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La Hoguera (3-V-2015): ¡Gloria a los Muertos del Mundo del Trabajo!


Funeral_abogados_AtochaLos años 70 fueron especialmente conflictivos en el mundo laboral: las justas peticiones de aumento de salario, reducción de jornada, mejora de las condiciones laborales en general y el formar un sindicato propio, se saldaron con multas, cárceles e incluso el asesinato a sangre fría. Los poetas y cantantes concienciados quisieron denunciar estos hechos y hacer un homenaje a los mártires del mundo del trabajo. Éstas son sólo algunas de ellas, que, como dice la primera canción, esas sevillanas rebeldes de Gente del Pueblo, relatan “¡Qué duros son los caminos!”.

El caso, por ejemplo, de Amador Rey y Daniel Niebla, obreros ferrolanos asesinados por la policía el 10 de marzo de 1972 (dando lugar al Día da Clase Obreira Galega), inmortalizados en un poema de Uxío Novoneyra que Bibiano musicalizó y cantó. O el de los líderes sindicales encausados en el llamado Proceso 1001 (entre ellos, Marcelino Camacho, referente moral de la lucha obrera), héroes de un romance flamenco compuesto y cantado por Manuel Gerena.

Estudiantes, obreros y abogados asesinados por la guardia civil, como Javier Verdejo, cuya pintada por el pan, el trabajo y la libertad, fue interrumpida por un disparo; o los abogados de la calle Atocha, cuyo atroz asesinato por un grupo ultraderechista conmocionó a toda la sociedad. Ambos casos reflejados en un poema por Juan de Loxa, que sería cantado por Aguaviva. Y es que eran tanto los casos, y pocos los que quedaron sin alguna canción, fuera directa o indirecta, que hubo quien, como Imanol, dedicó canciones a todos ellos y, en su caso, alternando el castellano y el euskera.

Pero, a pesar de todo esto, todas las manos, todos los esfuerzos, son necesarios; Luis Pastor lo recordaba, apoyándose en el refranero popular, en su canción “Un grano no hace granero”, que se puede escuchar de fondo por falta de tiempo.

Funeral Vitoria 1976Y si hubo un caso en el que quedó patente la falta de diálogo del gobierno resultante de la dictadura, y de su poca predisposición hacia el cambio democrático, ése fue la violenta represión de los obreros vitorianos en 1976: mientras el ministro de la gobernación (hoy diríamos, del interior) Manuel Fraga estaba en Alemania, convenciendo a la sociedad internacional del cambio democrático en España, las fuerzas del orden, sobre las que tenía potestad, acribillan una asamblea de trabajadores, resultando cinco muertos, ante su indolente indiferencia. Cuando regresa, ante la indignación de la práctica totalidad de la población, sólo es capaz de advertir de que eso debiera “servir de ejemplo” a quien sobrepasa las líneas marcadas. A día de hoy, mientras hay quien trata a esta persona de “padre y ejemplo” de la democracia, los ministros que estuvieron con él, como Martín Villa y Osorio, responsables de la situación, sin ningún pudor en absoluto se atreven a decir que los manifestantes pertenecían al entorno de ETA, que sobrepasaron las líneas rojas y agotaron la capacidad de paciencia del gobierno. Cuenta el gran Lluís Llach que, cuando estaba oyendo las noticias se encontraba sentado al piano, y casi instintivamente golpeó con fuerzas sus teclas, surgiendo los acordes de la canción con la que denuncia a los responsables y rinde homenaje a los obreros: “Campanades a mort”.

Escuchar:

http://www.ivoox.com/gloria-a-muertos-del-mundo-del-trabajo-audios-mp3_rf_4440310_1.html

http://www.getafevoz.es/programas/la-hoguera/

Triana’s “Del crepúsculo lento nacerá el rocío”


hijos del agobioHijos del agobio (Children of the burden) was Triana’s second album, released in 1977. Perhaps is the most committed band’s LP: lucid lyrics of those years of changing in Spain, covered with stunning Andalusian progressive and psychedelic rock. Within it, in the inlay, we can read these words by Máximo Moreno, painter and designer of the amazing album cover:

… It’s at this right moment when it’s necessary to do the great effort, and if that effort can be captured in any way, You! will be stronger for keep on striving throughout your life. (…)

http://trianadiscografia.blogspot.com.es/2009/02/triana-hijos-del-agobio-1977-1-parte.html

The album closes with a great song, compossed by guitarrist of the band Eduardo Rodríguez “Roadway”: the only song in the album whose words are not made by Jesús de la Rosa (singer and keyboards), but by their friend, Andalusian songwriter Antonio Mata*, one of the best Andalusian songwriters, ex-member of the collective Manifiesto Canción del Sur (South Song Manifesto). It’s a song of struggle for a better tomorrow:

Del crepúsculo lento nacerá el rocío

¿Qué importa si es largo el camino?
Del crepúsculo lento, nacerá el rocío.
Segando el abrojo y el cardo,
mañana compañero, florecerá el trigo.

Cuando el trueno es amor
y el relámpago es vida
y la lluvia es la luz.

¿Qué importa si pierdo mañana
si gané libertad, para mis hijos?
El ayer no es el hoy ni el mañana
que es tiempo pasado.

Cuando el trueno es amor
y el relámpago es vida
y la lluvia es la luz.

Out of the slow twilight dew shall born

What does matter if the road is long/ Out of the slow twilight dew shall born./ Mowing crowfoot and thistle,/ tomorrow partner, wheat shall bloom.// When thunder is love/ and lightning is life/ and rain is the light.// What does matter if tomorrow I lose/ if I won the freedom for my children?/ Yesterday is not today nor tomorrow,/ cause it’s a past time.// When thunder is love/ and lightning is life/ and rain is the light.

Lyric: Antonio Mata

Music: Eduardo Rodríguez “Roadway”


* I really don’t know if Antonio Mata sung the song any time.

Anthem of Andalusia


Blas_InfanteThe Spanish Republic Constitution (1931) let some regions to be constituted in autonomies: the only regions that could make it, was Catalonia (1932) and Basque Country (1936, beginnings of Civil War), because of the Spanish Civil War. It was Blas Infante, a multifaceted political man, named Father of Andalusian Homeland, who wrote the anthem of Andalusia, with music of José del Castillo Díaz, who got inspiration from an Andalusian folk-song: “Santo Dios” (Holly God), a peasant chant. Infante also elaborated the actual flag and shield of the Autonomy of Andalusia. Blas Infante, a liberal bourgeois, republican and federalist, was executed by members of fascist party Falange Española y de las JONS (Spanish Phalanx of the Assemblies of the National Syndicalist Offensive), in August 1936.

garcía caparrósDuring Franco’s dictatorship and Democratic transition, the Andalusian flag and anthem were symbols of the resistance too. Examples like Manuel José García Caparrós, who was shot to dead by the police for raising the flag of his land in 1977, although it was declarated legal. The anthem was released in July 10, 1936, by the Music Municipal Band of Seville, conducted by José del Castillo. In 1979, the same band played it again at the Lope de Vega Theatre, but two years before it was sung by Coral Heliópolis of Seville, arranged by Andalusian songwriter Carlos Cano:

The Blas Infante’s anthem, flag and shield were adopted as official in the Andalusian Statute of Autonomy (1981). A year before, the folk group Jarcha made a pasionated version in their album Andalucía en pie:

Himno de Andalucía

La bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerra,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!

Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos
hombres de luz, que a los hombres,
alma de hombres les dimos.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la Humanidad!

Anthem of Andalusia

bandera-andalucia-1The white and green flag/ returns, after centuries of war,/ to say peace and hope,/ under the sun of our land.// Andalusians, stand up!/ Ask for land and freedom!/ Be for a free Andalusia,/ Spain* and Humankind!// We the andalusians want/ to be again what we were/ men of light that to tmen,/ men soul we gave them.// Andalusians, stand up!/ Ask for land and freedom!/ Be for a free Andalusia,/ Spain and Humankind!

Blas Infante – José del Castillo

(In the wikipedia link, ther is another translation into English)

* Some versions replace the word “Spain” for “the Nations” or “The Peoples”.

Another great artist who made a version of this beatufil and Humanist anthem, was the popular Andalusian singer Rocío Jurado:

Rollo y Movida


Movida promovida por el Ayuntamiento

The Refrescos

Ayer vi, confieso que a medias, el documental sobre “la Movida Madrileña”, Frenesí en la gran ciudad, que echó La 2… Al igual que con este documental, mis recuerdos de entonces son muy vagos, ya que yo era demasiado pequeño, y sólo alcanzó a recordar la “post-movida”; recuerdo con cierta simpatía ese ambiente madrileño, en el que la gente parecía vestir como quisiera, algo que, de repente, desaparecería en los 90 (por lo menos en las ciudades periféricas de Madrid), cuando ya en mi adolescencia había como un acuerdo tácito entre los mozuelos y mozuelas de vestir todos iguales. Ciertamente, yo desconocía lo negativo que se escondía tras el vestirse como uno quisiera, incluso cuando en mi primera juventud creía que entre los hippies y los punkies había una corriente de simpatía. ¡Ingenuo de mí!

Hay cierta confusión acerca de lo que fue o pudo ser La Movida, algo muy normal si se piensa que fue un fenómeno, no único, sino aglutinador de varios fenómenos socio-culturales e incluso políticos, de varias cosas que habían venido gestándose a lo largo de la década de los 70. Con la Movida ha pasado algo similar a los movimientos de los años 60 en los Estados Unidos: tras veinte años después, todo el mundo afirma haber estado allí, y acaban metiéndose cosas que no eran exactamente de eso, y, sobre todo, una mitificación, las más de las veces excesiva, y a menudo con efectos negativos. Y, como en todo, se acaba reduciendo a un único elemento, generalmente a los que les ha ido bien.

Antes de nada he de avisar: esto no es un escrito en tono halagador, con tintes nostálgicos. Va a haber mucha crítica, y además feroz, hacia algunas figuras que, confieso, no me caen demasiado bien ni personal ni artísticamente. Valoraré lo que tuvo de positivo y criticaré lo que tuvo de negativo, desde mi punto de vista. Y más que nada, este es un escrito para reivindicar un movimiento anterior, para mí, más genuino y auténtico como fue el Rollo. Respecto a la música, suelo distinguir entre lo que amo, entre lo que no me gusta pero respeto, y lo que desprecio.

Vamos a hablar un poco de la Movida para luego reivindicar otros movimientos que la precedieron y que se tienden a olvidar. Vamos a comenzar enmarcando el fenómeno en su momento político-social.

TIERNOGALVANEn 1977 tienen lugar en España las primeras elecciones generales desde 1936, que gana UCD, y el PSOE de Felipe González consigue una amplia representación. En 1979, en las primeras elecciones municipales de la nueva democracia, el PSOE gana la alcaldía de Madrid, y don Enrique Tierno Galván, una figura que había sido clave en el antifranquismo y durante la transición, con su activismo y su personalidad, filósofo y profesor de profesión, se convierte en el primer alcalde democrático de Madrid desde los días de la República: emprendió una serie de reformas y actividades en la ciudad, en diversos ámbitos, que le valieron el título de “el mejor alcalde de Madrid”, un Madrid que experimentaba entonces un momento brillante, un momento de explosión cultural, fruto de lo que entonces se había venido haciendo y forjando. Con su actitud comprensiva hacia la juventud madrileña de finales de los 70 y de los 80, se convirtió en el alcalde de los jóvenes, y obtuvo el título de ser el padrino de, primero, el Rollo madrileño –del que hablaremos abajo- y luego de la Movida.

Durante los años anteriores, el peso de la dictadura había conseguido, o al menos en apariencia, que los movimientos juveniles y la música que se había estado desarrollando en el Reino Unido y en EE. UU, entraran en España con algo así como de 5 a 10 años de retraso (aunque siempre había avezados): por ejemplo, y hablando exclusivamente de rock, el gran festival hippie de España, el Canet Rock, que agrupa a grupos de rock progresivo y a cantautores de lo más contestatario, tiene lugar en 1975, seis años después de que ocurriera el Woodstock estadounidense; en su edición de 1977, sería casi exclusivamente de rock, y de rock progresivo: muchas de las músicas que allí se tocaron, en sus países de orígenes, estaban ya superadas. Sin embargo, entre el año 78 y el 80, todo pareció entrar de golpe. De repente pareció que todo se pudiera hacer y que todo, tanto lo bueno como lo malo, estuviera permitido: y se pasó, de los de melena y barba contestatarios de los 60 y 70 a los de los pelos (que tanto asustaban a nuestros queridos abuelos) de finales de los 70, y de éstos a los de los pelos coloraos de los 80 (con los que los buenos abuelos ya se cambiaban de acera, aunque sus nietos fueran de éstos).

Eskorbuto - Ensayos 1982 - FrontYa en los 80 se respira cierto aire de libertad en algunas ciudades: las movidas madrileñas, gallegas, barcelonesas, etc., con sus variantes. La Movida era, al principio, un compendio de cosas, a menudo demasiado difusas y heterogéneas, por lo que se tiende a su reducción: había heavies y rockeros que suspiraban por los últimos alientos de Led Zeppelin y que abarrotaron el estadio para ver a los Rolling Stones en su gira del 82, y que se agrupaban bajo la bandera de grandes bandas como Obús, Ñu, Leño, etc.; punkies, tan heterogéneos como lo habían sido en el Reino Unido: de los pasotas, pasando por el punk-glam de la ambigüedad sexual o de la homosexualidad provocadora (Macnamara, Almodóvar, Las Vulpes –cuya actuación en TVE, con su canción “Me gusta ser una zorra” hizo que rodara la cabeza del director del programa, Carlos Tena-), hasta los más abiertamente corrosivos y activistas, tales como Eskorbuto, Kortatu, los canarios Escorbuto Crónico… que bebían de las diversas fuentes en que se había dividido el punk extranjero (una “primitiva” Alaska se convertía en musa del punk algo más “digerible” y “simpático”, a la par que surrealista); y, por último, grupos de pop y de rock estilo años 50 (Loquillo, Los Coyotes, La Frontera). Proliferan diversas manifestaciones de estilo underground, y en la televisión programas dirigidos a los jóvenes, con estos “nuevos” estilos, tales como La Edad de Oro, o el magazine infantil-juvenil (aunque más juvenil) La Bola de Cristal: ambos programas, estuvieron en el punto de mira de los conservadores, cuyo peso en la sociedad española no había disminuido en absoluto, que se escandalizaban con los contenidos que Lolo Rico, su directora, consentía en su programa: educación sexual, moda juvenil, tolerancia interracial… Recuerdo este vídeo, de la sección “El 4º Hombre”, presentado por Javier Gurruchaga, denunciando el Apartheid de Sudáfrica y haciendo una apología de los negros a través de algunas de sus figuras más emblemáticas:

Pedro Almodóvar y Macnamara: provocación sexual y moralY, a parte de la música, otras manifestaciones, como el cine underground del primer Pedro Almodóvar, o las artes plásticas, que bebían directamente del pop-art de Andy Warhol. Pero al mismo tiempo que el PSOE, que había ganado las elecciones generales del año 82, y que copaba la mayoría de los ayuntamientos, se iba aburguesando cada vez más, a la vez que habían entrado en sus órganos de poder gente que no deberían estar allí, tales como Corcuera (un ministro muy odiado, con sus leyes represivas) o Miguel Boyer (Nota: estos dos y otros habían ocupado cargos públicos administrativos en el tardo-franquismo, de la mano de ministros y secretarios liberales), que contribuyeron a hundir en el descrédito al partido de inspiración marxista fundado por Pablo Iglesias, la Movida también se hundía a mediados de los 80. Digamos que los grandes, ante la avalancha de políticos oportunistas que, plagiando a Tierno, buscaban hacerse la foto con los músicos de pop y “punk-pop”, habían desertado (o nunca habían querido pertenecer), y la Movida quedó reducida a algunas figuras, algunas de ellas figurines. En esos momentos surgen grupos musicales que los documentales se empeñan una y otra vez en meter en aquello, tales como Hombres G y otros, cosa muy errónea por varios motivos: quizás la banda del hijo del Summers se criara en esos ambientes, pero cuando aparecen en la escena musical, de la llamada Movida sólo queda el nombre y algunas figuras que se pretende que la definen, llevando a cabo ese reduccionismo; y, por otra parte, no había nada más “anti-movida” que estos nuevos grupos de estética y música más bien conformista. El éxito de estas bandas banderas de lo que la generación de mi madre llamaba con desprecio “peras” o “niños peras”, y la pretensión de incluirlos en la Movida, supuso el tiro de gracia a un movimiento esencialmente inconformista. Aunque gran parte de culpa en esto la tuvieron los supervivientes.

movidaPorque ahora viene la crítica. La Movida, desde sus comienzos hacia el año 78, no era más que un nombre que designaba aquel compendio de nuevas manifestaciones artísticas y sociales de la juventud española; pero a mediados de los 80, los que habían triunfado se apropiaron, en cierto modo indebidamente del invento, reduciéndolo al post-modernismo, al glamour, a su visión de los hechos. Modernos, post-modernos y pseudo-punkies, que le besaban el culo al Andy Warhol enamorado de Imelda Marcos (no sin razón, algunos de ellos alaban e idolatran hoy el glamour de nuestra señora Marcos particular, Carmen Polo con su collar de perlas y sus descendientes femeninas, al tiempo que colaboran o han colaborado en medios de ultra-derecha), dan su visión de lo que supuso la Movida, ¡y hasta del punk español!, siempre que tienen ocasión: como dijo su alta representante, Alaska, no eran de izquierdas ni de derechas; obviamente, no podían ser de derechas, pero repudiaban a la generación anterior y su activismo político, mostrándose en esto sumamente desagradecidos, ya que muchos de aquella generación no sólo propiciaron el cambio necesario, sino que incluso los apoyaron, produjeron, etc. Desde entonces, la visión general que imperó acerca de aquella primera juventud de los primeros 80 fue la de una generación despolitizada (en el peor sentido del término), relativista (no sólo moralmente, sino también política y socialmente), hedonista pero en el sentido egoísta del concepto, libertina, frívola… Ignorando que muchas otras personas tenían preocupaciones más grandes que si les quedaría bien la cresta con purpurina púrpura, ensayar poses falsas de pretendida ambigüedad sexual transgresora, o fingir que les gustaba la última mierda cinematográfica underground que cagó el más pedante y cool de los postmodernos. Ciertamente se cocieron muchas cosas, gran parte de ellas positivas: la liberalización de las costumbres, de la sexualidad, una tolerancia mucho mayor que la que antes había habido, y, sobre todo, le restaron peso al conservadurismo tradicionalista.

El periódico de sucesos "El Caso" se hacía eco de la batalla en el Rock-OlaPero también tuvo cosas negativas socialmente: de repente, las drogas duras entraron en tropel; no es que antes este problema no hubiera existido, pero ahora se acuciaba, y muchas de las veces por algo tan idiota como que “se puso de moda”. La heroína, por ejemplo, arrasaba en los ambientes punk, y llegó a ser un problema tan dramático, que alguno de los supervivientes aseguran haber asistido a un funeral por semana; también en los círculos cool, y el efecto fue parecido al que pasó en otros países: cuando los “niños bien”, o bien hartos de su falso inconformismo, o bien descubriendo lo dañina que era, la traspasaron a los barrios pobres, aunque ellos le siguieron dando a la coca, la droga de moda; y de repente, los yonquis que se arrastraban por las ciudades en busca de un pico no eran ni tan interesantes ni tan cooles como Lou Reed. Otro aspecto negativo fue el fenómeno de las tribus urbanas: en principio, no había nada de malo en vestirse como uno quisiera; lo malo es que esto degeneraba en enfrentamientos absurdos que ni ellos mismo comprendían: ya no era ni siquiera una cuestión social o política, era, simplemente, una rivalidad mal entendida la que llevaba (y sigue llevando) a grupos que les gusta un tipo determinado de música y estética a enfrentarse con otros que les gusta otro tipo de música y practican otra estética. Hasta la ultraderecha acabó aceptando esto cuando las juventudes ultraderechistas adoptan la estética skin-head inglesa, colgando sus formales trajes de niño bien. El hecho adquiere proporciones dramáticas cuando en uno de los templos de la Movida madrileña, la discoteca Rock-Ola, tiene lugar un suceso trágico, a la par que absurdo: un muerto tras una reyerta entre jóvenes rockers y mods, una rivalidad que había practicado la juventud inglesa de los años 60 y que ni ellos sabían por qué. ¡Cómo la iban a entender unos chavales de Madrid! Este suceso en el año 84 pareció alimentar a la prensa sensacionalista y a aquella que, sin dejar de ser sensacionalista, deseaba desde hace tiempo sepultar de una vez por todas este fenómeno a veces tan malentendido; y así la discoteca Rock-Ola pagó los platos rotos de una fiesta que comenzaba a mostrar su lado negativo. En 1988, José Luis Corcuera, un siniestro personaje del PSOE, ocupó el Ministerio del Interior; en 1992 decretaba la “Ley de protección de la seguridad ciudadana”, conocida como “Ley Corcuera” o de “patada en la puerta”, del que, como ejemplo, ponemos este extracto, que fue declarado nulo por el Tribunal Constitucional:

A los efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior, ser  causa legítima para la entrada y registro en domicilio por delito flagrante en conocimiento fundado por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que les lleve a la constancia de que se esté  cometiendo o se acaba de cometer alguno de los delitos que, en materia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, castiga el Código Penal, siempre que la urgente intervención de los agentes sea necesaria para impedir la consumación del delito, la huida del delincuente o la desaparición de los efectos o instrumentos del delito.

Ley Orgánica 1/92 de 21 de febrero, de protección de la seguridad ciudadana, Art. 21.2

Esto es muy ilustrativo: muchos de los miembros del Partido Socialista habían simpatizado ampliamente con la “nueva ola”, algunos de una forma más honesta que otros, y muchos buscaron la foto para dotarse de un halo de modernidad. El cambio de actitud del gobierno hacia ciertas formas de “libertad de costumbre” presagiaban que la década siguiente iba a estar regida por un espíritu mucho más conservador. A fin de cuentas, y a pesar de lo que pudo haber dicho, el señor Felipe González decidió que lo mejor para España era permanecer en la OTAN.

Radio Futura: uno de los mejores grupos de la Movida madrileñaMusicalmente, también son bastante criticables algunas actitudes. Vuelvo a lo de antes: la Movida –e insisto: entendiéndola como un superfenómeno aglutinador de otros fenómenos socio-culturales- no tuvo una única música, tuvo varias, si bien es cierto que, por aquello de la moda, imperaban estilos más acordes a lo que se estaba haciendo ya entonces en el Reino Unido: pop, new wave, punk suave, etc. Sin olvidar a los grupos de rock duro, punk rock e incluso a algún que otro cantautor (la inclusión de Sabina en la Movida siempre me ha parecido algo hecho con ligereza, aunque por otro lado muchas de sus canciones de entonces entroncan muy bien con el espíritu de la época). La opinión de un amigo, que sabe de esto un huevo, es que supuso un tremendo paso hacia atrás en lo que a calidad en producción de los discos se refería; y la comparto ampliamente. Recuerdo la concepción que tenía de algunos de esos grupos entonces: me parecían sumamente idiotas muchos de ellos; mi percepción hacia algunos ha cambiado, pero respecto a otros, sigue invariable. No obstante, aquella época dio a grandes genios de la música popular española, como Santiago Auserón, Enrique Urquijo o Antonio Vega. Sin embargo, a finales de los 80, e incluso a mediados, todo era muy comercial, muy falso: de los grupos que se autodenominaban punkies (no hablo de los punkies auténticos) no quedaba nada más que unos pelos teñidos: ¡hasta en la versión española de Barrio Sésamo aparecían bailando con Espinete (que tenía la cresta de fábrica)! Y, por su parte, algunos punkies auténticos y otros irreverentes parecidos, caían en la misma trampa que sepultó a sus ídolos ingleses al revolverse contra la generación anterior (progresista, antifranquista y, a veces, utópica) y su, como decían ellos, forma correcta de pensar; y así, en el primer disco de Ilegales se incluye la canción más gilipollas del rock español, “Heil Hitler” (que digo yo que me parece muy bien que no te caigan bien los hippies… Pero de ahí a gritar “Heil Hitler” porque a ellos no le guste y a decir “simpáticos los nazis”…), mientras que el grupo Oi!, Conemrad (formado por ex miembros de Escorbuto Crónico, de Canarias) se ganaba el epíteto de neo-nazis por culpa de una pretendida parodia del “USA for Africa” que llevaron a cabo grandes estrellas musicales internacionales, titulada “La Laguna por África”, cuya letra, por su carácter sumamente racista y violento, no pienso reproducir aquí (aquí se puede leer una nota acerca de lo que pensaban sobre ello y qué fue lo que los llevó a hacer semejante canción; les ennoblece el sentirse bastante avergonzados por ello, al contrario que Jorge Martínez de Ilegales, de quien no creemos que sea un nazi, pero por alguna razón que desconocemos sigue defendiendo su aborto de canción, y a veces con argumentos de lo más estúpido). Y es que tal vez, Gabinete Caligari les podría haber hablado del precio de la provocación por la provocación, de cómo la bromita de declararse fascistas –sin pararse a pensar que los productores, periodistas y críticos musicales de entonces eran los antifranquistas de los años 70: aunque en realidad se trataba de eso, de cargar contra los hippies antifascistas de la década anterior porque eran quienes manejaban ahora los medios- casi acaba con su carrera, y todo por imitar una forma de provocación inglesa que ya estaba muerta y enterrada; quizás desconocían que, ya por entonces, en la patria del punk, había grupos de “música” que llevaban brazaletes nazis y decían practicar una aberración llamada “rock contra el comunismo”, y que era una aborto de esa estupidez de la provocación (¿provocación a quién?, nos preguntamos). Pero nos hemos desviado del tema… Quería decir que, musicalmente, hubo grandes grupos, de todos los estilos, de todas las tendencias, aunque quizás, como siempre, no se recuerde exactamente a los mejores de aquéllos. Pero nunca he estado de acuerdo en que fue el mejor momento de la música popular española, aunque algunas de sus figuras me parezcan respetables. Y aquí viene mi reivindicación.

Para algunos de los más postmodernos de la Movida, ésta supuso una ruptura con la anterior juventud: la juventud del 68, la juventud antifranquista, a laimages que consideraban excesivamente, o no excesivamente, politizada. Pero vamos a aclarar una cosa: la Movida no surgió por generación espontánea, y ni mucho menos fue un invento de los que eran tan guays que podían estar desinteresados de la política (aunque alaben los collares de doña Carmen Polo de Franco y escribieran en el medio de su amigo del alma Jiménez Losantos); los que realmente crearon el ambiente propicio para ello eran herederos, e incluso partícipes, de la anterior generación, pues antes de la Movida –y me voy a poner bíblico- existió el Rollo. El Rollo, al contrario que –insisto- algunos de la Movida, suponía una continuación, e incluso una colaboración, con la “generación anterior”. En la actitud comprometida de la mayoría de sus letras, podían autoproclamarse herederos de los cantautores contestatarios (a los que en los 80 darán la espalda algunos que respaldarán la Movida), y musicalmente, de los grandes grupos de rock progresivo, duro y psicodélico de los 70: Triana, Smash, Alameda…, abanderados del rock andaluz, nuestro rock sureño), los gallegos NHU (algunos de cuyos miembros colaboraron en la presentación del último disco de Benedicto como cantautor), los vascos Errobi, o incluso la banda de folk urbano madrileño Suburbano (capitaneados por Luis Mendo y Bernardo Fuster), y el gran rock progresivo catalán, la Música Laietana: Máquina!, Iceberg, Companya Elèctrica Dharma, y los cantautores experimentales Pau Riba y Jaume Sisa. A mediados de los 70 se formaron en los barrios populares de Madrid y otros sitios grupos de rock inspirados por el rock duro extranjero, que, dado su carácter temático de problemática social de esos barrios y ciudades, se dio en llamar rock urbano, para luego convertirse en el rock duro y en el heavy metal de los 80: Bloque, Asfalto, Leño (con Rosendo Mercado), Topo, Coz, Ñu, Cucharada (con Manolo Tena), Burning (con cierta fama de macarrillas, por la inclusión de un tema suyo en la película Navajeros), Gran Wyoming con su grupo Paracelso… Y luego bandas impresionantes del heavy en castellano como Obús, Ángeles del Infierno, Los Suaves, Barón Rojo… Y algunos punkies, como Kaka de Luxe (no sé si ya con Alaska). Toda esta premovida se desarrolla en un ambiente de colaboración entre los anteriores y los nuevos: productores, músicos y periodistas como Manolo Díaz, Hilario Camacho Gonzalo García Pelayo o Adrian Vogel apoyan a estos grupos; labor que merece la pena mencionar fue la Vicente Romero “Mariskal”, un disk-jokey radiofónico de los 70, que trajo los discos más innovadores del extranjero, y que abrió el sello discográfico en el que grabarían la mayor parte de estos grupos: “Chapa Discos”. Pero también contó con el recién estrenado alcalde de Madrid en 1979, don Enrique Tierno Galván, quien presidía a menudo el certamen-concurso del bario “Rock Isidro” (cuya segunda edición, creo, la ganó el Gran Wyoming), y donde comenzó todo.

FiestaPCE_cartel1986Personal y musicalmente el Rollo me parece un momento musical mucho más interesante y genuino que la Movida, o mejor dicho, lo que se dio en entender por ella: la mayor parte de estos grupos de rock de esta época eran unas personas que, sin renunciar a hacer buena música, se involucraban en los asuntos de entonces, y que eran muchos, aunque el fracaso del golpe de Estado intentara ocultarlos. Y por ello, socialmente, el bienio 1978-1979 me parece mucho más interesante, siendo una verdadera época de transición social. Tampoco se planteaban que tuviera que haber una ruptura necesaria, como predicaban los post-modernos, ni una provocación malentendida. Y, lo que era más importante, frente a la actitud indolente de algunas de las estrellas postmodernas de la Movida, a estas bandas no se les caían los anillos a la hora de protestar por cosas serias, como fue la protesta contra la permanencia en la OTAN, compartiendo cartel con los cantautores consagrados. No en vano Julio Castejón, líder de Asfalto, autocalificó a su grupo y a otros como “cantautores eléctricos”.

Pero bueno, si he dicho que intentar plantear una crítica musical y social a la Movida de los 80 me venía grande a causa de mi edad, hablar de el Rollo ya ni te cuento: con 0 años no te dejaban entrar en un concierto de Leño. Pero quedan algunos testimonios por aquí y por allá. Del blog de Adrian Vogel, recomiendo la lectura de estas entradas:

Y a partir de ahí se pueden rastrear más entradas. Interesantes también son las crónicas de Javier García-Pelayo (por cierto, sí: Gonzalo y Javier son las personas en las que se basa la película The Pelayos) sobre Smash y el rock progresivo de los años 70.

A parte, me parece que se reedita la película estandarte del Rollo: Nos va la marcha: ahí va una selección:

http://www.youtube.com/results?search_query=nos+va+la+marcha&oq=nos+va+la+marcha&gs_l=youtube.3..35i39.7644.8265.0.9188.2.2.0.0.0.0.134.239.0j2.2.0…0.0…1ac.1.HW71jL1z9qE

Y bien, hasta aquí hemos llegado: esto no es más que mi opinión personal del tema, fruto de discusiones privadas y de lo que he aprendido escuchando discos (se puede aprender mucho de una época escuchando sólo sus discos). Naturalmente sé que algunas de mis palabras herirán la sensibilidad de algunos seguidores de ciertas personas por las que, lo siento, no tengo demasiado respeto. Puede que lo parezca, pero en ningún momento he pretendido decir que la música popular tenga que hablar sobre los problemas actuales: ése es un elemento que yo, personalmente, valoro bastante, aunque admito que no es condición para que una música, un grupo o un cantante sean buenos; si la crítica ha derivado a eso, lo lamento.

Danza de los encapuchados


¡Ay, pobre doña María,
ella que no sabe nada!
Su hijo, el de la piel manchada,
a sueldo en la policía.

Nicolás Guillén

El otro día escuché sin previo aviso esta canción de Carlos Cano, de su primer disco A duras penas (1975), y en una estrofa concreta me eché a reír; la estrofa en cuestión es ésta:

¡Cuidao, cuidao!:
Los espabilaos, los disfrazaos,
los aprovechaos, los encapuchaos,
los embalsamaos, los encangrejaos

policias_inflitrados_provocan_cargasBien, ya sabemos todos a donde quiero llegar. Tampoco supone una sorpresa, porque esto de los infiltrados (la palabra que le falta a su estrofa) es más viejo que el cagar: agentes disfrazados al servicio del poder que en cada época haya regido, cuya misión, digan lo que digan, es en realidad la de caldear los ánimos de los ciudadanos disconformes, de diferentes maneras, para desacreditar así las peticiones legítimas de ese conjunto de ciudadanos, los ha habido prácticamente desde que el mundo es mundo (apuesto a que los que incendiaron Roma eran guardias pretorianos de Nerón disfrazados de cristianos). En los tiempos de Carlos, y antes, cuando no era la policía “secreta”, eran grupos de ultra-derecha (aunque a veces la diferencia entre ambos era muy relativa). En esta ocasión, el grito de uno de ellos cuando era detenido por sus compañeros, de “¡Soy compañero! ¡Soy compañero!” (disiento: la palabra compañero es demasiado sagrada para esto) delata la procedencia de estos misteriosos ninjas de la revuelta que sirven con devoción a sus señores feudales. Ahora sus jefes tienen medallas, concedidas por este Ministerio del Interior (¡pues vaya un honor!: una medalla por apalear a los ciudadanos, y encima viniendo de este siniestro ministro); pero nosotros tenemos a Carlos Cano: ¿Quién sale ganando?

El baile del abejorro

Este ritmo alegre voy a cantar
no es mu difícil de bailar.
Tó consiste en querer levantar la cabeza arriba,
luego lo demás.
Busquen su pareja, vengan p’acá,
cójanse del brazo y ábranse lo más.
Bailaores, no pierdan compás:
pasitos p’alante, ninguno p’atrás.
A la calle, a la calle.
Ay, que güeno que ya nos da el aire.
A la calle, a la calle, ay,
que güeno que ya empieza el baile.
Vengan p’acá los abandonaos,
los desgraciaícos, los maltrataos,
los desamparaos, los más entonaos.
(Ay, qué gustico llevando el compás.)
¡Cuidao, cuidao!:
Los espabilaos, los disfrazaos,
los aprovechaos, los encapuchaos,
los embalsamaos, los encangrejaos
que bailan p’atrás.
A la calle, a la calle.
Ay, qué güeno que ya nos da el aire.
A la calle, a la calle, ay,
qué güeno que ya empieza el baile.

http://www.letrasmania.com/letras/letras_de_canciones_carlos_cano_8518_letras_a_duras_penas_123431_letras_el_baile_del_abejorro_1185385.html

Carlos Cano

“Que no amanece por nada…” (35 aniversario del asesinato de los abogados laboralistas de Atocha)


Hijo, abrígate bien. Y ponte la bufanda.
No vayas a coger alguna bala en los pulmones.
Que no está el tiempo bueno todavía.

(“Enfermedades de invierno”, Jesús López Pacheco)

Vídeo resumen de la película de J. A. Bardem

Enero de 1977: manifestación de repulsa por la muerte de los abogados de Atocha durante el entierro de estosHoy se cumplen 35 años desde el brutal atentado terrorista contra unos abogados laboralistas y un trabajador de Comisiones Obreras, en 1977, a manos de un comando de ultraderecha, y hoy como ayer, pasan cosas contradictorias. Su historia ya quedó plasmada en este monográfico en tres partes. Por resumir, tras el éxito de la huelga del transporte privado, tres pistoleros de ultra-derecha, de la Alianza Apostólica Anticomunista (la Triple A, o AAA), irrumpieron en el despacho de los abogados laboralistas que habían llevado el caso de los huelguistas, buscando al líder sindicalista Joaquín Navarro, que no se encontraba allí; los terroristas dispararon a bocajarro contra los indefensos abogados y el empleado, aunque no mataron a todos: fue la culminación de unas jornadas de violencia inédita, cuyo antecedente más directo fue el secuestro de Villaescusa y de Oriol por GRAPO (posible grupo de ultraderecha disfrazado de revolucionario de extrema-izquierda), con los asesinatos, durante manifestaciones por la amnistía, de Arturo Ruiz, a manos de los Guerrilleros de Cristo Rey, y de María Luz Nájera, a manos de las fuerzas antidisturbios de la policía armada. La noche del 24 de enero se produjeron incidentes similares, sin heridos, en varias centrales de los sindicatos, y mucha gente, temiendo una “noche de los cristales rotos”, no durmió en sus propias casas. Pero las cosas habían cambiado algo, gracias al gobierno de Suárez, y la policía detiene a varios militantes de Fuerza Nueva y de los grupos paramilitares, junto a personalidades de la ultra-derecha como el repugnante filo-nazi Blas Piñar, Girón de Velasco (antiguo jefe de los sindicatos verticales) o Mariano Covisa, fundador de Cristo Rey. Pero incluso las sentencias condenatorias fueron suaves, y muchos de ellos se fugaron o salieron antes de tiempo.

garzonSe dan hoy varias circunstancias que sacan a la luz que han quedado muchas cosas pendientes. En primer lugar, justo hoy, comienza el juicio contra Baltasar Garzón, acusado por el pseudo-sindicato Manos Limpias –fundado por gente de Fuerza Nueva, de Piñar-, por iniciar la investigación de los crímenes del franquismo; esto días de atrás, el que ocupara varios cargos durante la dictadura y fundara el partido del franquismo sociológico, Manuel Fraga, recibe honores de Estado mientras los medios de comunicación callan cuidadosamente su responsabilidad en varios asesinatos oficiales. Incluso en esto tuvo su parte de culpa, pues fue ministro de la Gobernación durante 1975 y 1976, año en el que se recrudece la actividad de los grupos paramilitares de ultra-derecha, muchos de ellos, no sólo al servicio, sino también miembros, del sindicato vertical y de la policía política, la brigada político-social: pongo Montejurra por caso y los atentados del Batallón Vasco-Español en el País Vasco, tanto español como francés. Y mientras rendimos honores al tío más listo del búnker, al más trepa de la vieja guardia, a éstos, que sin querer dieron su vida por la dignidad de la clase obrera y de las libertades democráticas en este país, cuya muerte impulso realmente el proceso democrático con la escalofriante muestra de civismo y responsabilidad de la ciudadanía y de los militantes y simpatizantes del PCE durante su funeral –“Madrid: capital del dolor y la gloria”, era el titular de un periódico- no hablará ni uno de los descendientes del pomposamente llamado “padre de la democracia”… Porque hay muchos de ellos que tienen por donde callar. Y sobre Garzón, hago mía las palabras del presidente de la fundación Human Funeral_abogados_AtochaRights Watch, Reed Brody, "es la primera vez que se procesa a un juez por defender los derechos humanos; la primera vez en la UE que un juez es sometido al derecho penal por defender derechos humanos y perseguir crímenes internacionales" (Diario de Mallorca), y aseveraba que, si era declarado culpable, eso diría nada bueno sobre la justicia española. Pero mientras el mundo contempla con el corazón en un puño el juicio contra Garzón, paréceme a mí que el funeral del ex-ministro no ha sido seguido por la prensa internacional más allá de una breve reseña, y quizás diciendo lo que aquí la prensa oficial calla. Si, como colofón de todo esto, Garzón es declarado culpable, se habrá demostrado la clase de hienas que gobiernan este país hermoso.

Pero mi recuerdo es para quien vale la pena, para quien realmente luchó a pesar de todos los peligros, y para el que trabaja la tierra. A ellos les dedico esta canción de Labordeta, de su disco Que no amanece por nada (1978), del cual, algunas frases tienen una escandalosa realidad.

¡Gloria a los muertos del mundo del Trabajo!

monumento-a-los-abogados-de-atocha-19771

Compañeros

Compañero, compañero,
hasta aquí ya hemos llegado,
atrás dejamos la noche
con la violencia y el miedo.

Dejamos en los caminos
compañeros que no han vuelto,
que no han podido seguir
contra este brutal esfuerzo.

Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
salid al camino hermanos
que no amanece por nada,

y en nombre de los caídos,
de los que nunca llegaron,
hagamos de su esperanza
tiempos de hombres renovados.

Vamos ahora, compañeros,
a defender lo alcanzado
y a seguir hacia delante,
la lucha no ha terminado.

Defendamos os salarios,
los panizos y los ríos,
la igualdad entre los hombres,
las montañas y los trigos.

Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
Salid al camino, hermanos,
que no amanece por nada.

José Antonio Labordeta

http://www.10lineas.com/labordeta/antc.htm

Luis J. Benavides (asesinado);  Alejandro Ruiz (herido);  Enrique Valdelvira (asesinado);  Javier Sauquillo (asesinado);  Luis Ramos (herido);  Mª Dolores García (herida);  Serafín Holgado (asesinado);  Miguel Sarabia (herido);  Ángel Rodríguez (asesinado)

Adela mía ¿de luto?


1814Siempre me ha hecho gracia esta canción de Víctor Manuel, de su disco de 1974 Todos tenemos un precio (aunque ya había aparecido en la colección mexicana Los grandes artistas el año anterior). En ella, Víctor interpreta a un ministro del franquismo que le habla a su mujer sobre sus cuitas; quizás por ser el más famoso, yo siempre había pensado en él, aunque el de la canción, por lo que se describe, era más probable el ministro de Interior o el de Asuntos Exteriores. El ministro en cuestión hace gala de toda la chulería de la casta que dominaba (y sigue dominando) este país: desprecio al pueblo, machismo, egoísmo; el humor negro alcanza sus cuotas máximas cuando el ministro confiesa que “no son asuntos de vida o muerte, son de guerra de Maladón”, y no deja de pensar en su futuro. La letra se vuelve hasta profética, incluso para el año 73: los políticos de Franco eran una fauna diversa y variopinta, divididas en lo que se llamaba “familias del régimen”, básicamente un compendio de todos los grupos que lucharon junto a Franco en la guerra: la Falange, los carlistas tradicionalistas, el Opus Dei, el clero, los militares de alto rango, y los últimos, que recibían varias denominaciones: liberales, aperturistas, etc.

El ministro Manuel Fraga, con el reglamentario uniforme fascistaPero en el tardofranquismo se dividían en dos grandes grupos: los inmovilistas, que se negaban en rotundo a que tras la muerte del dictador se produjera una democracia parlamentaria, reunían a los más viejos y a los más extremistas fascistas y ultra-católicos, que eran famosos por sus apasionados y aterradores discursos, y cada vez que hablaban, la gente sabía que alguna cabeza en el gobierno o en la administración iba a rodar; se agrupaban en asociaciones y proto-partidos como Fuerza Nueva o la Asociación de Ex-Combatientes, dirigían la policía y, en secreto, las cuadrillas de matones que sembraban el terror donde se les requiriese; por su marmóreo carácter inmovilista, fueron apodados como el búnker, algo tan acertado que incluso ellos adoptaron orgullosos como denominación; los más famosos de entre ellos eran el crispante Blas Piñar, el aterrador Girón de Velasco, y varios de los más rancios ministros militares, como Pita da Veiga. Los otros eran los aperturistas, que, en principio, eran reconocidos por su predisposición al diálogo con la mayor parte (algunos, incluso con toda) de la oposición democrática y, generalmente, aceptaban el hecho de que tras la muerte del dictador se pusieran los medios necesarios para la existencia de una verdadera democracia parlamentaria en España; pero dentro de éstos caben divisiones: los primeros, digamos, eran los más o menos honestos, y dentro de ellos personas a quienes la oposición guardaba, no sólo respeto, sino además contacto: gente como Areilza, ministro de exteriores por aquellos días, Pío Cabanillas, bajo cuyo ministerio hubo cierta libertad de prensa, y el general Gutiérrez Mellado; una fórmula infalible para reconocer a los honestos era que, por regla general, eran sus cabezas las que rodaban cuando el búnker, que los calificaba de traidores, daba sus diatribas, casi al grito de la Reina de Corazones “que le corten la cabeza”.

Manuel Fraga, candidato a la presidencia del gobiernoEl otro grupo de aperturistas fueron los oportunistas: éstos no deseaban la democracia, y les corría un escalofrío cuando pensaban en la legalización del PCE y otros grupos, pero eran muy listos, y sabían que el franquismo, una vez desaparecido su cabeza, no podría sobrevivir; así que, gente como Fraga, Arias Navarro u Osorio, oscilaban durante los trepidantes años del tardofranquismo y la transición entre el búnker y los aperturistas: aunque sus palabras podían parecer bonitas (excepto Fraga, que siempre hizo gala de cierta prepotencia autoritaria en sus declaraciones), sus actos (sucesos de Vitoria, represión de varias huelgas y manifestaciones, presencia en diversos actos de reventadores pertenecientes a grupos de ultra-derecha, a veces con muertos, etc.) les delataban. Los políticos franquistas aperturistas se dividieron en dos partidos principales: UCD y AP; éste último, creado y dirigido por Fraga, tenía la curiosa idea de que, aunque la sociedad española quería libertades democráticas, seguía teniendo la mentalidad de los vencedores del 39, así que suponían que la fórmula del “franquismo sociológico” les daría la victoria en las primeras elecciones, pero no fue así: los discursos electorales de Fraga y Arias Navarro, con sus apasionadas advocaciones a la “defensa de la patria contra los enemigos de España”, se asemejaban más a los de Fuerza Nueva y Falange que a los que en principio eran sus parientes políticos, los aperturistas de UCD. A la fuerza, AP tuvo que ir suavizando su discurso, aunque Fraga seguía apareciendo con aquellos tirantes tan kitsch adornados con la bandera de España, como si fuera una caricatura de algo que no agonizaba, porque estaba muerto. Volviendo a la canción de Víctor Manuel, pienso que su “ministro” marido de Adela se corresponde con uno de esos aperturistas deshonestos del franquismo sociológico que, dando una de cal y otra de arena, intentaban procurarse un lugar dentro de, o la democracia parlamentaria, o la dictadura monárquica: estaban preparados para todo.

Escuchar: http://www.goear.com/listen/5e7c253/buenos-dias-adela-mia-victor-manuel

Buenos días, Adela mía

Buenos días Adela mía
dime cómo se descansó.
Adivino por tu sonrisa
tu alegría por ser mi amor.
Cómo van esos desayunos
tengo el hambre de un animal,
un café solo bien cargado
mermelada y tostado el pan.
Presiento un día agotador,
tengo visita de embajador,
no son asuntos de vida o muerte,
son de guerra de Maladón.

Hay que ver cómo está el servicio:
no muestran solicitud.
Ya no son como antiguamente
que servir era su virtud.
Desde aquella inauguración
que comimos sin ton ni son
la cintura se me ensanchó,
se me puso mejor color,
pero esta faja me oprime tanto
y no puedo salir obeso.
Años llevo para imponer
de palmito europeo el cartel.

¡Ay Adela, qué feliz eres!,
cómo envidio tu condición
ser esposa de un importante
es vivir, te lo digo yo.
No te quejes, no es para tanto:
de vez en cuando una recepción,
un colegio de niños pobres
o una simple postulación,
un té con leche, una reunión,
una agradable conversación
con tus amigas de escalafón,
mientras yo me divierto al golf.

Este traje me queda estrecho
y mi aspecto no es el mejor,
tengo suerte que el embajador
es un anciano encantador,
pues la foto es fundamental,
así mi prensa publicará
"qué bonita fraternidad"
y sigo sin saber de qué voy a hablar.
Iré veloz con mi coche negro,
desde este auto controlo al pueblo,
moviendo masas soy un artista
y mi destino salta a la vista.

Nuestros hijos están en Suiza,
el mayor es igual que yo,
la segunda es como su madre
y el tercero es un gran…
que no estudia y dice que yo
tengo un cargo por mi pasado
y por mi color de camaleón.
Lo que no piensa esa oveja negra
es que yo me batí en la guerra,
esclavo soy de la incomprensión
de esta perdida generación.

http://www.cancioneros.com/nc/9101/0/buenos-dias-adela-mia-victor-manuel

Víctor Manuel

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