusieron de rodillas el Viejo Sur”. A mí siempre me gustó más la traducción con la que la conocí la primera vez, de manos –¡cómo no!- del gran Ángel Álvarez: “La noche que tomaron Dixie”. Yo me he decantado por una traducción algo más literal, ya que, aunque se supone que fue el ejército de la Unión, el título no indica realmente quién fue la causa de la ruina de Dixie: si la Unión, los Confederados, o todos a la vez.

**** Robertson juega transliterando el apellido de su personaje, Caine, en Caín, algo muy apropiado para una guerra civil; salvo que, como apuntan nuestros amigos de Canzoni contro la Guerra, está vez es Caín el asesinado por ¿Abel?… ¿o quizás por otro Caín?

Es muy probable que, como se hizo con Lynyrd Skynyrd (debido a su “manía” de exhibir la bandera confederada a modo de orgullo patrio, que no ideológico), algún lumbreras, deseoso de medrar a costa de otros, acusara a The Band de racismo y de connivencia con la ultraderecha estadounidense (¿por qué no escribir una canción sobre la guerra civil del lado de “los buenos”?); sin embargo, cualquier sospecha infundada se desvanece cuando oyes a la gran Joan Baez interpretarla:

Y nuestro admirado Jerry García:

V Aniversario: los mejores vídeos del año (1ª parte: Octubre, 2010-Marzo, 2011)


090708-BVMhkXVls24EAyer este blog cumplió sus cinco años de vida: no sé si será uno de los más longevos, pero es para anda más ancho que largo. La línea, no obstante, ha venido a ser un poco irregular, y, como todo autor, no entiendo la atención (para bien o para mal) que siguen teniendo algunas entradas frente a otras, que, en mi opinión, están mucho mejor. Este año introduje algunos cambios, quizás motivados por cambios personales más sintéticos que antitéticos, pues la línea anterior no se ha abandonado: los que lleven más tiempo frecuentando este espacio habrán notado una presencia mayor de músicas extranjeras y del rock. Como digo, ha resultado ser una síntesis con todo lo anterior que, en lugar de empobrecerlo, lo han enriquecido: fue algo positivo que vino a renovar la línea editorial y a sacarme de la sequía de ideas que atravesaba, coincidiendo además con la mudanza forzada del formato de los “live spaces” a wordpress, que quizás tiene más posibilidades y le llega a más gente. Y, por cierto, la posibilidad de decidir quién comenta y quién no es uno de los mejores inventos: se acabaron los trolls, los broncas, los fachas, los desquiciados y los creadores de opinión de los ranci-medios.

Para celebrar este 5º aniversario, traigo una recopilación de los vídeos más emocionantes para mí que han aparecido por aquí a lo largo de este año:

Por orden cronológico, la película de Basilio Patiño, Canciones para después de una guerra, acabada en 1971, era una obra maestra: acompañaba a las imágenes duras de la posguerra con música ligera de la época, que contrastaba con las imágenes de las colas de racionamiento. A pesar de haber recibido la mención de “interés general”, fue prohibida por el ministerio de Información y Turismo, y sólo se pudo estrenar en 1975. Una de las grandes escenas es ésta, en la que la “Bien pagá” en la voz del inmortal Miguel de Molina cobra un tremendo sentido al acompañar a las imágenes de las colas de racionamiento y de las asociaciones de caridad franquistas. Por esa misma razón, se la dediqué al papa tras su curiosa visita de este verano:

Si hay un vídeo que me ha entusiasmado y emocionado a lo largo de este año, ha sido este final de concierto del cantautor y compositor griego Mikis Theodorakis, ofrecido en su país tras la caída del régimen de los coroneles, mezclando dos canciones de su disco Romiosini, sobre los poemas del libro de Yannis Ritsos con el mismo nombre, escrito tras la II Guerra Mundial. En esta ocasión es el propio Theodorakis el que canta, y aunque su técnica no es muy buena, lo suple con energía y fuerza, junto a la emoción de un público que estrenaba la libertad en Grecia:

Y de cantautores a cantautores, de los contestatarios griegos a los contestatarios andaluces. Siempre me ha emocionado estas imágenes de los cantautores de los años 70 ofreciendo conciertos en las plazas de los barrios y de los pueblos, gratuitos, ante un público compuesto por personas de todas las edades, asintiendo a lo que el cantor les está contando y que ellos ya sabían. En esta ocasión, el gran Carlos Cano con su “Murga de los currelantes”, en la plaza de Pampaneira durante el año 77:

Y de Andalucía a Cataluña, el gran Ramón Muntaner, cantando este poema de Joan Oliver, “Cançó de carrer”, que es una de mis favoritas, en directo de Prat de Lluçanés, recogida en la película La Nova Cançó de Francesc Belmunt (1975):

Son grandes imágenes de aquellos que alimentaron con canciones una libertad naciente y unas reivindicaciones históricas que, por desgracia, siguen quedando por cumplir. Aunque no la recogimos como novedad, también fue uno de los descubrimientos del año esta actuación de Víctor Manuel con Ana Belén en Asturias, al aire libre, en homenaje al dirigente sindical comunista Horacio Fernández Inguanzo, “El Paisano”, extraído de la película El paisano (Ramón Lluís Bande):

Y el gran Quico Pi de la Serra, de la misma película de Belmunt, con su crítica a la cultura:

De cantautores nacionales a extranjeros… El festival de Woodstock ha llenado páginas en este blog, y no podía faltar mi canción favorita de uno de mis cantautores estadounidenses favoritos: Tim Hardin, un cantautor muy sensible que con su “If I were a carpenter” hizo saltar las lágrimas de la audiencia del titánico festival. Estas escenas pertenecen a la película apócrifa The Woodstock Outtakes:

Y es que los grupos de rock clásico estadounidenses de todo estilo encontraron aquí su sitio natural, por la profundidad de sus letras y su compromiso. Por ejemplo, The Band, el grupo de blues y country-rock que pasaron de ser meros acompañantes de Bob Dylan a grupo bandera de este estilo. Acompañando a las bucólicas escenas motorizadas de la épica Easy Rider (D. Hopper, 1968), crearon una de las escenas más bonitas de la película:

Y también los Byrds, los padres directos del folk-rock, que rendían un homenaje a los mineros galeses…

… en esta canción que era una versión de un clásico de nuestro siempre idolatrado Pete Seeger, sobre un poema que hablaba de las huelgas mineras de los pueblos galeses, escrito por Idris Davies:

El tributo que realizamos a la película Hair ocupó casi todo el mes de enero. En él, sin destripar la película, ofrecía mis impresiones sobre este gran musical (uno de los pocos que realmente me gustan). Para muestra, un botón, en donde creemos descubrir al mismísimo Bertolt Brecht o a los miserables de Víctor Hugo con flores en el pelo:

Que nos llevó a esta mezcla cargada de emoción realizada por la gran Nina Simone:

Otro de los grandes ciclos fue el dedicado a mis idolatrados Jefferson Airplane, el gran grupo hippie de los años 60, con la belleza estelar de Grace Slick. Junto a ellos, el festival de Monterey, interesante por ser el primer festival multitudinario de pop y rock, en donde se derrocha energía y entusiasmo. Éstas fueron sus dos actuaciones memorables recogidas en la película de D. A. Pennebaker, en donde el cámara, en el segundo vídeo, se queda prendado de la fascinante Grace. “High flyin’ bird”, un estándar del folk-rock, es el primero de ellos:

Y “Today”, esa balada de amor esperanzado:

Y una canción emocionante y excitante, un sencillo, “Go to her”, una canción que, sencillamente, te carga las pilas (no es una actuación, pero el vídeo merece la pena por lo bien hecho que está):

Y es que las canciones de Jefferson Airplane siempre me sientan bien, tanto si estoy eufórico como si estoy melancólico, pero son muchos más efectivos cuando veo sus actuaciones, como esta sorprendente interpretación de su “The House at Pooneil Corners” sobre los techos de la ciudad de Nueva York, en 1968:

O ésta, interpretando “Volunteers” en el festival de Woodstock, con Grace de nuevo enamorando (enamorándonos) a los realizadores de la película:

Y esta otra, para el especial Go ride the music!, interpretando su “We can be together”, con esa dulce forma de Slick de decir “hijoputa”:

Son canciones que, por otro lado, podrían haber acompañado ciertos acontecimientos recientes, tanto aquí como actualmente en Estados Unidos, y en su día en los países árabes… Este año fui invitado por mi amigo Antonio Gómez a la fiesta por el aniversario del CAUM, el Club de Amigos de la UNESCO de Madrid, en una noche que ha resultado ser una de las más memorables de mi vida, donde conocía por fin en persona a gente que sólo conocía por la voz, como Elisa Serna y Luis Pastor, con quien tuve una anécdota divertida al resucitar, de buen rollo, la rivalidad Berzocana-Trujillo. Éste es un extracto del acto, conducido por Antonio, y con la breve actuación de Luis:

Cambiando de tema, de época y de país, uno de los artistas que más me impresiona en sus actuaciones es el belga Jacques Brel: su técnica vocal, impecable, no es obstruida por sus ripios y giros en el escenario, en donde interpreta como un actor brechtiano la historia que narra su canción. “Mathilde”, esa canción de amor maldito imposible, es la que muchos consideran como el ejemplo supremo de la canción breliana, probablemente por esto:

y mañana más

Un cambio va a llegar


ACIGCcoverEn otras ocasiones hemos hablado de la toma de posición desde la música de los artistas afroamericanos en los 60 y los 70, lo cual siempre parece natural, pues alguna vez, de una forma u otra, sufrieron el racismo en sus propias carnes. Llama la atención, sin embargo, que estos temas no se prodigaran tanto en las voces negras, que parecían más destinadas a los temas comerciales, y sí lo hicieran las voces blancas, salvo cantautores como Richie Havens, folksingers como Leadbelly o bluesmen como Lightnin’ Hopkins (la intuición que tengo acerca de esto es que, de nuevo, operaba cierto racismo, y que las discográficas, incluidas aquellas dirigidas por afroamericanos, no se arriesgaban a sacar discos de personas negras hablando sobre su situación y criticando al gobierno y a la policía, salvo, quizás, grupos algo más underground). Esto no significa, por supuesto, que no tuvieran inquietudes y que la cosa, como no podría ser de otra manera, les preocupase. Una de las primeras canciones del pop y del soul, es decir, ya alejada del folk contestatario y de los gospells tradicionales cantados en las iglesias protestantes, que hablan sobre esta situación hecha por un artista afroamericano es esta “A change is gonna come”, del gran Sam Cooke, pionero del soul y maestro de grandes ídolos como Otis Redding o James Brown.

Cooke_in_studioParece ser que Sam Cooke quedó impresionado con el apoyo que muchos folksingers blancos, viejos y nuevos, daban a las acciones del Movimiento por los Derechos civiles, y, concretamente le impresionó que el “Blowin’ in the wind”, de un principiante, pero ya laureado, Bob Dylan, pudiera ser tan sincera y expresiva con el tema del racismo hacia la población negra, viniendo de un blanco; así que, en 1963, Sam Cooke decide hacer un “Blowin’ in the wind”, hecho por un afroamericano para –que no exclusivamente- afroamericanos, que, curiosamente, salió como cara B al arrollador tema meramente comercial “Shake”. La canción de Cooke resulta, no obstante, algo más suave que el clásico de Dylan: no es una crítica explícita realmente, no es un llamamiento a la lucha (algo que, muy probablemente, le hubiera hundido), sino que entronca más con los tradicionales spirituals negros, en el que se hace más un llamamiento a la esperanza, pero no a la claudicación. “A change is gonna come”, que no podría ser de otra manera, mezcla la situación social general de la comunidad afroamericana con su propia biografía: “Nací cerca del río”, dice el vocalista nacido en el Estado de Mississippi, el estado con el nombre del río que significaba para muchos racismo e injusticia, pero también su vida y sus ansias de huir de allí. En esta canción se mezclan dos vivencias, una más personal y la otra más social. La primera es la muerte accidental de su hijo de tan solo 18 meses; la segunda, refleja cuando él y su grupo fueron arrestados por escándalo público al querer registrarse en un hotel de política "”sólo blancos” en Louissiana. Según la wikipedia, ambas vivencias estaban reflejadas en los versos “There have been times that I thought I couldn’t last for long/but now I think I’m able to carry on/It’s been a long time coming, but I know a change is gonna come”. Y, aunque la cosa tampoco es para tirar cohetes, me pregunto que habría pensado Sam Cooke al ver a uno de los suyos presidir el país más poderoso del mundo, y que su canción, que ya sonó durante la muerte de Malcolm X, interpretada por el grupo Arcade Fire, acompañaba a la investidura el actual presidente de los Estados Unidos. Pero, a parte de eso, muchos cambios tienen que venir…

A change is gonna come

I was born by the river
In a little tent, and oh
just like that river
I’ve been running ever since

It’s been a long long time coming, but I know
A change is gonna come, oh yes it will

It’s been too hard living
but I’m afraid to die
‘cause I don’t know what’s up there
beyond the sky,

It’s been a long time coming, but I know
A change is gonna come, oh yes it will

(I go to the movie and I go downtown
Somebody keep tellin’ me
don’t hang around)

It’s been a long time coming, but I know
A change is gonna come, oh yes it will

Then I go to my brother
and I say brother help me please
But he wind up knocking me
back down on my knees

There have been times that I thought
I couldn’t last for long
But now I think I’m able to carry on

It’s been a long time, but I know
A change is gonna come, oh yes it will

http://www.songsofsamcooke.com/songs/a_change_is_gonna_come

Va a venir un cambio

Nací cerca del río/ en una tienda pequeña, y oh/ como ese río/ he estado huyendo desde entonces.// (estr.) Ha tardado mucho, mucho tiempo en llegar, pero sé/ que va a venir un cambio, oh sí vendrá.// Ha sido una vida demasiado dura/ pero tengo miedo de morir/ porque no sé qué es lo que ahí arriba/ más allá del cielo,// (estr.)// (Voy al cine y voy al centro de la ciudad/ alguien sigue diciéndome/ que no merodee)// (Estr.)// Entonces voy a ver a mi hermano/ y le digo, hermano ayúdame por favor/ pero acaba por golpearme/ poniéndome de rodillas// Ha habido momentos en los que pensé/ que no aguantaría mucho más/ pero ahora creo que soy capaz de soportarlo// Ha tardado tiempo, pero sé/ que va a venir un cambio, oh sí, vendrá.

Sam Cooke

Por supuesto, la canción ha sido versionada innumerables veces, de nuevo, con mejores o peores resultados, con mejor o peor calidad. He aquí algunas, de la cuales empezamos por nuestro idolatrado Otis Redding:

También inolvidable la versión de aquel gran artista, que nos dejó hará relativamente poco: Solomon Burke:

Míralo en una de sus últimas actuaciones:

Curiosa, por otro lado, esta interpretación de Bob Dylan, con la que –como dice el usuario del vídeo-, cierra el ciclo:

También aquel grupo, que en muchos aspectos eran la versión afroamericana de Mamas & Papas, The Fifth Dimension, mezclándola con el tema de los Rascals “People gotta be free”:

Inolvidable Aretha, con una introducción de su propia cosecha:

Alejándonos un poco del soul, pero no exactamente de la música negra, he aquí la versión de The Band:

Una interpretación más reciente fue la del veterano grupo de blues y rock sureño Allman Brothers Band, en 2003:

Y acabamos con un fragmento en el que la banda Arcade Fire la interpreta en uno de los dos conciertos gratis que dieron para apoyar la candidatura de Barack Obama:

The Band: “The Weight”


theband5The Band eran en sus orígenes un grupo de músicos acompañantes de origen canadiense. Anteriormente conocidos como The Hawks, fueron músicos de Ronnie Hawkins para, posteriormente, acompañar a Bob Dylan al principio de la segunda mitad de los 60, en el paso del poeta del folk a poeta del rock, y le acompañaron en las grabaciones que éste realizó durante su retiro forzado en 1967 (que luego fueron conocidas como The Basement Tapes). Su caso es peculiar, ya que de grupo sólido de músicos acompañantes de grandes estrellas pasaron a ser, probablemente animados por Bob Dylan, uno de los grupos más influyentes de rock, country-rock y rythm’n’blues, aunque también siguieron acompañando a Dylan en sus giras.

Uno de sus grandes hitos fue esta preciosa canción, “The Weight”, cuya explicación la encontramos en el enlace adjunto, y que es una canción perfecta para realizar viajes por carretera, como lo demuestra este vídeo perteneciente a la película Easy Rider (Dennis Hopper, 1969), en la que dos hippies, encarnados por Peter Fonda y por el propio Hopper, y con una de las primeras actuaciones memorables de un, por entonces, principiante Jack Nicholson, recorren los Estados Unidos rumbo al carnaval de Nueva Orleans, encontrándose con curiosos personajes, pero también con reaccionarios ultraderechistas ansiosos de linchar a cualquier melenudo que irrumpa en su paz. No desvelaré lo que pasa al final: sólo que cuando llegan a Nueva Orleans descubren que no hay nada de lo que buscaban…

Escenas memorables de la película, con el tema interpretado por The Band

The Weight

I pulled into Nazareth, I was feelin’ about half past dead;
I just need some place where I can lay my head.
"Hey, mister, can you tell me where a man might find a bed?"
He just grinned and shook my hand, and "No!", was all he said.

(Chorus:)
Take a load off Annie,
take a load for free;
Take a load off Annie,
And you can put the load right on me.

I picked up my bag, I went lookin’ for a place to hide;
When I saw Carmen and the Devil walkin’ side by side.
I said, "Hey, Carmen, come on, let’s go downtown."
She said, "I gotta go, but m’friend can stick around."

(Chorus)

Go down, Miss Moses, there’s nothin’ you can say
It’s just ol’ Luke, and Luke’s waitin’ on the Judgement Day.
"Well, Luke, my friend, what about young Anna Lee?"
He said, "Do me a favor, son, woncha stay an’ keep Anna Lee
company?"

(Chorus)

Crazy Chester followed me, and he caught me in the fog.
He said, "I will fix your rags, if you’ll take Jack, my dog."
I said, "Wait a minute, Chester, you know I’m a peaceful man."
He said, "That’s okay, boy, won’t you feed him when you can?"

(Chorus)

Catch a Cannonball, now, t’take me down the line
My bag is sinkin’ low and I do believe it’s time.
To get back to Miss Annie, you know she’s the only one.
Who sent me here with her regards for everyone.

La carga

Tiré hacia Nazaret, sentía la mitad del pasado muerto;/ sólo necesito algún lugar donde reposar mi cabeza./ “Eh señor, ¿puede decirme donde podría un hombre encontrar una cama?”/ Sólo sonrió y estrechó mi mano, y “¡No!”, fue todo lo que dijo.// Quítate un peso de encima Annie,/ quítatelo gratis;/ quítate un peso Annie,/ y puedes poner el peso sobre mí.// Cogí mi mochila, iba buscando un lugar donde esconderme;/ cuando vi a Carmen y al Diablo caminando juntos./ Dije: “Eh, Carmen, vamos, vente al centro de la ciudad.”/ Ella dijo, “Tendría que ir, pero mi amigo no puede esperar.”// Baja, señorita Moisés, no hay nada que puedas decir/ Sólo es el viejo Luke, y Luke espera el Juicio Final./ “Bueno, Luke, amigo, ¿qué pasa con la joven Anna Lee?”/ Él dijo, “Hazme un favor, hijo, ¿te quedarás y harás compañía a Anna Lee?”// Chester el Loco me siguió, y me alcanzó en la niebla./ Dijo, “Arreglaré tus harapos si te llevas a Jack, mi perro.”/ Dije, “Espera un momento, Chester, sabes que soy un hombre pacífico.”/ Él dijo, “Está bien, chico, ¿lo alimentarás cuando puedas?”// Tomé el Cannonball, ahora, me lleva hacia la frontera/ Mi mochila se hunde y creo que es la hora/ de volver con la señorita Annie, sabes que es la única/ que me envió aquí con saludos para todos.

Robbie Robertson

A %d blogueros les gusta esto: