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“Liluraren kontra”, A poem by Bertolt Brecht sung by Mikel Laboa


Bertolt BrechtThe poems by the great German antifascist playwright and poet Bertolt Brecht were a source of inspiration to many Spanish songwriters. Among them, Mikel Laboa, founder of the collective of Basque songwriters “Ez Dok Amairu” (There is no thirteen), recorded in 1969 an EP singing poems by Bertolt Brecht, translated and adapted to Basque. Among them, there were this poem, one of his first, “Against seduction”, a poem in which Brecht already was exposing his theory of art: art musts break the ilusion and show things as they are, for the working class takes a decission. It’s a theory as worthy to art as to society.

Gegen Verführung

1

Laßt euch nicht verführen!
Es gibt keine Wiederkehr.
Der Tag steht in den Türen;
Ihr könnt schon Nachtwind spüren
Es kommt kein Morgen mehr.

2

Laßt euch nicht betrügen!
Das Leben wenig ist.
Schlürft es in vollen Zügen!
Es wird euch nicht genügen
Wenn ihr es lassen müßt!

3

Laßt euch nicht vertrösten!
Ihr habt nicht zu viel Zeit!
Laßt Moder den Erlösten!
Das
Leben ist am größten:
Es steht nicht mehr bereit.

4

Und es kommt nichts nachher.
Zu Fron und Ausgezehr!
Was kann euch Angst noch rühren?
Ihr sterbt mit allen Tieren
Und es kommt nichts nachher.

Bertolt Brecht (1927)

http://www.physiologus.de/nachher.htm

The adaptation sung by Mikel Laboa in Basque is this:

Liluraren kontra

Lilularik ez!
ez dago itzultzerik
eguna atean dago
haize hotza dakar
ez da izango beste goizerik.

Tronpatzerik ez!
bizitza ez da huskeria,
edan ase arte beretik
ez da aski izango
galtzear zaudelarik.

Kontsolatzerik ez!
denbora ez da luzea,
ustelak lurpera
bizitza da haundiena
galtzea, litzake galtzea dena.

Against seduction

Don’t you let be seduced!/ There is no return./ Dawn is at gates,/ there is a night wind now:/ won’t come another morning.// Don’t you let be fooled/ with that life is short./ Drink it by big gulps/ because it won’t be enough to you/ when you must loose it.// Don’t you let be consoled!/ You have not much time./ Mud, to the rotten ones./ Life is the greatest thing:/ to loose it is to loose everything.

This translataion to English is no exactly from the Basque adaptation, but from the translation to Spanish by Vicente Romano and the adaptation by poet Jesús López Pacheco for the Spanish edition of Bertolt Brecht’s Poems and Songs (Alianza Editorial, 1999), which can be read here:

https://albokari2.wordpress.com/2007/01/17/liluraren-kontra/

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“Que no amanece por nada…” (35 aniversario del asesinato de los abogados laboralistas de Atocha)


Hijo, abrígate bien. Y ponte la bufanda.
No vayas a coger alguna bala en los pulmones.
Que no está el tiempo bueno todavía.

(“Enfermedades de invierno”, Jesús López Pacheco)

Vídeo resumen de la película de J. A. Bardem

Enero de 1977: manifestación de repulsa por la muerte de los abogados de Atocha durante el entierro de estosHoy se cumplen 35 años desde el brutal atentado terrorista contra unos abogados laboralistas y un trabajador de Comisiones Obreras, en 1977, a manos de un comando de ultraderecha, y hoy como ayer, pasan cosas contradictorias. Su historia ya quedó plasmada en este monográfico en tres partes. Por resumir, tras el éxito de la huelga del transporte privado, tres pistoleros de ultra-derecha, de la Alianza Apostólica Anticomunista (la Triple A, o AAA), irrumpieron en el despacho de los abogados laboralistas que habían llevado el caso de los huelguistas, buscando al líder sindicalista Joaquín Navarro, que no se encontraba allí; los terroristas dispararon a bocajarro contra los indefensos abogados y el empleado, aunque no mataron a todos: fue la culminación de unas jornadas de violencia inédita, cuyo antecedente más directo fue el secuestro de Villaescusa y de Oriol por GRAPO (posible grupo de ultraderecha disfrazado de revolucionario de extrema-izquierda), con los asesinatos, durante manifestaciones por la amnistía, de Arturo Ruiz, a manos de los Guerrilleros de Cristo Rey, y de María Luz Nájera, a manos de las fuerzas antidisturbios de la policía armada. La noche del 24 de enero se produjeron incidentes similares, sin heridos, en varias centrales de los sindicatos, y mucha gente, temiendo una “noche de los cristales rotos”, no durmió en sus propias casas. Pero las cosas habían cambiado algo, gracias al gobierno de Suárez, y la policía detiene a varios militantes de Fuerza Nueva y de los grupos paramilitares, junto a personalidades de la ultra-derecha como el repugnante filo-nazi Blas Piñar, Girón de Velasco (antiguo jefe de los sindicatos verticales) o Mariano Covisa, fundador de Cristo Rey. Pero incluso las sentencias condenatorias fueron suaves, y muchos de ellos se fugaron o salieron antes de tiempo.

garzonSe dan hoy varias circunstancias que sacan a la luz que han quedado muchas cosas pendientes. En primer lugar, justo hoy, comienza el juicio contra Baltasar Garzón, acusado por el pseudo-sindicato Manos Limpias –fundado por gente de Fuerza Nueva, de Piñar-, por iniciar la investigación de los crímenes del franquismo; esto días de atrás, el que ocupara varios cargos durante la dictadura y fundara el partido del franquismo sociológico, Manuel Fraga, recibe honores de Estado mientras los medios de comunicación callan cuidadosamente su responsabilidad en varios asesinatos oficiales. Incluso en esto tuvo su parte de culpa, pues fue ministro de la Gobernación durante 1975 y 1976, año en el que se recrudece la actividad de los grupos paramilitares de ultra-derecha, muchos de ellos, no sólo al servicio, sino también miembros, del sindicato vertical y de la policía política, la brigada político-social: pongo Montejurra por caso y los atentados del Batallón Vasco-Español en el País Vasco, tanto español como francés. Y mientras rendimos honores al tío más listo del búnker, al más trepa de la vieja guardia, a éstos, que sin querer dieron su vida por la dignidad de la clase obrera y de las libertades democráticas en este país, cuya muerte impulso realmente el proceso democrático con la escalofriante muestra de civismo y responsabilidad de la ciudadanía y de los militantes y simpatizantes del PCE durante su funeral –“Madrid: capital del dolor y la gloria”, era el titular de un periódico- no hablará ni uno de los descendientes del pomposamente llamado “padre de la democracia”… Porque hay muchos de ellos que tienen por donde callar. Y sobre Garzón, hago mía las palabras del presidente de la fundación Human Funeral_abogados_AtochaRights Watch, Reed Brody, "es la primera vez que se procesa a un juez por defender los derechos humanos; la primera vez en la UE que un juez es sometido al derecho penal por defender derechos humanos y perseguir crímenes internacionales" (Diario de Mallorca), y aseveraba que, si era declarado culpable, eso diría nada bueno sobre la justicia española. Pero mientras el mundo contempla con el corazón en un puño el juicio contra Garzón, paréceme a mí que el funeral del ex-ministro no ha sido seguido por la prensa internacional más allá de una breve reseña, y quizás diciendo lo que aquí la prensa oficial calla. Si, como colofón de todo esto, Garzón es declarado culpable, se habrá demostrado la clase de hienas que gobiernan este país hermoso.

Pero mi recuerdo es para quien vale la pena, para quien realmente luchó a pesar de todos los peligros, y para el que trabaja la tierra. A ellos les dedico esta canción de Labordeta, de su disco Que no amanece por nada (1978), del cual, algunas frases tienen una escandalosa realidad.

¡Gloria a los muertos del mundo del Trabajo!

monumento-a-los-abogados-de-atocha-19771

Compañeros

Compañero, compañero,
hasta aquí ya hemos llegado,
atrás dejamos la noche
con la violencia y el miedo.

Dejamos en los caminos
compañeros que no han vuelto,
que no han podido seguir
contra este brutal esfuerzo.

Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
salid al camino hermanos
que no amanece por nada,

y en nombre de los caídos,
de los que nunca llegaron,
hagamos de su esperanza
tiempos de hombres renovados.

Vamos ahora, compañeros,
a defender lo alcanzado
y a seguir hacia delante,
la lucha no ha terminado.

Defendamos os salarios,
los panizos y los ríos,
la igualdad entre los hombres,
las montañas y los trigos.

Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
Salid al camino, hermanos,
que no amanece por nada.

José Antonio Labordeta

http://www.10lineas.com/labordeta/antc.htm

Luis J. Benavides (asesinado);  Alejandro Ruiz (herido);  Enrique Valdelvira (asesinado);  Javier Sauquillo (asesinado);  Luis Ramos (herido);  Mª Dolores García (herida);  Serafín Holgado (asesinado);  Miguel Sarabia (herido);  Ángel Rodríguez (asesinado)

Canciones de la victoria: la muerte del general


Sortirem al carrer… i una gentada,
es fondrà en salts de joia i alegria,
i el Sol resplandira radiant i amb força,
i el festeig durarà quatre setmanes,
una gresca a nivell estatal,
quan es morin el burro i l’àguila reial.

El burro i l’àguila”, Pi de la Serra

ffmuerEn abril de 1939, el general Francisco Franco, elegido por sus compañeros de armas como jefe supremo de los ejércitos y, por lo tanto, cabeza de la sublevación fascista contra la legalidad de la república (y realizando, además, una cierta depuración de las cabezas de las principales fuerzas fascistas-reaccionarias), firmaba el último parte de guerra, dando por concluida la sangrienta guerra civil y afirmando su victoria. Se autoproclama jefe supremo del Estado y comienzan cerca de 40 años de estado totalitario represor. Con la caída de sus antiguos aliados, la Alemania nacional-socialista de Hitler y la Italia fascista de Mussolini, Franco, que había declarado primero la no beligerancia y después la neutralidad (más bien, como parece ser cierto, fue obligado a ello por Hitler, que no quiso ni oír las condiciones y demandas imperialistas de su primo español sobre Marruecos y Gibraltar), destierra estandartes, ministros, generales germanófilos, camisas azules y toda la parafernalia fascistoide al baúl de los recuerdos (sacándolo de vez en cuando), definiendo su dictadura como totalitaria, anticomunista y nacionalcatolicista para, con la ayuda del dictador vecino Oliveira Salazar y del Vaticano, conseguir ser respetado por los vencedores y que éstos desoyeran a otras naciones, antiguas aliadas de la República, como México, que exigían una acción contra él. Tras tiras y aflojas, llamamientos de “fervor patriótico”, etc., su régimen acabaría siendo reconocido por la mayor parte de las fuerzas occidentales, sobre todo cuando el presidente de Estados Unidos, Dwight Eisenhower visita España y reconoce al régimen de Franco como un aliado a tener en cuenta en la lucha contra el comunismo internacional, obteniendo a cambio terrenos españoles para instalar bases militares. Sobre la figura de Franco ya hablé en otro lugar con más o menos acierto.

97303_fusilados_751En 1975, la de Franco es –creo- la última de las dictaduras fascistas, creadas en la primera mitad de siglo, de Europa, habiendo creado escuela en Latinoamérica. Para entonces, el general era un anciano decrépito que padecía párkinson, lo cual no le impedía firmar las cinco últimas condenas a muerte de su sangriento mandato con su temblorosa mano, desoyendo las peticiones internacionales, incluida la del papa Pablo VI, la del conde de Barcelona –padre del actual rey- y la de su propio hermano. En cierto sentido, el desequilibrio en su salud que le produjeron esas jornadas, fueron las que le llevaron a una lenta y agónica muerte, aunque fuera en su lecho.

El 20 de noviembre de 1975 el titular de la prensa (incluso de la deportiva) era unánime: “Franco ha muerto”; el general había muerto, pero no el franquismo, y la incertidumbre sobre el futuro reinaba, pues oficialmente la dictadura debía seguir bajo el mandato del príncipe Juan Carlos. Afuera, en otros países, paisanos y afines lo celebraban con champán y con antiguas canciones; adentro, la prudencia reinaba´, aunque todos sufrían un ataque de alegría contenida y de esperanza.

1Franco había muerto, pero no el franquismo: sus instituciones y métodos seguirían vivas durante un tiempo, garantizados por el entonces presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro, el ministro del interior Manuel Fraga Iribarne, y los políticos reunidos bajo el llamado búnker (la facción más dura e inmovilista del franquismo): el Tribunal de Orden Público (TOP) y los mandos policiales –la Brigada de lo Político-Social- y del ejército (siempre dispuesto con la mano en la pistola), junto a las organizaciones paramilitares de ultraderecha. La censura seguía viva y operante en los primeros años, siendo abolida en 1977, pero teóricamente: en teoría se puede publicar cualquier cosa, pero en la práctica las prohibiciones estaban a la orden del día, y eran muchos los cantautores que no podían actuar. Por esa razón, la literatura que se alegraba de la muerte de Franco tenía que estar un poco vedada, pues aún era innombrable. Por ejemplo, este poema de Jesús López Pacheco, “Deshonras fúnebres por Francisco Franco” lleva firma de 1979, y la canción más famosa sobre el tema, “Adivina, adivinanza”, de Joaquín Sabina, es ya de los 80:

No obstante, a pesar de las prohibiciones, censuras medio operantes, etc., hubo quien se atrevió a expresar la alegría por el hecho muy tempranamente, y a declarar que, básicamente, “el muerto al hoyo”. Fue el caso de Luis Pastor, que cantaba esta canción allá por 1977, fecha de la edición del disco Nacimos para ser libres, una canción en la que Pastor resumía las esperanzas de muchos. Escuchar: http://www.goear.com/listen/3548c79/estan-cambiando-los-tiempos-luis-pastor

Están cambiando los tiempos

Por mucho que a algunos pese
los tiempos están cambiando:
están cambiando los tiempos,
¡agárrense que aquí vamos!
Han sido tiempos sombríos
y aún no son los tiempos claros,
pero soplan nuevos vientos:
parece que respiramos.

Están cambiando los tiempos,
están cambiando ¡qué bueno!
Por mucho que le llaméis
no saldrá del agujero.

Tanto monta monta tanto
Isabel como Fernando,
pero sobre nuestros hombros
no montarán más tiranos.
Todo ha de tener su tiempo,
su momento sin reparo;
el tiempo de pedir pasó:
momento es de que exijamos.

Están cambiando los tiempos…

Exijimos lo que es nuestro,
por lo que siempre luchamos:
la libertad, la razón,
derecho a vivir sin amo.
Exijimos lo que es nuestro,
lo que siempre nos negaron:
los medios de producción,
la flor, el pan, el trabajo.


Sin embargo, tal vez hablando de otra cosa (tal vez del Portugal salazarista), o quizás expresando un deseo muy esperado, un hombre se anticipó un año a los acontecimientos: en su disco de 1974, Triat i garbellat, el genial Quico Pi de la Serra cantaba una canción metafórica que era bastante reconocida y que era de las más esperadas en sus conciertos: la matanza del cerdo…

La matança del porc

Avui és la diada de matar el porc
que hem anat engreixant des de fa massa anys
amb llet de la més bona, amb tomàquets de l’hort,
amb la millor farina, patates i ous.

La porca està trista i nosaltres contents,
ja no passarem gana per un quant temps,
ja no passarem gana per un quant temps.

Poseu-hi unes graelles i un bon suport,
feu una gran foguera d’alzina i pi,
rustiu-lo i xisclarà, senyal que no és ben mort,
afanyeu-se que bufa vent de garbí.
Quan no li quedi un pèl, feu-li un gran tall al coll,
i amb la sang que li ragi n’ompliu un doll,
i amb la sang que li ragi n’ompliu un doll.

Puix ja de panxa en l’aire el col·loqueu,
amb la daga més fina obriu-lo en canal,
netegeu-li els budells i tot el que hi trobeu,
talleu la carn rosada i poseu-la en sal.

La porca està plorant, nosaltres rient,
ens menjarem la llengua del seu parent,
ens menjarem la llengua del seu parent.
Demà hi haurà bon tall, s’ha acabat la fam,
demà passat fuet i després pernil,
i quan s’acabi el porc hi passarà la porca
i després els gorrins i tots els porcs del món.

Avui és la diada de matar el porc.
És la diada de matar el porc.
Matar el porc.

La matanza del cerdo

Hoy es el día de matar al cerdo/ que hemos estado engordando desde hace ya muchos años/ con leche de la más buena, con tomates de la huerta,/ con la mejor harina, patatas y huevos.// La cerda está triste y nosotros contentos,/ ya no pasaremos hambre por mucho tiempo…// Ponerle unas parrillas y un buen suporte,/ haced una gran hoguera de encina y pino,/ asadlo y chillará, señal de que no está bien muerto,/ daos prisa que sopla el garbino.// Cuando no le quede un pelo, hacedle un gran tajo en el cuello,/ y con la sangre que mane llenad un botijo…// Después ya de panza al aire colocadlo,/ con la daga más fina abridlo en canal,/ limpiadle los intestinos y todo lo que encontréis,/ cortadle la carne rosada y ponedla en sal.// La cerda está llorando, nosotros riendo,/ nos comeremos la lengua de su pariente…// Mañana habrá buen tajo, se ha acabado el hambre,/ pasado mañana fuet y después jamón,/ y cuando se acabe el cerdo pasará la cera/ y después los gorrinos y todos los cerdos del mundo.// Hoy es el día de matar al cerdo./ Es el día de matar al cerdo./ Matar al cerdo.

Pi de la Serra

Canción de una madre alemana


La entrada de hoy, a parte de para disfrutar de uno de los poemas más conmovedores de Bertolt Brecht, tiene una finalidad esclarecedora/ vengativa que explicaré abajo. En esta “Canción de una madre alemana”, Brecht interpreta los pensamientos de una apesadumbrada madre que vio a su hijo afiliarse al partido nacional-socialista, para después torturar inocentes y verle marchar a la guerra:

Canción de una madre alemana

Camisa parda y botas altas,
hijo mío, te regalé.
Mejor habría sido ahorcarmeimg_3_14
de haber sabido lo que sé.
Al verte levantar la mano, hijo,
y a Hitler saludar,
¿sabía yo que aquellas manos
todas se habrían de secar?
Cuando de una estirpe de héroes,
hijo mío, te oía hablar,
que tú serías su verdugo
no lo podía imaginar.
Y detrás de aquel mismo Hitler,
hijo mío, te vi marchar,
sin saber que quien le siguiera
no regresaría jamás.
Alemania, tú me decías,
hijo, no se conocerá.
Ceniza y piedra ensangrentada,
¿quién conoce a Alemania ya?
Con la camisa parda un día
te fuiste y yo no me negué.
Con ella puesta morirías:
yo no sabía lo que hoy sé.

Traducción de Vicente Romano García

Versión y adaptación de Jesús López Pacheco

Poemas y canciones de Bertolt Brecht (Alianza Ed.)

Y ahora la parte vengativa. Hace algún tiempo escribí un par de entradas debido a cierto revuelo: durante las manifestaciones del ultraconservadurismo, la organización ponía en los altavoces el célebre “Libertad sin ira” de Jarcha; esto no le gustó demasiado a sus autores, uno de los cuales, Pablo Herrero, mostraba su descontento en declaraciones a la radio; y entonces vino el “preclaro” César Vidal con su “linterna” y, al igual que hizo con Víctor Manuel y su famosa canción de juventud (otro tópico del que estoy hasta los mismísimos) sacó el tema de la obra desconocida de Jarcha: una ópera rock dedicada a José Antonio Primo de Rivera. Como de ese señor no me fio, y no encontraba información fiable, escribí un primer escrito, algo precipitado llamado Bulos, cuyo título ya indica lo que yo pensaba. Un comentarista, el único que tenía información válida me ayudó a esclarecer el tema, que me llevó a escribir la segunda parte. Hasta ahí bien. Pero a día de hoy, por las razones que sean, quizás porque ayer fue la fecha que fue, sigue siendo uno de los temas más buscados y visitados: el problema es que, como el último comentarista, no se molestan en leer las reediciones ni los comentarios, por lo que la segunda parte no se lee; en la segunda parte básicamente digo que sí son Jarcha, con toda probabilidad, pero que es una obra primeriza, y que dudo horrores que los Jarcha que todos conocieron después fueran falangistas: la gente cambia, y entonces mucho más. Respecto a la obra esta de marras sigue habiendo un misterio que sólo sus componentes, que guardan un escrupuloso silencio, podrían desvelar. Pero sorprendería que lo fueran, como a continuación vamos a ver:

En su disco de 1977, En el nombre de España (de un poema de Blas de Otero que también musicalizan), Jarcha musicalizaban este poema de Brecht, pero decidieron adaptar la letra a la realidad española para convertir un poema anti-nazi en uno que hablara de la guerra civil. Las sustituciones que realizan son éstas: “camisa parda” (uniforme del partido nazi) es sustituido por “camisa nueva” en clara referencia a la primera estrofa del himno de falange; y “Hitler” es sustituido por “jefe”, cuya interpretación queda totalmente abierta: aunque decir “Franco” cuadraría con el tempo de la canción, por entonces era innombrable. Creo saber a quién se refieren con jefe, pero lo dejo a discreción. Y aquí está la canción, una canción conmovedora que estremece aún a día de hoy, cuando no quería escribir nada sobre la fecha de ayer, pero debido al aburrimiento y a la ignorancia de cierta gente me he visto obligado a hacerlo:

Una canción/ Una cançó/ Abesti bat/ Unha canción


De nuevo traemos hoy una canción multitraducida a todos nuestros idiomas cooficiales (al resto, no reconocidos, no lo hago por ignorancia). Hoy le toca al célebre poema/ canción del gran Jesús López Pacheco, titulado "Una canción" o "Pueblo de España, ponte a cantar", que fue recogido como anónimo por Liberovici y Straniero en su libro Cancionero de la resistencia española para proteger al poeta (estamos hablando de los años 50) y que más tarde cantaría Adolfo Celdrán con la música de L. Pacheco, siguiendo la melodía de la canción tradicional castellana; fueron dos versiones, que se diferencian en la inclusión o exclusión de una estrofa (que hemos incluido): la primera, incluida en Silencio (1970), cantada con percusión, excluye la estrofa "Todas las manos se van a alzar/ un solo puño las unirá"; la segunda, en Denegado (1977) -una especie de recopilatorio en la que Celdrán cantaba aquellas canciones que le habían censurado o, directamente, prohibido-, cantado con guitarra, ya lo incluye.
Aquí está, pues, la original, traducida a otros idiomas. La traducción al catalán y al gallego es obra mía; la traducción al vasco también es mía, con la inestimable colaboración (como viene siendo costumbre) del profesor Karlos Cid Abasolo:

Pueblo de España ponte a cantar
(Una canción)

¡Pueblo de España

ponte a cantar!

¡Pueblo que canta

no morirá!

Una canción,

una canción,


llena las calles


de la ciudad.



Canta el martillo,


canta el motor,


ya canta el brazo


trabajador.



Las herramientas


tienen cantar.


Lo canta el hombre


al trabajar.



Todas las manos


se van a alzar,


un solo puño


las unirá.



¡Pueblo de España


ponte a cantar!


¡Pueblo que canta


no morirá!



Pueblo que canta


no morirá.


Poble d’Espanya posa’t a cantar
(Una cançó)


Poble d’Espanya
posa’t a cantar!
Poble que canta
no morirà!

Una cançó,
una cançó
ompla els carrers
de la ciutat.

Canta el martell,
canta el motor,
ja canta el braç
treballador.

Les eines
tenen cantar
ho canta l’home
al treballar.

Totes les mans
es van a alçar,
un sol puny
les unirà.

Poble d’Espanya

posa’t a cantar!


Poble que canta


no morirà!


Poble que canta
no morirà!

Espainiako herria hasi kantatzen
(Abesti bat)


Espainiako herria,
hasi kantatzen!
Kantatzen duen herria
ez da hilko!

Abesti batek,
abesti batek
hiriko kaleak
betetzen ditu.

Mailuak kantatzen du,
motorrak kantatzen du,
beso langileak
kantatzen du jadanik.

Erremintek
kantatu daukate.

Gizonak lan egitean
kantatzen du .

Eskua guztiak
altxatzera doaz,
Ukabil bakar batek
batuko ditu.

Espainiako herria,
hasi kantatzen!
Kantatzen duen herria
ez da hilko!

Kantatzen duen herria
ez da hilko!

Pobo de España ponche a cantar
(Unha canción)

¡Pobo de España
ponche a cantar!
¡Pobo que canta
non morrerá!

Unha canción,
unha canción
chea as rúas
da cidade.

Canta o martelo,
canta o motor,
xa canta o brazo
traballador.

As ferramentas
teñen cantar,
o canta o home
ao traballar.

Toda-las mans
vanse alzar,
un só puño
uniraas.

¡Pobo de España
ponche a cantar!
¡Pobo que canta
non morrerá!

¡Pobo que canta
non morrerá!

Inicios de la canción de autor: folklore y música tradicional


Joaquín Díaz (http://www.funjdiaz.net/) A pesar de que no podamos decir que la canción de autor tenga un estilo musical propio, éste muchas veces ha sido cumplido por el folk paradójicamente (paradójicamente, por lo que vamos a ver a continuación). Si recordamos, en los principios, la canción de autor había asumido unos estilos musicales extranjeros, tales como la canción francesa, la canción estadounidense o la canción latinoamericana. El folk que surgió de la primitiva música tradicional, folklórica o de raíz, ayudó, por su parte, a elaborar un estilo musical propio y autóctono del género que acabaría configurándose ya en los 70. Sin embargo, este camino no fue fácil, por la propia incomprensión y rechazo de algunos de los primeros cantautores hacia la música tradicional.

Como vimos, en un principio algunos de los colectivos regionales, debido a la instrumentalización ideológica que el franquismo había realizado sobre el folklore, sentían, o bien, un rechazo, o bien reticencias hacia ellos. Por resumir la relación de algunos de ellos con el folklore: Voces Ceibes y Setze Jutges en contra de su utilización; Ez Dok Amairu y Grup de Folk a favor; y Canción del Pueblo no llega a rechazar totalmente, pero siente reticencias y cierto rechazo hacia intérpretes “estáticos” y arqueológicos como Joaquín Díaz.

En Cataluña, a parte de temas más abstractos de ideología, lo que confrontaba a Setze Jutges y Grup de Folk fue el estilo de La bellísima María del mar Bonet tocando un instrumento popular música. Setze Jutges era completamente reacio a interpretar cualquier tipo de música folklórica, aunque esto no impidió que Josep Maria Espinàs, uno de sus fundadores e ideólogos principales, sacara un álbum en el que se basaba en romances tradicionales para hacer reflexiones nacionalistas; también Joan Manuel Serrat sacaría su recopilación de temas tradicionales dulcemente instrumentadas: ambos discos llevaban por título Cançons tradicionals. Por su parte, Grup de Folk, influenciados tanto musical como ideológicamente por los “folksingers” estadounidenses entendían que la música popular debía ser el vehículo para expresar ciertos mensajes: así pues, gente como Xesco Boix, Ramón Casajona, Albert Batiste o Pau Riba mezclaban los estilos y las canciones estadounidenses con baladas populares catalanas, mientras que, dentro del mismo grupo, gente como Marina Rossell o María del Mar Bonet (ex-Setze Jutges) gustaban de acompañar sus canciones con los ritmos y melodías del Mediterráneo cuando gran parte de los folkers viraban hacia los laberintos sonoros del rock progresivo y la psicodelia.

Lourdes Iriondo En Galicia y en Euskadi, por el sí y por el no, el tema folklore sí/ folklore no ni se lo plantean. El folklore gallego había sido tan castigado por el régimen que los miembros de Voces Ceibes se negaron en redondo (si bien con excepciones puntuales) practicar el folklore. En cambio, para los cantautores vascos cantar los temas tradicionales era tan natural y necesario como cantar en euskera: a pesar de toda la instrumentalización ideológica, los vascos no sólo sentían que tenían que recuperar su legado, sino que no podía ser de otra manera. Por ese motivo, los miembros de Ez Dok Amairu no sienten reparos en arreglar sus letras conforme a canciones y melodías tradicionales como el “Atzo tun tun” navarro o el “Atzo Bilbon nengoen”.

Elisa Serna: concierto en Sabadell en Junio de 1976. Extraído de "Revista de Orientación e Información" (2ª época, 1er trimestre, nº 42; CC.OO) En Madrid (por acortar el campo de acción de Canción del Pueblo) no llega a darse tan fuerte esa polémica. Si bien hay cierta reticencia, cierto rechazo, tampoco fue obstáculo para ciertos arreglos en las canciones de algunos de ellos, como el “Una canción” de Adolfo Celdrán (letra y música del poeta López Pacheco). De Canción del Pueblo saldría la gran “folksinger” reivindicativa castellana: Elisa Serna. Pero sí había algo con lo que estaban ferozmente en contra: la música de folklore que comenzaba casi al mismo tiempo que ellos, que es de la que vamos a hablar ahora no sin dar cierto rodeo. Por otro lado, en Madrid, dentro de la llamada Nueva canción castellana, comenzaba a triunfar un cantante asturiano de nombre Víctor Manuel, que cantaba canciones algo costumbristas que hablaban sobre Asturias y su pueblo: no era folk exactamente, aunque en sus melodías siempre se adivinaban los aires de la música tradicional asturiana.

Estamos en la década de los 40. El régimen impuesto por Franco emprende una campaña en todos los ámbitos para reeducar a la sociedad española y limpiarla de sus “lacras” como el marxismo (genéricamente incluía toda ideología de izquierdas, ya fueran anarquistas o socialdemócratas o republicanos de izquierdas), de lo que se ocupaba el Movimiento generalmente; el ateísmo, de lo que se ocupaba la iglesia; y el separatismo, de lo que se ocupaba la Alan_Lomax Sección Femenina atacando una de sus bases. Tres son las grandes bazas de los que niegan la existencia de España como nación-espíritu absoluto: la lengua, las diferencias en la cultura regional-nacional, y el folklore; la Sección Femenina atacó el folklore, realizando una labor que, si bien fue encomiable y épica en cuanto a recopilación, fue (y es) criticable en cuanto que fue elaborada obedeciendo a los dogmas ideológicos de la “sagrada unidad de España”, pretendiendo demostrar que precisamente porque había diferencias había unidad. A partir de ahí, los Coros y Danzas de la Sección Femenina ejecutan una serie de bailes, melodías y cantos recogidos a los largo de toda la geografía española, con ciertas castraciones y preeminencia de lo religioso (casi al mismo tiempo, el folklorista estadounidense Alan Lomax realizaba recopilaciones similares, centrándose quizás más en las canciones de trabajo que de fiesta, que reunió bajo el título de The Spanish Recordings). Desde ese momento, el folklore español se convierte en otro de los instrumentos de represión y alienación del franquismo. Especialmente tocados quedarán el folklore gallego y el andaluz. Pero si bien esto constituyó una base justificable para rechazar el folklore como manifestación musical y vehículo de ciertas ideas para algunos, esto no fue así para otros. Las regiones principales en donde se comienza a realizar un tipo de música tradicional son País Vasco (como hemos visto), Castilla, Andalucía e Islas Canarias. El por qué de esto es lo que aduce González Lucini, a lo largo de sus exhaustivos y envidiables estudios, en base a la reivindicación regional/ nacional: la necesidad de identificarse, de manifestarse como un pueblo propio y autónomo, de definirse como pueblo; obviamente, los catalanes, los gallegos y los vascos lo tenían fácil para esto: la lengua. El resto de pueblos no disponían de esa clara definición popular, así que, para definirse como cultura, tuvieron que echar mano del folklore, deshaciendo lo que precisamente Sección Femenina había elaborado arduamente. Por eso, el triunfo del folklore y del futuro folk se debió a la necesidad de definirse culturalmente como pueblo, como parte de una larga lista de reivindicaciones regionales/ nacionales. Pero, a parte de eso, también había una filosofía vital latiendo debajo: la de hablar al pueblo con el lenguaje del pueblo.

Dulzaineros segovianos junto a Agapito Marazuela: músico y etnólogo que rescató el folklore castellano  - 1935. Fuente: revista Estampa Dos fueron los nombres propios de los iniciadores del folklorismo castellano. Agapito Marazuela era un dulzainero y folklorista segoviano que había estado en prisión por republicano; su inmensa labor en el campo del folklore, sus recopilaciones que servirían de base para las canciones de muchos jóvenes músicos, atrajo en torno a sí a un nutrido número de expertos, especialistas, aficionados y, cómo no, músicos de Segovia como Hadit, Nuevo Mester de Juglaría o Ismael (en solitario o con su Banda del Mirlitón), llegando a conformar un pequeño movimiento musical folklorista segoviano que quedó recogido en el álbum de 1976 Segovia viva. Marazuela, además, ejerció en ocasiones de músico de estudio o de productor para jóvenes cantautores y grupos de folk. El otro pionero fue un joven universitario: el vallisoletano Joaquín Díaz fue el otro gran pionero del folklore y del folk castellano. Joaquín viajó a Estados Unidos, en donde conoció aNuevo Mester de Juglaría (trasera del disco Pete Seeger, el gran folklorista y folksinger de los obreros y de los negros; de él aprendió que el instrumento para hacer una canción para el pueblo era precisamente la canción del pueblo: Díaz comienza a cantar temas tradicionales castellanos de todo tipo (de trabajo, religiosos, verduzcos…). Sin embargo, las intenciones laudables de Joaquín no fueron bien entendidas por los cantautores, que criticaban en él su estatismo y arqueología musical; durante mucho tiempo Joaquín tuvo que aguantar el sanbenito de “reaccionario” (aunque fuera en lo musical) por parte de compañeros (muchos de los cuales bien inteligentes y críticos): sanbenito que consiguió arrancarse más adelante, hacia los 70,  con la politización del folk, interpretando temas revolucionarios y canciones compuestas con poemas de Luis Díaz Viana. En torno a las sesiones musicales y charlas que tienen a Joaquín Díaz como centro, surge una iniciativa bonita por parte de algunos de estos músicos: el proyecto de folk total Nuestro Pequeño Mundo, un grupo que entendía el folklore a nivel universal y versionaba canciones populares españolas (de todas partes) con canciones estadounidenses, o temas de grupos como Dubliners o Kingston Trio.

Joaquín Díaz fue el primero; tras él, en los últimos 60, aparecerían grupos de folklore como Nuevo Mester de Juglaría, Jubal, Vino Tinto…

PrimerosSabandenos El otro gran foco del folk fue Canarias, desarrollándose en torno a algunos círculos independentistas isleños. Los Sabandeños, capitaneados por Elfidio Alonso, fue un grupo numeroso que había surgido de la clásica estudiantina universitaria; al principio se dedicaban a la interpretación simple de canciones populares campesinas isleñas para más tarde, con la explosión nacional de los cantautores, no sólo politizar (más) sus temas, influidos por las nuevas canciones latinoamericanas, convirtiendo a las clásicas isas, tajarastes y folías en cantos de lucha. Junto a ellos y después de ellos surgirían otras bandas semejantes como Taburiente, Verode, Chincanarios

Por su parte, a los andaluces les pasó algo parecido a los vascos: quisieron arrebatar el folklore andaluz de los salones de los señoritos y de aquella aberración que fue el nacional-flamenquismo, por dos vías: el flamenco y la copla. 44

El Nuevo Flamenco fue una iniciativa por la que sus componentes, José Menese, Manuel Gerena, Enrique Morente, Vicente Soto “Sordera”, “El Lebrijano”, y otros, pretendían recuperar el flamenco para las clases populares andaluzas: su reivindicación  era, más que regional, de clase. Nuevo Flamenco parece que no tuvo el problema de ser calificados de reaccionarios, quizás debido a que los amantes e intérpretes del flamenco tenían cierta fama de “rojos”, si bien esto se debió a la asombrosa claridad de sus temas, que eran propios aunque la música fuera tradicional. Esto, no obstante, y obviamente, les trajo problemas con las autoridades, viendo sus nombres tachados de los certámenes oficiales de flamenco en los ayuntamientos: claro que nadie podía eliminar el nombre de José Menese de estos certámenes sin sonrojarse de vergüenza; peor suerte corría Gerena, con el que se excusaban diciendo que era un “mal cantaor”.

Carlos Cano, el renovador de la copla La otra vía, la copla, fue algo más problemática, ya que desde 1940 estaba marcada ideológicamente debido a la connivencia de algunos de sus intérpretes con el régimen (mientras otros de sus intérpretes, como Miguel de Molina, sufrían el exilio, la cárcel como Angelillo, o el silencio forzado como Juan Valderrama, por sus ideas políticas y/ o sus preferencias sexuales), y, más aún, tras el auge turístico: la copla, el flamenco mal entendido y ciertos intérpretes abyectos habían sido instrumentalizados en un invento destinado al solaz de los turistas, que los más avisados dieron en llamar “nacional-flamenquismo” o “nacional-folklorismo”. Lo que Manifiesto Canción del Sur, con Carlos Cano, Antonio Mata, Benito Moreno y otros, reunidos en torno al poeta andaluz Juan de Loxa, era la reivindicación de la copla como música popular andaluza, y más aún, de una copla inteligente, culta y, a la vez, popular, que había sido cantada antes de la guerra y para la que incluso habían colaborado los poetas geniales de la Generación del 27 (antológica es la grabación de canciones populares andaluzas cantadas por “La Argentinita”, con Federico García Lorca, recopilador y arreglador, al piano). Quizás fue la suya la labor más ardua, la de recuperar un folklore tan maltratado a la vez que ridiculizado.

Aguaviva_1esp A finales de los 60, un poco a causa del folklore, por un lado, y a la influencia de los grupos de folk y folk-rock como Peter, Paul & Mary, Mamas & Papas, Donovan, Byrds o Turtles, surgen una serie de grupos de folk-rock como Aguaviva y Almas Humildes en Madrid, o Falsterbo 3 y Esquirols en Cataluña. No son exactamente grupos que bebieran de la música autóctona tradicional, pero apuntaban ya a cierto mestizaje que se produciría en la siguiente década, a pesar de que pudieran ser calificados de comerciales en algunas ocasiones.

Éste fue el panorama inicial para la música folklórica y tradicional, que pronto daría lugar al folk. Entre los finales de los 60 y principios de los 70, la música folklórica y el folk fueron ganando respeto, bien, por un lado, por la politización de los intérpretes hasta ahora “arqueológicos”, bien por la disgregación de los primeros colectivos, junto con sus primeros rígidos preceptos, o por su remozamiento al adquirir miembros nuevos con nuevas ideas (el caso de Bibiano con Voces Ceibes), y por la llegada de nuevos intérpretes, o por la reconversión de los viejos, que entendían que él folk era un lenguaje vivo y válido para hacerse oír: en esa franja de tiempo llegarían nuevos valores como el extremeño Pablo Guerrero con sus primeras canciones testimoniales de Extremadura, el aragonés José Antonio Labordeta, haciendo bailar la jota a Georges Brassens o el vasco Imanol y su voz profundísima, colaborando con el compañero Paco Ibáñez o con parte de los músicos que luego formaron los increíbles Gwendal. En la década siguiente, básicamente, las jotas, las folías, los zortzikos, las albadas, las albaes, vendrían a sustituir a los estilos extranjeros en su papel de ser vehículo para unas reivindicaciones cantadas.

Los comienzos de la canción de autor y de protesta en española


Hay en la canción de autor española algunos precursores, como vimos: por supuesto, los poetas, desde las Generaciones del 98 y del 27, poetas en el exilio (interior y exterior), y, muy especialmente, la Generación del 50 (incluyendo en ésta no sólo a los poetas de dicho movimiento, que fue en castellano, sino a toda la poesía social y testimonial que comenzó en los 50 en cualquiera de las lenguas cooficiales). Los más importantes, aquellos que influyeron en un estilo de musica y de escritura pensada para el Pueblo, fueron Antonio Machado, García Lorca, León Felipe, Rafel Alberti, Gabriel Celaya, Blas de Otero, Gabriel Aresti, Salvador Espriu, Celso Emilio Ferreiro y Jésús López Pacheco, entre otros. La Nova Cançó Catalana tuvo a una importante precursora en Teresa Rebull, "l’àvia de la Nova Cançó", quien en su juventud fue una enfermera afiliada al mal parado POUM durante la guerra civil, que, en su exilio francés, comenzó a cantar én catalán dentro del movimiento bohemio de la Canción Francesa. Ésta es sólo una pequeña muestra de la canción de Teresa Rebull:

 

 

Como dije en la anterior entrada, hubo muchos elementos dispersos y muchos ejemplos que conformaron la Canción de autor española como un proyecto de canción popular de temática adulta (como dice Antonio Gómez, uno de sus más importantes teóricos) pensada para el pueblo, siendo cierta poesía española, pasada y contemporánea, quizás el elemento más importante, junto a la llegada de otras "canciones" desde Francia, Latinoamérica o Norteamérica. Sin embargo, no menos importante fue la publicación de un libro titulado Cantos de la Nueva Resistencia Española, que era la recopilación realizada por dos periodistas italianos. En este libro, también llamado Cancionero de Einaudi, editado en Montevideo en el año 63, Sergio Liberovici y Michele Straniero recopilaron algunas canciones populares, algunas de ellas tradicionales, otras revolucionarias: de la guerra de Marruecos, de las huelgas, de la guerra…, pero también alguna trampa: algunos poetas jóvenes, como José Hierro y Jesús López Pacheco, escribieron de forma anónima canciones para este libro. Una de estas canciones, "Una canción", o "Pueblo de España ponte a cantar", fue más tarde cantada por Adolfo Celdrán en su primer álbum Silencio, con la música de López Pacheco. El escándalo que este cancionero provocó fue tal que, incluso el Ministro de Información y Turismo, un tal Manuel Fraga, se vio obligado a hablar contra este libelo o difamación contra el "orden y la paz" del régimen.

"He cantado al pueblo"  Paco Ibáñez (www.triunfodigital.com)

Si bien es verdad que a lo largo de los 50, estos dos periodistas italianos recorrieron España entera y hablaron con exiliados españoles, recopilando todas estas canciones populares que pueden ser clasificadas ya como canciones protesta anti-franquistas (de después de la guerra), o, como ellos la llamaron, Cantos de la Nueva Resistencia Española, es en el año 56 cuando, tras conocer al genial cantautor francés Georges Brassens, Paco Ibáñez, hijo de exiliados españoles, enamorado de la poesía castellana de todos los tiempos y de la Canción de autor francesa, comienza a poner música a poemas de Luis de Góngora y Federico García Lorca: estas canciones se editarán en su primer álbum, en 1964. Paco vive y trabaja fundamentalmente en Francia, en donde los jovenes franceses que protagonizarán el mayo del 68 sienten debilidad y fascinación por toda aquella oposición española político-artística. En España, el encargado de dárnoslo a conocer fue el monstruo de las ondas Ángel Álvarez, que desde su "Caravana" traía la música que se hacía desde fuera y también nuestra canción de autor (un inciso: me hubiera gustado que el día de su muerte se hubieran explayado más en explicar quién fue Ángel, su carrera radiofónica y la enorme labor de remozamiento musical que llevó a cabo tanto como lo hicieron cuando murió Joaquín Luqui). Es Paco el que da a conocer a un público joven la gran poesía castellana, clásica o contemporánea, y el estilo de la Canción de autor francesa, probando que Góngora y Quevedo podían servir todavía también para protestar a través de la canción. Su pionero estilo de musicalizar poemas fue seguido a lo largo de aquellos años por todos los cantantes en todas las lenguas. Paco intenta vivir, a mediados de los 60, en Barcelona, pero la presión ejercida sobre él por la gobernación civil le coarta su trabajo y se ve obligado a volver a París. El régimen lo tiene en el punto de mira, vigilándolo de cerca y declarándolo "persona non grata". El hecho de que, además, fuera prohibido por su activismo anti-franquista realtivamente pronto, hicieron de Paco un ejemplo y una especie de líder de la Nueva Canción: el hecho de comprar -si se podía- un disco de Paco era ya, de por sí, una auténtica provocación.

Chicho Sánchez Ferlosio, detalle de la portada de A Contratiempo El otro gran iniciador se situaba, por procedencia, en las antípodas de Paco: Chicho Sánchez Ferlosio, hermano del célebre novelista  Rafael Sánchez Ferlosio e hijo del escritor y ministro de Franco Rafael Sánchez Mazas fue un ejemplo de que en esto de la canción de autor no importaba la procedencia. Chicho se afilia al PC, y comienza a grabar una serie de canciones conocidas como Canciones de la Resistencia Española: su 1er gran éxito, clandestino, fue la denuncia cantada del fusilamiento de Julián Grimau, líder comunista que fue arrestado por las autoridades franquistas estando en España clandestinamente y condenado a muerte por "Sublevación militar" (sin comentarios): "Julián Grimau, hermano" se perfila como el modelo primero de la canción protesta. Otras canciones suyas de este estilo apuntan a la gran virtud que tenía Chicho de popularizar sus canciones: "Gallo rojo, gallo neSpanska motståndssånger, de Chicho Sánchez Ferlosiogro" o "La paloma de la paz", de su autoría, consiguen venderse como canciones de la guerra civil; así consigue algo muy ansiado por los cantautores de entonces: la total aceptación del pueblo de sus canciones, como si siempre hubieran estado ahí. Es casi el primer disco que habla explícitamente de cosas que ocurrían entonces, como la huelga de los mineros de aquel año, o incluso de la guerra civil. El disco, por su explicitud, se graba y distribuye ilegalmente; Chicho, como rezaba la nota del disco "por cuestiones de seguridad", las firma como "anónimo". Las autoridades intervienen el disco, pero este se reedita en el 74 en Suecia, como Spanska motstånds sånger. Sin embargo, Chicho, que después derivaría al anarquismo, no era amigo de grabar sus propios discos, así que su labor se limitó a "regalar" sus letras a otros cantautores; sólo grabaría otro disco en el año 76, A contratiempo (para el que rescataría "La paloma de la paz" y "Los dos gallos"), en el que apostará más por la sátira que por la protesta explícita.

Raimon Paco y Chicho, por los motivos que vemos, se ven obligados a grabar o a editar fuera. Sin embargo, el gran iniciador de la canción de autor en general, y de la Nova Cançó en particular, fue Raimon. Raimon comienza cantando sus propias canciones; sus primeras canciones, quizás algo sencillas, son, sin embargo, recogidas empáticamente por la audiencia que las convierte en himnos de lucha. Más tarde, siguiendo, tal vez, el estilo de Paco, Raimon decide hacer lo mismo pero con los grandes poetas catalanes: los de la Edad media, la Renaixença y los contemporáneos: Ausias March, Joan Timoneda, Salvador Espriu… serán su inagotable fuente de inspiración; conviene nombrar el soberbio disco que realizó con canciones de Salvador Espriu, Cançons de la Roda del Temps. Pero Raimon no se conforma sólo con esto y escribe las suyas propias también: su 1er EP contiene 4 de sus 1ªs canciones, entre ellas "Al vent" y "Diguem no", las cuales decide cantar1er EP de Raimon: Canta les seves cançons I (1963) en TVE: esto le costará una prohibición de actuar en televisión hasta los años 80. Raimon, con su enorme voz particular y reconocible, canta en catalán-valenciano, consigue hacerse entender ante los castellano-parlantes, los franceses e, incluso, los anglo-parlantes gracias a la expresividad de su potente voz y de su música. Se convierte en un símbolo de la oposición en todas las regiones, e incluso llega  a parecer que allá donde actuaba florecían nuevos cantantes y colectivos: prácticamente tras la actuación de Raimon en Galicia y en Euskadi aparecen al público colectivos como Voces Ceibes y Ez Dok Amairu. Junto a Raimon empieza su actividad artística el colectivo Els Setze Jutges, que reclutará para la causa a gente tan importante como Serrat, Mª del Mar Bonet, Pi de la Serra o Lluís Llach entre otros. La fuerza y el carisma de Raimon no les eran desconocidas al régimen, por lo que mantuvo un ojo siempre puesto en él, mientras que Raimon se convertía en un cantante muy popular fuera también de nuestras fronteras, tocando en Estados Unidos, en toda Latinoamérica, en Japón…

Michel eta Eneko Labeguerie: Nafarra Pero también es importante rescatar del olvido, porque se le conoce poco, al pionero de la canción vasca: Mixel (o Mikel, o Michel) Labeguerie, junto a su hermano Eneko, fueron los 1ºs en grabar un disco de canción de autor en euskera en el año 61, perfilando lo que luego se conocería como Nueva canción vasca o Euskal Kanta Berria. Lamento no poder hablar más de ellos porque son desconocidos; sin embargo, aún es posible encontrar material suyo.

Pues estos fueron nuestros pioneros: Paco sigue en activo, dando conciertos de vez en cuando y revelándose como un irreductible cantautor protesta que no se ha rendido ni al dinero ni a las modas ni a puesto precio a sus ideas e ideales; Chicho falleció lamentablemente: de todas maneras, sólo llegó a grabar un LP, A contratiempo (me parece que sólo se puede encontrar en e-mule gracias a gente que le quiere reivindicar) dedicando su talento a escribir para otros cantantes; Mixel y Eneko Labeguerie siguen en activo, pero por separado y en una carrera muy modesta; en cuanto a Raimon parece mentira que haya muerto Franco y haya medios y tierras en los que no puede actuar: ¡si es que le tendrían que poner una estatua, una calle o una plaza! ¡SI ES QUE FUE ÉL QUIÉN PROPICIÓ EL CAMBIO! (sin desprestigiar al resto, perdonadme) 

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