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Stop desahucios! (¡Viva la organización popular)


And the police make it hard wherever I may go
And I ain’t got no home in this world anymore

Woody Guthrie

Stop-Desahucios-520x390¿Qué está pasando? ¿Que antes los bancos y las inmobiliarias te lo pintaban todo de color, todo maravilloso, con sus fastuosas hipotecas, inflándolas hasta lo inimaginable? Y ahora, eso ya no vale, porque la gente no puede pagarlas, y los banqueros piadosos, que van a misa los domingos aporreándose el pecho entonando el mea culpa para expiar sus pecados, el resto de la semana ordenan echar a esas gentes de sus casas, porque es la ley, es el juego: el que no puede pagar, pierde. Es lo normal. Es normal echar a la gente sin recursos a la calle, sin garantía alguna, y que Dios te coja confesado. Los atenuantes del porqué no se puede pagar no importan: es igual que estés en el paro, que hayas sido víctima de un timo, o que hayas enviudado o divorciado… Al igual que en el monopoly, el jugador que se queda sin dinero, debe retirarse del juego, y el gobierno, haciendo oído sordos a que a sus ciudadanos se les trate como a deportados, o como si fueran grupos étnicos que, en el pasado –y en el presente- fueron forzados al desahucio y al destierro por parte de estúpidos gobernantes desquiciados por extrañas y perniciosas ideas, no hace absolutamente nada. Si el gobierno es una especie de árbitro en este asunto, este partido está amañado.

De "Cantar en España", entrevista de Álvaro Feito (8-1-77)Es una situación parecida a cuando a finales de los 70, el gobierno municipal desarrolló un “plan parcial municipal” que, realojando a los vecinos del Pozo del tío Raimundo en un mismo barrio, los echaría de sus casas (véase: http://www.nodo50.org/laboratoriourbano/?p=227). Entonces, un joven vecino del barrio, de origen extremeño, que había comenzado en esto de la canción de autor, hizo campaña con sus canciones en favor de su barrio: era Luis Pastor, que se convirtió, al igual que el padre Llanos desde su parroquia (del que era amigo), en uno de los defensores del barrio, dando recitales benéficos y otras acciones de este tipo. En 1977, el año en que se publicó Nacimos para ser libres, el disco que contenía la canción de hoy, Luis protagonizó además un especial de televisión dirigido por Alfonso Ungría: Yo canto, en la que el cantautor extremeño-vallecano, a través de sus canciones, presentaba los problemas de su barrio; pero, por lo visto, hablar de la realidad era algo molesto -si lo es hoy, ayer por descontado-, y el docu-musical recibió una serie de protestas por parte de aquellos que, ofendidos por el programa, habían creado esa situación (y porque Luis era entonces –y hoy- algo que en la actualidad se denomina peyorativamente y sin ningún tipo de criterio: un “perroflauta” melenudo). Su canción, “Plan parcial”, era una de aquellas que nos acercaba, y denunciaba, a la situación del barrio de Vallecas, aunque el plan parcial de hoy no es municipal, es algo más abstracto que le puede ocurrir a todo el mundo, y, tal vez el próximo paso sea agruparnos a todos en guetos o en barrios de chabolas, y  si nos quieren, aquí estamos:

Plan parcial

(Un, dos…
Un, dos, tres y)
¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!
Los que nunca aquí vivieron
han elaborado un plan,
han elaborado un plan,
pero se les ve el plumero.
¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!
Han elaborado un plan
para dejarnos sin casas,
sin vecinos, sin amigos,
¡y aún creerán que nos hace gracia!
¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!
¿Quién ha dado vida al barrio?
¿Quién tantos años vivió
sin luz, con barro, sin agua?
¡Ese hemos sido tú y yo!,
tú y yo, un día y otro día
luchando por un jornal,
jornal que nos es robado
por los mismos que han hecho el plan.
¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!
El plan lo haremos nosotros:
un plan distinto, verás;
razón y fuerza son nuestras,
también sabemos pensar.
De aquí no nos hecha nadie.
De aquí no nos moverán.
Si nos buscan aquí estamos
y ¡viva la organización popular!

letra y música:
Luis Pastor

http://stopdesahucios.tomalaplaza.net/

40 años de las asociaciones vecinales


3-AAVV Se cumplen esta semana 40 años desde la fundación y la legalización de las llamadas asociaciones de vecinos. Si bien comparadas con los grandes partidos y sindicatos su papel durante el tardo franquismo y la transición parece insignificante, fue, en realidad, una cosa bastante importante y significativa, pues parecía indicar que los tiempos estaban cambiando y la gente común, la de los barrios populares, así lo quería.
Estas asociaciones surgieron en el seno de las grandes ciudades españolas de entonces, las industriales, como Madrid, Barcelona o Bilbao, a menudo auspiciadas por la parroquia del barrio, que solía estar dirigida por un sacerdote afín al cristianismo de base (cuya labor evangélica en los barrios más humildes es tapada una y otra vez por la gran jerarquía), y sus asuntos y problemas los solían llevar casi desinteresadamente abogados laboralistas afiliados a alguno de los sindicatos de clase -ilegales- de entonces, pero muy especialmente CC.OO. La finalidad de estas asociaciones era reclamar mejoras para los barrios en masa, reuniendo firmas conjuntas de todos los vecinos; pero, a finales de los 70, en plena transición, muchas de ellas se manifestaron también a favor de la amnistía política total.
Pero, sin lugar a dudas, su gran reto vino precisamente durante aquellos duros años de finales de los 70. La gigantesca recesión económica de entonces, que había tardado en llegar a España, pero cuando lo hizo lo hizo por la puerta grande, dejó innumerables parados en estos barrios; al mismo tiempo la falta de escuelas no permitía la escolarización de aquellos niños, que se veían jugando en la calle cuando debieran estar en la escuela. Todo esto (paro, desescolarización, falta de ingresos) hizo mella en los barrios populares como Vallecas o Las Minas en las terribles formas de la delincuencia y la drogadicción. Me contó en cierta ocasión una mujer que vivió en aquellos días en Vallecas que fueron precisamente los vecinos los que dieron clase a sus hijos, que para luchar contra todo esto las asociaciones hicieron diversas actividades: recitales, conciertos, teatro, cineforum… Todo ello para luchar contra la miseria, la delincuencia y la drogadicción con la cultura en la mano.
Con la llegada de la democracia la importancia de las asociaciones vecinales fue decayendo, aunque permanecen algunas, muchas de las cuales las llevan históricos de estas luchas barriales. El problema suele ser a menudo, como ha ocurrido aquí en Getafe con una que parecía que podía lograr cosas, que el grupo político que esté en la oposición suele meter en ellas cierta mano negra, no se sabe bien cómo, y las asesinan cuando las financian para convertirlas en grupos políticos con los que se pueda formar una posible coalición. Eso es una pena, ya que las asociaciones vecinales deberían ser independientes: el problema viene siendo, como digo, como ocurre en Getafe con muchas cosas que los vecinos demandan, que el politicastro de turno, haciendo gala de su capacidad oportunista y populista, con el fin de ganar votos (y no quiero mirar a nadie) hace suyo, para su programa electoral, estas reivindicaciones, convirtiéndolas hipócritamente en su caballo de batalla político personal.
Como he dicho, en aquellos años de finales de los 70, las asociaciones vecinales organizaban recitales de música. En los de Vallecas no faltó uno de sus más ilustres vecinos, presentando a los mandamases del ayuntamiento una queja formal:

Vengan a ver (Vallecas 75)

VENGAN A VER
LO QUE NO QUIEREN VER
Vengan a ver,
los que viven sin ver,
vengan a ver,
la luz de mi calle
que no se ve…
VENGAN A VER
LO QUE NO QUIEREN VER
Vengan a ver,
el palacio irreal
que inauguramos ayer
con alfombras de barro
y tapices de papel,
a la luz de la una,
a la luz de la luna,
a la luz de las dos,
a la luna de las tres.
VENGAN A VER
LO QUE NO QUIEREN VER
Vengan a ver,
los jardines y los parques
que podríamos tener.
Vengan a ver.
Vengan de una vez.
Vengan de uno en uno.
Vengan desarmados.
Vengan, atrévanse.
No traigan sus perros.
Venga, no amenacen.
Miren, mejor no vengan.
Venga, váyanse.
Venga piérdanse.
Venga, muéranse.

letra y música:
Luis Pastor

Y también llamando a la acción a los vecinos:

Plan parcial

Un, dos…
Un, dos, tres y
¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!
Los que nunca aquí vivieron
han elaborado un plan,
han elaborado un plan,
pero se les ve el plumero.
¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!
Han elaborado un plan
para dejarnos sin casas,
sin vecinos, sin amigos,
¡y aún creerán que nos hace gracia!
¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!
¿Quién ha dado vida al barrio?
¿Quién tantos años vivió
sin luz, con barro, sin agua?
¡Ese hemos sido tú y yo!,
tú y yo, un día y otro día
luchando por un jornal,
jornal que nos es robado
por los mismos que han hecho el plan.
¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!
El plan lo haremos nosotros:
un plan distinto, verás;
razón y fuerza son nuestras,
también sabemos pensar.
De aquí no nos hecha nadie.
De aquí no nos moverán.
Si nos buscan aquí estamos.
¡Y VIVA LA ORGANIZACIÓN POPULAR!

letra y música:
Luis Pastor

Vengan a ver (Vallecas 75)


En otro disco, Vallecas, Luis Pastor hablaba así de su barrio. Y es que hay que ver qué bien engalanan los barrios cuando el político de turno viene de visita, y si es la familia real, joé… Tendrían que pasarse sin anunciar: entonces verían cómo son los barrios. En el año 75, el gobierno pensaba que los problemas barriales se solucionaban con policías y represión y no con infraestructuras de primera necesidad… Esto a veces, hoy por hoy, sigue pasando:


Vengan a ver (Vallecas 75)


VENGAN A VER
LO QUE NO QUIEREN VER

Vengan a ver,
los que viven sin ver,
vengan a ver,
la luz de mi calle
que no se ve…

VENGAN A VER
LO QUE NO QUIEREN VER

Vengan a ver,
el palacio irreal
que inauguramos ayer
con alfombras de barro
y tapices de papel,
a la luz de la una,
a la luz de la luna,
a la luz de las dos,
a la luna de las tres.

VENGAN A VER
LO QUE NO QUIEREN VER

Vengan a ver,
los jardines y los parques
que podríamos tener.
Vengan a ver.
Vengan de una vez.
Vengan de uno en uno.
Vengan desarmados.
Vengan, atrévanse.
No traigan sus perros.
Venga, no amenacen.
Miren, mejor no vengan.
Venga, váyanse.
Venga piérdanse.
Venga, muéranse.

letra y música:
Luis Pastor

Plan parcial


Cómo dije, comienzo mi contra-campaña electorla contra oportunistas, hipócritas, arrivistas, ladrones, caciques… Es decir: ¡la caña de España! He elegido por ello una canción histórica de Luis llamada "Plan parcial". A finales de los 70, la crisis económica propinada por una crisis energética a nivel mundial debida a la guerra Árabe-Israelí, afectó gravemente a los barrios proletarios de ciudades españolas como La Mina en Barcelona, o San Blas y Vallecas en Madrid: un elevado desempleo trajo consigo un alto índice de delincuencia y drogadicción, a la vez que los políticos no hacían gran cosa e insinuaban que (como ha hecho Sarko recientemente) los culpables eran los vecinos. Los vecinos, entonces, como me han contado gente que lo vivió,se organizaron, dando ellos mismos clase a sus hijos, celebrando exposiciones, asambleas y conciertos. Por aquel entonces, Luis Pastor, merecidamente, fue proclamado la voz más clara y feroz del barrio de Vallecas:


Plan parcial

Un, dos…
Un, dos, tres y

¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!

Los que nunca aquí vivieron
han elaborado un plan,
han elaborado un plan,
pero se les ve el plumero.

¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!

Han elaborado un plan
para dejarnos sin casas,
sin vecinos, sin amigos,
¡y aún creerán que nos hace gracia!

¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!

¿Quién ha dado vida al barrio?
¿Quién tantos años vivió
sin luz, con barro, sin agua?
¡Ese hemos sido tú y yo!,
tú y yo, un día y otro día
luchando por un jornal,
jornal que nos es robado
por los mismos que han hecho el plan.

¡Vamos! No lo pienses más,
¡Únete a tus vecinos!
¡que te pilla el plan parcial!

El plan lo haremos nosotros:
un plan distinto, verás;
razón y fuerza son nuestras,
también sabemos pensar.
De aquí no nos hecha nadie.
De aquí no nos moverán.
Si nos buscan aquí estamos.
¡Y VIVA LA ORGANIZACIÓN POPULAR!

letra y música:
Luis Pastor


Historia de la canción de autor: los inicios; Nueva canción castellana y Canción del Pueblo


La Nova Cançó supuso el 1er intento serio de canción popular (en sentido estricto) y poesía. Si bien, al principio, el gobierno no les tuviera una seria consideración y pensaban de ellos como grupos folklóricos, esto empieza a cambiar debido 1º a la popularidad de Raimon, que recorre toda la geografía española y el extranjero (nos representa en el 1er Festival de la Canción Protesta en La Habana, en 1967) y, 2º a la creciente popularidad de Joan Manuel Serrat, incluso en catalán. Esto lleva a músicos y poetas de otras regiones a seguir el ejemplo.

La palabra “Nueva Canción” (término genérico por ahora para todos los
géneros en cualquier lengua) designa, no un renacimiento de un movimiento anterior, como se suele usar “nuevo” respecto a un movimiento o suceso, sino algo totalmente novedoso, por un lado, inédito en nuestro país y en nuestras lenguas; pero, por otro lado, representa la renovación de la música popular (del pueblo, no música pop) mediante unos estilos novedosos… Claro que he de dejar constancia de que esto son elucubraciones mías, que puedo estar equivocado o no, o al menos tener razón respecto a la Nova Cançó, pues algunos críticos afirman que denominaciones como Nueva canción castellana, Nova
canción galega, Euskal kanta berria, y otras denominaciones por el estilo
fueron inventos de las discográficas para reproducir el éxito de los
cantautores catalanes (se apoyan en que el sello Edigsa, que distribuía los trabajos de los catalanes, empezó a distribuir también a los vascos y a los gallegos mediante sucursales).

Como la historia de este género no es homogénea, hemos de verlo, aunque sea al principio, por regiones y por colectivos, como hice con la Nova cançó.

Nueva canción castellana

Esta definición se refiere casi exclusivamente a la actividad poético-musical madrileña, aunque signifique nueva canción en lengua castellana. En esta denominación entró gente tal como los precursores en castellano Jesús Munárriz y Ricardo Cantalapiedra, más Luis Eduardo Aute, la Massiel de después de Eurovisión (con los textos de Munárriz, Aute y Moncho Alpuente), Rosa y Julia León, Patxi Andión, Aguaviva, Almas Humildes, Moncho Alpuente y sus proyectos encarnados en los grupos Las Madres del Cordero y Desde Santurce a Bilbao Blues Band…

Pero el gran movimiento de la Nueva canción castellana fue el colectivo Canción del Pueblo, fundado y formado por cantautores de la talla de Adolfo Celdrán, Elisa Serna, Hilario Camacho, Cachas, Luis Leal… Su ideólogo es el músico y etnólogo Antonio Gómez. Su
motivación era similar a la de los Jutges catalanes: difusión y oposición:
difundir la poesía en castellano y oponerse al régimen. De ellos les
diferencia, por ejemplo, que no entran en el debate del folklore: se acepta sin más y se practica o no. Después de todo, la Nueva canción carece de la seña de identidad de oposición por excelencia: una lengua no oficial (entonces). Su bautismo de fuego el recital en el instituto Ramiro de Maeztu de Madrid: aquel fue su acto inaugural.

Algunos autores cometieron el error de, al tratar sobre la Nueva canción castellana, hacer una diferencia entre ésta y el colectivo Canción del Pueblo basándose en un medidor de “compromiso” y protesta (esa información la recojo de Crónica de los silencios rotos de González Lucini). Para el autor de La Nueva canción castellana (no recuerdo su nombre) Canción del Pueblo era mucho más comprometido políticamente que la Nueva canción, quienes se dedicaban más a narrar historias cotidianas y filosóficas más personales. Este extremo -como todas las generalizaciones por general- no es cierto del todo si lo llevamos a la práctica: Hilario Camacho practica la poesía cotidiana y el elemento político está casi totalmente ausente en su obra, y, por el contrario, Patxi Andión hace una suerte de combinar ambas tendencias, teniendo un fuerte componente político. No sé muy bien si la cosa va de protesta suave y protesta dura, si es que tal diferencia existe.

Durante esos años, llegarían a Madrid otros elementos interesantes como el asturiano Víctor Manuel, comenzando como un cantautor de canciones populares asturianas costumbristas podríamos decir, el extremeño Pablo Guerrero, con una poesía tierna, humana y combativa a la vez, y el también extremeño, residente en Vallecas, Luis Pastor: la voz del barrio.

 

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