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Rock & Diablo


¿Rock cristiano? Los mejores grupos están con Satán

Bart Simpson

Escena de “Little Nicky” (steven Brill, 2000)

Madrid_fuente_del_ángel_caido_2005-06-28Esta escena de la comedia Little Nicky me sirve para ilustrar el propósito de esta entrada, que no es otra cosa que la desmitificación de la llamada “música del diablo”, es decir, lo de que el rock es música satánica: una gilipollez, entendida para bien o para mal, por parte de fanáticos religiosos, antirreligiosos y satanistas simpatizantes o militantes, mientras que la cita de Bart Simpson es para atacar, no a aquellos que piensan que se puede predicar el cristianismo a través de la música rock, sino a quien piense que, si no es rock cristiano, sus practicantes y oyentes están condenados al infierno. La concepción del rock como música del diablo, canciones con mensajes satanistas, la banda sonora del infierno, etc., es, en realidad, muy anterior a la aparición de esta canción de los Rolling Stones, o de su álbum anterior, del “Friend of the devil” de los Grateful Dead, de la aparición de Black Sabbath, o de grupos como Megadeath y otros. Esa concepción data de los días del nacimiento del rock’n’roll, cuando los religiosos de Estados Unidos, principalmente los famosos predicadores WASP del sur, advertían contra la degeneración y depravación que esta música causaba en la juventud blanca de su país calificándola como “música satánica”, aunque, en realidad, lo que de verdad les escandalizaba fue que era una música mestiza, surgida de la unión de las música populares blancas y negras por igual. Desde entonces, fanáticos religiosos, críticos musicales buscando notoriedad y amantes de lo oculto y del misterio con poco criterio científico y mucho sensacionalismo, han buscado anécdotas, mensajes satánicos en canciones, puestas del derecho o del revés, portadas de discos y letras incomprensibles, absurdas en apariencia, entre la historia y la discografía de muchos grupos. Hoy en día, muy pocos se creen que el rock, en todas sus variantes, tenga realmente algo serio que ver con el satanismo, simpatizante o militante.

BE020078Una breve relación de esta leyenda negra del rock. Siguiendo con los fanáticos estadounidenses, la mayor parte de las veces que han surgido estas acusaciones se debieron principalmente a choques de los grupos con la religión: cuando Lennon dijo “los Beatles somos más populares que Jesucristo”, los predicadores fanáticos, fascistas y racistas de Estados Unidos, que veían mucho peor que sus jóvenes escucharan la “música del diablo” a que se vistieran con sábanas, quizás más por darse notoriedad que por otra cosa, organizan hogueras públicas en donde quemar productos del grupo, convocados a través de ciertas emisoras… Ésta fue una de las primeras condenas. Y cuando en su Sgt. Pepper’s aparecía en su portada el famoso mago negro Aleister Crowley, la acusación estaba más que cantada… Cosa que en realidad no significaba nada, pues también aparecían personajes tan dispares y distantes como Hitler, James Dean, Marilyn, Karl Marx, etc. Si alguna vez, algún miembro del cuarteto de Liverpool estuvo involucrado de alguna manera en algo de este rollo, fue sin duda por curiosidad, ya que ellos se mostraron siempre más proclives al misticismo oriental, aunque la historia de esto les persiguiera: cuando el cateto neofascista disfrazado de hippie y autoproclamado mesías Charles Manson escribía con sangre en las paredes de las casas de sus víctimas versos de la canción “Helter skelter” (que, por sí, no quiere decir nada) en aparentes misas negras y daba su particular explicación, afirmando además que los Beatles eran los cuatro jinetes del apocalipsis racial que pretendía desatar, no faltó aquel que quiso vincularles directamente con historias oscuras y siniestras. Tampoco faltó quien no dejó de relacionar que, cuando Lennon fue asesinado residía en el Edificio Dakota, lugar con fama de maldito porque allí se rodó La semilla del diablo, de Roman Polanski y, encima, residió el famoso Crowley, que va a ser una constante en esta relación de anécdotas. Esos mismos evitan indicar el hecho de que en el edificio, actualmente, reside Yoko Ono sin problema aparente alguno. Por cierto, que la relación entre el edificio Dakota y el mago negro inspiró una de las mejores películas de entretenimiento de los años 80: Cazafantasmas.

Quinto disco de la bandaLa historia de los Rolling Stones, que vendrá a continuación, dará lugar al rock satánico, que era más publicitario que real, y es hasta probable que surgiera a modo de reacción contra los que atacaban al rock como instrumento del diablo. El primer grupo en recibir esta denominación fue Black Sabbath; pero tras tan llamativo nombre -que en realidad venía de una película de Mario Bava titulada así-, la música “estridente” y las barrocas portadas de sus discos, el satanismo resultaba ser sólo una seña de identidad del grupo, una marca, acorde con la moda de los primeros 70 de interpretar personalidades en la música, y, en realidad, el satanismo del grupo es bastante discutible, ya que cuando el diablo aparece en sus canciones no es de manera positiva, sino asociado al poder, la guerra, el capitalismo, etc. Y lo mismo podríamos decir de nuestros Ángeles del Infierno, cuyo nombre tiene tan poco que ver con la religión satánica como con la famosa banda de moteros estadounidenses. Por su parte, también han surgido rumores y leyendas sobre Led Zeppelin, y no por sus canciones, sino también porque Jimmy Page, el guitarrista, compró la biblioteca de Aleister Crowley y se rumorea que puso en práctica algunos de los rituales que el satanista había descrito. Hay quien afirma, no obstante, que mientras el satanismo de estas primeras bandas era simple imagen, no se puede decir lo mismo de las bandas posteriores surgidas entre los 80 y los 90: respecto a esto, al satanismo militante del black metal y del death metal, ignoro realmente cuánto de verdad y cuánto de sensacionalismo por parte de los tertulianos de, por ejemplo, “la nave del misterio”, hay.

Pero tampoco era necesario hacer canciones heavies, arrancarles la cabeza a los murciélagos de un bocado, o ponerse títulos y nombres estrambóticos: con sólo poner “diablo” en tu canción ya estabas en el punto de mira de ciertos desquiciados, como les ocurrió a los Grateful Dead con su deliciosa balada country-rock “Friend of the Devil”; o sencillamente hacer una letra lo suficientemente críptica como para que alguien la relacione con el culto al diablo, tal y como les ocurrió a los geniales Led Zeppelin con su “Stairway to Heaven”, que puesta al ravés, etc. (recomiendo vivamente leer el enlace), o a una banda tal como los Eagles y su “Hotel California”, de la que alguien aseguraba que era un hotel comprado por Anton LaVey, sacerdote de la Iglesia de Satán y amigo del inquietante Kenneth Anger, con quien vamos a enlazar a la siguiente historia.

Rolling_Stones_-_Their_Satanic_Majesties_Request_-_1967_Decca_Album_coverCiertamente los iniciadores de esta simbología y de esta imagen fueron los Rolling Stones, aunque fue, en primera instancia, de una manera bastante fortuita. En 1967, el grupo intentaba sacar un disco mientras las tres cabezas más visibles de la banda, Mick Jagger, Keith Richard y Brian Jones, se encontraban envueltos en juicios e idas y venidas a prisión por tenencia y consumo de drogas (ya que hablamos de gurús y magos negros que intentaron hacerse publicidad al arrimarse a las estrellas del rock, no olvidemos tampoco a los inspectores de policía que también intentaron darse notoriedad arrestándolos): el disco, que fue, resultado de todo ello, junto a cierta sequía de ideas musicales propiciada por quedarse noqueados por el Sgt. Pepper’s, fue un desastre, aunque con el tiempo ha ido ganando y ha terminado por convertirse en un disco de culto; sin embargo, lo más llamativo del disco, por encima de las acusaciones de plagio de los Beatles, fue su título: Their Satanic Majesties request, “el ruego de sus satánicas majestades”, sobrenombre que acompañará ya a la banda para siempre. Y sin embargo, el disco no contiene referencia diabólica alguna, y su origen es de lo más mundano: furiosos como estaban contra el gobierno de su país, Jagger se fijó en el barroco mensaje, que databa de los días del imperio colonial, impreso en su pasaporte, algo así como: [traduzco]  Su Británica Majestad ruega y exige (Her Britanic Majesty requests and requires] que el portador de este documento… Y, entonces, Jagger, a modo de desagravio, quiso titular al disco, que enun principio iba a llamarse “Las navidades cósmicas de los Rolling Stones”, como Her Satanic Majesty requests nad requires: “Su Satánica Majestad ruega y exige”; pero la Decca se negó a sacar tal flagrante insulto a la corona británica, y por ello se cambió parte del nombre. Misterio resuelto.

Aleister_Crowley_2Más compleja, sin embargo, es la historia de “Simpathy for the devil”, incluida en el Beggars Banquet y única canción del disco con referencia satánica. Para empezar, hay que entender que las ciencias ocultas, la magia negra, etc., formaba parte del ambiente místico o pseudomísitco de la contracultura, o mejor dicho, de la cultura de las estrellas millonarias, y así Kenneth Anger, que era un director underground de temática gay y sadomasoquista, que, a parte de eso, proclamaba ser el heredero del mago satánico Aleister Crowley -uno de aquellos ocultistas que a principios de siglo XIX y después mucho más, tras la I Guerra Mundial, fundaron sectas ocultistas para dar explicación a tanta miseria y dar una solución, o provocar el apocalipsis final-, quiso lograr cierta publicidad acercándose a los Rolling Stones, del que algunos miembros colaborarían en sus películas, y describió a Mick Jagger como una encarnación del diablo de los últimos tiempos y a Keith Richard como su diablejo ayudante: esto no dejaba de ser una solemne gilipollez, pero, de algún modo, afectó a los dos stones, que comienzan, junto a sus parejas sentimentales, a interesarse por este mundo inquietante y misterioso: se hacen con libros de Crowley y otros brujos, y viajan al Caribe para ver rituales de vudú o algo así… Y en algunos de estos cultos, reservados sólo para los iniciados nativos, casi no lo cuentan (una torpeza muy habitual en aquellos tiempos). No obstante, el idilio con la magia negra, en realidad, duró muy poco: Keith Richard y Anita Pallenberg, movidos por un sentimiento de precaución, se echan atrás en su idea de celebrar una boda satánica con Anger como oficiante, mientras que, inexplicablemente, Mick Jagger comienza a ser visto en público con un crucifijo colgando de su cuello. Quizás habían cabreado a algún grupúsculo que pensara que estaban frivolizando sus creencias. Pero la historia de “Simpathy for the devil” tiene más que ver con la cultura, que con el satanismo.

Escena de The Rolling Stones Rock and Roll CircusEn los días del 68, Jagger se encontraba leyendo la novela El maestro y margarita, del escritor ruso Mikhail Bulgákov, obra en la que el diablo se presenta con palabras muy elegantes para comprobar los efectos de la revolución rusa, y, básicamente, de ahí surgió la idea: Mick Jagger interpreta al diablo, que se presenta muy cortésmente contando ser el causante de muchas de las tragedias desde la antigüedad hasta aquellos días –de nuevo, el diablo se presenta como algo negativo- y acaba exigiendo cortesía y simpatía. Quitando ciertas polémicas (como el asesinato de los Kennedy), no deja de ser una canción dramatizada, y la única referencia a su idilio con las ciencias ocultas parece ser esa introducción afro-caribeña, dando un aire de ritual vudú o algo así. Naturalmente, se quiso ver aquí una especie de manifiesto satanista, y ciertos grupos ocultistas debieron utilizarla en sus misas negras o lo que sean; lo cierto es que vino a acrecentar su leyenda negra cuando la interpretaron en el multitudinario concierto de Altamont, en donde un muchacho que, en versión de su agresor, llevaba un arma cargada para matar a Jagger, fue asesinado por uno de los Hell’s Angels encargados de la seguridad del concierto: cierta prensa algo sensacionalista no dejó de referir el hecho de que, minutos antes, habían interpretado esta canción, algo a lo que poca gente hizo caso, pero que en las mentes de los crípticos del rock tuvo su eco y acabó convirtiéndose en una falsa leyenda: “Mientras los Rolling Stones tocaban ‘Simpathy for the Devil’ era asesinado un chico”: algo bastante absurdo (hay varios minutos entre ambos acontecimientos), y, en cualquier caso, lo sucedido allí –que comenzó desde antes-, más que deberse a las fuerzas infernales liberadas por la canción, se debió a la vanidad subyugadora de Jagger (algo de lo que se ha arrepentido una y otra vez). De todas maneras, la canción ha constituido parte esencial del repertorio de las giras de los Rolling Stones desde entonces y, en la mayoría de las ocasiones, no ha habido ninguna tragedia ni el diablo se ha dignado a aparecer por allí, que nosotros sepamos.

Y éste es el final de la historia: quien quiera ver aquí la invocación de fuerzas oscuras infernales, mensajes apocalípticos o misales negros, corre un poco el riesgo de quedar en ridículo:

Simpathy for the devil

Please allow me to introduce myself
I’m a man of wealth and taste
I’ve been around for a long, long year
Stole many a mans soul and faith
And I was round when Jesus Christ
Had his moment of doubt and pain
Made damn sure that Pilate
Washed his hands and sealed his fate

Pleased to meet you
Hope you guess my name
But what’s puzzling you
Is the nature of my game

I stuck around St. Petersburg
When I saw it was a time for a change
Killed the czar and his ministers
Anastasia screamed in vain
I rode a tank
Held a generals rank
When the blitzkrieg raged
And the bodies stank

Pleased to meet you
Hope you guess my name, oh yeah
Ah, what’s puzzling you
Is the nature of my game, oh yeah

I watched with glee
While your kings and queens
Fought for ten decades
For the gods they made
I shouted out,
Who killed the Kennedys?
When after all
It was you and me
Let me please introduce myself
I’m a man of wealth and taste
And I laid traps for troubadours
Who get killed before they reached Bombay

Pleased to meet you
Hope you guessed my name, oh yeah
But what’s puzzling you
Is the nature of my game, oh yeah, get down, baby
Pleased to meet you
Hope you guessed my name, oh yeah
But what’s confusing you
Is just the nature of my game

Just as every cop is a criminal
And all the sinners saints
As heads is tails
Just call me lucifer
Cause I’m in need of some restraint
So if you meet me
Have some courtesy
Have some sympathy, and some taste
Use all your well-learned politesse
Or I’ll lay your soul to waste, um yeah

Pleased to meet you
Hope you guessed my name, um yeah
But what’s puzzling you
Is the nature of my game, um mean it, get down

Woo, who
Oh yeah, get on down
Oh yeah
Oh yeah!
Tell me baby, what’s my name
Tell me honey, can ya guess my name
Tell me baby, what’s my name
I tell you one time, you’re to blame
What’s my name
Tell me, baby, what’s my name
Tell me, sweetie, what’s my name

http://www.lyricsfreak.com/r/rolling+stones/sympathy+for+the+devil_20117881.html

Simpatía por el diablo

Por favor, permíteme que me presente/ soy un hombre de riqueza y buen gusto/ He estado por ahí durante mucho, muchos años/ robé las almas y la fe a muchos hombres/ Y yo estuve cerca cuando Jesucristo/ tuvo su momento de duda y dolor/ Me aseguré bien de que Pilatos/ se lavara las manos y sellara su destino.// Encantado de conocerte,/ espero que adivines mi nombre/ pero lo que te desconcierta/ es la naturaleza de mi juego.// Me quedé por San Petersburgo/ cuando vi que era hora de un cambio/ Maté al zar y a sus ministros/ Anastasia gritó en vano./ Conduje un tanque/ ostenté el rango de general/ cuando el blitzkrieg [guerra relámpago] bramó/ y los cuerpos apestaban// Miré con júbilo/ mientras vuestros reyes y reinas/ lucharon durante diez décadas/ por los dioses que crearon/ Grité:/ ¿quién ha matado a los Kennedy?/ cuando después de todo/ fuimos tú y yo/ Permíteme, por favor, que me presente/ soy un hombre de riqueza y buen gusto/ y tendí trampas para los trovadores/ que fueron asesinados antes de llegar a Bombay// Encantado de conocerte,/ espero que hayas adivinado mi nombre/ pero lo que te desconcierta/ es la naturaleza de mi juego.// Encantado de conocerte,/ espero que hayas adivinado mi nombre/ pero lo que te confunde/ es la naturaleza de mi juego.// Así como todo policía es un criminal/ y todos los pecadores santos/ como las cabezas son cabos/ simplemente llámame Lucifer/ pues necesito algo de contención/ Así que si me encuentras/ ten algo de cortesía/ ten algo de simpatía, y algo de gusto/ Utiliza toda tu bien aprendida educación/ o haré que tu alma se pierda.// Arrodílllate/ Dime cariño, cómo me llamo/ Dime cielo, ¿puedes adivinar mi nombre?/ Te lo digo una sola vez, tú tienes la culpa…

Mick Jagger & Keith Richard

La canción formaría parte del especial The Rolling Stones Rock and Roll Circus, que no vio la luz en su día (1968), según las malas lenguas, porque los Who estuvieron mucho mejor que ellos. Al final de la interpretación, Mick se quita su camiseta, mostrando en su torso desnudo falsos, y pueriles, tatuajes satanistas, adelantándose algunos años a los cantantes satánicos, o pseudo-satánicos, de heavy metal:

Y la de Altamont, en donde apreciamos que Mick está tan subido que parece ciego a todo lo que sucede a su alrededor, y también que no sucede en ese momento el asesinato de Meredith Hunter… Aunque hay que decir que su comentario de “Siempre pasa algo raro cuando interpretamos este número” después de que el comienzo de la interpretación fuera interrumpido, por ser de muy mal gusto, sobra y mucho; aunque, por otro lado, durante los acordes finales, Jagger canta “tranquilizaos todos”. En este vídeo podemos ver también a Jagger, visionando la película en la sala de pruebas para el juicio por asesinato, y degustando el sabor amargo de su propia vanidad:

Otro día hablaremos del rock cristiano si eso…

Here comes George Harrison!


GeorgeGeorge Harrison fue durante muchos años el Beatle calladito, el amable y tranquilo jovencito medio-irlandés, de acuerdo a la caracterización que la prensa hizo de los rasgos característicos de cada uno de ellos. En las primeras épocas del grupo, Harrison era la tercera voz del coro, pero también voz solista en las versiones de las canciones country y rockabilly, sobre todo de su ídolo, Carl Perkins. Finalmente rompió su timidez inicial y comenzó a presentar al grupo sus canciones, aportando más variedad musical y temática al grupo.

George Harrison14Hacia la mitad de la década de los 60, Harrison comienza a interesarse por la cultura y por la música de la India: se compra un sitar en una de aquellas tiendas underground que comenzaban a surgir por Londres, y le da ese aire místico a la canción “Norwegian wood” del álbum Rubber soul; a partir de entonces, el sitar indio será uno de los instrumentos más demandados por los músicos psicodélicos de a ambos lados del océnao, siendo él junto a Brian Jones de los Rolling Stones (éste más interesado en la música norte-africana) los dos principales exotizadores de la música pop (aunque, en honor a la verdad, ya había elementos exóticos y místicos en el jazz). Durante unas vacaciones en la India, conoce al gran sitarista Ravi Shankar, y con una ingenuidad que el veterano músico indio encontró entre descarada y encantadora, le rogó que le enseñara en pocas semanas las técnicas que él había tardado décadas en aprender y dominar; de ahí surgió una amistad que culminaría en el famoso Concierto por Bangladesh. George Harrison estudia seriamente el hinduismo, al tiempo que se aparta del consumo del LSD –pero no del hachís y de la marihuana-, e intenta propagar sus enseñanzas a través de muchas de sus canciones; su obsesión hinduista le traería algún que otro desengaño, como el descubrir lo realmente terrenal que se escondía tras las palabras y barbas de santo hindú del Maharishi Mahesh Yogi. Muy distinto fue el encuentro con los Hare Krishna del gurú Prabhupada: Harrison abraza abiertamente el krishnaísmo y colabora con ellos a través de su música (siguiendo las enseñanzas de esta religión: “cada cual sirve al Señor de la mejor manera que sabe o puede”). Sin embargo, al contrario que le pasa otros místicos, Harrison nunca dejó las preocupaciones de la tierra, algo que se demuestra en el concierto por Bangladesh, en la participación de la campaña “War is over”, junto a otros músicos amigos, de John Lennon y Yoko Ono, y otra serie de acciones.

Y así, para rendirle homenaje en el aniversario de su muerte, traigo dos canciones que tocó con los Beatles, que son dos de mi favoritas de las suyas. La primera de ellas es esta “It’s all too much”, balada psicodélica escrita en 1967 e inspirada por su primera esposa, que apareció como banda sonora de la película de animación Yellow Submarine:

It’s all too much

It’s all too much, It’s all too much

When I look into your eyes, your love is there for me
And the more I go inside, the more there is to see

It’s all too much for me to take
The love that’s shining all around you
Everywhere, it’s what you make
For us to take, it’s all too much

Floating down the stream of time, of life to life with me
Makes no difference where you are or where you’d like to be

It’s all too much for me to take
The love that’s shining all around here
All the world’s a birthday cake,
So take a piece but not too much

Set me on a silver sun, for I know that I’m free
Show me that I’m everywhere, and get me home for tea

It’s all to much for me to see
A love that’s shining all around here
The more I am, the less I know
And what I do is all too much
It’s all too much for me to take
The love that’s shining all around you
Everywhere, it’s what you make
For us to take, it’s all too much
It’s too much, It’s too much

Es demasiado

Es demasiado, es demasiado// Cuando te miro a los ojos, tu amor está ahí para mí/ y cuanto más entro, más hay para ver.// Es demasiado para que yo lo coja/ el amor que brilla a tu alrededor/ Por todas partes, es lo que haces/ para que nosotros lo cojamos, es demasiado.// Flotando en el arroyo del tiempo, de la vida para la vida conmigo/ no hay diferencia entre donde estés o donde tú quisiera estar.// Es demasiado para que yo lo coja/ el amor que brilla por aquí/ Todo el mundo es una tarta de cumpleaños,/ así que ten un trozo, pero no demasiado.// Dame un sol plateado, porque sé que soy libre/ Enséñame que estoy por todas partes, y llévame a casa para la hora del té.// Es demasiado para que yo lo coja/ un amor que brilla por aquí/ Cuanto más soy, menos sé/ y lo que hago es todo demasiado./ Es demasiado para que yo lo coja/ el amor que brilla alrededor de ti/ Por todas partes, es lo que haces/ para que nosotros lo cojamos, es demasiado…

George Harrison


george-harrisonY la segunda, es otra de sus mejores. Al igual que el “Octopus’ garden” de su amigo Ringo, esta canción nació en los días duros del final de los Beatles, cuando no hacían más que pelearse por todo (durante los ensayos de Let it be, tal y como se ve en la película, Harrison, harto de las imprecaciones de Paul McCartney sobre su forma de tocar una canción, abandona los ensayos bastante dolido), y decidió hacer pellas un día y buscar refugio en la casa de su amigo Eric Clapton: y allí, en un día soleado, tocando la guitarra, nació “Here comes the sun”, que abriría la cara B de Abey road:

Here comes the sun

Here comes the sun
here comes the sun, and I say
it’s all right

Little darling, it’s been a long cold lonely winter
little darling, it feels like years since it’s been here
here comes the sun
here comes the sun, and I say
it’s all right

Little darling, the smiles returning to the faces
little darling, it seems like years since it’s been here
here comes the sun
here comes the sun, and I say
it’s all right

Sun, sun, sun, here it comes
sun, sun, sun, here it comes
sun, sun, sun, here it comes
sun, sun, sun, here it comes
sun, sun, sun, here it comes
sun, sun, sun, here it comes

Little darling, I feel that ice is slowly melting
little darling, it seems like years since it’s been clear
here comes the sun
here comes the sun, and I say
it’s all right
Here comes the sun
here comes the sun, and I say
it’s all right
it’s all right

Ya viene el sol

Y viene el sol/ ya viene el sol, y digo/ que está bien.// Cariñito, ha sido un largo y solitario frío invierno,/ cariñito, se sienten como años desde que estuvo aquí/ Ya viene el sol…// Cariñito, las sonrisas vuelven a las caras/ cariñito, parecen años  desde que estuvo aquí…// Sol, sol, sol, ya viene…// Cariñito, siento que el hielo se está derritiendo lentamente/ Cariñito, parecen años desde que ha estado despejado/ Aquí viene el sol…

Pocos años después, la tocó en acústico en el Concierto Por Bangladesh:

Post-facio: los Grateful Dead interpretando “It’s all too much”:

Give peace a chance


A John Lennon se le tuvo siempre considerado como la conciencia de su generación. Con esto se puede estar más o menos de acuerdo o no, pero sí hay una cosa que es verdad: de todos los cantantes pop británicos de principios de los 60, fue el que más prontamente comenzó a manifestar signos de una nueva conciencia social. Echemos un breve repaso a su biografía:
Al igual que sus otros compañeros de armas (guitarras) que conformaron los Beatles (quizás exceptuando a McCartney) Lennon provenía de la clase trabajadora (la mayoría de los músicos británicos lo eran, o de la clase media baja, como McCartney o Jagger): esto ya supone un cimiento en su formación personal. Aunque al principio, en los días de su adolescencia, fuera algo homófobo (¿y quién no lo era?) y le molestaba hasta llegar a la violencia cualquier tipo de insinuación, no existían sin embargo para él barreras raciales o idiomáticas, y siempre se confesó un enamorado de la música negra. Muchas de las versiones de los Beatles de los inicios eran éxitos del rythm’n’blues de corte comercial, que ya comenzaba a denominarse soul. Pero ellos no pretendían robarles a los negros su música: todo lo contrario, la interpretaban con el máximo respeto. Lennon mismo declaraba que si en un show coincidían con sus admirados músicos negros, procuraban no tocar sus canciones porque aquella era su música y ellos no tenían derecho a quitársela (aunque luego, pese alguna reticencia -Mr. James Brown o Ike Turner- el respeto y la admiración fue mutua. Volviendo a su homofobia, esta cambió radicalmente a medida que los tiempos también lo hacían; y fue en 1965, en el álbum Help!, en donde se puede escuchar un delicioso tema folk al más puro estilo dylaniesco titulado "You’ve got to hide your love away", "Tienes que esconder tu amor (lejos)": muchos dicen que es la primera canción (esto yo no lo sé si es la primera) de tema homosexual en el pop, pues parece ir dirigida al manager del grupo Brian Epstein, que sí era homosexual y, como todos ellos por aquel entonces, sufrió mucho. Así, el desprecio de Lennon hacia los "maricas" se fue convirtiendo en comprensión, respeto y solidaridad.
Llegamos a 1966, y comienza la guerra del Vietnam. Casi ni ha pasado un año desde el "Somos más célebres que Jesucristo" (que algunos ultras convirtieon en "Somos mejores que Dios", mientras que imberbes cachorros del KKK portaban pancartas en las que se leía "John: Jesús murió por ti", y rompían fotos del músico británico y quemaban discos de los Beatles) cuando John protagoniza un nuevo escándalo: los cuatro posan con muñecas rotas y ensangrentadas en una foto para un posible EP; ante el escándalo que levanta ante las bienpensantes mentes británicas, Lennon declara: "As real as Vietnam", tan real como Vietnam. Lennon ha cambiado a la par que el mundo va cambiando: en esto, pienso yo además, debió de tener un importante efecto las giras por el extranjero: ya en Estados Unidos, mucho antes de la politización de Lennon, un grupo del KKK amenazó a Ringo por judío, cosa que no lo es, pero sí es portador de una promiente nariz (¡ya ves!). Pero fue cuando salieron a sitios como Filipinas, en donde casi los devora la masa afín al presidente Marcos; a España, en donde recibieron dos lecciones: el implacable chovinismo nacionalista de la prensa franquista fue una, la otra, la grave brecha entre clases sociales que existía. Y Japón, en donde los nostálgicos del imperio los amenazaron por ensuciar con su presencia el recinto sagrado del Budokai. A la pregunta "¿Qué opinas de la guerra de Vietnam?", Lennon es tajante, mostrando su disconformidad, y, para sorpresa de la prensa, ni un solo chascarrillo simpático, ni una sola sonrisa amable e ingenua… Estaba apareciendo un líder generacional.
Lennon se tomó muy en serio lo de la guerra. Cuando estaba con los Beatles, por cuestiones comerciales, ya que el deseo de la mayoría de ellos era no implicarse políticamente, Lennon callaba más que otra cosa: alguna declaración a la prensa, pero seguida de una reprimenda por parte de sus compañeros que insistían en que cualquier cosa que hiciera o dijera afectaría al resto. Ya, en1969 y 1970, medio fuera de los Beatles, John decide dar otro giro a su carrera y se presenta como una especie de cantautor reivindicativo al estilo de Dylan: "Working class hero", "Power to the People", "Gimme some truth" son algunas de sus composiciones de entonces, aunque él siempre confesó que su estilo de escirbir distaba mucho de acercarlo a ese tipo de cantante que, por otra parte, admiraba y envidiaba en cierto modo.
"Give peace a chance" es una canción que John escribió en solitario para cantarla él, pero atribuyó su co-composición a Paul McCartney debido a que fue el único que se presentó a la grabación de su sencillo "The Ballad of John & Yoko". En 1969 se convirtió en todo un himno anti belicista:
 

 

 
Give peace a chance
 
Two, one, two, three, four
Ev’rybody’s talking about
Bagism, Shagism, Dragism, Madism,
Ragism, Tagism
This-ism, That-ism, is-m, is-m, is-m
All we are saying is give piece a chance,
All we are saying is give piece a chance

C’mon
Ev’rybody’s talking about ministers,
Sinister, Banisters
And canisters, Bishops, Fishops,
Rabbis, and Pop eyes, Bye, bye, bye byes

All we are saying is give peace a chance,
All we are saying is give peace a chance

Let me tell you now
Revoluton, evolution, masturbation,
Flagellation, regulation, integrations,
Meditations, United Nations,
Congratulations

 
Oh Let’s stick to it
Ev’rybody’s talking about
John and Yoko, Timmy Leary, Rosemary,
Tommy Smothers, Bobby Dylan,
Tommy Copper,
Derek Taylor, Norman Mailer,
Allen Ginsberg, Hare Krishna,
Hare
Krishna
 
Todo el mundo habla sobre/ arrestismo, Sexismo, Obstruccionismo, Colerismo,/ Harapismo, Rotulismo…Esto-ismo, eso-ismo…/ No es lo máximo.// Todos decimos es dad una oportunidad a la paz.// Todos hablamos de/ Ministros, Siniestros, Pasamanos y Latosos/ Obispos y Pescadores, y Rabinos y Gurúes/ Y adioses, hasta la vista, hasta luegos, hasta prontos// Todo lo que decimos es démosle una oportunidad a la paz.// Dejadme deciros ahora/ Todos hablamos de/
Revolución, Evolución, masturbación,/ Flagelación, Regulaciones/ Integraciones, Meditaciones, Unidas Naciones, Felicitaciones//
Todo lo que decimos es démosle una oportunidad a la paz// Oh vayamos al grano/ Todos hablamos de/ John and Yoko, Timmy Leary, Rosemary, Tommy Smothers, Bob Dylan,/ Tommy Cooper, Derek Tayor, Norman Mailer, Alan Ginsberg, Hare Krishna,/ Hare Krishna/ Todo lo que decimos es démosle una oportunidad a la paz
 
John Lennon
 
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