Archive for the ‘Música’ Category

1er Certamen Canción de Autor Las Aguas


14614325_969364169858245_38539757_oSi eres músico, cantautor, tienes una banda o eres solista, puedes presentarte hasta el próximo día 31 de Octubre al primer certamen de canciones de autor de las aguas Castillitos en el Aire. Premios de 200, 500  y 1000 €.

Información, bases y contacto en la web del certamen http://www.castillitosenelaire.com/

¡Difunde!

¡Buscamos la mejor canción!

Nunca pensé que llegaría a los cien…


Un gitano de un extraño y distante tiempo/ viajando con pánico por todas direcciones ciego/ dolorido por el calor de un sol ardiente/ se queda sin una esperanza de volver a casa.// Corriendo a través de una sombra de un millón de años/ la oscuridad es el único sonido que llega a sus oídos/ asustándole con el vacío de donde el vino/ Se queda sin una esperanza de volver a casa.

Algo que no puedes esconder/ dice que estás solo/ escondido en lo más profundo/ de ti solamente/ Tienes que ver algo/ echa un vistazo y sé/ Lentamente arde la vela de la vida.// Algo ahí afuera/ dice que estamos solos/ en las manos del tiempo/ cayendo lentamente/ Hay algo que tenemos que saber/ con amor podemos avanzar/ Lentamente arde la vela de la vida.// Entonces ama a todos/ y hazlos tus amigos.

 

Nunca pensé que llegaría a los cien/ Nunca pensé que llegaría a hacer/ las cosas que todas esas canciones hacen/ y lo hacen.// Nunca pensé que llegaría a tener mi libertad/ que hace una edad mi hacedor me negó/ El placer de la vista.

Nunca pensé que llegaría a tener un millón/ Nunca pensé que llegaría a ser eso/ que todos estos niños ven./ Mírame.

 

Canciones del disco de los Moody Blues, To our children’s children’s children’s.

“ Gypsy” (Justin Hayward)

“Candle of life” (John Lodge)

“I never thought I’d live to be a hundred/ million” (J. Hayward)

Atrapar el viento


Catch the wind

In the chilly hours and minutes of uncertainty
I want to be in the warm hold of your loving mind

To feel you all around me
And to take your hand along the sand
Ah, but I may as well try and catch the wind

When sundown pales the sky
I want to hide a while behind your smile
And everywhere I’d look your eyes I’d find

For me to love you now
Would be the sweetest thing, t’would make me sing
Ah, but I may as well try and catch the wind

Dee dee de de dee de de de de dee

When rain has hung the leaves with tears
I want you near to kill my fears
To help me to leave all my blues behind

For standing in your heart
Is where I want to be and long to be
Ah, but I may as well try and catch the wind

Ah, but I may as well try and catch the wind

Atrapar el viento

En las frías horas y minutos de la incertidumbre/ quiero estar en el cálido abrazo de tu mente amada// Sentirte por todo mi alrededor/ y coger tu mano caminando por la arena/ Ah, pero podría también intentar atrapar el viento// Cuando el ocaso palidece al cielo/ quiero esconderme un rato detrás de tu sonrisa/ y a donde quiera que mirase tus ojos encontraría// Para mí quererte ahora/ sería la cosa más dulce, me haría cantar/ Ah, pero podría también intentar atrapar el viento// Cuando la lluvia ha colgado lágrimas de la hojas/ te quiero cerca para mi matar mis miedos/ para ayudarme a dejar mi tristeza detrás// Pues quedarme en tu corazón/ es donde quiero y ansío estar./ Ah, pero también podría intentar atrapar el viento.

Donovan Leitch

Mariano: tururururú


Canta Margot, no Rolando Alarcón

YA SE FUE EL VERANO

Ya se fue el verano, ya vino el invierno
Dentro de muy poco caerá el gobierno
Que tururururú que la culpa la tienes tú
Que tururururú que la culpa la tienes tú

Todos los ministros se irán al destierro
Y Francisco Franco detrás de ellos.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

En España nadie come ya caliente
Nos vamos a hacer una funda pa los dientes.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

La verdura es cara, no hay quien coma fruta
Y todo por culpa de un hijo… del Ferrol.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

Más de cien pesetas cuesta la ternera
Ni que el animal un hijo de Franco fuera.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

Ya los españoles no saben qué hacer
En cuanto se mueven les van a detener.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

Los americanos son dueños de todo
Yo soy español pero en España me jodo.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

Curas militares, monjas y accionistas
Y del Opus Dei y también los falangistas.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

Haced las maletas, pronto será tarde
Iros del país que la cosa está que arde.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

Hay que mala leche nos dan los lecheros
Es mucho peor la que tienen los obreros.
Que tururururú que la culpa la tienes tu
Que tururururú que la culpa la tienes tu

Popular (de Sergio Liberovici y Michele Straniero, Canti della nova resistenza espagnola, 1962)

Letra extraída de http://www.antiwarsongs.org/canzone.php?lang=it&id=7692

Los Beatles, los grises, el folklore, el ministro… Y las oportunidades perdidas


Por si algún día la leéis, cuando la acabe, la publique, me la editen, me haga rico y famoso, me den el Novel y me líe con Isabel Preysler o con una de sus hijas…, le dedico un apartadito a esto en la tesis: de cómo el régimen dejó pasar una oportunidad de oro de parecer un país moderno y libre.

Que al resto de los conservadores, democráticos o no, que gobernaban otros Estados, los Beatles no les hacían ni puta gracia, es un hecho demostrado: representaban la indecencia y la rebeldía implícita contra el orden y las costumbres, aunque sus canciones todavía eran muy de andar por casa, muy juveniles o comerciales; pero eran muy honestas y hablaban de nuevas formas de relacionarse y comunicarse. Pero, en definitiva, sabían que un concierto de los Beatles les daba un espaldarazo importante, y les permitía venderse al mundo como destino turístico o país desarrollado con el que hacer negocios.

C:\Documents and Settings\Raquel Quilez\Escritorio\beatles\30001A los Beatles no les hacía gracia venir a España, como tampoco les hizo gracia ir a Filipinas, o a los Rolling ir a la Grecia de los coroneles o a la Polonia del telón de acero… Pero había que hacerlo, pues aún no controlaban ni toda su producción ni su carrera artística (de ahí gran parte de lo de pasar de los conciertos). Que disfrutaron de la sangría, de la paella, del flamenco (del de verdad o del para turistas), y de la hospitalidad española, debe ser verdad, en esa medio recepción, medio fiesta-tipo para turistas con folklore barato, sidra asturiana, sangría, sombreros cordobeses y monteras de torero, y la presencia de la policía y la guardia civil; de hecho, Paul McCartney debía ser de los pocos privilegiados que se permitían bromear con un simpático policía… Pero lo primero que ven cuando llegan es cómo la policía maltrata de forma inusitada a sus seguidores; lo segundo, de cómo los fans más pobres se quedaban a las puertas, mientras en las primeras filas había jefecillos de la administración, y las plazas de toro a medio llenar (cosa premeditada para mostrar que no eran bien recibidos); y lo tercero, una absurda recepción y rueda de prensa ideada más para ridiculizarles que para darles a conocer.

beatles con grisesTal vez ellos, Brian Epstein, el road manager o el jefe de la casa de discos, vio el reportaje del No-Do o leyó los titulares de su visita, echándose las manos a la cabeza y gritando "¡Pero qué mierda es ésta!". El No-Do decía "Los Beatles pasaron por Madrid sin demasiada pena… ni demasiada gloria”, o la prensa, a tenor de algunas absurdas preguntas, muchas de tinte político que no venían al caso, cosas como un innecesario “Gana ‘El Cordobés’”, un impertinente no sé qué del Peñón de Gibraltar, e innumerables referencias a sus “tocados capilares” (el derroche imaginativo de los redactores del NO-DO) junto a ciertas insinuaciones veladas cuestionando su virilidad por aquello de la escandalosa longitud de sus cabellos… Un derroche de tópicos racistas (en positivo), chovinistas, nacionalistas, machistas, homófobos, anglófobos, que constituían el grueso del reportaje NO-DO y, al menos, el titular de los periódicos.

beatles folkloricosCuando todos los años muestran el reportaje, se ve lo mismo: Las Ventas a medios llenar, como hemos dicho, cosa que no pasaba con “El Cordobés”; y un público no sólo variopinto, sino muy ajeno al que los Beatles estaban acostumbrados: una madre o niñera con pinta de aburrida, parejas de ancianos con pinta de no saber muy bien qué hacían allí, un sexagenario frenéticamente bailando, etc. A mí eso me parecería bonito si no fuera por cierta sospecha: ¿hasta qué punto, realmente, a un sexagenario español de entonces, por mucho que le fuera la marcha, le podía interesar tanto la música de los Beatles para pagar una entrada? Hombre, posible es, pero hartamente improbable (estaría bien que si los parientes de ese hombre leen esto, nos lo contaran). Hay dos posibilidades: una, probable, que este país fuera tan coñazo que esas personas acudieran, aunque fuera por curiosidad, a ver qué tocaban esos muchachos; pero hay otra, que tal vez la produjera la misma dirección del NO-DO o el Ministerio de Información y Turismo del que dependían, con la única finalidad de ridiculizar a sus célebres huéspedes británicos: que les reservaran la entrada para esa finalidad. Quien vea el reportaje notará los calificativos clasistas y sexistas con los que el locutor tilda a estos “pintorescos” fans de los Beatles, a parte de los peculiares calificativos que emplea para referirse a los auténticos fans. Entonces, ¿a quién le va a gustar esos melenudos? A los chicos afeminados, a las chicas exaltadas por la condición de su sexo, a la chusma proletaria, a empleadas del hogar, a viejecitos bailaferias que lo bailan todo en cuanto tienen una copita de más, y así: gente de, para ellos, dudoso gusto y criterio estético.

Con todo, a los Beatles los veían como algo pasajero, como algo para “niñatos” que mañana renegarán cuando ocupen el puesto hereditario de papá, o sean funcionarios y notarios, o serán uno más de los trabajadores españoles… Sin embargo, aunque les hacían mucha menos gracia el cine de Bardem y Berlanga, o las obras de Juan Genovés, las utilizaban en las muestras internacionales intencionadamente para parecer un país moderno, desarrollado y en el que hay libertad de expresión, mientras que estos autores utilizaban esas muestras para denunciar la situación contraria. Lo que el régimen, en su cerrazón moral, clasista y chovinista (hacía poco que había vuelto a haber conflictos diplomáticos en torno a la cuestión de Gibraltar), no supo o no quiso ver, fue la oportunidad que les brindaba la visita de los Beatles: todos los países que les habían acogido, como decíamos, desconfiaban de ellos, pero comprendían que acogerlos y tratarlos bien era un pasaporte a “estar en el rollo” y que, a fin de cuentas, era lo que demandaba su juventud; que luego los Beatles volvían a su casa y respondían a cómo se les había tratado, y cómo habían encontrado el país y a sus fans, y también qué país les ha gustado más de la gira… ¿Y qué dirían de España? Habría que verlo en las hemerotecas británicas.

Fuera por esto, o por otras cosas como la férrea legislación española contra las drogas, la falta de libertades o el veto hacia algunos artistas (como los Rolling Stones), en adelante ningún grupo de rock (o poquísimos) quiso (o pudo) tocar en España hasta el año 1975 ó 1976: más o menos diez años después del apogeo de muchos de estos grupos, cuyos discos se constituían en oscuros objetos de deseo que sólo unos cuantos podían obtener de alguna manera dentro de las fronteras.

No obstante, otros dos grupos británicos visitarían España, pero con una recepción menos vistosa y en condiciones más humildes. En 1965 también vinieron los Animals y, al año siguiente, otro grupo británico visita España, pero en unas condiciones discutibles: los Kinks, que por lo visto tienen una accidentada actuación, como se describe en esta entrada de blog de Salvador Domínguez, y que a su vuelta al Reino Unido ponen tan mal las condiciones fulleras de contratación en España, que ningún grupo británico se anima a venir: ya que a los redactores del NO-DO les gustaba tanto los símiles taurinos, se puede decir que ahí vino “la puntilla”. Visitas que ayer, y hoy, pasaron desapercibidas.

Pero cada año se recuerda la única visita de los Beatles (que no beetles, NO-DO) con un ambiente de nostalgia, y hay quien trata el tema con rigor, y hay quien lo trata como si la España de entonces tuviera que sentirse afortunada por la visita de estos semi-dioses, que, ciertamente, tanto querían a sus fans españoles, pero que tanto despreciaban a sus gobernantes. Éste, que además es la redonda cifra del 50º aniversario, trae polémica, cuando un señor aseguraba tener la grabación original de los conciertos en Madrid, con Paul hablando en un casi perfecto castellano. Pues después de salir en las noticias y de vender la moto a fans nostálgicos hasta el punto de editarlo y sacarlo a la venta en formato vinilo, alguien ha descubierto que la grabación no es la de Madrid, sino la de París, y que la parrafada de McCartney en castellano sí se produjo en Madrid, pero en el año 89: Shiva Music nos lo explica.

Los Beatles de vacaciones hacia 1967Los Beatles volvieron a España, juntos o individualmente, si bien no como grupo: el primero que repitió fue John Lennon, que se vino con Richard Lester a rodar Cómo gané la guerra, y se le acabó uniendo Ringo Starr; luego también pasarían algunas vacaciones, como ésta que se supone tomada en Talavera de la Reina. Y aunque fuera territorio británico, Gibraltar fue el lugar escogido por Lennon y Yoko Ono para casarse, dadas las imposibilidades legales que existían en Gran Bretaña. Y, por supuesto, individualmente la visitaron para dar conciertos, sobre todo Paul McCartney.

Los Años del NO-DO: http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-anos-del-no-do/anos-del-no-do-1965-beatles-espana/1825851/

En el lado soleado de la calle


 

On the sunny side of the street

Grab your coat and get your hat
Leave your worries on the doorstep
Life can be so sweet
On the sunny side of the street

Can’t you hear the pitter-pat
And that happy tune is your step
Life can be complete
On the sunny side of the street

I used to walk in the shade with my blues on parade
But I’m not afraid…this rover’s crossed over

If I never had a cent
I’d be rich as Rockefeller
Gold dust at my feet
On the sunny side of the street

I used to walk in the shade with them blues on parade
Now I’m not afraid… this rover has crossed over

Now if I never made one cent
I’ll still be rich as Rockefeller
There will be gold dust at my feet
On the sunny
On the sunny, sunny side of the street

En el lado soleado de la calle

Agarra tu abrigo y coge tu sombrero/ Deja tus preocupaciones a la puerta/ La vida puede ser tan dulce/ en el lado soleado de la calle.// ¿No oyes el repiqueteo?/ Y esa alegre melodía es tu paso/ La vida puede ser completa/ en el lado soleado de la calle// Yo solía camina por la sombra con mi tristeza en fila/ Pero no tengo miedo… este vagabundo ya ha cruzado.// Si nunca tuviera un céntimo/ sería tan rico como Rockefeller/ polvo de oro en mis pies/ en el lado soleado de la calle.// Yo solía caminar por la sombra con sus tristezas en fila/ Ahora no tengo miedo… este vagabundo ya ha cruzado.// Ahora, si nunca hiciera un céntimo/ seguiría siendo rico como Rockefeller/ Habrá polvo de oro en mis pies/ en el lado soleado de la calle.

Jimmy McHugh & Dorothy Fields

 

Sobre la canción: https://es.wikipedia.org/wiki/On_the_Sunny_Side_of_the_Street

La Hoguera (28-VI-2015, y 2): Cantata del exilio (mesa redonda)


Éste es el segundo programa de dos con los que cerramos el domingo la temporada en GetafeVoz

FRONTALSobre la cantata del exilio hemos ya hablado muchas veces en este blog, y siempre me ha parecido una injusticia que permaneciera en el más oscuro silencio y desconocimiento: es un disco muy especial, y es hasta posible que nunca se haya hecho algo así, por lo menos en España; no sólo son sus canciones y el tema (tabú y novedoso en su momento), sino la manera de realizarlo, que roza la obra de arte total: el carácter de documental sonoro, con las narraciones de Antonio Gómez y los testimonios de Teresa Pamies, Eduardo Pons Prades, Mariano Constante y Villar Gómez; las fuentes biliográficas empleadas para escribir los textos y las canciones, y citadas en su interior; el diseño de la carpeta y las ilustraciones del colectivo El Cubri (Felipe Hernández Cava, Pedro Arjona y Saturio Alonso), y el carácter, más trágico que épico, de contar esta historia: la historia de los republicanos españoles de toda tendencia que se exiliaron a medida que Franco iba ganando la guerra, cruzaron la frontera de Francia y estuvieron presos, conocieron los horrores de los campos de exterminio nazis (algunos de los cuales fueron obligados a construir), o se unieron a la Resistencia Francesa, o a la División Leclerc, llegando a ser los primeros en entrar en la ciudad de París y liberándola de sus opresores.

FOLLETO 02Todo comienza con Villar Gómez, mujer española que estuvo en la Resistencia francesa, hablándole a su sobrino, Antonio Gómez, de sus vivencias. Bien documentado como estaba, Antonio había conocido haría unos años al cantautor Antonio Resines, y ambos deseaban colaborar en algunos proyectos: el primero fue las Canciones de cárcel de Ho Chi Minh. Para el segundo, Gómez tenía una idea algo más ambiciosa, y era contar en un disco la historia de estas personas, olvidadas e ignoradas (todavía incluso por los gobiernos de Francia y Estados Unidos) no sólo por las instituciones, sino también por los suyos, incluso ya restaurada la democracia, en 1978. Gómez, que es un gran letrista y poeta, escribiría los textos, mientras que Resines compondría una música adecuada. Además de eso, no querían grabar un disco de canciones normal, como una cantata al estilo latinoamericano; Gómez quería darle un aire más riguroso, más histórico y menos triunfalista o, con perdón, “revanchista”: quizás mezclar por una parte la sentimentalidad poética y por otra los datos objetivos de la historia. Tenía en mente un modelo: los programas de radio que hacía Ewan McColl en el Reino Unido allá por los 50; programas en los que, en base a un tema concreto, se desarrollaba una historia documental y se interpretaban unas canciones compuestas para él.

Gonzalo García Pelayo, director del sello Gong de Movieplay, recogió la idea con entusiasmo, aunque la producción corrió a cargo de Julio Palacios. Pero aunque en la portada del disco figura la autoría de Gómez y Resines, al disco se le quiso dar un carácter colectivo: los cantantes, los músicos, los testigos, los dibujantes… Todos ellos eran los protagonistas de este disco. “Entonces –dice Gonzalo- si una cosa podía hacerse, se hacía”, porque Gong, aunque fuera una división de Movieplay, gozó de una gran libertad en cuanto al proceso creativo.

TRASERAY aquí es donde entro yo… Hace nada, el rey Felipe VI inauguró en París una plaza dedicada a los soldados españoles que compusieron “La 9”; noticia que, primero, recogí con reticencia, pero después con agrado, a pesar de que pueda sospechar que, a fin de cuentas, pudiera responder a una presión indirecta por la que estaría feo que la República Francesa y el resto de países europeos, hayan reconocido esta labor, y las instituciones españolas no (y añadimos que, en último término, ha sido la Casa Real la autora del gesto). Me pareció bien, al final, aunque no dejé de adherirme moralmente al manifiesto de las asociaciones de víctimas del franquismo, que pedían también el reconocimiento para los que lucharon y murieron en España… Lo que me molestó, y mucho, fue la actitud de los medios españoles, con la excepción de algunos que siempre habían tratado este tema, de vez en cuando. Nos olíamos algo cuando muchos medios se hacían eco de una historia hasta ahora deliberadamente olvidada, y que algunas personas, a título individual, conmemoraban; y entonces vi con desagrado como eran muchos los noticiarios que, fuera por presiones de la dirección de la cadena, del grupo empresarial o del gobierno, habían mantenido silencio ante este hecho y su conmemoración, venían ahora como pretendiendo hacer ver que lo habían descubierto ellos… Y no: ahí está el disco de Antonio Gómez y Antonio Resines, de 1978; y antes que ellos estaban los libros en los que se basaron; y también el trabajo ignorado y denostado por los de siempre, de historiadores, periodistas e investigadores; y los reconocimientos de la República Francesa y del Gobierno Estadounidense; y las propias vivencias de quienes vivieron aquellos desgraciados tiempos… Pero, al menos, se ha hecho justicia por fin con ellos, aunque queda algo pendiente…

INTERIOR 01Cada conmemoración del Holocausto, todo gobierno español, desde Suárez (aproximadamente), ha expresado su más rotunda condena por aquellos hechos (luego nos enteramos de que Fraga prologó elogiosamente el libro de un negacionista español, y así…), pero SÓLO en cuanto al pueblo judío. Que no se tomen estas palabras como frivolización o negación del holocausto, nunca, pues el dolor de unos no debe ser ignorado en favor del dolor de otros, y aunque los judíos fueron quienes más lo padecieron, y de una manera excepcionalmente brutal, tampoco hay que olvidar al resto que sufrió aquella represión, tortura y muerte cruel. En la condena española, que tiende a centrarse exclusivamente en los judíos, hay dos grandes olvidados especialmente: los gitanos, por ser el segundo grupo étnico que más padeció el holocausto (y también de una manera muy brutal), y los republicanos españoles, ninguneados por todos los gobiernos que ha habido hasta ahora. Y decimos todos, pero la declaración del presidente Rajoy de esta última conmemoración, nos pareció especialmente repugnante, cuando nos pareció advertir que entre las víctimas del holocausto hacía distinciones entre los inocentes, que era por los únicos que él expresaba sus condolencias, y los otros… Quiero decir: si Rajoy ignora esta parte de la historia (que lo dudo), o si sólo se refería al colectivo judío, la frase no va más allá; pero si conociéndolo quiso hacer una criba entre las víctimas, sí que nos parece preocupante.

INTERIOR 02Fue más o menos el momento en el que planee organizar un coloquio en torno a este disco, desconocido para la gran mayoría, y que yo debo su conocimiento al siempre esclarecedor Fernando González Lucini (con el que, lamentablemente, no pudimos contar, y nos hubiera gustado mucho). Avisé entonces a Antonio Gómez y a Gonzalo García Pelayo, y en seguida se prestaron a la idea (habiendo venido ya los dos en ocasiones anteriores); me hubiera gustado contar también con alguno de los cantantes con los que tengo más o menos contacto, pero el tiempo y el no saber cuántos íbamos a ser al final, lo impidió. Así que, finalmente, vinieron Antonio Gómez y Gonzalo García Pelayo a disertar sobre el disco y los secretos que entraña, y que podéis oír a través del enlace de abajo. Se nos sumó también Manuel Gerena, que estaba por allí del programa anterior (el que tenéis antes que éste), que no intervino en el disco, pero participó en el debate… Y es que, como reconocieron Gonzalo y Antonio, tal vez no le habría venido mal al disco un toque de flamenco…

FOLLETO 02AUSENCIA: de todos los cantantes que podrían, y deberían haber estado presentes, sin duda Antonio Resines hubiera sido el más indicado, como compositor e intérprete de la gran parte de las canciones del disco. Pero, además de esto, descubrí con horror que, por el afán de no repetirme, ya que sus canciones de este disco ya fueron pinchadas en programas anteriores, su presencia en el debate quedó algo diluida: cosa que fue culpa mía. No obstante pinchamos dos de sus temas: “Poema de silencio”, la penúltima canción, y, de fondo, para poder enlazar con un testimonio, “Argeles Sur Mer” (que es, con perdón de “Dulce muchacha” interpretada por Pablo Guerrero, mi canción favorita del disco). Y quizás me consuele pensar que, por este fondo musical, pudo estar presente el Resi en el debate. Faltaron además, por razones de trabajo, González Lucini, como dije, y nuestro colaborador habitual, el profesor Alejandro Carrero Villena: la aportación de cada uno en su campo hubiera sido valiosísima.

FINAL. Cuando propuse hacer este coloquio y le asigné esta fecha, que era la que estaba libre, no sabía que la Asociación iba a desaparecer y ser refundida, y que, por tanto, la emisora iba a cerrar, aunque fuera momentáneamente; por lo que éste no sólo iba a ser el último de la temporada, sino el último en principio. De manera que no me apetecía terminar de una manera tan seria, y pinchamos este tema interpretado por los Blues Brothers, seguido de otro interpretado por ellos y Ray Charles, a modo de despedida. Ha sido un placer hacer estos programas, y un honor que los siguierais y hayáis perdonado sus fallos, fueran grandes o pequeños.

Escuchar:

http://www.ivoox.com/hoguera-cantata-del-exilio-audios-mp3_rf_4697724_1.html

http://www.getafevoz.es/programas/la-hoguera/

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