Archive for 31 octubre 2007

I si canto trist


En 1974, Salvador Puig Antich, mililtante del MIL (Movimiento Ibérico de Liberación), de tendencia anarquista, fue procesado en un juicio sumarísimo y condenado a morir en garrote vil acusado de un crimen del que se carecían de pruebas contundentes para condenarle. Salvador fue el último condenado a morir en garrote. Lluís Llach le dedicó esta canción, que daba nombre al LP del mismo año.
No oculto que el motivo de esta canción hoy es doble.

I si canto trist

Jo no estimo la por, ni la vull per a demà,
no la vull per a avui, ni tampoc com a record;
que m’agrada els somrís
d’un infant vora el mar
i els seus ulls com un ram d’il·lusions esclatant.

I si canto trist
és perquè no puc
esborrar la por
dels meus pobres ulls.

Jo no estimo la mort
ni el seu pas tan glaçat,
no la vull per a avui, ni tampoc com a record;
que m’agrada el batec d’aquell cor que, lluitant,
dóna vida a la mort
a què l’han condemnat.

I si canto trist
és perquè no puc
oblidar la mort
d’ignorats companys.

Jo no estimo el meu cant, perquè sé que han callat
tantes boques, tants clams, dient la veritat;
que jo m’estimo el cant
de la gent del carrer
amb la força dels mots
arrelats en la raó.

I si canto trist
és per recordar
que no és així

des de fa tants anys.

Yo no amo el miedo, ni lo deseo para mañana,/ no lo deseo para hoy, ni tampoco como un/ recuerdo,/ pues me gusta la sonrisa/ de un niño junto al mar/ y sus ojos, como un resplandeciente ramo de ilusiones.// Y si canto triste/ es porque no puedo/ borrar el miedo/ de mis pobres ojos.// Yo no amo la muerte,/ ni su paso tan glacial,/ no la deseo para hoy, ni tampoco como un recuerdo,/ pues me gusta el latido de aquel corazón que, luchando,/ da vida a la muerte/ a la que lo han condenado.// Y si canto triste/ es porque no puedo/ olvidar la muerte/ de ignorados compañeros.// Yo no amo ni canto, porque sé que han callado/ tantas bocas, tantos clamores, diciendo la verdad;/ Pues yo amo el canto/ de la gente de la calle/ con la fuerza de las palabras/ enraizadas en la razón.// Y si canto triste/ es para recordar/ que no es así/ desde hace tantos años.

Lluís Llach

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Inici de càntic en el temple


Nos matendremos fieles ya por siempre al servicio de este Pueblo.


Inici de càntic en el temple

Ara digueu: "La ginesta floreix,
arreu als camps hi ha vermell de roselles.
Amb nova falç comencem a segar
el blat madur i amb ell, les males herbes."
Ah, joves llavis desclosos després
de la foscor, si sabíeu com l’alba
ens ha trigat, com és llarg d’esperar
un alçament de llum en la tenebra!
Però hem viscut per salvar-vos els mots,
per retornar-vos el nom de cada cosa,
perquè seguíssiu el recte camí
d’accés al ple domini de la terra.
Vàrem mirar ben al lluny del desert,
davallàvem al fons del nostre somni.
Cisternes seques esdevenen cims
pujats per esglaons de lentes hores.
Ara digueu: "Nosaltes escoltem
les veus del vent per l’alta mar d’espigues".
Ara digueu: "Ens mantindrem fidels

per sempre més al servei d’aquest poble".

Ahora decid: "La retama florece,/ por todas partes en los campos hay rojo de amapolas./ Con nueva hoz empecemos a segar/ el trigo maduro y, con él, las malas hierbas."/ ¡Ah, jóvenes labios despegados después/ de la oscuridad, si supierais lo que el alba/nos ha tardado, lo largo que es de esperar/ un alzarse la luz en la tiniebla!/ Pero hemos vivido para salvaros las palabras,/ por devolveros el nombre de cada cosa,/ por que siguierais el recto camino/ de acceso al pleno dominio de la tierra./ Miramos muy a lo lejos en el desierto,/ bajábamos al fondo de nuestro sueño./ Cisternas secas se hacen cimas/ subidas por escalones de lentas horas./ Ahora decid: "Nosotros escuchamos/ las voces del viento por la alta mar de espigas."/ Ahora decid: "Nos mantendremos fieles/ ya para siempre al servicio de este pueblo."

Salvador Espriu

Piedra de sol: Amar es combatir


Ésta es una poesía que tiene como contexto también la guerra civil. Es del poeta mexicano Octavio Paz. Muchos tal vez conozcáis los fragmentos que sirvieron a Luis Pastor para hacer su tremenda “Amar es combatir” (os pondré los fragmentos en cursiva) que apareció en su LP Vallecas (desgraciadamente, no he podido encontrar un archivo sonoro o audio-visual de la canción, y, siendo esta canción una de sus más conocidas y coreadas, y también debido al respeto que siento hacia mi paisano, en esta ocasión, me abstengo de subirla yo). 

PIEDRA DE SOL
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:                       
un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,

un caminar entre las espesuras
de los días futuros y el aciago
fulgor de la desdicha como un ave
petrificando el bosque con su canto
y las felicidades inminentes
entre las ramas que se desvanecen,
horas de luz que pican ya los pájaros,
presagios que se escapan de la mano,

una presencia como un canto súbito,
como el viento cantando en el incendio,
una mirada que sostiene en vilo
al mundo con sus mares y sus montes,
cuerpo de luz filtrado por un ágata,
piernas de luz, vientre de luz, bahías,
roca solar, cuerpo color de nube,color de día rápido que salta,
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia,

voy entre galerías de sonidos,
fluyo entre las presencias resonantes,
voy por las transparencias como un ciego,
un reflejo me borra, nazco en otro,
oh bosque de pilares encantados,
bajo los arcos de la luz penetro
los corredores de un otoño diáfano,

voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,

vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,

tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,

voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,

corredores sin fin de la memoria,
puertas abiertas a un salón vacío
donde se pudren todos los veranos,
las joyas de la sed arden al fondo,
rostro desvanecido al recordarlo,
mano que se deshace si la toco,
cabelleras de arañas en tumulto
sobre sonrisas de hace muchos años,

a la salida de mi frente busco,
busco sin encontrar, busco un instante,
un rostro de relámpago y tormenta
corriendo entre los árboles nocturnos,
rostro de lluvia en un jardín a obscuras,
agua tenaz que fluye a mi costado,

busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo en el instante, caigo al fondo,
invisible camino sobre espejos
que repiten mi imagen destrozada,
piso días, instantes caminados,
piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante,

busco una fecha viva como un pájaro,
busco el sol de las cinco de la tarde
templado por los muros de tezontle:
la hora maduraba sus racimosy al abrirse salían las muchachas
de su entraña rosada y se esparcíanpor los patios de piedra del colegio,
alta como el otoño caminaba
envuelta por la luz bajo la arcada
y el espacio al ceñirla la vestía
de un piel más dorada y transparente,

tigre color de luz, pardo venado
por los alrededores de la noche,
entrevista muchacha reclinada
en los balcones verdes de la lluvia,
adolescente rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
tienes todos los rostros y ninguno,
eres todas las horas y ninguna,
te pareces al árbol y a la nube,
eres todos los pájaros y un astro,
te pareces al filo de la espada
y a la copa de sangre del verdugo,
yedra que avanza, envuelve y desarraiga
al alma y la divide de sí misma,
escritura de fuego sobre el jade,
grieta en la roca, reina de serpientes,columna de vapor, fuente en la peña,
circo lunar, peñasco de las águilas,
grano de anís, espina diminuta
y mortal que da penas inmortales,
pastora de los valles submarinos
y guardiana del valle de los muertos,
liana que cuelga del cantil del vértigo,
enredadera, planta venenosa,
flor de resurrección, uva de vida,
señora de la flauta y del relámpago,
terraza del jazmín, sal en la herida,
ramo de rosas para el fusilado,nieve en agosto, luna del patíbulo,
escritura del mar sobre el basalto,
escritura del viento en el desierto,
testamento del sol, granada, espiga,

rostro de llamas, rostro devorado,
adolescente rostro perseguido
años fantasmas, días circulares
que dan al mismo patio, al mismo muro,
arde el instante y son un solo rostro
los sucesivos rostros de la llama,
todos los nombres son un solo nombre
todos los rostros son un solo rostro,
todos los siglos son un solo instante
y por todos los siglos de los siglos
cierra el paso al futuro un par de ojos,

no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,

sólo un instante mientras las ciudades,
los nombres, lo sabores, lo vivido,
se desmoronan en mi frente ciega,
mientras la pesadumbre de la noche
mi pensamiento humilla y mi esqueleto,
y mi sangre camina más despacio
y mis dientes se aflojan y mis ojos
se nublan y los días y los años
sus horrores vacíos acumulan,

mientras el tiempo cierra su abanico
y no hay nada detrás de sus imágenes
el instante se abisma y sobrenada
rodeado de muerte, amenazado
por la noche y su lúgubre bostezo,
amenazado por la algarabía
de la muerte vivaz y enmascarada
el instante se abisma y se penetra,
como un puño se cierra, como un fruto
que madura hacia dentro de sí mismo
y a sí mismo se bebe y se derrama
el instante translúcido se cierra
y madura hacia dentro, echa raíces,
crece dentro de mí, me ocupa todo,
me expulsa su follaje delirante,
mis pensamientos sólo son su pájaros,
su mercurio circula por mis venas,
árbol mental, frutos sabor de tiempo,

oh vida por vivir y ya vivida,
tiempo que vuelve en una marejada
y se retira sin volver el rostro,
lo que pasó no fue pero está siendo
y silenciosamente desemboca
en otro instante que se desvanece:

frente a la tarde de salitre y piedra
armada de navajas invisibles
una roja escritura indescifrable
escribes en mi piel y esas heridas
como un traje de llamas me recubren,
ardo sin consumirme, busco el agua
y en tus ojos no hay agua, son de piedra,
y tus pechos, tu vientre, tus caderas
son de piedra, tu boca sabe a polvo,
tu boca sabe a tiempo emponzoñado,
tu cuerpo sabe a pozo sin salida,
pasadizo de espejos que repiten
los ojos del sediento, pasadizo
que vuelve siempre al punto de partida,
y tú me llevas ciego de la mano
por esas galerías obstinadas
hacia el centro del círculo y te yergues
como un fulgor que se congela en hacha,
como luz que desuella, fascinante
como el cadalso para el condenado,
flexible como el látigo y esbelta
como un arma gemela de la luna,
y tus palabras afiladas cavan
mi pecho y me despueblan y vacían,
uno a uno me arrancas los recuerdos,
he olvidado mi nombre, mis amigos
gruñen entre los cerdos o se pudren
comidos por el sol en un barranco,

no hay nada en mí sino una larga herida,
una oquedad que ya nadie recorre,
presente sin ventanas, pensamiento
que vuelve, se repite, se refleja
y se pierde en su misma transparencia,
conciencia traspasada por un ojo
que se mira mirarse hasta anegarsede claridad:                 
 yo vi tu atroz escama,
Melusina, brillar verdosa al alba,dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito,
y al cabo de los siglos me descubro
con tos y mala vista, barajando
viejas fotos:                 
no hay nadie, no eres nadie,
un montón de ceniza y una escoba,
un cuchillo mellado y un plumero,
un pellejo colgado de unos huesos,
un racimo ya seco, un hoyo negro
y en el fondo del hoyo los dos ojos
de una niña ahogada hace mil años,

miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven,
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño,
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte
—¿o es al revés: caer en esos ojos
es volver a la vida verdadera?,

¡caer, volver, soñarme y que me sueñen
otros ojos futuros, otra vida,
otras nubes, morirme de otra muerte!—
esta noche me basta, y este instante
que no acaba de abrirse y revelarme
dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,
cómo me llamo yo:                            
¿hacía planespara el verano —y todos los veranos—
en Christopher Street, hace diez años,
con Filis que tenía dos hoyuelos
donde bebían luz los gorriones?,
¿por la Reforma Carmen me decía
"no pesa el aire, aquí siempre es octubre",
o se lo dijo a otro que he perdido
o yo lo invento y nadie me lo ha dicho?,
¿caminé por la noche de Oaxaca,
inmensa y verdinegra como un árbol,
hablando solo como el viento loco
y al llegar a mi cuarto —siempre un cuarto—
no me reconocieron los espejos?,
¿desde el hotel Vernet vimos al alba
bailar con los castaños — "ya es muy tarde"
decías al peinarte y yo veía
manchas en la pared, sin decir nada?,
¿subimos juntos a la torre, vimos
caer la tarde desde el arrecife?
¿comimos uvas en Bidart?, ¿compramosgardenias en Perote?, 
                              nombres, sitios,
calles y calles, rostros, plazas, calles,
estaciones, un parque, cuartos solos,
manchas en la pared, alguien se peina,
alguien canta a mi lado, alguien se viste,
cuartos, lugares, calles, nombres, cuartos,

Madrid, 1937,
en la Plaza del Ángel las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos,
después sonó la alarma y hubo gritos,
casas arrodilladas en el polvo,
torres hendidas, frentes esculpidas
y el huracán de los motores, fijo:
los dos se desnudaron y se amaron
por defender nuestra porción eterna,
nuestra ración de tiempo y paraíso,
tocar nuestra raíz y recobrarnos,
recobrar nuestra herencia arrebatada
por ladrones de vida hace mil siglos,
los dos se desnudaron y besaron
porque las desnudeces enlazadas
saltan el tiempo y son invulnerables,
nada las toca, vuelven al principio,
no hay tú ni yo, mañana, ayer ni nombres,
verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,
oh ser total...                    cuartos a la deriva entre ciudades que se van a pique, cuartos y calles, nombres como heridas, el cuarto con ventanas a otros cuartos con el mismo papel descolorido donde un hombre en camisa lee el periódico o plancha una mujer; el cuarto claro que visitan las ramas de un durazno; el otro cuarto: afuera siempre llueve y hay un patio y tres niños oxidados; cuartos que son navíos que se mecen en un golfo de luz; o submarinos: el silencio se esparce en olas verdes, todo lo que tocamos fosforece; mausoleos de lujo, ya roídos los retratos, raídos los tapetes; trampas, celdas, cavernas encantadas, pajareras y cuartos numerados, todos se transfiguran, todos vuelan, cada moldura es nube, cada puerta da al mar, al campo, al aire, cada mesa es un festín; cerrados como conchas el tiempo inútilmente los asedia, no hay tiempo ya, ni muro: ¡espacio, espacio, abre la mano, coge esta riqueza, corta los frutos, come de la vida, tiéndete al pie del árbol, bebe el agua!, todo se transfigura y es sagrado, es el centro del mundo cada cuarto, es la primera noche, el primer día, el mundo nace cuando dos se besan, gota de luz de entrañas transparentes el cuarto como un fruto se entreabre o estalla como un astro taciturno y las leyes comidas de ratones, las rejas de los bancos y las cárceles, las rejas de papel, las alambradas, los timbres y las púas y los pinchos, el sermón monocorde de las armas, el escorpión meloso y con bonete, el tigre con chistera, presidente del Club Vegetariano y la Cruz Roja, el burro pedagogo, el cocodrilo metido a redentor, padre de pueblos, el Jefe, el tiburón, el arquitecto del porvenir, el cerdo uniformado, el hijo pedilecto de la Iglesia que se lava la negra dentadura con el agua bendita y toma clases de inglés y democracia, las paredes invisibles, las máscaras podridas que dividen al hombe de los hombres, al hombre de sí mismo,                          se derrumban por un instante inmenso y vislumbramos nuestra unidad perdida, el desamparo que es ser hombres, la gloria que es ser hombres y compartir el pan, el sol, la muerte, el olvidado asombro de estar vivos; amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;                    el mundo cambia si dos se miran y se reconocen, amar es desnudarse de los nombres: "déjame ser tu puta", son palabras de Eloísa, mas él cedió a las leyes, la tomó por esposa y como premio lo castraron después;                    mejor el crimen, los amantes suicidas, el incesto de los hermanos como dos espejos enamorados de su semejanza, mejor comer el pan envenenado, el adulterio en lechos de ceniza, los amores feroces, el delirio, su yedra ponzoñosa, el sodomita que lleva por clavel en la solapa un gargajo, mejor ser lapidado en las plazas que dar vuelta a la noria que exprime la substancia de la vida, cambia la eternidad en horas huecas, los minutos en cárceles, el tiempo en monedas de cobre y mierda abstracta; mejor la castidad, flor invisible que se mece en los tallos del silencio, el difícil diamante de los santos que filtra los deseos, sacia al tiempo, nupcias de la quietud y el movimiento, canta la soledad en su corola, pétalo de cristal en cada hora, el mundo se despoja de sus máscaras y en su centro, vibrante transparencia, lo que llamamos Dios, el ser sin nombre, se contempla en la nada, el ser sin rostro emerge de sí mismo, sol de soles, plenitud de presencias y de nombres; sigo mi desvarío, cuartos, calles, camino a tientas por los corredores del tiempo y subo y bajo sus peldaños y sus paredes palpo y no me muevo, vuelvo donde empecé, busco tu rostro, camino por las calles de mí mismo bajo un sol sin edad, y tú a mi lado caminas como un árbol, como un río caminas y me hablas como un río, creces como una espiga entre mis manos, lates como una ardilla entre mis manos, vuelas como mil pájaros, tu risa me ha cubierto de espumas, tu cabeza es un astro pequeño entre mis manos, el mundo reverdece si sonríescomiendo una naranja,                     el mundo cambia si dos, vertiginosos y enlazados, caen sobre las yerba: el cielo baja, los árboles ascienden, el espacio sólo es luz y silencio, sólo espacio abierto para el águila del ojo, pasa la blanca tribu de las nubes, rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma, perdemos nuestros nombres y flotamos a la deriva entre el azul y el verde, tiempo total donde no pasa nada sino su propio transcurrir dichoso, no pasa nada, callas, parpadeas (silencio: cruzó un ángel este instante grande como la vida de cien soles), ¿no pasa nada, sólo un parpadeo? —y el festín, el destierro, el primer crimen, la quijada del asno, el ruido opaco y la mirada incrédula del muerto al caer en el llano ceniciento, Agamenón y su mugido inmenso y el repetido grito de Casandra más fuerte que los gritos de las olas, Sócrates en cadenas "(el sol nace, morir es despertar: "Critón, un gallo a Esculapio, ya sano de la vida"), el chacal que diserta entre las ruinas de Nínive, la sombra que vio Bruto antes de la batalla, Moctezuma en el lecho de espinas de su insomnio, el viaje en la carretera hacia la muerte —el viaje interminable mas contado por Robespierre minuto tras minuto, la mandíbula rota entre las manos—, Churruca en su barrica como un trono escarlata, los pasos ya contados de Lincoln al salir hacia el teatro, el estertor de Trotsky y sus quejidos de jabalí, Madero y su mirada que nadie contestó: ¿por qué me matan?, los carajos, los ayes, los silencios del criminal, el santo, el pobre diablo, cementerio de frases y de anécdotas que los perros retóricos escarban, el delirio, el relincho, el ruido obscuroq ue hacemos al morir y ese jadeo que la vida que nace y el sonido de huesos machacándose en la riña y la boca de espuma del profeta y su grito y el grito del verdugo y el grito de la víctima...                  son llamas los ojos y son llamas lo que miran, llama la oreja y el sonido llama, brasa los labios y tizón la lengua, el tacto y lo que toca, el pensamiento y lo pensado, llama el que lo piensa, todo se quema, el universo es llama, arde la misma nada que no es nada sino un pensar en llamas, al fin humo: no hay verdugo ni víctima...                  ¿y el grito en la tarde del viernes?, y el silencio que se cubre de signos, el silencio que dice sin decir, ¿no dice nada?, ¿no son nada los gritos de los hombres?, ¿no pasa nada cuando pasa el tiempo? —no pasa nada, sólo un parpadeo del sol, un movimiento apenas, nada, no hay redención, no vuelve atrás el tiempo, los muerto están fijos en su muerte y no pueden morirse de otra muerte, intocables, clavados en su gesto, desde su soledad, desde su muerte sin remedio nos miran sin mirarnos, su muerte ya es la estatua de su vida, un siempre estar ya nada para siempre, cada minuto es nada para siempre, un rey fantasma rige sus latidos y tu gesto final, tu dura máscara labra sobre tu rostro cambiante: el monumento somos de una vida ajena y no vivida, apenas nuestra, —¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?, ¿cuándo somos de veras lo que somos?, bien mirado no somos, nunca somos a solas sino vértigo y vacío, muecas en el espejo, horror y vómito, nunca la vida es nuestra, es de los otros, la vida no es de nadie, todos somos la vida —pan de sol para los otros, los otros todos que nosotros somos—, soy otro cuando soy, los actos míos son más míos si son también de todos, para que pueda ser he de ser otro, salir de mí, buscarme entre los otros, los otros que no son si yo no existo, los otros que me dan plena existencia, no soy, no hay yo, siempre somos nosotros, la vida es otra, siempre allá, más lejos, fuera de ti, de mí, siempre horizonte, vida que nos desvive y enajena, que nos inventa un rostro y lo desgasta, hambre de ser, oh muerte, pan de todos, Eloísa, Perséfona, María, muestra tu rostro al fin para que vea mi cara verdadera, la del otro, mi cara de nosotros siempre todos, cara de árbol y de panadero, de chófer y de nube y de marino, cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo, cara de solitario colectivo,despiértame, ya nazco:                   vida y muertepactan en ti, señora de la noche, torre de claridad, reina del alba, virgen lunar, madre del agua madre, cuerpo del mundo, casa de la muerte, caigo sin fin desde mi nacimiento, caigo en mí mismo sin tocar mi fondo, recógeme en tus ojos, junta el polvo disperso y reconcilia mis cenizas, ata mis huesos divididos, sopla sobre mi ser, entiérrame en tu tierra, tu silencio dé paz al pensamiento contra sí mismo airado;                   abre la mano, señora de semillas que son días, el día es inmortal, asciende, crece, acaba de nacer y nunca acaba, cada día es nacer, un nacimiento es cada amanecer y yo amanezco, amanecemos todos, amanece el sol cara de sol, Juan amanece con su cara de Juan cara de todos, puerta del ser, despiértame, amanece, déjame ver el rostro de este día, déjame ver el rostro de esta noche, todo se comunica y transfigura, arco de sangre, puente de latidos, llévame al otro lado de esta noche, adonde yo soy tú somos nosotros, al reino de pronombres enlazados, puerta del ser: abre tu ser, despierta, aprende a ser también, labra tu cara, trabaja tus facciones, ten un rostro para mirar mi rostro y que te mire, para mirar la vida hasta la muerte, rostro de mar, de pan, de roca y fuente, manantial que disuelve nuestros rostros en el rostro sin nombre, el ser sin rostro, indecible presencia de presencias... quiero seguir, ir más allá, y no puedo: se despeñó el instante en otro y otro, dormí sueños de piedra que no sueña y al cabo de los años como piedras oí cantar mi sangre encarcelada, con un rumor de luz el mar cantaba, una a una cedían las murallas, todas las puertas se desmoronaban y el sol entraba a saco por mi frente, despegaba mis párpados cerrados, desprendía mi ser de su envoltura, me arrancaba de mí, me separaba de mi bruto dormir siglos de piedra y su magia de espejos revivía un sauce de cristal, un chopo de agua, un alto surtidor que el viento arquea, un árbol bien plantado mas danzante, un caminar de río que se curva, avanza, retrocede, da un rodeoy llega siempre.
México, 1957

 

Octavio Paz

Respon-me


Siguiendo con canciones de autor cuyo marco es la guerra civil o constituyen una reflexión acerca del hecho, no puedo dejar de poner una de Lluís Llach, que si bien no es de las más famosas, sí es de las más emblemáticas: es una especie de reflexión surgida a la luz de una conversación. El mensaje de esta canción, al igual que en la de Raimon, "Quan jo vaig nàixer", es que en la guerra civil nadie ganó, todos perdieron; y esto no es una afirmación tibia realmente: es la total oposición a la doctrina del régimen, al que los más ultras llamaban "el espíritu del 18 de julio".

Respon-me

Amic que tants de cops em parles,
aquí assegut,
ulls abatuts,
mai no has sabut
dir-ne allò just
del nostre absurd.

I avui que tinc el cos ple d’ànsia,
la meva sang,
les meves mans,
els meus afanys,
aquest pocs anys
m’estan cridant.

Qui va vèncer?

Qui dels ferros forjats per les bombes

va fer un poble nou?

Qui va vèncer?

Qui damunt de tants cossos aixafats

va aixecar aquella casa per a tothom?

Qui va vèncer?

Qui del llit s’aixeca amb el dret d’anar

pel carrer sense sentir por?

Pots dir-m’ho tu?

Pots dir-m’ho tu?

Saps que ningú.

Tots hem perdut,

tots som vençuts.

I amic, renegaràs amb força
d’aquesta nit,
de qui som fills,
d’aquest destí,
del nostre ahir
que ens ha traït.

Però, amic, més que buscar respostes,
cal adreçar
el foc, la llar,
hem de guanyar
tots aquests anys
que estan cridant:


Qui va vèncer?…


Respóndeme

Amigo, que tantas veces me hablas/ aquí sentado,/ cabizbajo,/ nunca has sabido/ decir lo justo/ de nuestro absurdo.// Y hoy que tengo el cuerpo lleno de ansia,/ mi sangre,/ mis manos,/ mis anhelos,/ estos pocos años/ me están gritando.// ¿Quién venció?/ ¿Quién de los hierros forjados por las bombas/ hizo un pueblo nuevo?/ ¿Quién venció?/ ¿Quién encima de tantos cuerpos chafados/ levantó aquella casa para todos?/ ¿Quién venció?/ ¿Quién de la cama se levanta con el derecho/ de ir por la calle sin tener miedo?/ ¿Puedes decírmelo tú?/ ¿Puedes decírmelo tú?/ Sabes que nadie./ Todos somos vencidos;/ todos hemos perdido.// Y, amigo, maldecirás con fuerza/ esta noche/ de la que somos hijos,/ de este destino,/ nuestro ayer;/ que nos ha traicionado.// Pero, amigo, más que buscar respuestas,/ es necesario preparar/ el fuego, el hogar,/ tenemos que ganar/ todos estos años/ que están gritando:// ¿Quién venció?…

Lluís Llach

Una guerra


Evangelina Sobredo Galanes, más conocida artísticamente como Cecilia, no suele ser una cantautora tan recordada por sus temas socio-políticos, que aunque pocos los hay, como por sus temas de amor. No obstante, Cecilia era una cantautora de su tiempo, mal que le pese a alguno, y también tocó ciertos temas que la llegaban: es bien conocida su preocupación por el tema femenino, por ejemplo. Pero Cecilia también habló de la guerra civil, e hizo su peculiar reflexión, más centrada en las gentes, en el pueblo, y en la tierra:

Una guerra


Una
guerra pasó por esta tierra
como
una maldición.
Dejando atrás su olor a muerte y destrucción.


Los campos de mi tierra fueron quemados.
Vistiéndose de luto los desahuciados.
Y hermano contra hermano y padre contra hijo.
Y dios maldijo a mi región.


Una guerra pasó por esta tierra
como una maldición.
Dejando atrás su olor a muerte y destrucción.


Un viento amargo y triste divide el tiempo.
Somos la misma sangre y dos pensamientos.
Ha de venir la lluvia que lave viejas caras
desencajadas de rencor

Una guerra pasó por esta tierra
como una maldición.
Dejando atrás su olor a muerte y destrucción.


Hay una gente nueva que se despierta.
Y sobre sus espaldas el alba incierta.
Iremos mano en mano, mirándonos de frente.
Seremos puente entre los dos.

Una guerra pasó por esta tierra
como una maldición.
Dejando atrás su olor a muerte y destrucción.

Una
guerra, una guerra.

Cecilia

(Evangelina Sobredo Galanes)

Se puede escuchar esta canción en la selección de su página oficial: http://www.cecilianet.com/web/

Pablo Iglesias


Oí en cierta ocasión que cuando Pablo Iglesias fue a firmar el acta fundacional del PSOE, vieron claramente que sus dedos y sus uñas estaban negros de la tinta que usaba en su trabajo como tipógrafo.
Una vez le conté esta anécdota a un amigo, que emocionado me contestó: <<Eso es como la antítesis del "Muera la inteligencia" de Millán Astray>>.
Siempre me ha gustado esta anécdota, quizás por lo que mi amigo decía, quizás porque Iglesias llevaba en sus manos las huellas de su trabajo.

“No tengo el más mínimo interés en aprender catalán”


Veíamos la semana pasada intervenir en un programa de televisión al señor Josep Lluís Carod-Rovira, líder de Esquerra Republicana de Catalunya. Vi tan sólo un poco de su intervención: hay quien dice que fue polémica; yo no lo veo así: de hecho, estuvo dialogante y cabal -no como algunos de los que preguntaban-, aunque -AVISO- Carod-Rovira no es santo de mi devoción: tiene cosas con las que estoy de acuerdo y cosas no, y a veces dice burradas como puños, pero en esta ocasión le vi bien, defendiendo su postura que no creo que deba sorprender a nadie a estas alturas.
Como digo, nada de lo que dijo ese día me molestó, nada me sorprendió por su parte; pero sí me molestó algo que a él también, y viniendo de castellano-parlantes: fue el hecho de que dos personas concretas pretendieran constantemente cambiarle el nombre a la versión castellana de "José Luis". La primera persona pareció hacerlo por ignorancia o por inocencia: "¡Yo no me llamo "José Luis"! ¡Me llamo Josep Lluís!", replicó Carod-Rovira; "Bueno, pues como usted quiera llamarse", responde el joven; "No, como yo quiera llamarme no. Como yo me llamo". El hecho es que después de esta desafortunada intervención, más tarde le tocó el turno a una señora con aspecto de ser más bien de derechas, como el tono de la pregunta que le lanza; en esta ocasión, la señora descaradamente le llamó "José Luis". Carod-Rovira, algo más tranquilo, volvió a reprender esta actitud, y reflexionó: "Si ustedes saben pronunciar perfectamente "Schwarzeneger", pero en 300 años no han aprendido a pronunciar una sola palabra en catalán, es que tienen un serio problema". A esto, la señora respondió descarada y tranquilamente: "No tengo el más mínimo interés en aprender catalán"; y ahí es donde d. Josep Lluís la pilló. Y yo estoy de acuerdo con él.
Resulta curiosamente escandaloso que un abanico de gente de todas las edades sepa pronunciar palabras casi imposibles como "Bayern Lebernkuser" (sic), "Scwarzeneger", "Schumacher", "Washington", "Georgia"…, pero a la hora de enfrentarse al resto de lenguas españolas o ibéricas (incluyendo el portugués) tengan una incomprensible sordera que produce dos cosas: o traducir los nombres, o simple y llanamente hacer lo que esta señora, plantarse y decir "no me interesa aprender", y luego a lo mejor va presumiendo de haber estudiado alemán, idioma mil veces más complicado que el catalán, entre otras cosas, por la lejanía lingüística.
El pecado que el españolismo achaca al resto de nacionalismo es precisamente en el que cae cuando trata estas lenguas, y a veces no por ignorancia, sino por desprecio. Recuerdo haber visto en cierta ocasión, en la portada de un periódico "serio" (no, ese no, "La Razón") como descaradamente transcribían "Ibarreche" y no "Ibarretxe", simplemente por hacer prevalecer su idea de "una, grande y libre" bajo el castellano. No es difícil ni complicado, se trata tan solo de entender, de comprender al vecino; tampoco se trata de aprender una lengua, como insinúa esta señora, sino de respetarla.
Pero pasa lo mismo con la historia: prácticamente nos sabemos de carrerilla la historia de Estados Unidos, gracias al cine; pero de la historia de todas nuestras regiones no tenemos ni idea, ni de las costumbres, ni de la música… Algunos parecen anclados todavía en el nacional-flamenquismo del franquismo: única lengua, el castellano; lo demás son rarezas folklóricas.

No se debe despreciar ninguna lengua, y mucho menos por razones políticas: te puede gustar o no, más o menos, su sonoridad, pero despreciar una lengua es cosa muy fea. Aprovecho aquí para poner un hermoso texto en catalán-valenciano, que también traduciré. Se trata de una bienvenida de Ovidi Montllor a Labordeta, y se encuentra en el primer LP que el aragonés editó bajo el sello catalán Edigsa. Quiero que sirva como reflexión sobre algo que algunos han perdido y que otros nunca han tenido:

Benvingut José Antonio Labordeta!
Una altra flor naix dins l’esbarzer, i això és motiu de benvinguda.
Que les arrels et siguen ben profundes, (i no dubte que ho són) per a suportar, serè, mil i una destrosses, i tornar a florir totes les primaveres i tardors, tots els hiverns i estius.
No conec massa el teu País. La seua gent, els seus customs…
Vivim en cambres diferents. Però al lloguer el paguem al mateix amo. I et considere, per tant, molt dignamente amic-company. VEÍ MEU.
Potser demà et demanaré una tasseta de sucre. I jo estaré disposat a donar-te el que siga. I al contrari, si tu vols: no es tracta de qui és el primer. Es tracta de ajudar-se i ajudar a aquells que ho necessiten. Tu ens ajudes. Per tant: BENVINGUT SIGUES!
Sentint-te a Tu ens apropem a Tu i a la gent de casa teua.
Què més volem?
Benvingut sigues!, perquè, com diuen al meu poble: "Quant més sucre, més dolcet".
I el regust d’avui és molt amarg.

Ovidi

(¡Bienvenido José Antonio Labordeta!/ Otra flor nace dentro de la zarza, y eso es motivo de bienvenida./ Que las raíces te sean bien profundas (y no dudo que lo son) para soportar, sereno, mil y un destrozos, y volver a florecer todas las primaveras y otoños, todos los inviernos y veranos./ No conozco demasiado tu País -Aragón-. Su gente, sus costumbres…/ Vivimos en habitaciones diferentes. Pero el alquiler lo pagamos al mismo amo. Y te considero, por tanto, muy dignamente amigo-compañero. MI VECINO./ Quizás mañana te pediré una tacita de azúcar. Y yo estaré dispuesto a darte lo que sea. Y al contrario, si tu quieres: no se trata de quien es el primero. Se trata de ayudarse y ayudar a aquellos que lo necesitan. Tú nos ayudas. Por tanto: ¡BIENVENIDO SEAS!/ Sintiéndote a Ti nos acercamos a Ti y la gente de tu casa./ ¿Qué más queremos?/ ¡Bienvenido seas!, porque, como dicen en mi pueblo: "Cuanto más azúcar, más dulcecito"./ Y el regusto de hoy es muy amargo.)

Para acabar, una reflexión, imitando a un presentador de TV:
¡APRENDAN IDIOMAS! QUE ES MUY BONITO.

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