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La banda sonora de Billy ("algo es algo") desgranada


Mal está, tal vez, que uno hable de su propia obra, pero uno de los atractivos de Billy (“algo es algo”), que lo dota de originalidad, es que el título de cada capítulo es un fragmento de alguna canción, un pedazo que es relevante y va acorde con el sentido del episodio. Generalmente son de cantautores de España, bien propias, o bien poemas musicalizados de Miguel Hernández, Juan de Loxa, etc.; sin embargo, hay alguna excepción: un poeta uruguayo, un grupo de heavy metal español, y un cantautor y una banda grunge estadounidense.

Billy (“algo es algo”) (Libros Indie, 2019) es la historia de Guillermo Niño Pérez: un antiguo inspector de la policía política franquista, al que amenaza una querella por las torturas que propició en sus años de servicio, pues ya se salvó de otras, y es perseguido por el recuerdo de la muerte de Gabriel Aceituno, un estudiante agitador al que interrogó brutalmente. Sin embargo, no son estas cosas las que le inquietan, sino un joven vecino cuyo comportamiento errático y su modo de vida misterioso le obsesiona de forma malsana, sacando de él al antiguo inspector que perseguía “malhechores” por su pensamiento y conducta fuera de la norma habitual. Un día, mientras reflexiona sobre cómo esquivar a la prensa que le asedia, un antiguo subordinado le indica que en el periódico se habla de un asesino en serie que imita los métodos de tortura de la Brigada. Tomándoselo como un agravio hacia él y sus compañeros, decide investigar, convencido de tener un sospechoso bastante prometedor.

Me ha quedado algo largo, pero prometo que, en comparación, la novela es más corta.

Al comienzo de este vídeo promocional puedes oír un collage sonoro con los fragmentos de las canciones

Antes del odio, de Miguel Hernández (musicalizado e interpretado por Adolfo Celdrán)

Vencida la República en 1939, el régimen fascista de Franco se dedicó a hacer una dura purga contra los ciudadanos que hubieran tenido, aunque fuera presumiblemente, parte en el anterior gobierno legítimo, en el ejército popular, hubiera pertenecido a partidos de izquierdas o regionalistas/ nacionalistas, o hubiera manifestado abiertamente esas ideas. La mayoría de los intelectuales apoyaron ferviente y abiertamente al partido y al gobierno del Frente Popular, entre ellos, el poeta Miguel Hernández, quien pertenecía al Partido Comunista de España. Hernández fue arrestado y encarcelado, llevado a distintas prisiones donde se hacinaba con otros presos; llegó a tener una pena de muerte sobre su cabeza que, finalmente, le sería conmutada; sin embargo, moriría debido a las insalubres condiciones de esas prisiones. En esas estancias, el poeta escribió unos poemas que describían su situación y la de muchos otros, que se reunirían en un libro titulado Cancionero y romancero de ausencias.

“Antes del odio” es un poema estremecedor, en el que Miguel Hernández describe la miseria por la pérdida de libertad, simbolizada en su mujer y su hijo, ausentes y lejanos; también la incertidumbre de una pena de muerte que podía materializarse cualquier noche, arbitrariamente, junto con otros tantos; y, además de eso, la inquebrantable libertad interior del ser humano.

En 1975, el cantautor Adolfo Celdrán, musicalizó este poema para su disco 4.444 veces, por ejemplo, siguiendo el empeño de rescatar a los poetas silenciados, despreciados o tapados por la censura. Celdrán dota al poema de una melodía estremecedora que amplía las palabras del prisionero.

«… me es pequeño y exterior»: el poema resulta la máxima expresión de los pensamientos y sentimientos de un preso por razones políticas, por esa razón merecía su sitio entre los títulos de Billy (“algo es algo”).

Campanades a morts: letra y música de Lluís Llach

Vitoria, 3 de marzo de 1976. La crisis económica mundial comenzó a notarse en España con viveza; los obreros, ante los despidos, las retenciones y bajadas de sueldo, van a la huelga, mientras un cierto ministro de economía, convertido más tarde en aristócrata-empresario de éxito, lanzaba arengas tratando de convencer de que no había otra solución porque no había dinero para los sueldos: que había que conformarse, apretarse el cinturón y pedir a Dios que dé lo que que los humanos niegan (bien, esto es una licencia mía). Especialmente trágica era la situación en Vitoria/ Gasteiz, en donde la huelga parecía interminable y la ciudad estaba al borde de la lucha. Ocurrió que, aquel tres de marzo, los obreros y sus familias estaban reunidos en asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís, cuando la policía armada arrojó botes de humo provocando que salieran aturdidos y asfixiados; lo que no podían esperar es que su precipitada salida fuera recibida con fuego real. Murieron los trabajadores Pedro Martínez Ocio, Francisco Aznar Clemente, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo y Bienvenido Perea. Vitoria se convirtió en un campo de batalla, mientras el responsable de las fuerzas de seguridad, el entonces ministro de la Gobernación, Manuel Fraga, se lavaba las manos delegando en Martín Villa, ministro de relaciones sindicales. Finalmente, Adolfo Suárez se puso al mando intentando impedir generar más violencia.

El cantautor catalán Lluís Llach cuenta que se encontraba frente al piano cuando oyó las noticias de las muertes; entonces, de una manera instintiva, aporreó sus teclas con fuerza, saliéndole casualmente los primeros acordes de esta canción, al estilo del réquiem de Mozart.

«… y que en la muerte os persiga nuestro recuerdo». El fragmento escogido (“i que en la mort us persegueixin les nostres memòries”) representa esa persistencia de los hechos morales de cada uno, que acompañan al actor hasta que muera, como es el caso del protagonista, Guillermo Niño, que se resiste a sentir remordimientos por un crimen que cometió, aunque su recuerdo le persiga.

Canción de vísperas, de Nicolás Guillén (musicalizado e interpretado por Adolfo Celdrán)

En 1977, Adolfo Celdrán sacó un disco que suponía una colección de las canciones que le habían sido censuradas, total o parcialmente, o directamente prohibidas en algún aspecto (grabación, interpretación o difusión radiofónica), con el nombre de Denegado. En él encontramos la musicalización de un poema de Nicolás Guillén, que, probablemente, hablara de la Cuba prerrevolucionaria. Como es natural, al ser muchos de sus versos muy aplicables a la España de la dictadura franquista, la canción no pasó los filtros de la censura.

El fragmento «El ojo del policía» hace referencia a ese llamado “olfato policial” del que Guillermo Niño dice hacer gala, aunque a menudo constituya solo un montón de sospechas infundadas basadas en prejuicios y primeras impresiones. Del otro fragmento que da nombre a otro capítulo, «… y, sobre la pista, el enano equilibrista», relativo a las sesiones del juicio contra Guillermo Niño por sus torturas, solo diré que siempre me ha hecho gracia cómo Adolfo consiguió burlar la censura, para que se impidiera establecer una relación entre este verso y cierto general famoso por su baja estatura, al presentarlo ante la censura como «… y, sobre la pista, Elena no equilibrista».

Cançó en i (letra y música de Francesc Pi de la Serra)

El ácido y satírico cantautor catalán, Pi de la Serra, era muy dado en sus canciones a los dobles sentidos, de manera que los críticos solían decir de él que lo importante no era tanto lo que cantaba como lo que se dejaba entrever en sus letras. En esta canción en concreto, Quico, como suele llamársele también cariñosamente, enumera un montón de clichés y frases hechas sobre la policía que podían oírse en las noticias, contando hazañas de sus agentes como impedir una violación o ayudar a una invidente a cruzar la calle.

«La policía está al servicio de los ciudadanos» (la policia està al sevei dels ciutadans) es el estribillo recurrente que Pi de la Serra deforma jugando con otras palabras como “oligarquía”, “servilía”, etc., y que escogí para el capítulo en donde se describen algunos de los discutibles métodos policiales de Guillermo Niño y sus compañeros de la Brigada de la Noche, además de su visión de la acción policial, que recuerda al decidirse a proponerse desenmascarar al asesino psicópata que le imita, El Carcelero.

Doña María, de Nicolás Guillén (musicalizado e interpretado por Adolfo Celdrán)

De nuevo un poema del poeta cubano interpretado por Celdrán sirve para nombrar dos títulos de Billy (“algo es algo”). Como el anterior, parece ser un poema alusivo a la Cuba de la dictadura de Fulgencio Batista, en donde mucha gente pobre se ganaba un cierto sueldo como confidentes de la policía política. Algo así ocurrió en España, como podrás descubrir en mi novela. Adolfo la musicalizó y la grabó en su primer disco, Silencio (1970).

«¡Ay, pobre doña María…!», verso incial del poema, me sirvió para titular el capítulo en el que se cuentan las tribulaciones e inquietudes de Marisa, la mujer de Guillermo Niño, ante el juicio que va tomando forma, pero también ante el extraño comportamiento que su marido está adoptando y del que poco le cuenta.

«Rondando anduvo mi casa» es otro capítulo, en el que se describen algunas cosas que hace el exinspector.

Enfermedades de invierno, de Jesús López Pacheco (musicalizado e interpretado por Luis Pastor)

Este poema era un canto a la intolerancia en días del postfranquismo (los últimos años de gobierno de Franco, previos a la transición), contraponiendo la gente llena de razones que luchaban por la democracia frente a los vilentos sicarios del régimen: los ultraderechistas, que comenzaron a volverse más virulentos a medida que la vida del general se apagaba. Grupos como la Alianza Apostólica Anticomunista (AAA/ Triple A), Guerrilleros de Cristo Rey, el PENS (partido nazi español) y el Batallón Vasco-Español (un grupo parapolicial que realizaba atentados contra miembros de ETA y de la izquierda abertzale), que nacieron a finales de los años 60 para presentar batalla contra los jóvenes contestatarios, los obreros y los curas progresistas, pasaron de limitarse a romper escaparates de librerías y boicotear obras de teatro o recitales de cantautores, obviando palizas eventuales a líderes sociales, a cometer asesinatos.

En enero de 1977, toda la tensión de una transición política muy conflictiva acabó por estallar en pocos días: el estudiante Arturo Ruiz moría durante una manifestación por disparos de los Guerrilleros de Cristo Rey, al día siguiente lo hacía Mari Luz Nájera en la manifestación en protesta por esta muerte por la acción policial desproporcionada, y, finalmente, tres pistoleros de la Triple A asesinaban a sangre fría a los abogados laboralistas Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo, y al empleado del despacho Ángel Rodríguez Leal. Se organizó un funeral multitudinario que estremeció por su silencio respetuoso y su demostración de fuerza pacífica, especialmente los militantes del PCE, al que pertenecían las víctimas, y que todavía era ilegal. Suele decirse que esta demostración fue la que convenció a Suárez para, finalmente, legalizar los partidos democráticos.

Se consiguió detener a los tres ultras junto a algunos cómplices y autores intelectuales, pero no se pudo establecer la relación entre este lúgubre suceso y la responsabilidad en él de personas como Blas Piñar, Mariano Sánchez Covisa, Antonio González Pacheco y otras personalidades que lideraban el movimiento integrista o con cargos en las fuerzas de seguridad.

No recuerdo muy bien, pero creo que el poema es anterior al atentado de Atocha. No obstante, cuando Luis Pastor la musicalizó para su disco Nacimos para ser libres (1977), quiso denunciar toda aquella violencia, resquicios de un mundo que se resistía a morir con irracionalidad e integrismo.

«No vayas a coger alguna bala en los pulmones» es un verso lo suficientemente explicativo. No se llegó a saber lo que realmente pasó entonces, por lo que lo que describo en este capítulo (reconozco que muy influido por la película 7 días de enero de J. A. Bardem) es solo elucubración, inspirada por la teoría de que hubo gente importante detrás de este atentado terrorista con la finalidad de generar conflictividad social; una ficción basada en esta teoría en la que verás el papel que Guillermo Niño, de haber existido, hubiera tenido en aquellos asesinatos.

Es urgente, de Juan de Loxa (musicalización de Virgilio Fernández; interpretación de Aguaviva)

Juan de Loxa, poeta, locutor y promotor del colectivo andaluz Manifiesto Canción del Sur, escribió un texto inspirado por dos sucesos. Uno fue el del atentado de la calle Atocha del que ya hemos hablado; el otro fue el asesinato por la espalda a manos de la guardia civil del estudiante Francisco Javier Verdejo. ¿Crimen? Intentar pintar en una pared la frase “Pan y Trabajo”. Es un poema en el que De Loxa contrapone también el mundo de la violencia y la irracionalidad con la del diálogo, las razones y la libertad.

«Allí se dan la paz con las manos manchadas»: de nuevo un verso muy expresivo que se explica por sí solo, alusivo al fervor religioso de unas personas que mandaban y mandaban matar, o mataban directamente. Una frase que un joven seminarista le recita a Guillermo Niño mientras asiste a misa con Marisa.

Están cambiando los tiempos (letra y música de Luis Pastor)

También del disco Nacimos para ser libres, fue una canción que, a pesar de lo que indicaba su título (al menos en apariencia), no estuvo libre de polémicas y boicots, como, por ejemplo, un aluvión de protestas de ciertas gentes a la dirección de TVE por su interpretación en el especial “Yo canto”, acompañadas de amenazas serias contra el artista. Sobre todo por el verso que escogí para este capítulo: «No saldrá del agujero», aunque irónicamente se acabó pidiendo que saliera para meterle en otro agujero más familiar.

Galería de perpetuas (letra y música de Pedro Cobos y José Nieto; intérprete: Marisol)

En el proceso de Pepa Flores con romper de alguna forma con su pasado, encarnado en la dulce niña prodigio de nombre Marisol, surgieron discos y canciones interesantes, muy alejadas de aquellas que cantaba en su niñez en aquellas películas ñoñas. Pepa/ Marisol demostraba no solo haber conservado, y hasta perfeccionado, sus dotes interpretativas, sino que podía ser una artista comprometida y para un público adulto. Galería de perpetuas (canciones para mujeres), del año 79, es uno de esos discos, y la canción que daba nombre al disco toda una declaración de intenciones.

Es parte de una historia: Dolores Vázquez, cantante folklórica conocida como La Petenera, cumple cadena perpetua en la prisión de Alcalá de Henares por un asesinato; sin embargo, como confiesa en su carta a su amante, en su opinión cumple esa sentencia por el contenido machista de algunas de las canciones que cantaba, justificando el maltrato y echando sobre la mujer la culpa.

«Su dignidad y su vergüenza» fue el verso escogido para el capítulo en el que una tal señora Lluch relata las torturas a las que fue sometida por el inspector Guillermo Niño (inspiradas por las que relata Lidia Falcón), declarando que, a su parecer, el policía mostraba un desprecio especial hacia las mujeres.

Jo vinc d’un silenci (letra y música de Raimon)

El valenciano Ramón Peleguero Sanchís, bautizado artísticamente como Raimon (con acento en la “o”), se representa a menudo como el cantautor arquetípico en España, pues, junto a Paco Ibáñez, influyó en los cantautores de todos los rincones de España y en todo idioma de manera definitiva.

En su disco Lliurament del cant (1976), aunque con la presentación previa en recitales, incluía esta canción, que es una de las más celebradas, solicitadas y aplaudidas: un himno para la clase obrera, reivindicando la sencillez y desvelando las mentiras que se esconden tras los grandes discursos y los grandes nombres históricos, porque, como él y yo sabemos, es la clase obrera, a la que él y yo pertenecemos aunque nos desclasen, la que hace la historia. ¡Y punto!

«Quien pierde los orígenes pierde identidad» (Qui perd els origens perd identitat) fue el verso elegido para el capítulo en el que narro la infancia y la juventud de Guillermo Niño en su pobre y pequeño pueblo de Extremadura, siendo hijo de un duro y severo labrador que esconde un secreto oscuro y sangriento… Y el sentido es ese: que siendo de clase humilde eligió, al hacerse policía, pasarse al bando de los que oprimen, ejeciendo la labor ejecutiva de esa represión.

Knockin’ on Heaven’s Doors (letra y música de Bob Dylan)

Rompiendo la hegemonía, para este capítulo escogí a un cantautor, pero estadounidense. Y había una razón.

Esta canción, todo un himno pacifista, pertenece a la banda sonora de la película Pat Garret & Billy The Kid, de Sam Peckinpah (1973), aunque ese Billy el Niño romantizado, interpretado por Kris Kristofferson, dista mucho de parecerse a Guillermo Niño (Billy Kid) o a aquel policía al que se apodó así.

«Demasiado oscuro para ver» (Too dark to see) es un verso alusivo al dolor que causa ser el responsable de tanta muerte.

La meva estrella (letra y música de Francesc Pi de la Serra)

De nuevo el genial cantautor catalán. Es una canción incluida en su disco No és possible el que visc (1974), en donde narra un suceso preciso: la represión de una manifestación y cómo, al tratar de ayudar a un viejo en la huida, descubre que es un infiltrado que trata de detenerle.

En ese momento es cuando dice «Todo se ha vuelto de color gris» (Tot s’ha tornat de color gris), refiriéndose al color del uniforme de la policía armada y a su ingente número. Aunque el capítulo que lo nombra no trata exactamente de eso, sino que es en un sentido más literal: todo se vuelve oscuro para el exinspector Guillermo Niño cuando la querella toma finalmente la forma de juicio.

Las cárceles, de Miguel Hernández (musicalizado e interpretado por Elisa Serna)

Otro poema de Miguel Hernández, esta vez de su poemario de la guerra El hombre acecha, en el cual los estudiosos ven un cambio de enfoque: más preocupación por la humanidad que por el conflicto bélico y el hecho revolucionario en sí.

Es un poema en el que Hernández habla de la represión que se producía en la zona dominada por los fascistas, y una reflexión: que se puede tener a una persona encerrada, pero solo su cuerpo: su alma es libre e inquebrantable.

«No le atarás el alma» De entre otras versiones, escogí el fragmento del poema que canta Elisa Serna, la gran cantautora y gran represaliada por el régimen, en su disco Este tiempo ha de acabar (1974), que era una reedición depurada de su disco publicado en Francia el año anterior Quejido. Elisa comenzó su andadura, influida por Paco Ibáñez, musicalizando poemas, especialmente los de Miguel Hernández. Yo elegí este fragmento para un capítulo en el que se describen algunas de las torturas que Guillermo Niño propiciaba a sus víctimas, porque, en cierto momento oscuro, esta canción me dio fuerzas. Creo que a Elisa le hubiera gustado el libro: espero que en el Cielo tengan servicio de biblioteca.

Los dos gallos (letra y música de Chicho Sánchez Ferlosio)

Chicho, hijo de Rafael Sánchez Mazas y hermano de Rafael Sánchez Ferlosio, dentro de la canción de autor, era una persona tan discreta como fundamental, eligiendo la mayor parte de las veces pasar al segundo plano y componer para otros. Sin embargo, tiene el mérito de ser uno de los grandes precursores. A principios de los 60 «grababa para dos jóvenes suecos, Sköld Peter Matthis y Svengöran Dahl, un número de canciones que saldrán en EP bajo el título
genérico de Spanska Motståndssånger (Canciones de la resistencia española), que fueron editadas en 1963 en Suecia (se reeditarán en LP en el año 1974), con portada e ilustraciones de José Ortega, y bajo anonimato del autor e
intérprete (“Se silencia el nombre por razones de seguridad”, rezaba en sueco la contraportada del disco). Era un encargo de la revista Clarté para un número especial, que se enmarcaría además en una exposición de 1965 en Estocolmo llamada Spannien Annorlunda (España diferente), con obras de pintores suecos y del grupo Estampa Popular» [de mi tesis La creación de una cultura de la resistencia a través de la canción social]. Una de esas canciones era esta: una alegoría sobre la guerra civil en la que enfrentaba a un gallo negro contra otro rojo.

«Otro gallo cantaría» es una alusión a que la historia hubiera sido muy diferente. Por eso utilicé este verso para narrar la micronovela que supone este capítulo, en donde cuento la historia del abogado, primero defensor de los oprimidos y luego acusador del opresor, Alberto Flores Leal, sus encontronazos con Guillermo Niño y su inicio de la demanda que, finalmente, llevará a cabo su hija Cristina. Además, ilustra una frase que describe aquellos encontronazos y luchas de poder como una pelea de gallos. Es todo un homenaje a los abogados laboralistas de los 60 y 70 que se jugaron la piel por los trabajadores y los opositores, por desgracia, en alguna ocasión, literalmente.

Los rockeros van al infierno (letra y música de José Luis Campuzano y Carolina Cortés; intérpretes: Barón Rojo)

Pudiera parecer que, con la elección del himno de los heavies españoles, incluido en el disco Volumen brutal (1981), vuelvo a alejarme de los cantautores de España, pero no es del todo cierto. Los fundadores de Barón Rojo, los hermanos Armando y Carlos de Castro, venían de Coz, otro grupo de rock duro, pero que, además, guardaba buenas relaciones con los cantautores y había apoyo mutuo. Los De Castro abandonaron Coz porque, según versiones, la discográfica prefería las canciones de los otros miembros a las suyas, o bien por la deriva comercial que el grupo estaba tomando, y fundaron el Barón Rojo: el gran grupo de hard-rock de España, sin desmerecer al resto.

«Esa falsa humanidad de los que se dicen buenos»: la elección de esta línea fue algo casual. Tenía puesta la canción y de repente la escuché, y me dije que podría ser uno de los títulos. De hecho, es el título de uno de los capítulos más escabrosos de la novela, en donde relato las inquietudes e inclinaciones y perversiones sexuales de Guillermo Niño, además de su homofobia repugnantemente patente.

Parábola sobre el billar, de Carlos Álvarez (musicalización e interpretación de Luis Pastor)

Este poema es una alegoría sobre la palizas en las detenciones: una bola roja de sangre, tres hombres condenados a chocar… Podían ser dos policías, o, en caso de querer más contundencia, matones contratados. Sergio Rodríguez Tejada, en su Zonas de libertad (libro que me sirvió para documentarme), contaba el testimonio de detenidos que apuntaban a que la policía de Valencia solía recurrir a los servicios de un brutal albañil, apodado Pepe el Boxeador, para llevar a cabo estas labores.

«No puede haber otro juego tan cruel como el billar» es el título del capítulo en el que un poeta y artista narra cómo fue sometido al método de tortura conocido como “la rueda”: un corro de policías o matones (para el caso es lo mismo) se pasan de mano en mano al detenido propinándole golpes.

Pueblo blanco (letra y música de Joan Manuel Serrat)

Se incluye en su álbum Mediterráneo (1971) esta estremecedora canción sobre un pueblo, uno de tantos, que ya agonizaba y donde la tierra parecía amarrar a sus habitantes. Según el cantautor bilingüe, hijo de madre aragonesa, la canción le fue sugerida al contemplar las ruinas de Belchite, el pueblo que quedó destruido durante la guerra y reconstruido en otro lugar.

«Fuerte p’a ser su señor y tierno para el amor»: para el capítulo en el que a Marisa se le empieza a caer la venda de los ojos respecto a su marido, en el que comienza a reflexionar sobre el papel que ambos han tenido en el matrimonio y en lo que ella era para él, solo me interesaba esta línea de «una canción que le gustaba (el cantante, no tanto)».

Què volen aquesta gent (letra de Lluís Serrahima, música de Maria del Bonet; interpretación de Maria del Mar Bonet)

Un estándar ejemplar de canción protesta en España por la trovadora mallorquina. La canción cuenta, de forma épica, a la manera de los juglares medievales, un suceso: el suicidio de un joven estudiante antes de ser detenido por unos hombres. Naturalmente, tanto letrista como intérprete no cometerían el error de decir quiénes eran esos hombres y que el término suicidio era solo un eufemismo. Pero el público era muy inteligente y adivinaba lo que la canción callaba tanto como lo que dejaba entrever el redactor del periódico al tratar este tipo de noticias. Erróneamente suele atribuirse su inspiración al asesinato de Enrique Ruano, que fue posterior a la grabación de la canción; en realidad habla de otro estudiante, también madrileño, que murió en circunstancias similares: Rafael Guijarro Moreno. Sin embargo, la canción sirve a ambos indistintamente. Realizó una adaptación al castellano muy fiel Elisa Serna.

«La ley una hora señala» (la llei una hora assenyala) y «Murió de una llamada al romper el alba» (traducción libre de n’és mort d’un truc a trenc d’alba): dos frases de la canción para dos capítulos que giran en torno al mismo tema. En Billy (“algo es algo”) me inventé un personaje ficticio, un joven llamado Gabriel Aceituno Arrendajo, que tuvo una suerte parecida a la de Guijarro y Ruano. El recuerdo de su asesinato es, en gran parte, el leit motiv de la novela.

«Alguna trovadora escribiría un romance describiendo un hecho similar: podrían prohibírselo, pero el romance correría de boca en boca» (Billy (“algo es algo”)).

Refranívocos, de Mario Benedetti

El genial poeta uruguayo elaboró un poema en el que truncaba la segunda parte de refranes y dichos populares, cambiándoles el sentido, o inventándose algunos. Inolvidable la mezcla de su recitado junto a “El diablo en el paraíso” de Violeta Parra, interpretada por Daniel Viglietti.

«… pero algo es algo»: No, no es espoiler, si conoces el poema en sí. Ese “algo es algo”, que además tomé como subtítulo, viene a significar que, a pesar de las injusticias, de alguna manera la literatura, el arte en general, viene a brindar un cierto consuelo, por pequeño que sea. Como ya sostuvo Gramsci, a través de la literatura el humilde puede soñar con la venganza sobre el poderoso.

Smells like teen spirits (letra y música: Kurt Cobain, Dave Grohl, Krist Novoselic; intérpretes: Nirvana)

El himno de los grunges se publicó en el disco Nevermind (1991), y, alcanzó tal éxito, que el grupo llegó hasta a cogerla manía. No se les puede quitar la razón, cuando un sonido tan sucio como encantador, el santo y seña de los desarrapados despreciados por la sociedad biempensante, entró por la puerta de los éxitos discográficos hacia la aceptación social.

«Ya estamos aquí, diviértenos» (Here we are now, entertain us): aquí sí me alejé del todo de la hegemonía de títulos de canciones de cantautores españoles. La razón es más personal y su elección no fue fácil del todo. En este capítulo, a través de nuestros alter-egos, intervenimos mi pareja, Cristina Bermejo Rey, que también es escritora (buscad su Trece relatos de amor maldito), y yo, encarnados en unos periodistas autónomos especializados en asesinos en serie, a los que Guillermo Niño requiere para ser asesorado acerca de El Carcelero. Y la canción, sin más, sonaba durante nuestro primer beso en Bar Garaje (Travesía del Pilar 2, Getafe, Madrid).

Anti-social (letra y música de Bernie Bonvoisin y Norbert Krief; intérpretes: Los Suaves)

Esta versión del grupo gallego de la canción de la banda francesa Trust? (con el precedente de Anthrax) no pertenece a los títulos de los capítulos, porque no me percaté de su letra hasta después. Cuando la escuché, pensé que podría haber estado genial, pero ya era tarde, así que siempre procuro incluirla en las publicaciones a modo de epílogo.


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LA HOGUERA (15-II-2015) – Federico García Lorca: Poemas y canciones


garcia_lorca_1Invocamos el espíritu inmortal del poeta de Granada a través de sus poemas y de canciones sobre ellos. Con la colaboración especial y desinteresada de José Palacios y Antonio Orozco, de Taormina Teatro, recitando los poemas “Fábula y rueda de los tres amigos”, “Los negros: Norma y paraíso”, “Romance de la guardia civil española”, “El crimen fue en Granada” de Antonio Machado, y la traducción al castellano de “Noiturnio do adoescente morto”. Sonaron: Aguaviva: "¡Ay, amor!"; Enrique Morente & Lagartija Nick: "Vuelta de paseo"; Paco Ibáñez: "Romance de la luna luna"; La Argentinita: "Zorongo gitano"; Carlos Cano: "La canción del mariquita"; Lluís Llach: "Els negres (Norma i paradís); El Último Ke Zierre: "Canción del gitano apaleado"; Enrique Moratalla: "Gacela del amor desesperado"; Aguaviva: "24 bofetadas"; Xoán Rubia: "Noiturnio do adoescente morto"; Hilario Camacho: "Pequeña muerte". Música ambiente: "El amor brujo", de Manuel de Falla.

Escuchar:

http://www.ivoox.com/federico-garcia-lorca-poemas-canciones-audios-mp3_rf_4085914_1.html

De Luis de Góngora a Paco Ibáñez: la gestación de la canción de autor


En 1927, debido al homenaje que se le hizo hacia el 23 de mayo por el centenario de su muerte, Luis de Góngora, excelso poeta de los siglos XVI-XVII, se convertía, de ese modo, en padrino de la joven Generación del 27. Cerca de 30 años después, a pesar de haber sido reclamado una y cien veces por los intelectuales conservadores que marcaron el ritmo, el gusto y los cánones intelectuales de la dictadura, el gran poeta barroco se convertiría también en padrino de la canción de autor cuando Paco Ibáñez, desde París, ponía música a uno de sus poemas más bellos en 1956, y posteriormente los reuniría con musicalizaciones del mejor de los poetas de la Generación del 27: García Lorca.

Luis de Góngora y Argote, por Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (1599 - 1660)“La más bella niña”, fechado en 1580, parece ser uno de los poemas de juventud de Góngora; se nota, principalmente, en la sencillez del lenguaje y de los conceptos, y en que la estructura del poema parece apoyarse en ciertas fórmulas populares de entonces, que entroncaban con la tradición medieval, y no resulta tan culteranista, un estilo de la poesía barroca más oscuro, con múltiples referencias a la alta cultura, pensada un poco para iniciados, del que Góngora fue maestro e iniciador, y opuesta a la forma más popular del conceptismo, defendido por su acérrimo rival y enemigo personal Francisco de Quevedo. Esta bloguera, que hace un análisis literario que, probablemente, los escolares que anden buscando referencias para sus clases y trabajos encontrarán más valioso que el que yo pueda ofrecer aquí, remarca esa herencia de la lírica popular y tradicional de las Cantigas de amigo galaico-portuguesas, y de las jarchas mozárabes. Yo añadiría la lírica sefardita, un grupo literario-folklórico muy rico, en el que a menudo también aparecían estos tópicos de la mujer que queda abandonada por su amante, prometido o esposo, y les espera desconsoladamente; ejemplo de esto son canciones tales como “Hija mia mi querida”, “¿Por qué llorax"?” o “La rosa enflorence” (canciones versionadas por el grupo checo Gothart en su álbum Adio querida, nombre de otra canción sefardí). No sería nada extraño si pensamos que, por otro lado, su enemigo Quevedo dejó caer cierta insinuación de su origen judaico (cosa nefasta para una poeta de la corte por entonces) de una manera no muy elegante en su poema “A una nariz”, el cual se piensa dirigido contra Góngora. Algunas de estas canciones sefardíes, por otro lado, como aquellas también de las Cantigas de Amigo y las Jarchas, tenían, a menudo, el trasfondo del tema de la guerra: el amado que se tiene que ir a la guerra y la amada que se queda esperando, con la incertidumbre de si volverá.

Fernando Álvarez de Toledo, tercer Duque de Alba; Frans HogenbergDurante el siglo XVI, el que se dio en llamar Imperio Español, bajo la corona de Felipe II, se vio inmerso en varias guerras, bien para conquistar territorios, bien para protegerlos de las ambiciones de los otros reinos rivales, y, a veces, con un pretexto religioso (protestantes y musulmanes, enemigos declarados del monarca). En los años que anteceden a la creación del poema tuvieron lugar, entre otros, estos sucesos: 1571, batalla de Lepanto contra el Imperio Otomano; 1572, el Imperio Inca es derrotado con la ejecución de Tupac Amaru I; 1573, tras el asedio, la corona española toma Haarlem (Holanda), mientras que al año siguiente, los neerlandeses resisten en Leiden… Batallas, conquistas y victorias (y alguna derrota) llevadas a cabo la mayoría por el más fiel vasallo del rey de España: Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba.

Batalha de Alcântara: «Croquis del sitio y orden de la batalla habida entre el sr. don Antonio, nombrado rey de Portugal y el Duque de Alba, capitán general del rey católico don Felipe II, delante de Lisboa por mar y por tierra en un mismo día el 25 de agosto de 1580»En 1978 fallece en batalla Sebastián I, rey de Portugal, en la batalla de Alcazarquivir. Asumió la corona su tío abuelo, cardenal Enrique I El Casto, quien moriría en 1580, dejando vacante el trono; se produce una disputa entre los pretendientes al trono, nobles de diversas procedencias vinculados al trono portugués de alguna u otra manera, entre los que se encontraba el poderoso y temible Felipe II. Uno de ellos, Don Antonio, prior de Cato, se autocorona rey de Portugal en junio de 1580, con el apoyo popular, y comienza a prepararse para la inminente guerra contra el reino de España, el cual haría entrar sus tropas ese mismo mes en Portugal al mando del Duque de Alba. Fue en la batalla del río Alcántara en donde las tropas portuguesas, formadas por un ejército que, en su mayoría, estaba compuesto por campesinos y milicianos voluntarios, sufrieron la derrota contra el ejército mejor preparado de los españoles. Esta batalla supuso, en los meses siguientes, el comienzo de la derrota de Don Antonio y la coronación de Felipe II como Felipe I de Portugal. En ese mismo año, Luis de Góngora escribía el poema “La más bella niña”, un poema de amor, pero también contra la guerra; una doncella que anhela el regreso de su amado, que probablemente moriría en Lepanto, Perú, Holanda o Portugal.

Salvador Dalí: "Figura en una finestra (Figura en una ventana)", 1925Pasan 376 de guerras, batallas, victorias, derrotas, cuando este poema inspirado por cierto sentimiento antibelicista despierta algo en un hijo de los perdedores de la última guerra que tuvo lugar en suelo español, pero lejos, en París, en donde Paco Ibáñez, un día de 1956, según Fernando González Lucini, fija su atención en la reproducción que poseía del óleo de Salvador Dalí “Figura en una ventana” (conocido como “Muchacha en la ventana”), cuadro de 1925 que representa a la hermana del pintor, Ana María, apoyada en la ventana mirando al horizonte y al mar; algo se le encendió a Paco en la cabeza, que le hizo pensar que quizás la muchacha no contemplaba el paisaje por placer o por mero aburrimiento, sino que tal vez estuviera esperando algo o a alguien que no acababa de llegar nunca y que quizás nunca lo haría. Y entonces se acordó del poema de Luis de Góngora, y una melodía, algo así como una especie de habanera le vino a la cabeza. Esta historia resulta muy bonita, pero, por otro lado, en la web de Paco Ibáñez se asegura que fue la fotografía de una mujer andaluza vestida de negro la que inspiraría la canción. No sé cuál de las dos historias es la cierta, o quizás lo sean las dos: sería bonito, de cualquier manera, cualquiera de las dos

paco-ibanez-paco-ibanez-1-100214118Fue entonces cuando Paco Ibáñez hizo su primera musicalización de un poema, y fue uno de esos momentos en los que literatura, arte pictórico (o fotografía) y música se unen casi por azar. Pero no fue hasta 1964 cuando la grabara, en su primer LP, con musicalizaciones de poemas de Luis de Góngora y de Federico García Lorca, cuya portada la hizo, precisamente, Salvador Dalí, y en donde se lee la palabra “Lorca”, escrita con fuerza y con rabia, y con manchones que quizás representen la sangre del poeta andaluz. La canción de autor española había nacido, en París.

Polémica: No creo que haya sido una agria polémica la que enfrentó a Paco Ibáñez y a Raimon por ser el primero en hacer la primera canción de autor española en general. Como siempre, podrá depender de la perspectiva. Paco compuso “La más bella niña” en 1956, mientras que Raimon compuso su “Al vent” en 1962; pero Paco no grabaría su canción hasta 1964, mientras Raimon lo hace un año antes en su primer sencillo, pudiéndose aducir, con esto, que llegó, influyó e inspiró a la gente antes, y encima en territorio nacional. Habrá por otra parte quien sostenga que, mientras la canción de Ibáñez tiene letra ajena, la de Raimon tiene letra propia, aunque esto, para el género, no importe demasiado. Y, a pesar de todo, Raimon siempre podrá decir que fue el primero en hacer canción de autor en catalán y aun en catalán-valenciano. Generalmente, yo soy algo partidario de la perspectiva de Fernando, quien siempre ha defendido la primacía de la canción de Paco como pionera por las fechas de composición –contemos además que, desde que la compone hasta que graba el disco, Paco debió tocar un repertorio en público que incluiría esta canción-, aunque tampoco creo que este asunto deba hacernos sangrar.

La más bella niña

La más bella niña
De nuestro lugar,
Hoy viuda y sola
Y ayer por casar,
Viendo que sus ojos
A la guerra van,
A su madre dice,
Que escucha su mal:

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Pues me distes, madre,
En tan tierna edad
Tan corto el placer,
Tan largo el pesar,
Y me cautivastes
De quien hoy se va
Y lleva las llaves
De mi libertad,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

En llorar conviertan
Mis ojos, de hoy más,
El sabroso oficio
Del dulce mirar,
Pues que no se pueden
Mejor ocupar,
Yéndose a la guerra
Quien era mi paz,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

No me pongáis freno
Ni queráis culpar,
Que lo uno es justo,
Lo otro por demás.
Si me queréis bien,
No me hagáis mal;
Harto peor fuera
Morir y callar,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Dulce madre mía,
¿Quién no llorará,
Aunque tenga el pecho
Como un pedernal,
Y no dará voces
Viendo marchitar
Los más verdes años
De mi mocedad?

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Váyanse las noches,
Pues ido se han
Los ojos que hacían
Los míos velar;
Váyanse, y no vean
Tanta soledad,
Después que en mi lecho
Sobra la mitad.

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Luis de Góngora

http://www.poesi.as/index22.htm

Estamos de buen humor


Brock Jones: hombre-en-traje-de-flores-esperando-delante-de-cine

y por eso hay va un clásico de Monsieur Georges Brassens

J’ai rendez-vous avec vous

Monseigneur l’astre solaire
Comm’ je n’l’admir’ pas beaucoup
M’enlèv’ son feu, oui mais, d’son feu, moi j’m’en fous
J’ai rendez-vous avec vous
La lumièr’ que je préfère
C’est cell’ de vos yeux jaloux
Tout le restant m’indiffère
J’ai rendez-vous avec vous !

Monsieur mon propriétaire
Comm’ je lui dévaste tout
M’chass’ de son toit, oui mais, d’son toit, moi j’m’en fous
J’ai rendez-vous avec vous
La demeur’ que je préfère
C’est votre robe à froufrous
Tout le restant m’indiffère
J’ai rendez-vous avec vous !

Madame ma gargotière
Comm’ je lui dois trop de sous
M’chass’ de sa tabl’, oui mais, d’sa tabl’, moi j’m’en fous
J’ai rendez-vous avec vous
Le menu que je préfère
C’est la chair de votre cou
Tout le restant m’indiffère
J’ai rendez-vous avec vous !

Sa Majesté financière
Comm’ je n’fais rien à son goût
Garde son or, or, de son or, moi j’m’en fous

J’ai rendez-vous avec vous
La fortun’ que je préfère
C’est votre cœur d’amadou
Tout le restant m’indiffère
J’ai rendez-vous avec vous !

http://poemasenfrances.blogspot.com.es/2000/10/georges-brassens-jai-rendez-vous-avec_12.html

(con otra buena traducción)

He quedado con usted

El señor astro solar/ como no le admiro demasiado/ me quita su fuego, sí pero, su fuego a mí no me importa/ He quedado con usted/ La luz que prefiero/ es la de vuestros ojos celosos/ todo lo demás me es indiferente/ ¡He quedado con usted!// Mi señor casero/ como le rompo todo/ me echa de su techo, sí pero, su techo, a mí no me importa/ He quedado con usted/ La morada que yo prefiero/ es vuestro vestido de volantes/ todo lo demás me es indiferente/ ¡He quedado con usted!// Mi señora cocinera/ como le debo mucha pasta/ me ha echado de su mesa, sí pero, su mesa, a mí no me importa/ he quedado con usted/ El menú que yo prefiero/ es la carne de vuestro cuello/ todo lo demás me es indiferente/ ¡He quedado con usted!// Su Majestad financiera/ como no hago nada de su agrado/ se guarda su oro, oro, su oro, a mí no me importa/ he quedado con usted/ La fortuna que yo prefiero/ es vuestro corazón de yesca/ todo lo demás me es indiferente/ ¡He quedado con usted!

Georges Brassens

La versión de Claudina y Alberto Gambino (Brassens en castellano, 1975):

Tengo una cita con vos

El sol señor de los astros,
como no le tengo fe,
sale y se esconde pero a mi me da igual
tengo una cita con vos,
la luz que yo bien prefiero
son tus ojos de carbón,
¡ lo demás ya no me importa!
tengo una cita con vos.
 
La vieja dueña de casa
como le debo ya un mes,
quiere rajarme pero a mi me da igual
tengo una cita con vos,

la morada que prefiero
es tu falda de algodón,
¡lo demás ya no me importa!
tengo una cita con vos..
 
A la dueña del boliche
le debemos la adición,
quiere rajarnos pero a mi me da igual
tengo una cita con con vos.
El menú que yo prefiero
es darte un buen mordiscón,
¡lo demás ya no me importa!
tengo una cita con vos.
 
Su majestad financiera
toda la plata guardó,
que se la guarde porque a mi me da igual
tengo una cita con vos,
la fortuna que prefiero
es tu hermoso corazón
¡lo demás ya no me importa!
tengo una cita con vos.

http://www.geocities.ws/jorgeramis/Brassens.htm#Tengo%20una%20cita%20con%20vos

adaptación de Alberto Gambino

Y, finalmente, la de Paco Ibáñez, mezclando la música brassensiana con los ecos de la poesía barroca española (Canta a Brassens, 1979):

Tengo una cita con usted

El señor astro del día
Como no estoy a sus pies
No me da luz
Y sin cuidado me tiene
Tengo Cita Con Usted
La luz que más me conforta
En sus ojos la hallaré
Y lo demás que me importa
Tengo Cita Con Usted

El bueno de mi casero
Como no pago alquiler
Me echo a la calle
Y sin cuidado me tiene
Tengo Cita Con Usted
El nido que más conforta
En sus brazos lo hallaré
Y lo demás que me importa
Tengo Cita Con Usted

La buena de mi patrona
Cuando sin blanca me ve
Me mata de hambre
Y sin cuidado me tiene
Tengo Cita Con Usted
El menú que más conforta
En sus labios lo hallaré
Y lo demás que me importa
Tengo Cita Con Usted

Su majestad Don Dinero
Como no caigo en su red
Me tiene a raya
Y sin cuidado me tiene

Tengo Cita Con Usted
Los bienes que más confortan
En su amor los hallaré
Y lo demás que me importa
Tengo Cita Con Usted

http://www.lyrics59.com/Tengo-una-cita-con-usted-%28Georges-Brassens%29-lyrics-1555765.html

Adaptación de Pierre Pascal

Georges Brassens

Casares’ “Poema de emerxencia para Antonio Machado”, sung by Xerardo Moscoso


1177496630173_IP_Voces_Ceibes_Página_12_Imagen_0002Xerardo Moscoso was a Mexican-Galician songwriter, member of the Galician songwriter colective Voces Ceibes. Born in Mexico as a son of Galician emigrants, he came to Lugo to study, and then, joined Voces Ceibes. In 1973 is threatened by a Falangist (Nota Bene: a Falangist -Sp. falangista- is a member of the extreme-right party Falange Española, or of the unique party of the dictatorship Falange Española Tradicionalista y de las JONS); when he went to make a denounce to police, he is intimidated by them, due to his political filiation. So he decided to go out bound to Switzerland. He went back in 1976 to Spain, but is denounced after a concert with Paco Ibáñez in Vigo, and, as he had the Mexican citizenship, and, although he tried, the Francoist authorities denied him the double citizenship, he is forced to leave Spain; so he come back to Mexico. Nowadays, he runs in Mexico –where he lives- the Theater group La Gaviota.

xerardo 2Xerardo’s musical career is not too long (due to all those things and others): just two Eps, circa 1968, and one LP, Acción Galega (Galician Action), recorded in Switzerland and published in 1977. In the second of his EPs, Xerardo sings a poem called “Poema de emerxencia para Antonio Machado”, a thrilling poem dedicated to the great Spanish poet, die in exile at the French village of Collioure, symbol of the defeated Republican democracy and culture, as well as an example for those artists that want to make of their art a cry of justice and freedom. The poem is writen by Casares: I honestly must admit that I don’t know who is this poet yet, not even if he wrote in Galician or in Spanish.

Listen the song: http://www.goear.com/listen/6d15b84/poema-de-emerxencia-para-antonio-machado-xerardo-moscoso

Poema de emerxencia para Antonio Machado

Eiquí silencio,
ó norte Colliure
i unha morte que enxendra
corazóns prá libertade.

O milagre dun pobo
ente de amor,
o calor da tua cinza
que ente que nos ergue
contra perezosos tempos.

Na terra da charanga e dos pandeiros
Hai unha espranza que inda agarda
encher de futuro iste silencio.

Emergency poem for Antonio Machado

Here silence,/ at north Collioure/ and a dead that engenders/ hearts for the freedom.// The miracle of a people/ entity of love,/ the heat of your ash/ that is entity that raises us/ against lazy times.// In the land of charanga and of tambourines*/ there is a hope that still awaits/ fill up with future this silence.

Lyric: Casares

Musci: Xerardo Moscoso

* This verse is a reference to Machado’s poem “El mañana efímero” (The fleeting morning), where he begins saying: “The Spain of charanga and tambourine…” (approximate translation)

Spanish translation: https://albokari2.wordpress.com/2007/02/23/poema-de-emerxencia-para-antonio-machado/

Pablo Neruda’s “Para mi corazón basta tu pecho”, sung by Paco Ibáñez


Paco canta NerudaThis is a very beautiful musicalization of Pablo Neruda’s poem number 12, of his Twenty Love Poems and a Song of Despair, made by the great songwriter Paco Ibáñez, acompanied by the Argentine Cuarteto Cedrón, recorded on an album of 1977 Paco Ibáñez canta a Pablo Neruda (“… sings Pablo Neruda”), a record that seems to be lost in his discography.

And now the usual note when I translate the great poets: this “translation” must be taken just like an aproximation.

12

(Para mi corazón basta tu pecho)

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

(For my heart your breast is enough)

For my heart your breast is enough,/ for your freedom my wings are enough./ From my mouth shall reach for the sky/ that what was sleeping upon your soul.// It’s in you the hope of every day./ You come just like the dew to the corollas./ You undermine the horizon with your absence./ Eternally on the run just like the wave.// I’ve said that you were singing in the wind/ like the pine trees and like the masts./ Just like them, you are tall and taciturn./ And suddenly you grow sad, like a travel.// Homely like an old road./ Echoes and nostalgic voices prove you./ I woke up and sometimes the birds that were sleeping in your soul/ migrate and run away.

Pablo Neruda

Barcelona, March 2012

De Héroes y villanos


"Rosendo, el único mercado de confianza"

(lema coreado ayer)

292772_450356378339631_397730381_nDebería pedir perdón por no haber acudido ayer, pero asuntos importantes reclamaban mi atención; sin embargo, en cuanto pude lo seguí en directo, para que al día siguiente no me la metieran doblada, y, exceptuando los incidentes acontecidos a última hora, he de decir que la palabra es “ejemplaridad”. Todo esto lo digo para que el señor Rajoy no se crea, ni por un momento, que todos los que no acudimos estemos de acuerdo con su política, tanto general como particular, y que apoyamos a los manifestantes, y que de haber podido asistir, así lo hubiéramos hecho.

A lo largo de estos tres días hemos visto una colección de personajes, héroes y villanos, aunque para algunos los valores se inviertan.

Alberto Casillas, dueño de la Cafetería Prado, se encara a un policía que pretendía entrar al bar con muy malas intencionesPor acabar antes con éstos, los villanos: prácticamente, todo el gobierno. Pero en concreto ese siniestro ministro del interior y su lacaya, la delegada del gobierno, junto a otros como el ministro de justicia y la alcaldesa de Madrid, por la labor que han llevado a cabo: medidas que más que de control y seguridad, han parecido como medidas propias de un Estado totalitario. Hoy el director general de la policía, Ignacio Cosidó, felicitaba a los agentes por su actuación, una actuación que califica así:  “en las situaciones difíciles de los últimos meses han actuado con la profesionalidad, prudencia y firmeza necesarias para velar por la seguridad y derechos de todos” (http://www.publico.es/espana/443184/el-sindicato-policial-pide-dimisiones-por-la-carga-de-atocha-contra-el-25-s). Pues si a hacer entrar a los policías a los bares, en busca de manifestantes, y detener a clientes, es un ejemplo de profesionalidad y prudencia, yo ya si que no entiendo nada. (Un inciso: en las manifestaciones en las que yo he participado, cuando la cosa se puso fea y la gente se refugiaba en los bares, mientras sus miembros cerraban las puertas, a la policía no se le ocurría entrar a la fuerza, con amenazas a los dueños… ¡Y estoy hablando de la era Aznar!). La ausencia de incidentes ayer no se debió, en modo alguno, a las acciones de la policía, sino al comportamiento ejemplar de los asistentes. Y si hubo descerebrados, fueron sólo algunos que en ningún modo pueden representar a la mayoría. Lo que sí entiendo es la rabia que se desató luego, cuando se produjo la carga por culpa de estos cuatro gatos (al que un cámara que presenció la escena calificó de niñatos que no tenían nada que ver con la generalidad de los manifestantes), cuando un chico, que por suerte –dicen- sólo tiene un corte en el labio, quedó tendido en el suelo.

Los medios de comunicación (no críticos) insistirán en lo de las piedras, pero ninguno hará hincapié en que algunos manifestantes pedían paz, otros gritaban “violencia no”, y otros se acercaban a las lecheras ofreciendo a los policías florecitas.

Sin orden judicial alguna, la policía irrumpía en algunos bares del centroSobre eso del atentado contra las instituciones democráticas que tanto ladran algunos, quiero hacer recordar un par de cosas: las ocasiones en las que las bases del PP se congregaban a las puertas mismas del Congreso para aplaudir a sus diputados y abuchear a los demás, y esta otra noticia, de hace algún tiempo: “200 altos cargos del PP se manifiestan ante el Parlamento Gallego”. Esto sí que es cumplir con la teoría de la relatividad. No quisiera dejar de hacer notar que, mientras el gobierno de Zapatero se mostró comprensivo y tolerante con las convocatorias de manifestaciones de todo tipo (y nunca ha sido el talante de este sitio defender a capa y espada la gestión del PSOE), los gobiernos del PP, tanto el anterior como éste, se dedican a criminalizar cualquier protesta social y manifestación que no sea para bailarles el agua.

Pero los héroes… Buena gente que hemos admirado estos días, como la “hippie” que no encandiló con su belleza y su atrevimiento; el hombre en calzoncillos afirmando en su cartel que “esto es Madrid sin Esperanza” (fantástico uso del doble sentido pleno):

cartel-alberto-casillas-anitabowin-300x250-365xXx80… Los cerca de 400 que se quedaron ayer, casi entre la espada y la pared, y José Rubio, que por su cuenta y riesgo, con una gran responsabilidad, se acercó a la policía para negociar la marcha pacífica de los que quedaban. Pero por supuesto, Alberto Casillas, un hombre humilde que regenta la Cafetería Prado (Paseo del Prado, 16); hasta esta fecha, Casillas ha sido votante del PP, pero la actuación policial, dirigida por el gobierno, le desencantó: cuando se enfrentó al agente que pretendía entrar en la cafetería en busca de los manifestantes, Alberto, al grito de “aquí con porra no entras”, impidió una verdadera sangría, al tiempo que intentaba llamar, junto a los manifestantes que refugiaba, a la calma entre policías y manifestantes. Este Sábado, al tratar de impedir un registro entre los clientes de su bar, fue empujado por la policía y encima multado, hecho que sólo demuestra su gran humanidad y lo miserable de quienes dirigen a estas fuerzas.

(Más completo):

Si se ven los vídeos que se han subido sobre él, se apreciarán comentarios elogiosos desde Portugal, Grecia, Eslovaquia, Eslovenia, Chequia, etc. Y es que, por encima de las ideologías, lo importante es que la buena gente se ayude entre sí. Y, por eso, al día siguiente:

Es un deber reconocer esto, y dedicarle esta canción, la versión que Paco Ibáñez hizo de la gran canción de Georges Brassens, “Chanson pour l’Avergnat”, canción para el auvernés, que Paco convirtió en maño (ignoro si pensando en alguien en concreto). Nuestra lealtad, nuestra fidelidad, estará siempre con la buena gente de este mundo:

Hermoso vídeo que su autor aprovecha para homenajear al gran Labordeta

Canción para un maño

Es para ti este cantar
tú, maño, tú que sin hablar
me diste leña el día aquél,
que el frío me hería la piel.
Tú que me diste leña en vez
de rechazarme a puntapiés,
cuando la gente del lugar
no me quiso junto a su hogar.

Un braserito sólo fue
para mi cuerpo una ilusión,
pero alumbró mi corazón
más que fallas en San José.
Tú, maño, cuando has de llegar
a la hora de la verdad
que te lleve el enterrador
al cielo si hay Dios.

Es para ti este cantar
tú, cantinera, tú que sin hablar
me diste pan el día aquél
que me vi en huesos y piel.
Tú que me diste pan en vez
de rechazarme a puntapiés,
cuando la gente del lugar
reía de verme ayunar.

Un bocadito no fue más
para mi cuerpo, una ilusión,
pero llenó mi corazón
más que un milagroso maná.
Tu, cantinera, al llegar
a la hora de la verdad,
que te lleve el enterrador
al cielo si hay Dios.

Es para ti, este cantar
tú, forastero, que sin hablar
me sonreíste el día aquél
que me vi delante del juez.
Tú que me sonreíste en vez
de rechazarme a puntapiés,
cuando la gente del lugar
ya me quería apedrear.

Una sonrisa no fue más,
para mi alma, una ilusión,
pero aromó mi corazón
más que las hierbas de San Juan.
Tú, forastero, al llegar,
a la hora de la verdad,
que te lleve el enterrador
al cielo si hay Dios.

http://www.musica.com/letras.asp?letra=1760320

Letra y música: Georges Brassens

Traducción y adaptación: Pierre Pascal

La versión original:

Y la del dúo argentino Claudina y Alberto Gambino, que es anterior a la de Paco Ibáñez:

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