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Otro fragmento de Billy (“algo es algo”)


1968: Raimon actúa en el vestíbulo de la hoy Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid

Allí estaban los cantautores: cantando las verdades a quienes las quisieran escuchar, aunque los que debieran hacerlo pretendieran ser sordos. Contaban la historia de la gente, expresaban el sentimiento de un pueblo insumiso que no se resignaba, que quería vivir, que quería amar libre. Paco Ibáñez desenmascaraba a los usurpadores con la verdadera cultura española. Chicho Sánchez Ferlosio era la denuncia del anonimato popular. Raimon, un grito de esperanza alzado contra el viento y la noche. Lluís Llach componía el réquiem para tumbar la estaca. Serrat cantaba la ternura del hogar. María del Mar era la calma y la furia del Mediterráneo. Pi de la Serra sentenciaba que volveríamos a reír fuerte y sin miedo cuando el día dejara de ser gris. Ovidi Montllor profetizaba que llegaría el día en el que el llanto fuera de alegría. En la sureña profundidad de la gigantesca garganta de José Menese se refugiaba la voz del humilde. Manuel Gerena convertía los palos que mataron a “Chato” El Esparraguero en palos flamencos. Enrique Morente rezaba a la estrella de la justicia. Un cromlech ancestral eran las palabras de Bertolt Brecht en la voz eusquérica de Mikel Laboa. Imanol, un estremecimiento sobre los montes del País Vasco. Benedicto no traía de armamento más que palabras amigas galaicas. Bibiano exigía gaitas para todos, para hacer sonar la alborada que anunciaba el nuevo día. Elisa Serna era la persistente memoria incombustible y humilde de las casas de los obreros. Julia León, la tenaz queja del campesino castellano. Adolfo Celdrán advertía que la noche se acaba y el día está llegando. Aute cantaba la belleza de aquellos ojos que vieron morirse los cielos en el mes de septiembre. Labordeta era la fuerza del cierzo aragonés soplando contra la injusticia. Aguaviva confirmaba que la invasión de los bárbaros que profetizara Juan de Loxa había llegado. El Nuevo Mester de Juglaría cantaba en las plazas la sangrienta hazaña de una épica oculta por el poder. Las Madres del Cordero se reían de los poderosos poniéndolos ante el espejo del esperpento. Los Sabandeños: un ejército musical de luchadores canarios. Carlos Cano cantaba ante la hoguera el dolor del pueblo andaluz. Víctor Manuel era la voz minera que surgía de las entrañas de la tierra de Asturias. Luis Pastor, el furor proletario del irreductible barrio de Vallecas. Pau Riba, Jaume Sisa, Hilario Camacho…, los hippies que predicaban la paz y el amor contra la cultura del odio. Y Pablo Guerrero era la poesía que llovía a cántaros sobre el techo del obrero, el campesino y el estudiante extremeño. Y tantos otros… En sus voces las palabras de los poetas y de los desposeídos cobraban vida, se movían. Eran los trovadores que cantaban la épica de la Resistencia viva. La Verdad nunca había sonado tan bien.

Gustavo Sierra Fernández, Billy (“algo es algo”) (Libros Indie, 2019).

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Desentrañando Billy (“algo es algo”): The Making Off


Argumento

Portada del libro

Guillermo Niño Pérez es un ex policía franquista que se enfrenta a un juicio inminente por sus torturas durante la dictadura y la transición, a la vez que vive obsesionado por un misterioso vecino y atormentado por el recuerdo de un crimen que cometió durante sus años de servicio. En medio de todo esto, descubre la existencia de un asesino en serie que parece imitar sus métodos de tortura y decide tratar de demostrar su identidad.

Es una historia que transcurre en la actualidad, aunque hay flashbacks hacia su pasado que nos permiten conocer la historia y la personalidad del inspector Niño. Comprender el presente conociendo el pasado.

Génesis

La idea de Billy (“algo es algo”) surgió hará un tiempo, cuando una escritora estaba ideando una novela de psicópatas y le sugerí la idea de meter a un policía de la vieja escuela como investigador. El proyecto de la novela fue abandonado, así que, tiempo después recordé mi aportación y decidí escribir sobre ello en una especie de relato corto. Pero, a medida que avanzaba, el relato pedía más, y así nació una novela no demasiado extensa y bastante original.

Las influencias

Puede que esté mal decirlo, pero me gusta pensar en Billy (“algo es algo”) como una novela de regusto clásico, es decir, un libro en el que el trasfondo social y político, sin llegar a explicitarse demasiado, condiciona la historia y el argumento, que sirve para hacer un juicio moral sobre una injusticia. Así escribían Victor Hugo y Dostoievski, que han tenido una gran influencia sobre mí. Por eso, alegremente me uno a la corriente llamada Realismo Social del Siglo XXI.

Además de ellos, la lectura de El ruido y la furia de William Faulkner me fascinó de tal manera que me animó a intentar hacer aquellos malabares lingüísticos: un libro en el que la historia no se te da hecha desde el principio, sino que tienes que construirla a medida que vas leyendo.

Fuera de lo literario, el lector descubrirá los guiños a la película 7 días de Enero, de J. A. Bardem, sobre todo en el capítulo relativo al atentado de la Calle Atocha y la escena del funeral. Fue sobre todo la soberbia interpretación de Alberto Alonso en el papel del inspector Cisco Kid lo que inspiró la creación del personaje de Guillermo Niño. También la forma de narrar los acontecimientos, de cambiar nombres y señalar sin nombrar.

En cuanto a documentación, decidí que, para no crear la identificación total, partiría de lo que ya sabía, para que la inspiración no influyera demasiado sobre el inspirado. Ya había suficientes reportajes, artículos, noticias y testimonios. Pero la idea de base fue el libro, anteriormente tesis doctoral, del Dr. en Historia Sergio Rodríguez Tejada, de la Universidad de Valencia, Zonas de libertad, en donde recoge los testimonios de los que sufrieron las torturas en las comisarías de Valencia y algunos de aquellos deleznables métodos.

Queda señalar también el homenaje a los cantautores que encontrarás en la página 70, con una fuerte influencia de Fernando González Lucini.

Desarollo, recursos y contexto histórico

Como te digo más arriba, la historia policial, con tintes de novela negra, es la excusa para poner de manifiesto el trasfondo: las torturas que se produjeron durante el franquismo en las dependencias policiales (y después) y la impunidad de la que gozan sus propiciadores. De esta manera, el trasfondo pasa al primer plano, tomando más protagonismo a medida que avanza la historia.

De ahí el recurso a los flashbacks y a la frase recurrente que encontrarás a lo largo del libro: es la persistencia de la memoria y el peso moral de los hechos pasados.

No había en sus comienzos, realmente, un intento de condena moral: salió solo, naturalmente. Tal vez el detonante fueran aquellas declaraciones de los dos antiguos ministros del interior, empeñados en proteger a unas personas corruptas de sus responsabilidades con la excusa de no permitir que se manche el nombre de las fuerzas de seguridad del Estado (¿alguien ha dicho que juzgar a un criminal de guerra nazi suponga denigrar el nombre de los cuerpos de seguridad alemanes? ¡Pues eso!)

Artículo primero. I. Quedan amnistiados:

(…)

c) Todos los actos de idéntica naturaleza e intencionalidad a los contemplados en el párrafo anterior realizados hasta el seis de octubre de mil novecientos setenta y siete, siempre que no hayan supuesto violencia grave contra la vida o la integridad de las personas.

Artículo segundo.

En todo caso están comprendidos en la amnistía:

(…)

e) Los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del orden público, con motivo u ocasión de la investigación y persecución de los actos incluidos en esta Ley.

f) Los delitos cometidos por los funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas.

(Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía)

La historia transcurre, aproximadamente, en la actualidad, pero se entrelaza con los recuerdos de su protagonista constantemente, mediante flashbacks y capítulos “retroactivos” que nos cuentan su historia y sus andanzas. También existe un capítulo a modo de pequeña contra-novela que nos explica la génesis de la querella a la que ha de hacer frente. A excepción de algunos fragmentos y un capítulo, está narrado en tiempo pasado.

El contexto histórico son los últimos 60 y principios y mediados de los 70, en las postrimerías de la dictadura franquista: una época poblada de activistas, integristas políticos y religiosos, artistas contestatarios y psicópatas amparados por la legalidad, con carta blanca para realizar cualquier cosa que quisieran. Para narrar muchos de estos hechos y personas reales que tuvieron mucho peso entonces, eché mano de un recurso que ya definió el dramaturgo Bertolt Brecht: el distanciamiento, aunque también está la influencia de la película de Bardem.

Como todavía hay cosas y sucesos de los que hablar resulta un acto a menudo sangrante, sobre todo con los lobos con piel de cordero, me resultó una buena idea ésa de señalar sin mencionar, de manera que parezca que estemos hablando de otro país y otro tiempo, que Guillermo pueda ser igualmente un policía del apartheid, un oficial de Auschwitz o un agente de la Stasi.

Ejemplos: hay unos cuantos sucesos, como la matanza de Atocha, que son mencionados con deliberada ambigüedad, de manera que el lector que conozca estos hechos los captará al instante, mientras que a otros se les despertará la curiosidad y comenzarán a investigar, como le ha pasado a muchas personas que la han leído o lo están haciendo.

Funeral por los Abogados de Atocha (foto de Antonio Gabriel; fuente: El País)

Por su parte, la “muerte accidental” del estudiante es calcada a las de Rafael Guijarro Moreno y Enrique Ruano: activistas que, empleando terminología oficial, murieron en extrañas circunstancias en el transcurso de sus interrogatorios y de las que nadie se ha responsabilizado o se ha señalado.

Enrique Ruano

Más ejemplos. El departamento policial al que pertenece Guillermo es llamado Brigada de la Noche, con toda la simbología que encierra, pues “la noche”, además de amparar la caza, como se dice en algún pasaje, era el símbolo con el que poetas y cantautores llamaban a la dictadura. Los políticos y militares ultras son denominados genéricamente como Jefes. Otros, como “el juez”, “el ministro”, etc., son meros personajes tipo, pero con guiños tomados de declaraciones reales. Pocos nombres reales aparecen.

A parte de los sucesos históricos conocidos, existen al menos dos, que son intrahistóricos, y están basados en hechos reales. El primero sucede cuando se cuenta la historia de la familia de Guillermo: a un amigo de mi abuela, tal como me contó ella, los falangistas le obligaron a comerse la corbata roja que le identificaba como miembro del PCE. El segundo, ocurrido a mediados de los 70, está inspirado en lo que le ocurrió a un chico que conocía mi madre, que tuvo la mala suerte de pararse junto a un coche, propiedad de un señor que tenía licencia de armas y, seguramente, amparo de alguien, ya que salió absuelto del juicio y la familia del chico no recibió ningún tipo de indemnización o compensación.

Finalmente, como un ingrediente a sumar a su originalidad, el nombre de los capítulos. A excepción de tres, son fragmentos de canciones y poesías bastante conocidas de mediados y finales de los 70: canciones de Llach, Elisa Serna, Raimon, Maria del Mar Bonet, Adolfo Celdrán, Luis Pastor…, y poemas de Miguel Hernández, Juan de Loxa o Mario Benedetti, quien me proporciona el subtítulo del libro, ese “algo es algo” que viene a decir que, a falta de justicia real, nos queda el consuelo de hacerla a través del arte.

(Escucha su banda sonora)

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Yo con Elisa el día de su graduación en la Universidad para Mayores

Además, no se puede pasar por alto a quién va dedicado el libro: es precisamente a una de esas cantautoras, Elisa Serna, que sufrió multas, detenciones y exilio a lo largo de su carrera por lo que cantaba como ningún otro cantante de la época. Su fallecimiento tuvo lugar algo antes de que empezara a escribir el libro, por lo que no podía ser de otra forma. La presentación realizada el día 12 de junio en el Café Libertad 8, con sus canciones sonando antes de empezar y al acabar, supuso casi un homenaje y un recuerdo emocionado por nuestra parte (la mía y la de Cristina), por ser precisamente ahí el último lugar donde la vimos en persona y hablamos con ella, y donde tenía programada una actuación que no pudo realizar.

Personajes

Billy (“algo es algo”) se centra casi todo el tiempo en un único personaje, aunque a lo largo de la historia otros toman momentáneamente el protagonismo.

Guillermo Niño: es el protagonista. Un ex policía fanático que no se arrepiente de nada de lo que hizo. El lector sagaz verá por la portada del libro y la traducción al inglés del nombre en quien está inspirado el personaje: en el más famoso, pero no el único, de los torturadores franquistas. Pero cabe advertir que es solo inspiración, y que en él pueden concurrir todos ellos juntos. Como virtud, es un sagaz policía retirado al que la emoción de una investigación hace rejuvenecer.

Comisario Ramón de la Dehesa “Calvoroto”: este personaje está inspirado fuertemente por el comisario real Roberto Conesa. Cualquiera que conozca su historia se sorprenderá de cómo un miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas, para esquivar la tortura y la pena de muerte, vendió a sus compañeros, incluidas las 13 Rosas, y después fue escalando delación tras delación hasta convertirse en el encargado de mantener el orden político a pie de calle. Cuando uno se para a considerar sobre este cambio llega a una única conclusión: que una persona así en realidad carece de ideales y que lo único que le mueve es salvarse a sí mismo. Calvoroto es cinismo puro y duro, que enmascara de servicio al orden y la ley y de integrismo político. Finalmente, su mote, por su característica física más notable, viene por otro torturador al que las víctimas apodaban como “El Calvo”.

Emilio Boneco Andrade “Queco”: otro de los policías de la Brigada, compañero inseparable de Guillermo; en cierto sentido, su contrapunto en cuanto a carácter, pero moralmente mucho peor y más cruel. Su nombre y apodo (boneco es muñeco en gallego) se deben a otro torturador, el capitán de la guardia civil participante del golpe del 23F Jesús Muñecas.

Marisa: la mujer de Guillermo. Seguramente el personaje más encantador de la novela y, en mi opinión, la verdadera protagonista. En la creación de Marisa pesó la llamada de la mujer de Tejero pidiéndole que no matara a nadie (luego me enteré de cosas que me llevan a declarar que mi Marisa es mucho mejor). La idea que subyace es la de la mujer de los dictadores, los torturadores y los mafiosos (de ahí el guiño a El padrino), es decir, ¿llegan a saber qué es lo que hacen sus maridos?, y si es así, ¿pueden vivir tranquilas, sabiendo que aman a un monstruo? En el caso de mi personaje, se le va cayendo la venda al descubrir lo que ha hecho su amado esposo a lo largo de esos años, además de cobrar conciencia de su relación de pareja.

Agustín González (Fuente: Wikipedia)

Comisario Manuel Cabezas: es la antítesis de Guillermo, de quien fue su subordinado y al que le debe buena parte de su carrera policial. Un demócrata suarista convencido que repudia lo que su jefe y sus compañeros hicieron en el pasado, pero que no puede negar su ayuda al amigo que la necesita. Para él tenía en la cabeza a los entrañables o cómicos policías, según la película o serie, que encarnó el gran actor Agustín González: de ahí su descripción física y algunas expresiones y giros. Guillermo y Manuel forman una pareja casi clásica, como el día y la noche, y el lector disfrutará de los diálogos entre ambos. Para muestra, esta locución sobre el texto adaptado que hicieron los actores José Palacios y Antonio Orozco, del grupo Taormina:

Alberto Flores Leal: el abogado acusador. Su historia es la transformación de abogado defensor de los detenidos por Niño a acusador contra éste a raíz del atentado de Atocha. El apellido Flores simboliza un poco un tono alegre frente a la España negra que representan Niño y su gente, mientras que su segundo apellido, Leal, por su significado etimológico, es un pequeño homenaje a los abogados laboralistas que tanto se jugaron en aquellos años; casualmente, Leal era el apellido del único muerto de Atocha que no era abogado. Físicamente, tiene dos modelos que me sirven también de homenaje; la fisonomía del primer Alberto se corresponde con la foto del primer sencillo del cantautor gallego Benedicto García, mientras que el segundo Alberto se parece físicamente a mi amigo Antonio Gómez cuando era joven y producía discos.

El vecino: un enigmático joven cuya misteriosa vida e inquietante personalidad obsesionan a Guillermo. Tendrá que tolerar el acoso del ex inspector.

Y luego una serie de personajes menores, como Paco “El Fino” (ex policía y dueño de un bar); la abogada de la acusación, Cristina Flores (hija de Alberto); el abogado defensor, Mariano Berrocal (sobrino de Marisa); los compañeros de la “mili”: El Bullonero (un guiño al dúo de folk aragonés La Bullonera) y El Estupendo (inspirado en el personaje de mismo apodo que itnerpretó Antonio Ozores en la película 15 bajo la lona); Tío Posada, el padre de Guillermo que guarda un horrible secreto; Puri, la prostituta que lo desvirgó; y los dos periodistas, cuya intervención está narrada en presente, porque son nuestros alter egos (que protagonizan su propia novela, aguardando en un cajón). Sin contar, claro está, con el asesino en serie: El Carcelero.

¿A quién va dirigido?

Pues a quien le guste leer una buena historia: una buena historia que no se atiene a las modas. Soy consciente de que no es un best seller precisamente por eso.

Pero sobre todo a aquellos cuya lectura les levante curiosidad y decidan indagar sobre este tema, y también a aquellos que sufrieron en sus carnes las tropelías de unos funcionarios públicos que, amaparados por la ley, daban rienda suelta a su sadismo y su sociopatía. Quizás aquí encuentren un consuelo.

Últimas cosas

No hay mucho más que decir salvo que espero que sea un libro que entretenga, instruya y haga reflexionar. Que cada cual escoja la versión de la historia que prefiera, ya que incluso el final desconcertante queda a la decisión del lector. Solamente puedo cerrar con el último párrafo del prefacio:

Sin más, te deseo una buena lectura, que te entretenga y te haga reflexionar y hasta investigar sobre todo esto.

Para hacerte con él:

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Más información: descárgate mi dossier de prensa

La Hoguera (22-III-2015): “Furor proletario”


y1psIXC31JN0VtJ64F9RDe5fsQDQmFACtGykenavhJ12KJjPBiDud6j_24mfNBgWbt1bcndHqgu7ZsUnas canciones que hablan sobre el mundo de la clase obrera: algunas para indignarse, otras para reírse, todas para concienciar.
Sonaron Raimon: Jo vinc d’un silenci; Carlos Cano: La morralla; Pablo Guerrero: Son hombres que se mueren sin haber visto la mar; La Bullonera: Camino del trabajo; Imanol: Martillo Pilón [Somorrostro]; Chicho Sánchez Ferlosio: A la huelga; The Almanac Singers: Which side are you on? [Florence Patton Reece]; Miro Casabella: Puxa; Nuberu: Dame tira [Manuel Asur]; Errobi: Nagusiaren nigarrak [Daniel Landart]; Coses: Nova oració del parenostre [Miquel Martí i Pol]; Daminifkados: Krisis laboral; Ángeles del Infierno: A cara o cruz.

Escuchar:

http://www.ivoox.com/hoguera-furor-proletario-audios-mp3_rf_4283137_1.html

http://www.getafevoz.es/programas/la-hoguera/

De Luis de Góngora a Paco Ibáñez: la gestación de la canción de autor


En 1927, debido al homenaje que se le hizo hacia el 23 de mayo por el centenario de su muerte, Luis de Góngora, excelso poeta de los siglos XVI-XVII, se convertía, de ese modo, en padrino de la joven Generación del 27. Cerca de 30 años después, a pesar de haber sido reclamado una y cien veces por los intelectuales conservadores que marcaron el ritmo, el gusto y los cánones intelectuales de la dictadura, el gran poeta barroco se convertiría también en padrino de la canción de autor cuando Paco Ibáñez, desde París, ponía música a uno de sus poemas más bellos en 1956, y posteriormente los reuniría con musicalizaciones del mejor de los poetas de la Generación del 27: García Lorca.

Luis de Góngora y Argote, por Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (1599 - 1660)“La más bella niña”, fechado en 1580, parece ser uno de los poemas de juventud de Góngora; se nota, principalmente, en la sencillez del lenguaje y de los conceptos, y en que la estructura del poema parece apoyarse en ciertas fórmulas populares de entonces, que entroncaban con la tradición medieval, y no resulta tan culteranista, un estilo de la poesía barroca más oscuro, con múltiples referencias a la alta cultura, pensada un poco para iniciados, del que Góngora fue maestro e iniciador, y opuesta a la forma más popular del conceptismo, defendido por su acérrimo rival y enemigo personal Francisco de Quevedo. Esta bloguera, que hace un análisis literario que, probablemente, los escolares que anden buscando referencias para sus clases y trabajos encontrarán más valioso que el que yo pueda ofrecer aquí, remarca esa herencia de la lírica popular y tradicional de las Cantigas de amigo galaico-portuguesas, y de las jarchas mozárabes. Yo añadiría la lírica sefardita, un grupo literario-folklórico muy rico, en el que a menudo también aparecían estos tópicos de la mujer que queda abandonada por su amante, prometido o esposo, y les espera desconsoladamente; ejemplo de esto son canciones tales como “Hija mia mi querida”, “¿Por qué llorax"?” o “La rosa enflorence” (canciones versionadas por el grupo checo Gothart en su álbum Adio querida, nombre de otra canción sefardí). No sería nada extraño si pensamos que, por otro lado, su enemigo Quevedo dejó caer cierta insinuación de su origen judaico (cosa nefasta para una poeta de la corte por entonces) de una manera no muy elegante en su poema “A una nariz”, el cual se piensa dirigido contra Góngora. Algunas de estas canciones sefardíes, por otro lado, como aquellas también de las Cantigas de Amigo y las Jarchas, tenían, a menudo, el trasfondo del tema de la guerra: el amado que se tiene que ir a la guerra y la amada que se queda esperando, con la incertidumbre de si volverá.

Fernando Álvarez de Toledo, tercer Duque de Alba; Frans HogenbergDurante el siglo XVI, el que se dio en llamar Imperio Español, bajo la corona de Felipe II, se vio inmerso en varias guerras, bien para conquistar territorios, bien para protegerlos de las ambiciones de los otros reinos rivales, y, a veces, con un pretexto religioso (protestantes y musulmanes, enemigos declarados del monarca). En los años que anteceden a la creación del poema tuvieron lugar, entre otros, estos sucesos: 1571, batalla de Lepanto contra el Imperio Otomano; 1572, el Imperio Inca es derrotado con la ejecución de Tupac Amaru I; 1573, tras el asedio, la corona española toma Haarlem (Holanda), mientras que al año siguiente, los neerlandeses resisten en Leiden… Batallas, conquistas y victorias (y alguna derrota) llevadas a cabo la mayoría por el más fiel vasallo del rey de España: Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba.

Batalha de Alcântara: «Croquis del sitio y orden de la batalla habida entre el sr. don Antonio, nombrado rey de Portugal y el Duque de Alba, capitán general del rey católico don Felipe II, delante de Lisboa por mar y por tierra en un mismo día el 25 de agosto de 1580»En 1978 fallece en batalla Sebastián I, rey de Portugal, en la batalla de Alcazarquivir. Asumió la corona su tío abuelo, cardenal Enrique I El Casto, quien moriría en 1580, dejando vacante el trono; se produce una disputa entre los pretendientes al trono, nobles de diversas procedencias vinculados al trono portugués de alguna u otra manera, entre los que se encontraba el poderoso y temible Felipe II. Uno de ellos, Don Antonio, prior de Cato, se autocorona rey de Portugal en junio de 1580, con el apoyo popular, y comienza a prepararse para la inminente guerra contra el reino de España, el cual haría entrar sus tropas ese mismo mes en Portugal al mando del Duque de Alba. Fue en la batalla del río Alcántara en donde las tropas portuguesas, formadas por un ejército que, en su mayoría, estaba compuesto por campesinos y milicianos voluntarios, sufrieron la derrota contra el ejército mejor preparado de los españoles. Esta batalla supuso, en los meses siguientes, el comienzo de la derrota de Don Antonio y la coronación de Felipe II como Felipe I de Portugal. En ese mismo año, Luis de Góngora escribía el poema “La más bella niña”, un poema de amor, pero también contra la guerra; una doncella que anhela el regreso de su amado, que probablemente moriría en Lepanto, Perú, Holanda o Portugal.

Salvador Dalí: "Figura en una finestra (Figura en una ventana)", 1925Pasan 376 de guerras, batallas, victorias, derrotas, cuando este poema inspirado por cierto sentimiento antibelicista despierta algo en un hijo de los perdedores de la última guerra que tuvo lugar en suelo español, pero lejos, en París, en donde Paco Ibáñez, un día de 1956, según Fernando González Lucini, fija su atención en la reproducción que poseía del óleo de Salvador Dalí “Figura en una ventana” (conocido como “Muchacha en la ventana”), cuadro de 1925 que representa a la hermana del pintor, Ana María, apoyada en la ventana mirando al horizonte y al mar; algo se le encendió a Paco en la cabeza, que le hizo pensar que quizás la muchacha no contemplaba el paisaje por placer o por mero aburrimiento, sino que tal vez estuviera esperando algo o a alguien que no acababa de llegar nunca y que quizás nunca lo haría. Y entonces se acordó del poema de Luis de Góngora, y una melodía, algo así como una especie de habanera le vino a la cabeza. Esta historia resulta muy bonita, pero, por otro lado, en la web de Paco Ibáñez se asegura que fue la fotografía de una mujer andaluza vestida de negro la que inspiraría la canción. No sé cuál de las dos historias es la cierta, o quizás lo sean las dos: sería bonito, de cualquier manera, cualquiera de las dos

paco-ibanez-paco-ibanez-1-100214118Fue entonces cuando Paco Ibáñez hizo su primera musicalización de un poema, y fue uno de esos momentos en los que literatura, arte pictórico (o fotografía) y música se unen casi por azar. Pero no fue hasta 1964 cuando la grabara, en su primer LP, con musicalizaciones de poemas de Luis de Góngora y de Federico García Lorca, cuya portada la hizo, precisamente, Salvador Dalí, y en donde se lee la palabra “Lorca”, escrita con fuerza y con rabia, y con manchones que quizás representen la sangre del poeta andaluz. La canción de autor española había nacido, en París.

Polémica: No creo que haya sido una agria polémica la que enfrentó a Paco Ibáñez y a Raimon por ser el primero en hacer la primera canción de autor española en general. Como siempre, podrá depender de la perspectiva. Paco compuso “La más bella niña” en 1956, mientras que Raimon compuso su “Al vent” en 1962; pero Paco no grabaría su canción hasta 1964, mientras Raimon lo hace un año antes en su primer sencillo, pudiéndose aducir, con esto, que llegó, influyó e inspiró a la gente antes, y encima en territorio nacional. Habrá por otra parte quien sostenga que, mientras la canción de Ibáñez tiene letra ajena, la de Raimon tiene letra propia, aunque esto, para el género, no importe demasiado. Y, a pesar de todo, Raimon siempre podrá decir que fue el primero en hacer canción de autor en catalán y aun en catalán-valenciano. Generalmente, yo soy algo partidario de la perspectiva de Fernando, quien siempre ha defendido la primacía de la canción de Paco como pionera por las fechas de composición –contemos además que, desde que la compone hasta que graba el disco, Paco debió tocar un repertorio en público que incluiría esta canción-, aunque tampoco creo que este asunto deba hacernos sangrar.

La más bella niña

La más bella niña
De nuestro lugar,
Hoy viuda y sola
Y ayer por casar,
Viendo que sus ojos
A la guerra van,
A su madre dice,
Que escucha su mal:

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Pues me distes, madre,
En tan tierna edad
Tan corto el placer,
Tan largo el pesar,
Y me cautivastes
De quien hoy se va
Y lleva las llaves
De mi libertad,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

En llorar conviertan
Mis ojos, de hoy más,
El sabroso oficio
Del dulce mirar,
Pues que no se pueden
Mejor ocupar,
Yéndose a la guerra
Quien era mi paz,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

No me pongáis freno
Ni queráis culpar,
Que lo uno es justo,
Lo otro por demás.
Si me queréis bien,
No me hagáis mal;
Harto peor fuera
Morir y callar,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Dulce madre mía,
¿Quién no llorará,
Aunque tenga el pecho
Como un pedernal,
Y no dará voces
Viendo marchitar
Los más verdes años
De mi mocedad?

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Váyanse las noches,
Pues ido se han
Los ojos que hacían
Los míos velar;
Váyanse, y no vean
Tanta soledad,
Después que en mi lecho
Sobra la mitad.

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Luis de Góngora

http://www.poesi.as/index22.htm

L’última llum d’estiu


Aprovechando los últimos coleteos del verano, es casi una obligación poner esta deliciosa balada de Raimon, del Raimon más nostálgico, melancónico y tierno

“Quan l’aigua es queixa” (1979)

L’última llum d’estiu

És garbellant els més foscos dels núvols
que el ritme imprevisible de la pluja
s’emporta carrerons avall de l’ànima
l’última llum d’estiu que tardoreja.

L’última llum que ningú no comenta,
perquè se sap que no és de cap partit,
s’enduu dubtant cap als indrets d’oblit
el meu garbó d’antics i vius desigs.

De terra estant veig ploure sobre el mar,
esplèndida bellesa de l’inútil,
que lluny es fon amb els colors del cel
ni gris, ni blau, ni verd. Quin llom suau!

Una alta flama m’ha tingut despert
a totes les preguntes del teu viure:
t’estime ara més que t’he estimat.
Jo sóc qui sóc amb tu. Pluja que cau.

La última luz de verano

Atardecer-otonalEs al cribar las nubes más oscuras/ cuando el ritmo imprevisible de la lluvia/ se lleva callejones abajo del alma/ la última luz de verano que otoñea.// La última luz que nadie comenta/ porque se sabe que no es de ningún partido/ se lleva dudando hacia parajes de olvido/ mi haz de antiguos y vivos deseos.// Desde tierra adentro veo llover sobre el mar,/ espléndida belleza de lo inútil,/ que lejos se funde con los colores del cielo/ ni gris, ni azul, ni verde. ¡Qué suave espalda!// Una alta llama me ha tenido despierto/ a todas las preguntas de tu vivir./ Te amo ahora más de lo que te he amado./ Yo soy quien soy contigo. Lluvia que cae.

Raimon

Letra y traducción:

http://www.cancioneros.com/nc/2596/2/la-ultima-luz-de-verano-raimon

“Si vas ó convento de Herbón”, a traditional Galician folksong, sung by Benedicto


Benedicto_Pola_unión_PortadaAfter Raimon’s recital in Santiago de Compostela, in 1968, a group of Galician songwriters decided to found a collective, similar to Catalan “Setze Jutges” (Cat. “Sixteen Judges”), where there could sing in Galician and promote their language, literature and culture through the song, also their critics to the Francoist regime: it was Voces Ceibes (Gal. “Free Voices”), and its two principal founders where Xavier González del Valle and, of course, Benedicto García. Their precepts where too strict: besides the language, the renounce to make “commercial music”, as pop, or any kind of folk music or folklore, cause Francoist regime had manipulated all the Spanish folklore as an instrument of political and commercial national propaganda.

57At the beginnigs of the 70s decade, Voces Ceibes broke up, and every one of its member goes for his way. Benedicto, amazed by great Portuguese songwriter José Afonso, decides to go to Portugal and meet him. Afonso and Benedicto became in friends, and work together in several recitals and in the recording of José Afonso’s album Eu vou ser com a toupeira (1972), till 1974 (a little before the Portuguese revolution). Benedicto learnt a lot of things from José Afonso: between them, that traditional songs can be used for critical songs, and many times are so much usefull, because are songs that people know so well. So, Benedicto begun to use those traditional tunes in his concerts, and so, when he recorded his first LP Pola unión (1977), he recorded this beautiful Galician traditional song, with the help of his wife, Mayte, as duo:

Si vas ó convento de Herbón

Si vas ó convento de Herbón
vira polo direito,
vera-lo San Benitiño
botando auga polo peito.

Miña nai e maila túa
quedan no río berrando
por culpa dunha galiña
que tiña amores cun galo.

Unha perna téñoche eiquí,
outra no teu tellado;
mira se te quero nena
que estou escarranchado.

If you go to the convent of Herbón

If you go to the convent of Herbón/ look at your right,/ you shall see dear Saint Benedict/ pouring water on his breast.// My mother and yours/ stay in the river shouting/ because of a hen/ that is in love with a rooster.// One leg I have here for you,/ the other upon your roof;/ Realize how much I love you baby,/ I’m spread-eagled.

Traditional

Spanish translation:

https://albokari2.wordpress.com/2007/02/08/si-vas-o-convento-de-herbon/

A NOTE ABOUT THE SONG: Convent of Herbón is in Padrón, province of A Coruña. At July, 11, day of St. Benedict of Nursia, the neighbours go in pilgrimage to commemorate that day. It’s very curious that Benedicto sung this song about the day of the Saint whose, in English (in Spanish and Galician the name is “San Benito”) and as a derivation from Latin, is his too.

Ausiàs March’s “No em pren així com al petit vailet”


Ausiàs March, Col·legiata de GandiaAusiàs March was a Valencian knight and notorious poet of the XV century. As many poets of the Renaissance, wrote love poems in an intimate mood, but also critics to the stablishments and society of his time. So, as it was the habit between the Spanish songwriters, influenced by Paco Ibáñez, the great Valencian songwriter put into music several of who was his favourite Catalan classic poet. This interesting poem, appeared in his 1974’s album A Víctor Jara (To Víctor Jara, in memory of the Chilean songwriter killed by Pinochet motherfucker). This time, the English translation is not mine, but picked up from the link below:

No em pren així com al petit vailet

No em pren així com al petit vailet
qui va cercant senyor qui festa el faça,
tenint-lo cald en lo temps de la glaça
e fresc, d’estiu, com la calor se met;
preant molt poc la valor del senyor
e concebent desalt de sa manera,
veent molt clar que té mala carrera
de canviar son estat en major.

¿Com se farà que visca sens dolor
tenint perdut lo bé que posseïa?
Clar e molt bé ho veu, si no ha follia,
que mai porà tenir estat millor.
Doncs, ¿què farà, puix altre bé no el resta,
sinó plorar lo bé del temps perdut?
Veent molt clar per si ser decebut,
mai trobarà qui el faça millor festa.

Jo són aquell qui en lo temps de tempesta,
quan les més gents festegen prop los focs
e pusc haver ab ells los propris jocs,
vaig sobre neu, descalç, ab nua testa,
servint senyor qui jamés fon vassall
ne el venc esment de fer mai homenatge,
en tot lleig fet hagué lo cor salvatge:
solament diu que bon guardó no em fall.

Plena de seny, lleigs desigs de mi tall:
herbes no es fan males en mon ribatge.
Sia entès com dins en mon coratge
los pensaments no em devallen avall.

I am not like the little page

Ausias_marchI am not like the little page/ who seeks a master that will treat him well,/to keep him warm in the time of frost/ and cool in summer when the heat comes;/ little valuing his master’s worth/ and taking displeasure in his behaviour,/ seeing very well that the way is hard/ to change his lot for the better.// How will he manage to live without suffering/ having lost the good he once possessed?/ He sees right well, unless he is a fool,/ that he will never have a better station./ What will he do, for no other good is left to him,/ except to lament the good of the time lost?/ Seeing full well that he has deceived himself,/ he will never find anyone to treat him better.// I am that man who in time of storms,/ when most people make merry round the fire/ and I could join in with their games,/ walks barefooted on the snow, with my head bare,/ serving a master who never was a vassal/ and who never thought of paying homage,/ who in all base deeds showed a savage heart,/ and who only says I will not lack a good reward.// My wise Lady, I cut out base desires;/ no bad weeds grow on my riverbank./ Let it be known that within my soul/ my thoughts will never fall beneath me.

Ausiàs March

http://www.cancioneros.com/nc/2614/4/no-em-pren-aixi-com-al-petit-vailet-ausias-march-raimon

Spanish translation, By Miquel Pujadó:

https://albokari2.wordpress.com/2007/02/08/no-em-pren-aixi-com-al-petit-vailet/

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