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Gure nagusiari, Díaz Ferrán (A nuestro patrón, Díaz Ferrrán)


Ta nagusiaren nigarrek
langilearen langilearen
bihotz"eria" hunkitzen…

(“Y las lágrimas del patrón/ alcanzan el corazón herido/ del obrero”, Errobi)

diaz-ferranGerardo Díaz Ferrán se tenía a sí mismo por un caballero español: sólo le faltaba decir aquello de “España y yo somos así”; había gente, no ciertamente muy cuerda, que le debía de tener por un ejemplo de rectitud y moralidad, pues si no, a pesar de lo que decían los datos, y sus trabajadores, de la gestión que estaba llevando a cabo en sus empresas, no se le hubiera cogido de presidente de la CEOE. Pero ya que estaba mangando, podría haberse cortado un poco, porque, la verdad, no queda muy bien el haber intentado dar lecciones con frases como “Hay que trabajar más y cobrar menos” (refiriéndose a los trabajadores), mientras que por detrás evadía capitales. ¿Cómo era eso de haz lo que digo y no lo que hago? No obstante, me da hasta lástima: ¡el pobre! Por muy poco no pudo avenirse a la amnistía fiscal, y pasará 16 años en la cárcel con todas las comodidades. Por eso he decidido rescatar esta canción, que ya apareció aquí con su traducción, “Nagusiaren negarrak”, del grupo de folk-rock vasco Errobi:

La verdad es que es muy molesto que personajes como Juan Rossell, Arturo Fernández (tanto el payaso como el actor), este tío y demás petimetres, que en realidad nunca han tenido que trabajar para llegar a donde están aparezcan de vez en cuando, haciendo ostentación de sus trajes caros, de su sonrisa de desprecio, de sus ademanes de gran señor, aparezcan pretendiendo dar lecciones, pretendiendo conocer las claves místicas de la recuperación económica, desprestigiando a los trabajadores y a todos esos que se quejan, llegando a dar a entender que el que está en el paro es porque quiere (es que no todos tenemos un tío en el gobierno), y luego encima sus voceros digan que eso de las clases sociales no existe. Dan ganas de resucitar viejas canciones…

Canta: Claudina Gambino

Maldita burguesía

Ay, maldita burguesía
cuantos pesares haces sufrir
mientras exista tu raza
será imposible vivir.

Pero el obrero con decisión
va preparando la revolución
y a cada infamia gubernamental
surge un Caserio un Artal*.

Venga pronto la anarquía
venga ya la libertad
que cuando llegue ese día
será la vida felicidad,
que cuando llegue ese día
será la vida felicidad.

http://pacoweb.net/Cantatas/Anarco.htm

Anónimo (Argentina)

* Joaquín Miguel Artal: joven anarquista que en 1904 atentó sin éxito contra el presidente del Consejo de Ministros español Antonio Maura.

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“Damunt d’una terra”, el homenaje de Lluís Llach al anarquista Joan Maurici


Hoy he tenido una agradable sorpresa, cuando el pintor Ángel Pascual Rodrigo ha comentado en la antigua entrada sobre la canción “Damunt d’una terra” de Lluís Llach, lo siguiente. Para darle algo más de belleza a su intervención, me va a perdonar que, no sólo le transcriba lo que ahí me ha dicho, sino que combine ambos comentarios:

angel_pascual2009Joan Maurici no era un personaje imaginario. (…) oí decir a Lluís Llach que esa canción la compuso en homenaje al anarquista Joan Maurici. Era el hermano de la madre de mi mujer, Elvira Ascaso Maurici. Mi suegra era Marina Maurici, secretaria de las Juventudes Libertarias de Gerona. Ambos vivían en Salt, un pueblecito junto a la capital que ahora ha quedado como un barrio con una gran densidad de inmigrantes. Joan Maurici era un anarquista militante. Fue fusilado en la guerra civil. Mi suegro, Pedro Ascaso, fue secretario de la CNT de Aragón poco antes de la guerra civil y después de traspasar el frente desde Zaragoza fue a Gerona, donde fue dirigente de la CNT. Allí conoció a Marina y a Joan. Un día le pregunté a Pedro ¿Cómo es que Franco te perdonó las dos penas de muerte que te impusieron y a Joan lo fusilaron? Su respuesta fue —Yo no cometí ningún delito de sangre, pero cada noche Joan salía y mataba a dos o tres «burgueses».

Otra cosa curiosa es que Elvira y yo nos conocimos en un recital de Lluís Llach en Zaragoza, el año 1972, donde cantó esa canción, por supuesto, y todos la coreamos.

Y cuando a los 25 años de matrimonio hicimos un viaje a Florencia desde Mallorca, donde vivimos, subió con nosotros al avión en Palma Lluís Llach. ¡Qué casualidad más increíble!, ¿verdad?

Con estas notas no podemos menos que volver a reeditar la canción, en mejores condiciones que entonces. Hasta ahora, siempre había pensado que Maurici sería el nombre de un estudiante o de un obrero tipo, que se va resistiendo a la protesta hasta que entiende algunas cosas. Ahora lo vemos con otros ojos, llenos de respeto:

Versión en directo de “Barcelona. Gener del 76”

Damunt d’una terra

Vailet, et diuen que a les guerres
tan sols hi ha tristeses,
no s’hi guanya mai.
Damunt d’aquesta terra encesa
tot allò que és feble
vol ignorar els mals.

I en Maurici va escoltant
però segueix a terra sense fer-ne cas,
perquè uns altres li han dit tant
que la seva vida és patir sota el fang…

Recorda les raons que un dia
varen canviar el signe
d’aquell temps passat.
Ell ha marcat la teva vida
amb una ferida
que tu has de curar.

I en Maurici va escoltant
i pensa que ja sap el perquè dels mals.
Però se’n torna, està dubtant,
i altres veus ressonen també al seu voltant.

Vailet, no siguis anarquista
i vés a la conquista
de l’honor més alt,
que al teu costat tindràs la força
que ens porta l’ordre
i ens permet la pau.

I en Maurici sap molt bé
que, si només dubta, poca cosa té.
En Maurici sap què fer,
trobarà als companys i sortirà al carrer.

Sobre una tierra

Muchacho, te dicen que en las guerras/ sólo hay tristezas/ nunca se gana./ Sobre esta tierra ardiente/ todo aquello que es débil/ quiere ignorar el mal.// Y Maurici va escuchando,/ pero sigue sentado, sin hacer caso,/ porque otros le han dicho mucha veces/ que su vida es padecer bajo el fango.// Recuerda las razones que un día/ cambiaron el signo/ de aquel pasado./ Él ha marcado tu vida/ con una herida/ que tú has de curar.// Y Maurici sigue escuchando/ piensa que ya puede saber el porque del mal./ Pero se vuelve atrás, está dudando,/ y otras voces suenan a su alrededor./ Muchacho, no seas anarquista/ vete a la conquista/ del honor más alto,/ que tendrás a tu lado la fuerza/ que nos lleva al orden/ y nos permite la paz.// Y Maurici sabe muy bien/ que, si sólo duda, poca cosa tiene./ Y Maurici sabe qué hacer,/ buscará a los compañeros y saldrá a la calle.

Lluís Llach

Y ahora, para celebrar este raudal de informaciones y emociones, una “rareza” que trajeron los amigos de Canzoni contro la guerra, la versión en griego que realizó el cantante Vasilis Papakonstandinou (Βασίλης Παπακωνσταντίνου):

ΟΛΑ ΤΑ’ΧΕΙ Ο ΜΠΑΞΕΣ

Όπου κι αν κοιτάξεις στίχοι με αφίσες και σκουπιδαριό σωρό
Τώρα η ζωή μου λιώνει σαν τις πίσσες μες στους δρόμους που γυρνώ

Όλα τα χει ο μπαξές, ψεύτικα λουλούδια, κρύες γειτονιές
Κάθε μέρα που περνά όλο πιο πολύ ο κόσμος με πονά
Όλα τα χει ο μπαξές, σύννεφα καπνού και σπίτια φυλακές
Κάθε δρόμος μια πληγή γέμισαν σκουριά ανθρώποι κι ουρανοί

Χίλια δυο γραφεία όνειρα πουλάνε σε ταξίδια αναψυχής
Τόσες υποσχέσεις λένε θα σε πάνε στον παράδεισο της γης

Όλα τα χει ο μπαξές, ψεύτικα λουλούδια, κρύες γειτονιές
Κάθε μέρα που περνά όλο πιο πολύ ο κόσμος με πονά
Όλα τα χει ο μπαξές, σύννεφα καπνού και σπίτια φυλακές
Κάθε δρόμος μια πληγή γέμισαν σκουριά ανθρώποι κι ουρανοί

Το μοναστηράκι κάλπικη δεκάρα μες τον τζόγο της ζωής
Χάθηκαν τραγούδια και άρρωστα φουγάρα που σε πήγαν κι όμως ζεις

Όλα τα χει ο μπαξές, ψεύτικα λουλούδια, κρύες γειτονιές
Κάθε μέρα που περνά όλο πιο πολύ ο κόσμος με πονά
Όλα τα χει ο μπαξές, σύννεφα καπνού και σπίτια φυλακές
Κάθε δρόμος μια πληγή γέμισαν σκουριά ανθρώποι κι ουρανοί

Vasilis Papakonstandinou (Βασίλης Παπακωνσταντίνου)

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?lang=it&id=15963&all=1#last

(NOTA: no he encontrado traducción de esta versión, más que la traducción automática del traductor google, que, por honestidad no reproduzco para que no se malinterprete como una buena traducción. Quien quiera obtener una idea de lo que dice, puede recurrir a ello)

Ángel Pascual Rodrigo fue miembro fundador de la Hermandad Pictórica Aragonesa, en 1974; un colectivo pictórico combatiente. Actualmente, Ángel Pascual Rodrigo sigue en activo, siendo uno de sus últimos trabajos un homenaje al gran José Antonio Labordeta, gran amigo suyo:

http://www.angelpascualrodrigo.com/new/40_aniversario.html

http://www.angelpascualrodrigo.com/89-98.b.html

Le agradezco sumamente todas estas informaciones, hasta ahora inéditas, y confío que me perdone estas libertades.

Con la mochila a cuestas VII (Homenaje a Labordeta): el paisano


Estas arcillas viejas,
estas arcillas pobres,
sólo crean miseria,
sólo producen hambre…

(Labordeta, “Las arcillas”)

LABORDETA, inicialAntes que nada, a la manera de Pepe Isbert, “os debo una explicación”… El año pasado, a raíz del fallecimiento del gran José Antonio Labordeta, habiéndome su magnífico libro Regular, gracias a Dios, comencé una serie de homenajes a Labordeta abordando sus distintas dimensiones, tanto biográficas (su infancia, su juventud), como profesionales (profesor, poeta, cantante), más que de una manera “profesional”, sentimental… Y es que cuando falleció, un amigo mío que fue amigo suyo me dijo que no sólo me habría gustado conocerle a mí, sino que yo le habría gustado a él, algo que me emocionó mucho… Pero volvamos a la explicación pues: el último cuelgue lo hice a finales de octubre, bajo el título de “El Juglar”, en el que hablaba sobre su faceta de cantante popular (es decir, del pueblo); quise continuar, pero la verdad es que no sabía cómo… Así que lo fui dejando, dejando, sin saber muy bien cómo acabarlo. Ha sido el maestro Lucini, en su entrada de hoy, con el abecedario poético de Labordeta, el que me ha recordado que el próximo día 19 se cumplirá un año desde su fallecimiento, por lo que he decidido dedicarle dos entradas más para cerrar el ciclo como Dios manda.

El Paisano

La gran virtud de José Antonio Labordeta, en todo lo que llevó cabo, fue la de conectar íntimamente con el pueblo: como cantor, volvemos a decir lo que Tuñón de Lara escribió en la reseña de su LP Cantar i calla: Labordeta no le cantaba al hombre, se ponía a su lado. En su ciudad natal, José Antonio estaba muy próximo a sus vecinos, a sus sentimientos y preocupaciones: le impresionaba la humildad y obstinación de un pueblo campesino, que a menudo se veía obligado a emigrar, pero siempre con esa curioso orgullo que brilla con extraña luz en los ojos de –como dijo Dostoievski- los humillados y ofendidos; y luego estaban las terribles historias de la guerra civil, que aunque fueran como secretos murmurados a voces, Labordeta oyó desde niño. Por esa razón, la mayoría de sus canciones están dedicadas a esa gente: humilde, pero a la vez obstinada y orgullosa, hecha del mismo barro sagrado de la creación y de sus casas.

Caricatura para el libro de González LuciniEn gran medida el pensamiento de Labordeta era muy machadiano: “… Todo arte verdadero será arte proletario. Quiero decir que todo artista trabaja siempre para la prole de Adán…”, dijo el inmortal poeta durante la guerra civil (cita completa: https://albokari2.wordpress.com/2007/02/26/%C2%BFquien-puede-resistirse/); un pensamiento que, sin duda, se debía a una de sus grandes influencias, su propio padre, el profesor Miguel Labordeta Sr., que desde la dirección del colegio Santo Tomás de Aquino impartía clases a niños de toda clase social, a veces hasta gratis, comprendiendo la terrible situación que atravesaban algunas familias. Don Miguel era un hombre justo, socialista –no sólo de ideología política, sino más bien en la comprensión intuitiva de que todos somos iguales- que durante la guerra civil dio cobijo a gentes de ambos bandos, a pesar de haber sido amenazado en más de una ocasión, y de ese sentimiento de justicia y de igualdad, de ese humanismo de andar por casa (a veces las cosas de andar por casa, al no estar estropeadas por excesivas consideraciones teóricas, son las mejores), recibió José Antonio sus primeras lecciones: ponerse siempre del lado del que sufre (“ellos son tus mejores amigos”, escribió Nicola Sacco a su hijo mientras esperaba ser ejecutado), nunca actuar con superioridad respecto al otro, y, sobre todo, condenar siempre la injusticia. Con este pensamiento de base, el joven Labordeta se enfrentaba al mundo de la dictadura.

1284634154712Maestros de la Segunda República, la Institución Libre de Enseñanza, los intelectuales, artistas, etc. asesinados, encarcelados o en el exilio, la poesía de su propio hermano, Miguel Labordeta… De todos ellos Labordeta aprendía que, también como dijo Machado, para poder ser universal primero hay que ser popular: conectar con la gente de las clases humildes más cercanas para poder conectar con las de todo el mundo. Y eso era algo que, en primer lugar, él quiso enseñar a otros en sus clases, y, luego, a través de sus canciones… Maravillosas canciones que la más de las veces nos hablan de lo concreto, de lo cotidiano, de una gente que era la suya, la tuya, la nuestra, pues, aplicando la máxima seegeriana –en cierto modo, variante de la de don Antonio- de pensar globalmente y actuar localmente, Labordeta comprendía que sus canciones debían de hablar de las cosas en este orden: en primer lugar, de las gentes de Aragón: así, Labordeta acercaba al resto del país qué era Aragón y cómo era su gente, y nos sentíamos cercanos, vecinos: y la gente descubría que los problemas y las cuitas de aquella gente eran similares a las suyas –ay de aquel que diga que sus canciones, o las de Raimon, o las de Llach, o incluso las de Paco Ibáñez, han servido para separarnos: a los que mienten, les baja una candela del cielo que les quema la lengua-; luego, a nivel nacional –independientemente de lo que esto signifique, no se me ofenda nadie-, conectando con las gentes de toda España por ese hermanamiento que descubre que, con los matices dados por cada región, los problemas venían a ser más o menos los mismos; y, finalmente, a nivel universal, descubriéndonos que nuestros problemas se enmarcan en una problemática de dimensiones globales. El cantor de la humilde tierra de Aragón conectaba con la gente de todo el mundo: ¡qué orgulloso estaba cuando se enteraba que gentes de Latinoamérica, tanto marxistas como cristianos de base, adoptaban sus canciones en sus movilizaciones! ¡O incluso mucho más lejos, en el sudeste asiático, en todo el mundo!

1284634092921Fue, precisamente, su sentido del paisanaje, su admiración y respeto hacia la gente humilde, a la clase trabajadora, lo que le lleva a la televisión: en 1990, interpreta al señor Dupont, un vendedor de molinillos de papel (algo tan tierno que le iba que ni pintado), en la serie televisiva dirigida por José Briz Méndez Del Miño al Bidasoa, basada en la novela homónima de Camilo José Cela. Esta serie fue el germen de la docu-serie más famosa, Un país en la mochila, un encargo de RTVE que él se encargó en dirigir y en presentar: a través de sus capítulos, Labordeta –aparentando recorrer a pie la Península y las Islas- nos presentaba impresionantes paisajes naturales, a veces en contraste con la modernidad, gentes campesinas, algunas curiosas, que hablaban con sencillez y claridad; nos hablaba de las costumbres de la tierra, siempre con un respeto y una admiración propia de él, al tiempo que a veces nos ofrecía sus canciones y poemas. La gran virtud de esta docu-serie fue, en contraposición a muchos documentales rurales, que nos presentaba a la gente no como elementos estáticos del paisaje, o como resquicios del pasado: al contrario, eran gentes vivas, que hacían cosas interesantes y tenían muchas cosas que decir… Y Labordeta les daba la palabra. Otra aparición ante la cámara fue en la adaptación al cine de la novela de Ramón J. Sender, Réquiem por un campesino español (Francesc Betriu, 1985), en donde, muy apropiadamente, interpretaba al pregonero del pueblo.

Nº 1 de la revista AndalánEnseñar y cantar para cambiar el mundo era un buen comienzo, pero Labordeta, como otros cantantes que pensaban que para ello podían y debían hacer algo más (pienso, por ejemplo, en Adolfo Celdrán, que estuvo en la lista del PCE, o de mi estimado Benedicto, uno de los fundadores del Partido Comunista de Galicia), no se conformaba con esto, que estaba muy bien, pero no dejaba de ser una base: así que decide actuar más activamente. No es cierto, como piensa mucha gente, que Labordeta comenzara su carrera política ya como cabeza de lista del CHA (Chunta Aragonesista): su carrera política activa ya había comenzado mucho antes, a principios de los 70, como co-fundador, junto a Eloy Fernández Clemente y otros, y colaborador de la revista Andalán –cuyo nombre, si no recuerdo mal, es una voz aragonesa que significa plantar árboles en surcos y no en hoyos individuales-, una de las publicaciones más importantes de Aragón en cuanto a la formación de un pensamiento y espíritu crítico en la ciudadanía. En 1976, de cara a la transición, fue uno de los fundadores del Partido Socialista de Aragón, PSA (Labordeta, haciendo gala del humor negro made in Aragón, contaba que cuando la doctora le preguntó que si sabía que era el “PSA” –el índice que mide la presencia de tumores en un análisis de sangre-, él respondió, con toda ingenuidad, que claro que sí, que “yo ayudé a fundarlo”), y más tarde concurrió en las listas de Izquierda Unida al Senado. Ya después, una vez “reclutado” para el partido regionalista o nacionalista CHA, fue elegido diputado en el Grupo Mixto. Él mismo declara en su libro que, al principio, al ser él un hombre de tendencias internacionalistas y el CHA un partido nacionalista, tuvo sus reservas, pero una vez examinadas las bases y el programa, aceptó, y ¡la hostia!, declaro: que no se veía tan buen político desde los tiempos de Azaña o de Tierno (con excepciones, por supuesto). Somos legión todos aquellos que sentíamos el impulso de empadronarnos en alguna provincia aragonesa para poder tener el inmenso honor de decir “yo voté a Labordeta”.

Viñeta de AzagraAhora, un poco de crítica hacia políticos y medios de comunicación. Desde el año 2000 hasta el 2008 en que ocupó escaño, tanto en la legislatura de José María Aznar como de José Luis Rodríguez Zapatero, la gente llana y sencilla nos sentíamos, aunque fuera a través de Aragón, representados por alguien por primera vez en la vida, y que me perdonen IU y otras formaciones de izquierda, y las bases del PSOE, pero es que nadie hasta entonces había hablado en aquel lugar de una manera tan comprensible para nosotros, de una manera en la que dijéramos “eso es lo que habría dicho yo”. Labordeta, ya no sólo por el partido al que representaba, sino por cierta prensa hostil hacia su persona (siempre se ceban más con los buenos), le representaban como un nacionalista, separatista independentista (que tampoco es necesariamente malo, a menos que se roce el fascismo), y no era verdad: todos nos sentíamos representados. Uno de sus grandes caballos de batalla fue la oposición al trasvase del Ebro, “Aragón no tiene agua que dar”, decía, “¡insolidario!” le llamaban señoritos que, mientras clamaban en la cámara por el agua del Ebro porque sus regiones la necesitaban (algo que él no ponía en duda), malgastaban la poca que tenían abriendo campos de golf y urbanizaciones de lujo, al tiempo que su prensa afín ponía a la gente de estas provincias en contra del profesor, poniendo en su boca cosas que no había dicho. Y es que, también en política, Labordeta puso en práctica su máxima, quizás alguna vez –y lo reconoció- se equivocara, y otras lo hizo bien, y Aragón estaba orgulloso de uno de sus mejores hijos; pero lo que no hizo nunca fue desatender las otras dos dimensiones, tal como lo hizo también en la canción: defendió la enseñanza de las humanidades y se opuso con todas sus fuerzas al apoyo de la guerra de Iraq (guerra que comenzaron un cowboy borracho de Texas y un estirado británico y que apoyó un mayordomo con bigote): allí, como una reedición del enfrentamiento de Unamuno y Astray, un enfrentamiento entre la razón y la violencia, Labordeta hizo vibrar la misma profunda y sonora voz de cantante, resonando en las paredes y cúpulas del congreso (aún agujereadas por las balas de Tejero), al leer un hermoso poema de su hermano Miguel: y los agujeros del 23-F se rellenaron con un cemento que hablaba de justicia, razón y paz. Pero los medios, a sueldo a día de hoy de los grandes intereses empresariales, de los dos grandes partidos, sólo sabían sacarle cuando protagonizaba la “anécdota del día”: el famoso “a la mierda”, el llamar gilipollas a otro parlamentario del PP (que no le dejaba hablar, como en el anterior caso, y, francamente, y aunque luego le pidiera perdón, Labordeta no parecía ser un hombre que te insultara por nada…), llenaban, en vez de sus alocuciones sensatas y llenas de razón, los telediarios afines, con el fin de ridiculizarle, de desprestigiarle…Pero no lo conseguían: incluso en esto nos emocionaba, porque ¡por fin alguien hablaba claro!

1140798076_0Labordeta, indudablemente, era de izquierdas, aunque no parecía adscribirse a ninguna corriente ortodoxa, y regionalista, pero sin perder de vista otras realidades; se consideraba relativamente nacionalista, sobre todo porque suele llevar a posturas más bien conservadoras, pero siempre comulgó con el internacionalismo; y se definía como ácrata y “anarcoburgués”. Pero era siempre el sentimiento y el sentido de la justicia lo que no le hacía perderse en pensamientos dogmáticos y maniqueos. Una muestra de ello es esta canción, de su disco de 1984, Qué queda de ti, qué queda de mí, acerca de la guerra fría, en la que reparte sopita para todos y no se casa con nadie:

Escuchar: http://www.goear.com/listen/6566a0e/desobediencia-civil-jose-antonio-labordeta

Desobediencia civil

Les devuelvo el DNI
porque yo no quiero ir
donde me van a mandar
con carné de identidad
pues aquí hay que empezar
a decir ya la verdad
que no nos gusta morir
ni en Varsovia ni en la OTAN.

Te aseguran los del dólar
que ellos lo hacen por la paz
y que por eso conviene
estar todos en la OTAN,
pero tú no te lo crees,
te lo pones a dudar,
eres un chico tremendo
no te crees casi ná.

Luego van los "orientales"
y con ese humor sin parar
te pregonan que ellos lo hacen
por la paz y la igualdad
tu tampoco te lo crees
viendo tanto militar
armado hasta los dientes
y con cara de mal plan.

Ustedes dicen que blanco
rosa dicen los de allá,
negro aseguran algunos
que se está poniendo ya
el panorama completo
de todo este personal
del mundo, del universo
y del sistema solar.

Porque si en serio desean
que aquí funcione la paz
déjense de cachondeos
y pónganse, de verdad
a fabricar con las armas
bicicletas, panecillos,
conciertos al aire libre
y tortás de mazapán.

José Antonio Labordeta

http://www.cancioneros.com/nc/12119/0/desobediencia-civil-jose-antonio-labordeta

Dos hombres buenos: Sacco y Vanzetti


y1p39Ahm10hxfkQyjJ3zhed4C2J51BzoriK8wulwTdUQXrB9Z1asnxC7djxuPMc3hI_sfwGEG6KwukEl 23 de agosto de 1927, por un crimen que no cometieron, Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, emigrantes italianos en los Estados Unidos y anarcosindicalistas, fueron ejecutados en la silla eléctrica. El hecho conmocionó al mundo, porque a pesar de las muchas pruebas que hablaban a su favor, el tribunal mantenía su voluntad de asesinarlo; junto a esto, los comentarios racistas hacia los inmigrantes de Frederic Katzmann, fiscal del distrito –que, irónicamente, descendía de inmigrantes alemanes-, y la prensa, la coacción de grupos ultras sobre los testigos, y que, poco a poco, durante el proceso, se desvelaba cada vez más evidentemente que, con la figura de los dos anarquistas italo-americanos, el gobierno estadounidense (concretamente el gobernador de Massachusetts, Fuller) inmerso en una paranoia desatada por la revolución rusa de 1917 y por los atentados anarquistas contra personas como Rockefeller y contra el fiscal general Alexander Mitchell Palmer, pretendía dar un escarmiento a los izquierdistas. Esos atentados, que Palmer relacionó directa e inmediatamente a los anarquistas italianos (sin que esa vinculación pudiera ser probada) desata en Boston un régimen de terror contra los inmigrantes italianos, muchos de ellos buscan asilo desesperadamente en la embajada del Reino de Italia, y, especialmente contra los sindicatos de estos trabajadores. Andrea Salsedo, dirigente sindicalista, es detenido: se encuentra su cuerpo destrozado sobre el asfalto después de caer desde las dependencias de la comisaría. Razón por la cual, el zapatero Nicola Sacco y el pescadero Bartolomeo Vanzetti deciden no salir de sus casas desarmados; pero la mala suerte quiso que, durante un registro aleatorio de la policía, fueran arrestados por tenencias de armas, y en la comisaría, un “sagaz” inspector lo relacionó inmediatamente con un atraco a mano armada con asesinato que tuvo lugar pocos días antes cerca de allí. El mundo entero imploró por su inocencia, mientras la defensa acusaba de manipulación de pruebas a la fiscalía y asegWoody Guthrie coa guitarra de matar (cortesía de Benedicto)uraba conocer la identidad de los atracadores. Para Sacco y Vanzetti no hubo clemencia, mientras las voces de protesta se multiplicaban por todo el mundo, e incluso alguna prensa conservadora de Estados Unidos abogaba por su amnistía. Las figuras de ambos se convirtieron en un símbolo, en mártires de la clase obrera. Años después, el gran Woody Guthrie les dedicaría una serie de canciones; ésta es una de ellas, en la que reivindica la honestidad y la inocencia de los dos sindicalistas:

Two good men

Say, there, did you hear the news?
Sacco worked at trimmin’ shoes;
Vanzetti was a peddlin’ man,
Pushed his fish cart with his hand.

Two good men a long time gone,
Two good men a long time gone,
Sacco an’ Vanzetti are gone,
Two good men a long time gone (Left me here to sing this song).

Sacco’s born across the sea,
Somewhere over in Italy;
Vanzetti born of parents fine,
Drank the best Italian wine.

Sacco sailed the sea one day,
Landed up in the Boston Bay.
Vanzetti sailed the ocean blue,
An’ landed up in Boston, too.

Sacco’s wife three children had;
Sacco was a family man.
Vanzetti was a dreamin’ man,
His book was always in his hands.

Sacco earned his bread and butter
Bein’ the factory’s best shoe cutter.
Vanzetti spoke both day and night,
Told the workers how to fight.

I’ll tell you if you ask me
‘Bout this payroll robbery.
Two clerks was killed by the shoe fact’ry,
On the streets in South Braintree.

Judge Thayer told his friends around
That he had cut the radicals down.
"Anarchist bastard" was the name
Judge Thayer called these two good men.

I’ll tell you the prosecutor’s name,
Katzman, Adams, Williams, Kane.
The Judge and lawyers strutted down,
They done more tricks than circus clowns.

Vanzetti docked in nineteen eight;
Slept along the dirty street,
Told the workers "Organize,"
And on the ‘lectric chair he dies.

All you people ought to be like me,
And work like Sacco and Vanzetti,
And everyday find ways to fight
On the union side for the workers’ rights.

Well, I ain’t got time to tell this tale,
The dicks and bulls are on my trail.
But I’ll remember these two good men
That died to show me how to live.

All you people in Suassos Lane,
Sing this song and sing it plain.
All you folks that’s comin’ along,
Jump in with me and sing this song.

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?id=3409&lang=it

Dos hombres buenos

Dime, ahí, ¿oíste las noticias?/ Sacco trabajaba remendando zapatos; Vanzetti era un vendedor ambulante,/ empujaba su carrito de pescado con sus manos.// Dos hombres buenos que se fueron hace mucho tiempo…/ Sacco y Vanzetti se han ido/ Dos hombres buenos que se fueron hace mucho tiempo (dejadme cantaros esta canción)// Sacco nació en el mar,/ en algún sitio por Italia;/ Vanzetti nació de buenos padres,/ bebió el mejor vino italiano.// Sacco navegó por el mar un día,/ desembarcó en la bahía de Boston./ Vanzetti navegó por el azul océano,/ y también desembarcó en Boston.// La mujer de Sacco tres hijos tuvo;/ Sacco fue un hombre familiar./ Vanzetti era un soñador,/ su libro siempre estaba en sus manos.// Sacco se ganó su pan y su mantequilla/ siendo el mejor recortador de zapatos de la fábrica./ Vanzetti hablaba tanto de día como de noche,/ le dijo a los obreros cómo luchar.// Te hablaré si me preguntas/ sobre ese robo de nóminas./ Dos empleados fueron asesinados cerca de la fábrica de zapatos,/ en las calles de South Braintree.// El juez Thayer le dijo a sus amigos/ que tenía que talar a los radicales./ “Cabrones anarquistas” fue el nombre/ con el que el juez Thayer llamó a estos dos hombres buenos.// Te diré el nombre de los acusadores,/ Katzman, Adams, Williams, Kane./ El juez y los abogados desfilaron,/ hicieron más trucos que los payasos del circo.// Vanzetti arribó en 1908;/ durmió por las sucias calles,/ les dijo a los trabajadores “Sindicaos””,/ y en la silla eléctrica muere.// Todos vosotros, gente, tenéis que ser como yo,/ y trabajar como Sacco y Vanzetti,/ y encontrar cada día maneras de luchar/ en el lado de la unión por los derechos de los trabajadores.//  Bueno, no tengo tiempo de contar esta historia,/ los polis y los matones me siguen la pista./ Pero yo recordaré a estos dos hombres buenos/ que murieron para mostrarme como vivir.// Toda la gente de la calle Suassos,/ cantad esta canción y cantadla con franqueza./ Todos vosotros, amigos, que estáis viniendo/ venid rápido y cantad esta canción.

Woody Guthrie

En nuestra página amiga y hermana, Canzoni contro la guerra, hay una buena recopilación de canciones dedicadas a Sacco y Vanzetti:

http://www.antiwarsongs.org/categoria.php?id=23&lang=it

Desde los anárquicos montes de Sarzana


Gino_LucettiUniendo temas, si el otro día publicamos el himno de los partisanos escrito por Felice Cascione, “Fischia il vento”, hoy traemos un himno partisano anarquista, el del Batallón Lucetti. El Batallón Lucetti (Bataglione Lucetti) fue una guerrilla partisana que durante la Resistenza y la II Guerra Mundial operaba en la zona de Carrara (La Toscana); su historia fue reflejada en el libro de Maurizio Maggiani, Il coraggio del pettirosso (El coraje del petirrojo, 1995). El batallón había tomado su nombre del anarquista Gino Lucetti, que fuera ex-combatiente de la I Guerra Mundial (arditti), y que en 1926 perpetuó un atentado contra la vida del Duce, por el cuál no sólo sería arrestado él, sino también su familia y amigos sin pruebas algunas contra ellos. Encarcelado por 30 años, fue liberado por los Aliados en 1943, pero falleció en el transcurso de un bombardeo alemán sobre la isla de Ischia, en donde se había refugiado.

Cimitero_di_rosignano_marittimo,_monumento_a_pietro_gori_02Otra persona a la que se rinde homenaje en la canción es al abogado, escritor y político anarquista Pietro Gori (1865-1911), autor de muchas de las baladas e himnos más estimadas por los anarquistas italianos, fundador del Partido Socialista Anarquista Revolucionario y traductor al italiano de las obras de Karl Marx y Friedrich Engels; detenido y exiliado varias veces, dejó un legado tanto literario como político de inestimable valor.

Dai monti di Sarzana

Momenti di passione,
Giornate di dolore
Ti scrivo, cara mamma,
Domani c’è l’azione
E la Brigata Nera
Noi la farem morir.

Dai Monti di Sarzana
Un dì discenderemo,
All’erta, Partigiani
Del battaglion "Lucetti"

Il battaglion "Lucetti"
Son libertari e nulla più,
Coraggio e sempre avanti!
La morte e nulla più.

Bombardano i cannoni
E fischia la mitraglia,
Sventola l’anarchica bandiera
Al grido di battaglia

Più forte sarà il grido
Che salirà lassù,
Fedeli a Pietro Gori
Noi scenderemo giù.

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?id=170

De los montes de Sarzana

Momentos de pasión,/ días de dolor./ Te escribo, querida madre,/ mañana es la acción/ y a la Brigada Negra/ la haremos morir.// De los montes de Sarzana/ un día bajaremos,/ alerta, Partisanos/ del batallón “Lucetti”.// El batallón “Lucetti”/ son libertarios y nada más,/ ¡Coraje y siempre adelante!/ La muerte y nada más.// Bomba y cañones/ y silva la metralla,/ ondea la anarquista bandera/ al grito de batalla// Más fuerte será el grito/ que saldrá de allí,/ fieles a Pietro Gori/ bajaremos.

Anónimo

Varios artistas simpatizantes de la izquierda han realizado sus versiones. Una de las más conocidas es ésta de Margot Galante Garrone:

También muy conocida la versión del cantautor Ivan della Mea:

También en un aire aún clásico, la interpretación de esta anónima banda romana de folk en un disco de 1973 llamado Gli anarchici. Antologia della canzone libertaria italiana (1864-1969), que me ha constituido la fuente principal de la canción revolucionaria italiana:

Y, finalmente, en unos aires más duros, la banda de punk-rock Young Gang:

Romances anarquistas italianos: Giuseppe Pinelli


pinelli2Si ayer, el protagonista del romance era un anarquista que cometía un asesinato, lo reconocía y no se arrepentía, y era ejecutado, nuestro protagonista de hoy es justo lo contrario: un anarquista que era inocente del crimen del cual se le acusaba, y era no ejecutado, sino asesinado ilegalmente. Cuando escuchas por primera vez, sin tener mucha idea de la historia reciente de Italia, “La ballata di Giuseppe Pinelli” crees estar escuchando un romance popular de algo que ocurrió a finales del siglo XIX o principios del siglo XX, hasta que indagas y descubres, no sin estupor, que los hechos que narran los creadores de la canción ocurrieron en 1969.

Italia no fue ajena a la vorágine de huelgas estudiantiles y obreras que tuvo lugar en prácticamente el mundo entero. Es un año de agitación política en el que se producen muchos atentados sangrientos, la mayoría perpetrada por el neofascismo, aunque algunos de ellos fueran atribuidos a los anarquistas y a otros grupos de izquierda.

Giuseppe Pinelli (1928-1969) era un anarquista milanés que comenzó a trabajar desde muy joven. A finales de la guerra, participa en la resistencia PINELLIantifascista en las Brigadas Bruzzi y Malatesta. Tras la guerra, Pinelli, “Pino”, de ideas pacifistas y opuesto a la tradicional violencia atribuida al movimiento, se une entusiasmado al renacimiento anarquista milanés, perteneciendo a diversas asociaciones, como el Círculo Sacco e Vanzetti, mientras trabaja de ferroviario. En abril de 1969 estalla una bomba en la estación central y en la feria industrial de Milán; los anarquistas son detenidos en masa –siendo liberados en 1971-, y Pinelli se encarga de conseguir alimentos y ropas para los compañeros encarcelados. Seguramente sabía que si algún otro atentado atribuido a los anarquistas se producía, el dedo negro le señalaría a él, y así fue.

El 12 de diciembre de 1969 se produce un atentado con bomba en la filial de la Banca Nazionale dell’ Agricoltura, situada en la Piazza Fontana de Milán, matando a dieciséis personas e hiriendo a otras 88; simultáneamente se producen otros stragidistatoatentados similares en otros puntos de Italia, y a las pocas horas se producen las primeras detenciones entre los anarquistas, perpetradas por el comisario Luigi Calabresi, sólo tres horas después. Pinelli figura entre las cerca de 84 personas detenidas ilegalmente esa misma noche: casi todos anarquistas. El 15 de ese mes es detenido el obrero anarquista Pietro Valpreda, bajo la misma acusación, quien, a pesar de ser inocente, pasaría tres años en la cárcel hasta su absolución. La prensa, siguiendo las informaciones dadas por la policía, comienza su habitual campaña de difamación y sensacionalismofuneralipinelli6. Esa misma noche, el cuerpo de Giuseppe Pinelli, tras tres días de intenso interrogatorio, cae desde el cuarto piso de las dependencias policiales estrellándose contra el suelo y muriendo. Con Pinelli, en el cuatro de interrogatorios, se encontraban el inspector Calabresi y cinco oficiales de los carabinieri –que tras esto, subirán de gradación por “méritos”-. El superintendente de policía, Marcello Guida, hombre de confianza de Mussolini en 1942 y antiguo director del penal político Ventotene, daba la versión del suicidio debido a que su coartada se había derrumbado. En seguida los anarquistas acusan a la policía del asesinato de Pinelli, al terrorismo negro –terrorismo neofascista- de haber perpetrado los atentados, y al Estado de la República de Italia de complicidad con los neofascistas.

Milano_-_Piazza_Fontana_-_Targa_Giuseppe_Pinelli_ComuneEl asesinato de Pinelli, con consecuencias similares al de Andrea Salcedo (ocurrido con idénticas características en Boston), Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, hizo del sindicalista un símbolo, y así inspiró la obra de Dario Fo Muerte accidental de un anarquista. El artista Enrico Baj plasmó el funeral en un mural de clara inspiración picassiana titulado “Il funeral di [de l’anarchico Giuseppe] Pinelli”. Para el funeral de Pinelli, cuatro jóvenes anarquistas, Giancorrado Barozzi, Flavio Lazzarini, Dado Mora y Ugo Zavanella, escribieron una canción en la que recreaban el interrogatorio y la muerte de Pinelli, que sería musicalizada más tarde por Joe Fallisi.

Fuente: http://www.nodo50.org/bpji/Giuseppe_Pinelli.pdf

Según el usuario, ésta es la primera versión:

La ballata del Pinelli

Quella sera a Milano era caldo
ma che caldo che caldo faceva
brigadiere apra un po’ la finestra
ad un tratto Pinelli cascò.

Signor questore io gliel’ho già detto
lo ripeto che sono innocente
anarchia non vuol dire bombe
ma giustizia amor libertà.

Poche storie confessa Pinelli
il tuo amico Valpreda ha parlato
è l’autore del vile attentato
e il suo socio sappiamo sei tu.

Impossibile grida Pinelli
un compagno non può averlo fatto
e l’autore di questo misfatto
tra i padroni bisogna cercar.

Stiamo attenti indiziato Pinelli
questa stanza è già piena di fumo
se tu insisti apriam la finestra
quattro piani son duri da far.

Quella sera a Milano era caldo
ma che caldo, che caldo faceva
brigadiere apra un po’ la finestra
ad un tratto Pinelli cascò.

L’hanno ucciso perché era un compagno
non importa se era innocente
"Era anarchico e questo ci basta"
disse Guida il feroce questor.

C’è un bara e tremila compagni
stringevamo le nere bandiere
in quel giorno l’abbiamo giurato
non finisce di certo così.

Calabresi e tu Guida assassini
che un compagno ci avete ammazzato
l’anarchia non avete fermato
ed il popolo alfin vincerà.

Quella sera a Milano era caldo
ma che caldo, che caldo faceva
brigadiere apra un po’ la finestra
ad un tratto Pinelli cascò.

[E tu Guida e tu Calabresi
Se un compagno ci avete ammazzato
Per coprire una strage di stato
Questa lotta più dura sarà.]

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?lang=it&id=2300

La balada de Pinelli

"Il funeral di Pinelli", Enrico BajAquella noche en Milán era caliente/ Pero qué calor, qué calor hacía./ Brigadier abra un poco la ventana/ Pinelli cayó de repente.// Señor comisario ya le he dicho,/ le repito que soy inocente/ anarquía no quiere decir bombas/ sino justicia, amor, libertad.// Menos historias, confiesa Pinelli,/ tu amigo Valpreda ha hablado,/ es el autor del vil atentado/ y su socio, sabemos que eres tú.// Imposible, grita Pinelli,/ un compañero no puede haberlo hecho,/ y el autor de este crimen/ entre los patrones es necesario buscar.// Ten cuidado, sospechoso Pinelli,/ esta habitación ya está llena de humo/ si tú insistes abrimos la ventana,/ cuatro pisos son duros de hacer.// Aquella noche en Milán era caliente/ Pero qué calor, qué calor hacía./ Brigadier abra un poco la ventana/ Pinelli cayó de repente.// Le han matado porque era un compañero,/ no importa si era inocente/ “Era anarquista y eso basta””,/ dice Guida, el feroz comisario.// Hay un ataúd y tres mil compañeros,/ agitamos las negras banderas,/ en aquel día habíamos jurado/ esto no acaba así.// Calabresi, y tú Guida, asesinos/ que a un compañero habéis asesinado/ la anarquía no se ha detenido/ y el pueblo al fin vencerá.// [Y tú Guida y tú Calabresi,/ si a un compañero habéis asesinado/ por cubrir una masacre de estado/ esta lucha más dura será.]

Versión de Joe Fallisi:

Versión en Gli anarchici. Antologia della canzone anarchica italiana

Tzoku:

Actualmente en youtube: http://www.youtube.com/results?search_query=ballata+del+pinelli&aq=f

Romances anarquistas de Italia: Sante Geronimo Caserio


Sante Geronimo Caserio (1873-1894) fue un anarquista italiano, de origen lombardo y campesino. Trabajó de panadero en Milán, en donde ya entró en contacto y perteneció a movimientos anarquistas, en donde parece que conoció al político, poeta y Caserio(cut)trovador anarquista Pietro Gori (autor de muchas de las más famosas y populares baladas anarquistas italianas), quien alababa de Caserio su generosidad al subvencionarse con su exiguo sueldo su actividad propagandística revolucionaria. Caserio fue detenido en 1892 por repartir panfletos antimilitaristas y encarcelado durante ocho meses. Tras esto, al ser identificado y fichado en una manifestación, se vio obligado al exilio con 18 años. Pasa por Suiza, Viena –en donde trabaja como panadero-, y no se sabe cuándo acaba en Lyon trabajando como mensajero. El 24 de junio de 1894, Caserio asesinó al presidente de la República Francesa, Marie François Sadi Carnot después de que éste viniera de un acto público, con un puñal cMarie_Francois_Sadi_Carnoton los colores rojo y negro y al grito de “Viva l’Anarchia!”. Durante la presidencia de Carnot, se produjeron represiones contra los movimientos socialistas, dejando numerosos muertos y heridos la represión de una manifestación el 1º de Mayo de 1891, el antisemitismo, que culminaría con el Affair Dreyffus, alcanzaba su punto álgido, y se vio involucrado en el Escándalo de Panamá, que, sin embargo, no manchó su creciente popularidad.

Al parecer, el asesinato de Carnot fue una venganza por la ejecución a guillotina de tres anarquistas: Ravachol, Auguste Vaillant y Émile Henry, acusados de atentados (el de Ravachol, por ejemplo, fue en venganza por la represión del 1º de Mayo de 1891). Llevado a juicio el 2 de agosto de ese mismo año, Caserio se declaró en estos términos:

Pues bien, si los gobernantes pueden usar contra nosotros rifles, grilletes y prisiones, nosotros debemos, nosotros los anarquistas, para defender nuestras vidas, debemos atenernos a nuestros principios? No. Por el contrario, nuestra respuesta a los gobernantes será la dinamita, la bomba, el estilete, el puñal. En una palabra, tenemos que hacer todo lo posible para destruír a la burguesía y al gobierno. Ustedes que son representantes de las companías burguesas, si ustedes quieren mi cabeza, ténganla!

(http://es.wikipedia.org/wiki/Sante_Geronimo_Caserio#Juicio_y_ejecuci.C3.B3n)

Al no querer declararse demente y delatar a otros anarquistas, Caserio dijo: “Caserio es un panadero, nunca un delator”. No pidió clemencia, como tampoco intentó huir al matar al presidente.

Las “hazañas” de Caserio quedaron registradas en la voz popular. Así, la cantante y etnomusicóloga italiana Caterina Bueno recogía en 1962 de labios de un cochero firenzano llamado Stefano Arcidiacono este romance sobre el juicio de Caserio que ella grabaría más tarde:

L’interrogatorio di Caserio

Entra la corte Judicicaserio
esamina il Caserio
e gli domanda
se si era pentito.
«Cinque minuti m’avessero dato
un altro presidente avrei ammazzato».

«Lo conoscete voi
questo pugnale?»
«Sì, lo conosco,
ci ha il manico arrotondo:
nel cuore di Carnot
l’ho penetrato a fondo».

«Li conoscete voi
i vostri compagni?»
«Sì, li conosco,
io son dell’anarchia:
Caserio fa i’ fornaio
e non la spia».

Letra en italiano y traducción al inglés, junto a otras canciones sobre este personaje histórico:

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?lang=it&id=6004

El interrogatorio de Caserio

Entra el tribunal/ examina a Caserio/ y le preguntan/ si se ha arrepentido./ “Cinco minutos me fueran dados/ a otro presidente habré asesinado”.// “¿Conoce usted/ este puñal?”/ “Sí, lo conozco,/ tiene la empuñadura redonda:/ en el corazón de Carnot/ lo he clavado a fondo”.// “¿Conoce usted/ a sus compañeros?”/ “Sí, los conozco,/ yo soy de la anarquía (Alt. Soy anaraquista): Caserio es panadero/ y no un espía”.


Ravachol_PortraitCaserio fue ejecutado a guillotina el día 16 de aquel mismo mes. Echó a empujones de su celda al confesor, y poco antes de morir, gritó a la multitud que se agolpaba ante su cadalso a eso de las 5 de la madrugada: Coraggio, compagni — e viva l’Anarchia!

Una última venganza llevó a cabo cuando en la casa del presidente asesinado, su viuda recibía una fotografía del anarquista Ravechol firmada por Sante Geronimo Caserio. Pero quizás más literaria sea la de su antiguo amigo, el poeta Pietro Gori, que denunciaba su asesinato en esta ardiente composición:

La ballata di Sante Caserio/ Canto a Caserio

Lavoratori a voi diretto è il canto Pietro_Gori
di questa mia canzon che sa di pianto
e che ricorda un baldo giovin forte
che per amor di voi sfidò la morte.
A te Caserio ardea nella pupilla
delle vendette umane la scintilla
ed alla plebe che lavora e geme
donasti ogni tuo affetto ogni tua speme.

Eri nello splendore della vita
e non vedesti che lotta infinita
la notte dei dolori e della fame
che incombe sull’immenso uman carname.
E ti levasti in atto di dolore
d’ignoti strazi altier vendicatore
e ti avventasti tu sì buono e mite
a scuoter l’alme schiave ed avvilite.

Tremarono i potenti all’atto fiero
e nuove insidie tesero al pensiero
ma il popolo a cui l’anima donasti
non ti comprese, eppur tu non piegasti.
E i tuoi vent’anni una feral mattina
gettasti al vento dalla ghigliottina
e al mondo vil la tua grand’alma pia
alto gridando: Viva l’anarchia!

Ma il dì s’appressa o bel ghigliottinato
che il tuo nome verrà purificato
quando sacre saran le vite umane
e diritto d’ognun la scienza e il pane.
Dormi, Caserio, entro la fredda terra
donde ruggire udrai la final guerra
la gran battaglia contro gli oppressori
la pugna tra sfruttati e sfruttatori.

Voi che la vita e l’avvenir fatale
offriste su l’altar dell’ideale
o falangi di morti sul lavoro
vittime de l’altrui ozio e dell’oro,
Martiri ignoti o schiera benedetta
già spunta il giorno della gran vendetta
della giustizia già si leva il sole
il popolo tiranni più non vuole.

http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?id=5993&lang=it

La balada de Sante Caserio/ Canto a Caserio

Jornal_CaserioTrabajadores os dirijo el canto/ de esta canción mía que sabe del llanto/ y que recuerda a un audaz joven fuerte/ que por amor a vosotros desafió a la muerte./ En ti Caserio arde en la pupila/ de las venganzas humanas la chispa/ y a la plebe que trabaja y gime/ les diste a todos tu afecto, a todos tu esperanza.// Estabas en el esplendor de la vida/ y no viste que lucha infinita/ la noche de los dolores y del hambre/ que se avecina sobre la inmensa masa humana./ Y te levantaste en acto de dolor/ de desconocidos lamentos fiero vengador/ y tú golpeaste que eres tan bueno y gentil/ a incitar a las almas esclavas y a los caídos.// Temblaron los poderosos ante el acto feroz/ y nuevas trampas tendieron al pensamiento/ pero el pueblo al que el alma diste/ no te comprende, pero no te doblegaste./ Y tus veinte años, una fiera mañana/ arrojaste al viento de la guillotina/ y al mundo vil tu gran alma piadosa/ alto gritando: ¡Viva la anarquía!// Pero el día se acerca oh bello guillotinado/ en que tu nombre será purificado/ cuando sagradas sean las vidas humanas/ y el derecho de todos a la ciencia y al pan./ Duerme, Caserio, bajo la fría tierra/ donde rugir oirás la final guerra/ la gran batalla contra los opresores/ la lucha entre los explotados y los explotadores.// Vosotros que la vida y el futuro fatal/ ofrecisteis en el altar del ideal/ oh falange de la muerte en el trabajo/ víctimas del ajeno ocio y del oro,/ mártires desconocidos oh hueste bendita/ ya despunta el día de la gran venganza/ de la justicia ya se alza el sol/ el pueblo más tiranos no quiere.


L'attentatio di Lione. Illustrazione di Costantini.Entendemos que la anarquía, la verdadera anarquía, no es el asesinato ni el atentado: esto es mala prensa, y no deben sufrir todos los errores de otros. La anarquía, como dice una vieja canción anarquista española, es amor a la ciencia y a la humanidad, y muchos de los crímenes cometidos por anarquistas no fueron realizados realmente por anarcosindicalistas, sino por la versión burguesa del anarquismo, que conlleva el ser asocial y la sociopatía. El caso de Caserio es distinto. Aunque aquí nunca defenderemos ningún tipo de asesinato, sólo podemos comprender la desesperación de un joven obrero, unido a unos ideales respetables que, junto a su excesiva juventud, le llevó a cometer tamaño acto contra alguien que, no se engañen, tampoco era un santo. Hablamos del siglo XIX, un tiempo en el que los gobiernos burgueses enviaban a la juventud de las clases humildes a luchar en las colonias por intereses que les eran ajenos: detrás del patriotismo, de palabras tan bellas como democracia, civilización, etc., se escondían los más vulgares intereses económicos y monetarios. Hablamos de los tiempos en los que las masas explotadas no podían salir a la calle bajo ninguna bandera (ni siquiera cristiana) a exigir mejoras en sus vidas sin ser detenidos, torturados, acusados en falso de crímenes horrendos, y ejecutados. Los Miserables de Víctor Hugo eran los mismos, aunque matizados. Caserio mató a Carnot, pero Caserio era víctima de aquel sistema, y, por lo tanto, Carnot fue víctima de su propio sistema. Ciertas gentes son muy propensas a condenar en seguida ciertos tipos de actos, y nosotros también, pero ellos, al contrario de nosotros, se olvidan de los actos deleznables que se cometen en nombre de cosas abstractas, tras las cuales se esconden intereses de lo más mundano, y que las más de las veces, muchas más que los otros crímenes, dejan un ingente número de víctimas. Mientras Carnot era asesinado, en las colonias francesas morían sin más negros y asiáticos explotados en sus esclavizantes trabajos, o se reprimían cruelmente los movimientos de liberación nacional, o miles de jóvenes campesinos y trabajadores morían en las revueltas coloniales mientras que los amos engordaban a su costa.

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